{"id":80283,"date":"2005-05-01T00:00:00","date_gmt":"2005-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/05\/01\/un-parasito-camuflado\/"},"modified":"2015-08-25T14:22:34","modified_gmt":"2015-08-25T17:22:34","slug":"un-parasito-camuflado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-parasito-camuflado\/","title":{"rendered":"Un par\u00e1sito camuflado"},"content":{"rendered":"<p>La gen\u00e9tica podr\u00eda producir una nueva forma de diagn\u00f3stico de la neurocisticercosis, la m\u00e1s importante enfermedad parasitaria del sistema nervioso central. Esta afecci\u00f3n se caracteriza por la instalaci\u00f3n en el cerebro de una larva adquirida al ingerir de alimentos contaminados con huevos de la <em>Taenia solium<\/em>, y es pr\u00e1cticamente inexistente en los pa\u00edses desarrollados. Sin embargo, emerge como un gran problema de salud p\u00fablica en vasta regiones de Latinoam\u00e9rica, Asia y \u00c1frica, acarreando males neuropsiqui\u00e1tricos y matando a entre el 15% y el 25% de sus v\u00edctimas. En Brasil es end\u00e9mica en varias regiones, y se estima que afecta a 140 mil personas. No se conoce a ciencia cierta el espectro de la enfermedad, en buena medida debido a dificultades de diagn\u00f3stico. En general, \u00fanicamente se investiga la neurocisticercosis en pacientes que consultan en ambulatorios de neurolog\u00eda con s\u00edntomas tales como crisis de epilepsia y trastornos psiqui\u00e1tricos. Pero estudios recientes indican que su incidencia es elevada incluso en estados supuestamente libres de la afecci\u00f3n. Existen pruebas capaces de detectar anticuerpos producidos contra el invasor, pero ninguno de \u00e9stos es espec\u00edfico a punto tal de detectar fehacientemente o excluir la enfermedad. El diagn\u00f3stico solamente es conclusivo con la ayuda de im\u00e1genes de resonancia magn\u00e9tica o de tomograf\u00eda computada, que apuntan uno o varios quistes, a veces muchos, poblando regiones del cerebro del paciente. La buena novedad es que la investigaci\u00f3n gen\u00e9tica podr\u00eda llevar a la elaboraci\u00f3n de un test barato, capaz de detectar vestigios de ADN de la tenia en muestras del l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo, que envuelve y protege al cerebro.<\/p>\n<p>Un equipo liderado por el experto en gen\u00e9tica molecular Emmanuel Dias Neto, del Laboratorio de Neurociencias de la Facultades de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMUSP), demostr\u00f3 por primera vez que el ADN del invasor est\u00e1 presente en dicho l\u00edquido. Y desarroll\u00f3 un examen de detecci\u00f3n molecular de la presencia del par\u00e1sito basado en la amplificaci\u00f3n del ADN mediante el m\u00e9todo PCR (reacci\u00f3n de polimerasa en cadena). Este test fue desarrollado en sociedad con investigadores del Departamento de Neurolog\u00eda de la FMUSP, de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP y de la Facultades de Medicina de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, en el marco de un proyecto financiado por el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y por la Asociaci\u00f3n de Beneficencia Alzira Denise Hertzog Silva (Abadhs). Al evaluar a 30 pacientes con neurocisticercosis, el nuevo\u00a0 m\u00e9todo exhibi\u00f3 una sensibilidad del 96,7% en la detecci\u00f3n del par\u00e1sito \u2013\u00a0dio positivo para 29 de ellos. Un grupo de control, integrado por diez pacientes sin la enfermedad, corrobor\u00f3 su eficiencia. El equipo aguarda la aprobaci\u00f3n para la publicaci\u00f3n del hallazgo en una revista cient\u00edfica y ha salido en busca de la patente. &#8220;Ya hay una empresa que ha manifestado inter\u00e9s&#8221;, dice Emmanuel. La investigaci\u00f3n ser\u00e1 presentada en la tesina de maestr\u00eda de Carolina Rodrigues Almeida, dirigida por Emmanuel en el Departamento de Psiquiatr\u00eda de la FMUSP. El surgimiento del test es un buen augurio con miras a expandir el diagn\u00f3stico de la neurocisticercosis, ofreciendo ex\u00e1menes precisos y m\u00e1s baratos que el diagn\u00f3stico por im\u00e1genes.<\/p>\n<p>Las elaboraciones de la gen\u00f3mica alcanzan tambi\u00e9n a otros flancos de la enfermedad. El equipo de Emmanuel dirige tambi\u00e9n un trabajo pionero en la identificaci\u00f3n de genes funcionales del cisticerco, la forma larvaria que causa la neurocisticercosis. Se han identificado 2.880 ESTs \u2013\u00a0fragmentos de genes activos, que en ingl\u00e9s se denominan Expressed Sequence Tags, seg\u00fan una t\u00e9cnica concebida por el investigador Andrew Simpson y por el propio Emmanuel, cuando trabajaban en el Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el C\u00e1ncer. La metodolog\u00eda brasile\u00f1a recibi\u00f3 el nombre de Orestes (Open Reading Expressed Sequence Tags), que en castellano significa algo as\u00ed como etiquetas de la fase abierta de lectura de secuencias expresadas. Esta t\u00e9cnica se us\u00f3 en el Proyecto Genoma del C\u00e1ncer y tambi\u00e9n en el estudio del genoma del Schistosoma mansoni, causante de la esquistosomiasis. &#8220;Me sorprend\u00ed cuando descubr\u00ed que no hab\u00eda ninguna secuencia del tipo EST del par\u00e1sito que causa la neurocisticercosis&#8221;, dice Emmanuel, quien se aboc\u00f3 al tema cuando trabaj\u00f3 en el Departamento de Psiquiatr\u00eda de la FMUSP. &#8220;Hemos encontrado una gran cantidad de nuevos genes del par\u00e1sito, que incluyen candidatos al desarrollo de terapias y tests&#8221;, dice Carolina Almeida.<\/p>\n<p>La posibilidad de ampliar el diagn\u00f3stico de la neurocisticercosis es esencial para el combate contra la afecci\u00f3n. &#8220;La enfermedad es grav\u00edsima y hay muchos problemas en el campo de la prevenci\u00f3n, empezando por el hecho de que no es obligatorio notificar los casos&#8221;, dice Vicente Amato Neto, profesor titular del Departamento de Enfermedades Infecciosas y Parasitarias de la FMUSP. &#8220;Aparece a menudo en ambulatorios neurol\u00f3gicos que abordan los principales s\u00edntomas, pero es dif\u00edcil saber su real existencia en la poblaci\u00f3n, porque no se apunta a su detecci\u00f3n.&#8221; Estudios recientes demuestran que el espectro es efectivamente mayor de lo que se imaginaba. Un ejemplo es la situaci\u00f3n de Piau\u00ed, un estado que no integraba el mapa de incidencia de la afecci\u00f3n en Brasil. A decir verdad, parec\u00eda libre de la afecci\u00f3n, por el simple hecho de que nadie se hab\u00eda dado el trabajo de buscar indicios de neurocisticercosis all\u00ed. Entre 1999 y 2001, un equipo de investigadores de tres estados, encabezado por Alberto Novaes Ramos J\u00fanior, del Departamento de Salud Comunitaria de la Universidad Federal de Cear\u00e1, llev\u00f3 a cabo una amplia investigaci\u00f3n sobre enfermedades parasitarias en Jo\u00e3o Costa, un paup\u00e9rrimo pueblo de 3 mil habitantes ubicado en las cercan\u00edas del Parque Nacional Serra da Capivara. Se detect\u00f3 que hab\u00eda 169 personas con s\u00edntomas compatibles con la neurocisticercosis humana, como cefaleas y crisis epil\u00e9pticas. Ex\u00e1menes inmunol\u00f3gicos detectaron anticuerpos contra el cisticerco en 27 de ellas. La gran lecci\u00f3n de la investigaci\u00f3n en Piau\u00ed apunta que la realidad epidemiol\u00f3gica de la enfermedad en Brasil permanece oculta, por ser poco investigada.<\/p>\n<p>Santa Catarina tambi\u00e9n comienza a develar la real dimensi\u00f3n de la neurocisticercosis. El an\u00e1lisis de 143 mil ex\u00e1menes de tomograf\u00eda computarizada, realizados en la d\u00e9cada de 1990 en diferentes regiones del estado, revel\u00f3 una incidencia de 1,2% de neurocisticercosis. En un universo m\u00e1s espec\u00edfico, de 1.849 pacientes atendidos con s\u00edntomas neurol\u00f3gicos, el porcentaje de ex\u00e1menes positivos lleg\u00f3 al orden del 30%. Dos regiones despuntaron en el ranking de casos: las localidades de Lages y Chapec\u00f3. &#8220;Son zonas donde la cr\u00eda de cerdos es tradicional. Pero los casos suelen involucrar a personas de localidades pobres aleda\u00f1as, donde la cr\u00eda se lleva a cabo en forma rudimentaria&#8221;, dice Mario Steindel, docente del Departamento de Microbiolog\u00eda y Parasitolog\u00eda de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC). La investigadora Maria M\u00e1rcia Imenes Ishida, tambi\u00e9n de la UFSC, estudia el entorno de la localidad de Lages. Se han extra\u00eddo 400 muestras de sangre, que est\u00e1n someti\u00e9ndose a an\u00e1lisis en busca de anticuerpos. El objetivo es realizar un relevamiento epidemiol\u00f3gico en el sitio para determinar a prevalencia e identificar los factores de riesgo asociados a la parasitosis, tanto en la poblaci\u00f3n rural como en la urbana de Lages.<\/p>\n<p><strong>Hermafrodita<br \/>\n<\/strong>La ignorancia sobre las formas de contagio obra a favor de la proliferaci\u00f3n. En general se asocia a la neurocisticercosis con la carne de cerdo, y se imagina que basta con evitar el consumo de platos a base de puerco y sus derivados para estar a salvo. Pero no es exactamente as\u00ed. Cuando un individuo come carne porcina contaminada con cisticercos, que son las larvas del par\u00e1sito, existe riesgo de contraer otra enfermedad, la teniasis. Una vez ingeridos, los quistes incrustados en la musculatura de los cerdos se transforman, dentro del intestino humano, en la <em>Taenia solium<\/em>, la forma adulta del par\u00e1sito, conocida como tenia o solitaria. Se trata de un helminto con el cuerpo alargado, en forma de cinta. La tenia es hermafrodita y fabrica huevos por miles, que son liberados en los excrementos humanos. Cada d\u00eda, el hu\u00e9sped indeseable del intestino expele entre 50 mil y 60 mil microsc\u00f3picos huevos. El ciclo de la teniasis se cierra cuando el cerdo ingiere agua o alimentos que tuvieron contacto con materia fecal humana. En el organismo porcino, estos huevos se convertir\u00e1n en nuevas larvas, que se alojar\u00e1n en su carne y, por \u00faltimo, infectar\u00e1n al hombre que se alimente de ella. La teniasis puede causar retardo en el crecimiento de los ni\u00f1os y perjuicios en adultos, tales como p\u00e9rdida de capacidad de trabajo. Pero tiene un tratamiento relativamente sencillo: la administraci\u00f3n de verm\u00edfugos espec\u00edficos es capaz de eliminarla del organismo. Otro helminto, la <em>Taenia saginata<\/em>, par\u00e1sito de bovinos, tambi\u00e9n puede causar la teniasis en seres humanos. Pero solamente la <em>Taenia solium<\/em>, la tenia del cerdo, participa del ciclo evolutivo de la neurocisticercosis.<\/p>\n<p>La neurocisticercosis es una enfermedad asociada a la teniasis, pero tiene manifestaciones muy distintas. Hace eclosi\u00f3n cuando el hombre ingiere directamente los huevos producidos en su intestino por el par\u00e1sito. En el pasado, estaba m\u00e1s vinculada a regiones desprovistas de saneamiento b\u00e1sico, donde los cerdos estaban en contacto directo con los excrementos humanos. No por casualidad, a\u00fan hoy, la incidencia de neurocisticercosis en aldeas ind\u00edgenas es 18 veces mayor que en el resto de Brasil. Con todo, con el \u00e9xodo rural, la enfermedad se volvi\u00f3 un fen\u00f3meno urbano, transmitida en cualquier ambiente donde falte higiene. Las personas infectadas que no se lavan las manos despu\u00e9s de ir al ba\u00f1o pueden contaminar los alimentos a la hora de prepararlos. As\u00ed, la enfermedad se transmite a todas las personas que los coman. Hay otra forma de contagio, considerada m\u00e1s rara, en la cual, por fuerza de los movimientos de la digesti\u00f3n, el est\u00f3mago humano es contaminado con huevos liberados en el intestino. Los huevos, dicho sea de paso, son ultrarresistentes. Liberados en el agua, en el suelo o en la vegetaci\u00f3n, permanecen viables para el contagio por hasta siete a\u00f1os. Pero las altas temperaturas los destruyen, de all\u00ed la importancia de comer los alimentos bien cocidos. Por eso, el principal foco de contaminaci\u00f3n son los alimentos ingeridos crudos, como las verduras. Y de nada sirve sumergir la ensalada en soluciones que matan g\u00e9rmenes, como el vinagre o el hipoclorito. Los huevos los resisten. Solamente la remoci\u00f3n mec\u00e1nica, con agua corriente y limpieza manual de cada hoja, es capaz de retirar el peligro.<\/p>\n<p><strong>Cocinera<br \/>\n<\/strong>Todo cuidado es poco. Un caso cl\u00e1sico en la literatura m\u00e9dica sali\u00f3 publicado en 1992 en la revista cient\u00edfica <em>The New England Journal of Medicine<\/em>, en la cual cuatro jud\u00edos ortodoxos de una misma familia neoyorquina recibieron el diagn\u00f3stico de neurocisticercosis. Por razones religiosas, ellos nunca com\u00edan carne de cerdo. Y en Estados Unidos lleg\u00f3 a considerarse erradicada la enfermedad. Una investigaci\u00f3n capitaneada por el parasit\u00f3logo Peter Schantz, del Centro de Prevenci\u00f3n y Control de Enfermedades (CDC) de Atlanta, vinculado al gobierno estadounidense, investig\u00f3 a todas las personas que estaban alrededor de las v\u00edctimas y devel\u00f3 el misterio. Una cocinera, inmigrante reci\u00e9n llegada de M\u00e9xico, padec\u00eda una teniasis y ten\u00eda h\u00e1bitos precarios de higiene. Fue la responsable de la contaminaci\u00f3n de la familia para la que trabajaba.<\/p>\n<p>En el cerdo, los quistes suelen instalarse en los m\u00fasculos y no revisten peligro para la vida del animal. En el hombre, la larva puede integrarse a los m\u00fasculos o crecer bien debajo de la piel, donde no ocasiona grandes perjuicios, excepto en el terreno est\u00e9tico. Hay casos en que una multitud de quistes se agrupa en la regi\u00f3n subcut\u00e1nea de la mejilla, causando deformaciones. En otras situaciones, mucho m\u00e1s graves, el quiste invade el globo ocular, y esto puede derivar en una deficiencia visual. &#8220;Antiguamente, cl\u00ednicas oftalmol\u00f3gicas registraban una gran casu\u00edstica, porque es relativamente f\u00e1cil para un oftalm\u00f3logo identificar un quiste dentro del ojo&#8221;, dice Vicente Amato. Pero el gusano tiene preferencia por alojarse en el sistema nervioso central, el destino del 90% de los invasores. Por eso la enfermedad lleva el nombre de neurocisticercosis. Se trata de la principal causa de epilepsia en los pa\u00edses en desarrollo. En Brasil es responsable por alrededor del 3% de las atenciones en los servicios de neuropsiquiatr\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que llegan al aparato digestivo, los huevos atraviesan la pared del intestino y penetran en el torrente sangu\u00edneo. Cuando migran hacia el sistema nervioso central, llegan primero a los peque\u00f1os vasos sangu\u00edneos ubicados entre el tejido nervioso. La neurocisticercosis puede presentarse en dos formas: la qu\u00edstica, conocida como <em>Cysticercus cellulosae<\/em>, y en racimos con numerosas ves\u00edculas, denominada<em> Cysticercus racemosus<\/em>, o racemosa. Se dice que la infecci\u00f3n es activa cuando los quistes a\u00fan est\u00e1n vivos, lo que dura en promedio seis a\u00f1os, e inactiva cuando los gusanos ya han muerto y se encuentran calcificados. La enfermedad produce da\u00f1os espec\u00edficos, dependiendo del lugar donde se instala, del tama\u00f1o alcanzado por cada lesi\u00f3n (de 2 a 43 mil\u00edmetros) y de la respuesta inmunol\u00f3gica del organismo humano. Es com\u00fan que el crecimiento del gusano presione en regiones del cerebro y bloque\u00e9 el paso del l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo. Este l\u00edquido es producido permanentemente, y cualquier problema que obstaculice su absorci\u00f3n y reposici\u00f3n altera la presi\u00f3n intracraneal, con serias consecuencias neurol\u00f3gicas. Puede causar secuelas grav\u00edsimas, y incluso ocasionar la muerte.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n inflamatoria producida por el organismo tambi\u00e9n ocasiona problemas. Los primeros s\u00edntomas pueden ser poco espec\u00edficos, tales como dolores de cabeza, convulsiones, p\u00e9rdida de visi\u00f3n o de la capacidad motora. En tanto, las secuelas cerebrales pueden llevar a cuadros tales como crisis epil\u00e9pticas, hipertensi\u00f3n craneal, hidrocefalia, meningitis cr\u00f3nica y trastornos psiqui\u00e1tricos. Se estima que solamente el 10% de los casos son asintom\u00e1ticos. De acuerdo con un relevamiento sobre investigaciones referentes a la enfermedad en Brasil, llevado a cabo por la m\u00e9dica Svetlana Agapejev, del Departamento de Neurolog\u00eda y Psiquiatr\u00eda de la Facultades de Medicina de Botucat\u00fa (Unesp), la mayor\u00eda de las v\u00edctimas en Brasil corresponde a hombres con edades entre 31 y 50 a\u00f1os. Con todo, los ejemplos m\u00e1s graves se concentran en mujeres de entre 21 y 40 a\u00f1os, habitantes de \u00e1reas urbanas, en general con hipertensi\u00f3n intracraneal. No se sabe la raz\u00f3n de la diferencia. Se especula que existe alg\u00fan factor hormonal que interfiere en la evoluci\u00f3n de la afecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las larvas sobreviven en el organismo humano durante un per\u00edodo de entre tres y seis a\u00f1os. Antiguamente era relativamente com\u00fan intentar combatir la enfermedad quir\u00fargicamente. Com\u00fan y poco eficaz. Hoy en d\u00eda las operaciones se aconsejan solamente en casos muy espec\u00edficos, donde la lesi\u00f3n es aislada y se encuentra en zonas accesibles del cerebro. Pero, sobre todo, se recurre a la cirug\u00eda para mitigar los s\u00edntomas, por ejemplo para hacer drenajes, en casos de hidrocefalia. De la misma manera, existen tratamientos que se administran de acuerdo con la enfermedad desarrollada, con corticoides en casos de meningitis, o anticonvulsivos, en los de epilepsia, al margen de antiinflamatorios y analg\u00e9sicos. Algunos casos se tratan con dos medicamentos: el albendazol y el praziquantel, capaces de matar a los cisticercos instalados en determinadas \u00e1reas accesibles do sistema nervioso central. Sin embargo, esta terapia genera controversias. Sucede que el cisticerco, tarde o temprano morir\u00eda &#8211; sin poder para dejar herederos &#8211; y su exterminio ejecutado con medicamentos puede desencadenar un complicado proceso inflamatorio. &#8220;Un estudio demostr\u00f3 que los pacientes tratados con albendazol desarrollaron s\u00edntomas m\u00e1s benignos que aquellos que no tomaron el remedio&#8221;, dice Osvaldo Takayanagui, profesor de Neurolog\u00eda de la Facultad de Medicina de Ribeir\u00e3o Preto, de la USP.<\/p>\n<p>En 1993, la Fuerza Operante Internacional para la Erradicaci\u00f3n de Enfermedades, ligada a la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), calific\u00f3 a la neurocisticercosis como un raro ejemplo de afecci\u00f3n que podr\u00eda eliminarse en el planeta, entre 93 males infecciosos y parasitarios estudiados. La enfermedad ha sido erradicada en pa\u00edses como Jap\u00f3n, Canad\u00e1 y la mayor parte de Europa Occidental. En Estados Unidos se registran actualmente m\u00e1s de mil casos por a\u00f1o. El problema resurgi\u00f3 debido a los flujos migratorios de Am\u00e9rica Latina, donde la enfermedad afecta a 350 mil personas en 18 pa\u00edses. En M\u00e9xico, la neurocisticercosis es el diagn\u00f3stico final del 10% de las autopsias realizadas en hospitales neurol\u00f3gicos. Permanece en calidad de problema grave de salud p\u00fablica en \u00c1frica, donde son escasos los estudios epidemiol\u00f3gicos, y en Asia, sobre todo en China y la India, pero tambi\u00e9n en Tailandia, las Filipinas y Corea del Sur. Se estima que 50 millones de individuos est\u00e1n infectados con el complejo teniasis-cisticercosis en el mundo. Cincuenta mil mueren anualmente.<\/p>\n<p><strong>Predilecci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Un programa eficiente de control de la enfermedad incluye en primer lugar el monitoreo de la calidad de la carne porcina. Actualmente, la inspecci\u00f3n sanitaria llevada adelante en Brasil busca vestigios de las larvas en \u00f3rganos tales como el coraz\u00f3n, la lengua, el diafragma y los m\u00fasculos, lugares por los que los cisticercos muestran predilecci\u00f3n para alojarse. Pero el gusano tambi\u00e9n puede estar en otros \u00f3rganos, de all\u00ed la importancia de cocinar bien siempre la carne de puerco. Lo ideal ser\u00eda someter a los chanchos faenados a ex\u00e1menes inmunol\u00f3gicos, que son capaces de hallar vestigios de anticuerpos contra el cisticerco. De acuerdo con directrices de la Organizaci\u00f3n Panamericana de la Salud (Opas), al margen de monitorear la carne, es importante crear un sistema de notificaci\u00f3n obligatoria de los casos de teniasis, que contemple incluso visitas a los familiares de los afectados, para detener el contagio en el ambiente dom\u00e9stico. Tambi\u00e9n es vital fiscalizar la calidad de las verduras y exigir la presentaci\u00f3n de examen parasitol\u00f3gico de materia fecal en la renovaci\u00f3n de la libreta sanitaria de cualquier profesional que manipule alimentos, al margen, por supuesto, de mejorar las condiciones sanitarias de la poblaci\u00f3n. La Opas tambi\u00e9n sugiere, como medida extrema, administrar verm\u00edfugo en todas las personas pertenecientes a una comunidad bastante afectada por la enfermedad.<\/p>\n<p>Pocos estados brasile\u00f1os, como Paran\u00e1, Santa Catarina y R\u00edo Grande do Sul, disponen de alg\u00fan tipo de programa de prevenci\u00f3n. La localidad de Ribeir\u00e3o Preto, en el interior paulista, tiene uno de los mejores estructurados programas de combate contra la enfermedad en el pa\u00eds, como consecuencia de la elevada incidencia de la misma en dicha regi\u00f3n durante las \u00faltimas d\u00e9cadas. Al margen de la notificaci\u00f3n obligatoria de los casos, incluso la calidad de las verduras vendidas en ferias y mercados pas\u00f3 por una evaluaci\u00f3n. Se revel\u00f3 una elevada contaminaci\u00f3n con coliformes fecales, se\u00f1al de falta de higiene, pero ning\u00fan vestigio de huevos de <em>Taenia solium<\/em>. De este programa sali\u00f3 una rara estad\u00edstica epidemiol\u00f3gica confiable sobre la enfermedad en Brasil. Hay 74,1 casos de neurocisticercosis en Ribeir\u00e3o Preto por cada grupo de 100 mil habitantes. &#8220;No se puede decir si eso es mucho o poco, debido a la falta de par\u00e1metros de otras localidades como para comparar&#8221;, dice el m\u00e9dico Osvaldo Takayanagui. La enfermedad, pese a la eficiencia del programa, muestra su fuerza. Alrededor del 25% de las v\u00edctimas tiene cisticercos a\u00fan vivos, una se\u00f1al de que la enfermedad fue contra\u00edda en un pasado muy reciente.<\/p>\n<p><strong>P\u00e9ptidos<br \/>\n<\/strong>Una promesa a\u00fan distante es el desarrollo de una vacuna capaz de bloquear el ciclo de la teniasis y de la neurocisticercosis en los hospedadores. Existen estudios realizados en M\u00e9xico sobre una vacuna basada en tres p\u00e9ptidos sint\u00e9ticos compartidos por la <em>Taenia solium<\/em> y la <em>Taenia crassiceps<\/em>, un par\u00e1sito de los zorros. El gran obst\u00e1culo, en este caso, es econ\u00f3mico: el costo de sintetizar estos p\u00e9ptidos es elevado. El a\u00f1o pasado, investigadores chinos arribaron a la conclusi\u00f3n de que el ant\u00edgeno cC1, extra\u00eddo de la <em>Taenia crassiceps<\/em>, es un buen candidato al desarrollo de una vacuna contra la<em> Taenia solium<\/em>. En 1999, un investigador australiano logr\u00f3 desarrollar una vacuna, con el uso combinado de tres diferentes ant\u00edgenos, que alcanz\u00f3 un nivel de protecci\u00f3n del 93% en cerdos infectados a tal efecto. Esta vacuna puede no ser eficiente en el Brasil, dada la variabilidad gen\u00e9tica de la <em>Taenia solium<\/em> en el planeta. &#8220;Es necesario concentrar esfuerzos para conocer otros genes y prote\u00ednas del par\u00e1sito y expandir el potencial de ant\u00edgenos que deben testearse&#8221;, dice Emmanuel Dias Neto. Brasil, con la experiencia que ha venido acumulando en el \u00e1rea de la ciencia gen\u00f3mica, tiene un importante aporte por dar en este campo.<\/p>\n<p><strong><em>Los cuidados que los m\u00e9dicos recomiendan<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&#8211; Comer carne de cerdo y sus derivados bien cocidos y adquiridos en establecimientos sujetos a inspecci\u00f3n sanitaria.<br \/>\n&#8211; Las verduras deben lavarse muy bien antes de su consumo.<br \/>\n&#8211; Beber solamente agua filtrada o hervida.<br \/>\n&#8211; Lavarse las manos antes de las comidas, de preparar los alimentos y luego del uso de los sanitarios.<br \/>\n&#8211; Hacerse ex\u00e1menes peri\u00f3dicos de materia fecal, y buscar tratamiento de ser necesario.<br \/>\n&#8211; Dar destino adecuado a la materia fecal humana v\u00eda c\u00e1maras s\u00e9pticas o por la red cloacal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La neurocisticercosis comienza a mostrar sus reales dimensiones","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-80283","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80283","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80283"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80283\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80283"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}