{"id":80295,"date":"2005-05-01T00:00:00","date_gmt":"2005-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/05\/01\/el-lobby-sube-la-rampa\/"},"modified":"2016-01-28T17:06:35","modified_gmt":"2016-01-28T19:06:35","slug":"el-lobby-sube-la-rampa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-lobby-sube-la-rampa\/","title":{"rendered":"El lobby sube la rampa"},"content":{"rendered":"<p>De un prosaico plant\u00f3n naci\u00f3 en el siglo XIX el hoy en d\u00eda tan mal afamado &#8220;lobby&#8221;: representantes de agricultores del estado de Virginia, EE.UU, se apostaban en las antesalas\u00a0 (<em>lobby<\/em>, en ingl\u00e9s) del Congreso para, al momento de la presi\u00f3n de la conversaci\u00f3n, influir en las decisiones de los pol\u00edticos. Por estas tierras, algunos entrevieron su presencia a\u00fan incipiente en la tramitaci\u00f3n de leyes tales como la de creaci\u00f3n de Petrobras (?\u00a1El petr\u00f3leo es nuestro!?) o en el Estatuto del Trabajador Rural. Pero el<em> lobbying<\/em> creci\u00f3 efectivamente en otra \u00e9poca. &#8220;Su desarrollo se dio a mediados de los a\u00f1os 1970, cuando el pa\u00eds estaba bajo el r\u00e9gimen militar, que centraliz\u00f3 el proceso de toma de decisiones en el Ejecutivo, fragilizando as\u00ed al Legislativo&#8221;, comenta Andr\u00e9a Cristina de Jesus Oliveira, autora de la investigaci\u00f3n intitulada Lobby y representaci\u00f3n de intereses, realizada en la Unicamp.<\/p>\n<p>Lejos de ser una sencilla espera para luego presionar, el <em>lobbying<\/em> del Ejecutivo nacional se basaba en la compra de favores y resultados, por medio de corrupci\u00f3n y tr\u00e1fico de influencias. No se esperar\u00eda nada mejor de una dictadura, y la pr\u00e1ctica se transform\u00f3 en una jerga popular: los &#8220;negociados&#8221;. Lo curioso es que el &#8220;mal&#8221; que creci\u00f3 en los pasillos del Palacio do Planalto [la sede del gobierno nacional] con los generales, tuvo su apogeo con la democratizaci\u00f3n del pa\u00eds. &#8220;A partir de 1985, se produjo un fortalecimiento del Congreso Nacional como poder pol\u00edtico y, por consiguiente, de los grupos de presi\u00f3n, que retomaron su lugar en el proceso democr\u00e1tico&#8221;, dice. De all\u00ed una ins\u00f3lita verdad: &#8220;La actividad del<em> lobbying<\/em>, independientemente del formato que tome, es esencial en las sociedades democr\u00e1ticas, porque los que toman decisiones se confrontan con una compleja red de intereses, y la informaci\u00f3n t\u00e9cnica que los lobistas les plantean es fundamental, pues sirve de base para su an\u00e1lisis destinado a decidir el mejor camino que se seguir\u00e1. Se transforma as\u00ed en una fuerza social de acercamiento entre la sociedad civil y el Estado&#8221;, considera la investigadora.<\/p>\n<p>Sin embargo, Andr\u00e9a reconoce que no es tan f\u00e1cil quitarle su estigma a esta pr\u00e1ctica. &#8220;La corrupci\u00f3n, el<em> lobbying<\/em> ileg\u00edtimo, siempre ha existido y seguir\u00e1 existiendo mientras no se lleve adelante un serio debate que involucre a la sociedad y al gobierno, y que aborde los l\u00edmites de la actuaci\u00f3n de los lobistas en Brasil&#8221;, advierte. En EE.UU., por ejemplo, el lobby es una actividad que cabe en el ejercicio de las libertades previstas en la Primera Enmienda, y est\u00e1 reglamentada desde 1946. Ac\u00e1 en Brasil, en 1983, el en ese entonces senador Marco Maciel present\u00f3 el proyecto de ley 6.132, que a\u00fan no ha sido votado, que instruye sobre el registro de personas f\u00edsicas o jur\u00eddicas que ejerzan cualquier actividad que influya en el proceso legislativo. &#8220;No obstante, esta ley es m\u00e1s que una traducci\u00f3n de la ley americana de 1946. Nuestro <em>lobbying<\/em> tiene peculiaridades que la misma no contempla&#8221;, afirma. Entre ellas, la concomitancia del foco de actuaci\u00f3n: la v\u00eda del tr\u00e1fico de influencias o de la informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;El camino de la corrupci\u00f3n es caro y carente de garant\u00edas. El grupo de presi\u00f3n queda sujeto, cada vez que el asunto vuelva a implicar riesgos u oportunidades, a tener que reanudar las relaciones espurias y a gastar m\u00e1s dinero. Asimismo, en Brasil, el Ejecutivo compite actualmente en lo que a poder se refiere con el con el Legislativo: el 85% de los 5 mil proyectos salen de planteos del primero. Nada asegura que una conquista del <em>lobbying<\/em> de hoy caiga por tierra con la llegada de un decreto del gobierno&#8221;, comenta la investigadora. En tanto, seg\u00fan eval\u00faa \u00e9sta, la opci\u00f3n por el <em>lobbying<\/em> leg\u00edtimo, que lleva informaci\u00f3n al agente pol\u00edtico, crea un canal positivo de comunicaci\u00f3n con el gobierno, y existen grandes posibilidades de que el mismo vea que su presi\u00f3n convertirse en ley, de manera segura y duradera. &#8220;La mayor\u00eda de los lobistas que entrevist\u00e9 se manifiesta proclive a la reglamentaci\u00f3n del<em> lobbying,<\/em> y existen efectivamente iniciativas, en vista del desinter\u00e9s de los legisladores, tendientes a crear una autorregulaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica. Para ellos, el debate sobre la realidad del lobby le pondr\u00e1 fin al estigma y aclarar\u00e1 su real significado ante la opini\u00f3n p\u00fablica&#8221;, considera. Los adversarios de la legislaci\u00f3n son m\u00e1s pesimistas con respecto a los resultados. &#8220;Alegan que no existe forma alguna de asegurar el fin de la corrupci\u00f3n, y que la ley solamente traer\u00eda aparejada una menor libertad de actuaci\u00f3n leg\u00edtima.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Ejecutivo<br \/>\n<\/strong>La cuesti\u00f3n central es entonces el desinter\u00e9s de los legisladores. &#8220;No existe la voluntad pol\u00edtica de hacer la regulaci\u00f3n, ni en el Ejecutivo ni tampoco en el Legislativo. Al fin y al cabo, los propios parlamentarios, en muchas ocasiones desempe\u00f1an el rol de lobistas, al intermediar el giro de fondos a los estados y municipios, o al defender a los sectores que representan, o de los que forman parte&#8221;, dice Andr\u00e9a. &#8220;Hay en el Congreso parlamentarios que son due\u00f1os de sistemas de medicina prepaga, de universidades, de agronegocios, de industrias etc. La ley del <em>lobbying<\/em> les quitar\u00eda la libertad de acci\u00f3n que tienen hoy en d\u00eda&#8221;, explica.<\/p>\n<p>La Asamblea Constituyente trajo a los grupos de presi\u00f3n de vuelta al Legislativo. &#8220;Muchos sostienen que, a la \u00e9poca, hab\u00eda m\u00e1s lobistas que congresales durante los debates de la Constituci\u00f3n. Hab\u00eda 383 grupos de presi\u00f3n acreditados, y entre ellos el &#8216;lobby del l\u00e1piz labial&#8217;, el grupo defensor de las causas feministas y de las cuestiones referentes a la licencia por maternidad, el aborto y la patria potestad, entre otras que, con la ayuda de ese equipo, tuvieron tramitaci\u00f3n decisiva&#8221;, recuerda. Seg\u00fan la autora, otros proyectos se aprobaron con la participaci\u00f3n decisiva de los grupos de presi\u00f3n a lo largo de los a\u00f1os 1980, tales como la elevaci\u00f3n de los aportes jubilatorios, la reserva de mercado en el \u00e1rea de inform\u00e1tica, el estatuto de la microempresa, etc. El lobby no siempre est\u00e1 de lado &#8220;del mal&#8221;.<\/p>\n<p>Aunque esta teor\u00eda funcione en diversas ocasiones, no siempre es perfecta. &#8220;Cualquier grupo de inter\u00e9s puede asociarse y estructurar una estrategia de <em>lobbying<\/em> en el Congreso. Pero una acci\u00f3n de estas caracter\u00edsticas implica inversiones de porte, y no todos est\u00e1n en condiciones econ\u00f3micas, ni tienen estructura como para ejercer esa pr\u00e1ctica. Esta cuesti\u00f3n por s\u00ed sola deriva en un desequilibrio en la esfera de la representaci\u00f3n de intereses. Un buen ejemplo es la disparidad entre el<em> lobbying<\/em> de la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria (CNI), con vastos recursos, y el del Departamento Intersindical de Asesor\u00eda Parlamentaria (Diap), que depende de la cuota mensual de sus asociados para mantenerse&#8221;, acota Andr\u00e9a. Por cierto, esta diferencia es el tema de otra investigaci\u00f3n: <em>El lobby de la industria en el Congreso de la Naci\u00f3n<\/em>, de Wagner Pralon Mancuso, de la USP, que cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos recabado por este profesor, las clases productivas hicieron desde 1996 llegar a la C\u00e1mara de Diputados y al Congreso 233 propuestas de alteraciones legales, de las cuales el 67,8% cont\u00f3 con la aceptaci\u00f3n de los legisladores. Entre las leyes y las enmiendas constitucionales aprobadas, el 85% fue al encuentro de las aspiraciones de los grandes industriales brasile\u00f1os. Al analizarse la estructura de estas victorias, se nota muy bien el poder de fuego del grupo de presi\u00f3n empresarial: el 79,3% correspondi\u00f3 a cuestiones ligadas a la infraestructura; el 74% a la legislaci\u00f3n laboral; el 62,5% al apartado financiamiento; el 61,4% corresponde a avances con relaci\u00f3n a la regulaci\u00f3n de la econom\u00eda. Hasta en la cuesti\u00f3n tributaria, donde tienen menos influencia, vencieron en el 56,4% de las cuestiones votadas. Y personalmente conforman un buen n\u00famero: hay 100 parlamentarios que se presentan como empresarios y, al juntarse a otros 150 pol\u00edticos que se alinean con ellos, el bloque empresarial re\u00fane un <em>lobbying<\/em> de proporciones: son 250 legisladores, ante 50 pol\u00edticos del bloque sindical. &#8220;Mi tesis va al encuentro de los que sostienen el planteo de la debilidad pol\u00edtica de la industria en Brasil, que muestran que los empresarios del sector son inh\u00e1biles para ejercer la acci\u00f3n colectiva, y atribuyen esto a la presencia del sistema corporativista de representaci\u00f3n de intereses&#8221;, eval\u00faa.<\/p>\n<p><strong>\u00c9xito<br \/>\n<\/strong>&#8220;La industria no solamente ha sido capaz de identificar proyectos de ley referentes al costo Brasil y de definir y defender su punto de vista con relaci\u00f3n a ellos, sino que tambi\u00e9n ha tenido un elevado \u00edndice de \u00e9xito&#8221;, afirma. Las diversas corrientes hist\u00f3ricas y sociol\u00f3gicas denunciaron durante d\u00e9cadas la incapacidad del sector industrial para liderar un proyecto de desarrollo econ\u00f3mico independiente para el pa\u00eds, ya que vivir\u00edan escindidos por visiones de mundo e intereses incompatibles. Empero, a partir de los a\u00f1os 1990, con la inflexi\u00f3n liberal y la retracci\u00f3n del Estado, analiza Mancuso, el empresariado nacional tom\u00f3 la bandera de la reducci\u00f3n del costo brasile\u00f1o (un conjunto de factores que van en detrimento de la competitividad de las empresas del pa\u00eds frente a las extranjeras: leyes laborales, falta de infraestructura y tributos elevados, entre otros factores) como una forma de transformarse en un actor pol\u00edtico eficiente.<\/p>\n<p>El ingreso de productos importados en el mercado, con la nueva oleada liberal, termin\u00f3 por redundar en esa inusitada conjunci\u00f3n de intereses del sector industrial, que entonces empez\u00f3 a abocarse con mayor \u00e9nfasis a la competitividad, por medio del lobbying ente el Ejecutivo y el Legislativo. &#8220;As\u00ed, aun reconociendo los l\u00edmites estructurales de la burgues\u00eda industrial brasile\u00f1a, m\u00ed investigaci\u00f3n sostiene que los productores realizaron una actividad pol\u00edtica intensa, y muchas veces exitosa, a lo largo de todas las etapas del proceso de industrializaci\u00f3n, y actualmente siguen actuando y cosechando importantes \u00e9xitos&#8221;, acota el autor. Mediante una CNI profesionalizada (en la Constituyente le fue mal con su <em>lobbying<\/em>) para la presi\u00f3n, los industriales empezaron a realizar un trabajo permanente de detecci\u00f3n y monitoreo de propuestas legislativas que tendr\u00edan impacto sobre el costo brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8220;Es importante comprender que el clamor de los industriales en pro de la reducci\u00f3n del costo Brasil no se vio motivado \u00fanicamente por el anhelo de enfrentar a los competidores extranjeros. El inter\u00e9s del mercado interno tambi\u00e9n desempe\u00f1\u00f3 un papel de peso. Para los empresarios industriales, la conquista de nuevos mercados en el exterior no puede darse a expensas de los desdoblamientos ben\u00e9ficos que la reducci\u00f3n del costo brasile\u00f1o ejercer\u00eda sobre la competitividad de sus empresas.&#8221;<\/p>\n<p>La CNI, en su Agenda Legislativa de 2000, asume &#8220;la pr\u00e1ctica de un lobby abierto y permanente&#8221;, cuyo blanco prioritario, seg\u00fan acota Mancuso, es el Ejecutivo. Ante la proporci\u00f3n que las decisiones empresariales determinan en gran medida el perfil de la econom\u00eda, hay, tal como asevera el autor, &#8220;una deferencia y una atenci\u00f3n especiales a las necesidades del empresariado en las decisiones del Estado. Al igual que los pol\u00edticos, la poblaci\u00f3n nota que su propia suerte est\u00e1 ligada a la suerte de los empresarios&#8221;, dice. &#8220;La Ley de Quiebras y la alteraci\u00f3n del decreto MP 232 son dos buenos ejemplos de ello, que parecen sugerir que el \u00e9xito pol\u00edtico del empresariado industrial se mantiene durante la administraci\u00f3n Lula&#8221;, afirma Mancuso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Estudios muestran la relaci\u00f3n entre los Poderes y los grupos de presi\u00f3n","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-80295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80295"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}