{"id":80296,"date":"2005-05-01T00:00:00","date_gmt":"2005-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/05\/01\/samba-ese-ritmo-endiablado\/"},"modified":"2016-01-28T17:12:13","modified_gmt":"2016-01-28T19:12:13","slug":"samba-ese-ritmo-endiablado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/samba-ese-ritmo-endiablado\/","title":{"rendered":"Samba, ese ritmo endiablado"},"content":{"rendered":"<p>Dijeron y repitieron que el samba se terminar\u00eda. As\u00ed dir\u00eda Assis Valente (1911-1958), en una moderna parodia de su famosa composici\u00f3n sobre el fin del mundo, cantada por Carmen Miranda al final de 1930. Dijeron incluso que el g\u00e9nero hab\u00eda muerto a manos de la bossa nova y, posteriormente, en las del tropicalismo. D\u00e9cadas despu\u00e9s, en los a\u00f1os 1990, el verdugo habr\u00eda sido el pagode rom\u00e1ntico de estudio, hecho con sintetizadores. Aunque haya tenido que enfrentar la competencia de varios modismos durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os, y pese a aparecer poco en los medios de comunicaci\u00f3n actualmente, el samba es el m\u00e1s popular y duradero ritmo musical brasile\u00f1o del siglo XX, al margen de ser una de las m\u00e1s expresivas manifestaciones culturales del pa\u00eds \u2013\u00a0indisociable del Carnaval.<\/p>\n<p>As\u00ed como el jazz y el blues en Estados Unidos, el samba atraves\u00f3 un siglo con mutaciones, fusiones, adhesiones y experimentos. Un ritmo que se reenciende a\u00f1o a a\u00f1o en las festividades del rey momo y en los discos de sus m\u00e1s vigorosos representantes de hoy: Paulinho da Viola, Zeca Pagodinho, Dudu Nobre o Luis Carlos da Vila, entre otros. \u00bfC\u00f3mo explicar entonces tantas muertes anunciadas y otros tantos renacimientos, y comprender tama\u00f1a popularidad de la que a\u00fan disfruta? \u00bfO por qu\u00e9 el samba se impuso en los albores de la industria fonogr\u00e1fica y radiof\u00f3nica o fue adoptado por Get\u00falio Vargas para fijar una identidad cultural?<\/p>\n<p>Estos y otros temas se discuten en tres tesis doctorales muy importantes, pues ayudan a redimensionar el papel hist\u00f3rico y cultural del samba. Lo curioso es que sus autores son todos paulistas, lo que parecer\u00eda haber ayudado a aportar un \u00fatil distanciamiento, para que se hicieran lecturas coincidentemente complementarias y reveladoras de una m\u00fasica con una marcada pregnancia carioca, aunque hay surgi\u00f3 en Bah\u00eda y se instal\u00f3 tambi\u00e9n en S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>En Bendecido y endiablado del samba, Ricardo Jos\u00e9 Duff Azevedo recurri\u00f3 a un extenso archivo de siete mil letras de samba para mostrar los valores de la tradici\u00f3n oral brasile\u00f1a. El investigador explica por qu\u00e9 las canciones de este g\u00e9nero forman parte del imaginario popular. Esta tesis, presentada ante el Programa de Postgrado en Teor\u00eda Literaria y Literatura Comparada del Departamento de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP, parti\u00f3 del principio de que las letras de samba representan un extraordinario acervo, de algo que podr\u00eda caracterizarse como el &#8220;discurso popular&#8221;.<\/p>\n<p>Azevedo destaca que las culturas populares y sus manifestaciones tienden a procesarse por medio de &#8220;patrones de larga duraci\u00f3n&#8221;. Este fen\u00f3meno ser\u00eda contrario tanto a la cultura moderna como a la de masas y la erudita, que seguir\u00edan &#8220;patrones de corta duraci\u00f3n&#8221; \u2013\u00a0casi que mec\u00e1nicamente, en busca de lo &#8220;nuevo&#8221;, de la &#8220;nueva forma&#8221;, etc. As\u00ed, en los sambas, por vincularse a procesos de larga duraci\u00f3n, los procedimientos de lenguaje y muchos temas ser\u00edan recurrentes en el decurso de todo el siglo XX y hasta los d\u00edas actuales. Algunos de ellos: la familia, el trabajo, las fiestas, el envejecimiento, la muerte, la religiosidad, lo &#8220;nudos&#8221;, entre otros temas ligados a la vida concreta y cotidiana.<\/p>\n<p><strong>Malevo<br \/>\n<\/strong>La tesis de fuste de Azevedo &#8220;a\u00fan sin editor&#8221; re\u00fane alrededor de 500 letras de samba, recabadas en un universo de m\u00e1s de 7 mil m\u00fasicas, de las cuales hizo una preselecci\u00f3n de 4,8 mil. En lugar de recortar per\u00edodos hist\u00f3ricos, el investigador intent\u00f3 demostrar recurrencias en un amplio espectro, lo que hizo posible otra comprensi\u00f3n de la importancia del samba. El autor considera que es equ\u00edvoco, por ejemplo, el hecho de que muchos estudios ubiquen al <em>malandro<\/em> [malevo] en las d\u00e9cadas de 1930 y 1940, y hablen de su &#8220;desaparici\u00f3n&#8221;. Lo que puede haber desaparecido, explica, es una cierta versi\u00f3n de este personaje. &#8220;El samba habla de &#8216;malandraje&#8217; [malevaje] y adopta un &#8216;tono malevo&#8217; desde el primer samba grabado hasta la actualidad&#8221;. A decir verdad, el malandro [malevo] nunca existi\u00f3 \u2212esto\u2212 s\u00ed en un discurso m\u00e1s culto, tambi\u00e9n presente en las letras de la m\u00fasica popular brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Al tiempo que las culturas populares suelen ser ol\u00edmpicamente despreciadas por las elites culturales, han dejado su impronta y han sido fuentes de una parte significativa de la cultura erudita brasile\u00f1a a trav\u00e9s de todo tipo de apropiaci\u00f3n. &#8220;Sostengo la idea de que las letras de samba solamente pueden comprenderse y evaluarse cuando se las vislumbra como expresi\u00f3n de un determinado modelo de conciencia. En el \u00e1mbito de la m\u00fasica popular brasile\u00f1a, veo al tropicalismo como la representaci\u00f3n m\u00e1s acabada y n\u00edtida de un modelo al que denomin\u00e9 &#8216;oficial'&#8221;. El autor emple\u00f3 varias letras tropicalistas de manera comparativa para poner de relieve las caracter\u00edsticas de las letras de samba.<\/p>\n<p>Mientras que las composiciones tropicalistas tienden a presuponer una lectura, una relectura y una interpretaci\u00f3n de la realidad vista por sus autores, las de samba suelen crearse para compartirse, para la comunicaci\u00f3n inmediata y su memorizaci\u00f3n, siempre por medio de temas amplios, capaces de generar una gran identificaci\u00f3n entre la gente. De all\u00ed su popularidad y su masificaci\u00f3n. Dentro de esa l\u00f3gica, se trata de una producci\u00f3n para la cual la m\u00fasica invita a la comunidad a participar, &#8220;toda vez que su funci\u00f3n como espectador no es aceptar pasivamente su obra, sino repetirla nuevamente para s\u00ed mismo&#8221;.<\/p>\n<p>En el caso del tropicalismo, por ejemplo, estos temas suelen a desaparecer del discurso escolarizado y oficial, que opt\u00f3 por temas m\u00e1s espec\u00edficos de una manera muchas veces distanciada, anal\u00edtica e impersonal, como si propusiera una &#8220;teor\u00eda&#8221;. &#8220;No pretendo criticar al tropicalismo, ni decir que el samba es mejor o peor, sino resaltar que las letras del tropicalismo fueron creadas a partir de un modelo constructivo y de patrones \u00e9ticos y est\u00e9ticos distintos que aqu\u00e9llos utilizados por la mayor\u00eda de los sambistas, ya sean \u00e9stos alfabetizados o no&#8221;.<\/p>\n<p><strong>La industria<br \/>\n<\/strong>Cada vez m\u00e1s el samba dej\u00f3 de ser \u2212en las primeras d\u00e9cadas del siglo XX\u2212 una m\u00fasica tradicional para convertirse en un producto de la en ese entonces as\u00ed llamada industria de diversiones. La posibilidad de profesionalizaci\u00f3n del m\u00fasico popular, la llegada de la radio comercial &#8220;en busca de novedades&#8221; y el proyecto nacionalista del gobierno de Get\u00falio Vargas mostraron la implicaci\u00f3n de buena parte de la sociedad brasile\u00f1a en la creaci\u00f3n del &#8220;samba nacional&#8221;, un mixto de tradici\u00f3n y modernidad. Esta es la s\u00edntesis de la tesis de Jos\u00e9 Adriano Fenerick, intitulada Ni del morro, ni de la ciudad: las transformaciones del samba y la industria cultural \u2013\u00a01920-1945 \u2013\u00a0tambi\u00e9n defendida en la FFLCH de la USP.<\/p>\n<p>Fenerick vio en la modernizaci\u00f3n de R\u00edo de Janeiro en los albores del siglo pasado, en sinton\u00eda con el surgimiento de nuevos medios de comunicaci\u00f3n, un escenario propicio para que el samba sufriera innumerables transformaciones. As\u00ed, a partir de la d\u00e9cada de 1920, con la difusi\u00f3n de la industria fonogr\u00e1fica, el ritmo empez\u00f3 a transformarse y a modernizarse. Dej\u00f3 de ser tan s\u00f3lo una fiesta hecha en casas de madres de santo para cobrar otros significados. En un primer momento se convirti\u00f3 en un g\u00e9nero musical, identificado con la poblaci\u00f3n negra de R\u00edo de Janeiro. Despu\u00e9s pas\u00f3 a ser un mixto de m\u00fasica y danza, identificado con Brasil. &#8220;El samba se &#8216;acariocaba&#8217; y tomaba la delantera por el hecho de que R\u00edo fue pensado a la \u00e9poca como una especie de &#8216;tarjeta postal&#8217; del pa\u00eds&#8221;, explica el investigador.<\/p>\n<p>La industria del disco tuvo gran influencia en el surgimiento de este nuevo tipo de m\u00fasica, al que Fenerick llama &#8220;samba moderno&#8221;. El samba de pagode, practicado como algo de elevada calidad por los conocedores, que estaba compuesto de improvisaci\u00f3n a partir de un tema, pod\u00eda durar un d\u00eda entero. Al grab\u00e1rselo en disco no se puede m\u00e1s improvisar, al menos en la letra, pues se estableci\u00f3 una versi\u00f3n definitiva, registrada en acetato y que pas\u00f3 a difundirse en la sociedad tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la radio, en todo el pa\u00eds. Asimismo, el sambista adquiri\u00f3 el <em>status<\/em> de m\u00fasico profesional, principalmente los cantantes, ya que los compositores tuvieron innumerables problemas para afianzarse.<\/p>\n<p>En ese aspecto, uno de los t\u00f3picos tratados por Fenerick fue la todav\u00eda poco investigada venta de sambas \u2013\u00a0casi siempre abordada como folclore por los bi\u00f3grafos e historiadores de la m\u00fasica popular. &#8216;La necesidad de mostrar la m\u00fasica en un mercado taca\u00f1o gener\u00f3 la famosa propina [<em>jab\u00e1<\/em>] pagado a las radios, o lo que es peor, la famosa &#8216;compra y venta&#8217; de sambas&#8221;. Tambi\u00e9n se investig\u00f3 el aspecto sociol\u00f3gico del samba. Si en el imaginario popular qued\u00f3 el recuerdo de Francisco Alves y Carmen Miranda, entre otros, la evocaci\u00f3n del morro se asociaba a algo malo \u2013\u00a0representado como lugar de negros, de malandros [malevos], de vagabundeo y de violencia. Todo de manera muy peyorativa. Esta imagen se perpetuar\u00eda al menos desde el fin de la esclavitud.<\/p>\n<p>La radio tambi\u00e9n fue tomada por el gobierno, y por buena parte de dos intelectuales, como un medio &#8220;sublime&#8221; destinada a &#8220;educar al pueblo&#8221;. Seg\u00fan el investigador, el discurso se potencializaba y enfatizaba el perfil ideol\u00f3gico que los intelectuales e incluso el gobierno Vargas quer\u00edan plasmar. Entonces no fue por casualidad que vino de este per\u00edodo la invenci\u00f3n del samba exaltaci\u00f3n , cuyo mayor s\u00edmbolo fue Aquarela do Brasil, de Ary Barroso (1903-1964). Se cre\u00f3 una mitolog\u00eda de que el &#8220;samba puro&#8221; ven\u00eda del morro, pero Fenerick arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que, tanto el samba del morro como el del asfalto (de la ciudad) estuvieron interconectados, y todav\u00eda lo est\u00e1n. &#8220;El sambista de la radio iba hasta el morro a comprar un samba para grabarlo, del mismo modo que el sambista de la escuela descend\u00eda hasta la ciudad para desfilar en el Carnaval.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Varguismo<br \/>\n<\/strong>El aspecto pol\u00edtico destacado por Fenerick aparece de manera m\u00e1s profundizada en el estudio del m\u00fasico e historiador Magno Bissoli, autor de Caja negra: samba e identidad nacional en la <em>era Vargas<\/em>.\u00a0El impacto del samba en la formaci\u00f3n de la identidad en la sociedad industrial: 1916-1945, otra tesis sobre el tema defendida en la FFLCH de la USP. Bissoli afirma que Get\u00falio Vargas, mientras estaba en el poder, se aprovech\u00f3 de la aceptaci\u00f3n popular de este g\u00e9nero musical y dio un impulso considerable a su difusi\u00f3n y afirmaci\u00f3n como \u00edcono del pa\u00eds. &#8220;El proceso de popularizaci\u00f3n del samba era inminente, pero ciertamente la pol\u00edtica de Vargas contribuy\u00f3 a su consolidaci\u00f3n en el escenario nacional&#8221;, explica.<\/p>\n<p>A ejemplo de las doctrinas fascistas de Europa, el gobierno posterior a 1930 siempre se caracteriz\u00f3 por la exaltaci\u00f3n del nacionalismo. Pero, \u00bfc\u00f3mo difundir, se pregunta el investigador, una identidad nacional en un Brasil con tan s\u00f3lo cuatro siglos de historia, y cuya mayor parte de la poblaci\u00f3n estaba compuesta por descendientes de esclavos y personas marginadas, principalmente negros y mestizos? El varguismo entonces hab\u00eda intentado forjarla con bases en la cultura, al echar mano de artificios similares a los usados por Benito Mussolini en Italia. Sus m\u00e9todos iban desde la proyecci\u00f3n de pel\u00edculas en las paredes de las casas y la instalaci\u00f3n de altoparlantes en plazas interioranas y en favelas a la estatizaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n y la censura de la prensa.<\/p>\n<p>El Estado Novo, puesto en vigencia mediante un golpe en 1937, inviriti\u00f3 en ese prop\u00f3sito por medio del control cultural y medi\u00e1tico. En realidad antes, en 1931, el presidente Vargas cre\u00f3 el Departamento Oficial de Propaganda, que despu\u00e9s se transformar\u00eda en el Departamento de Prensa y Propaganda (DIP, sigla en portugu\u00e9s) en 1939, que se encarg\u00f3 de la censura de prensa y de la propaganda ufanista de la dictadura. Con su creciente y promisorio poder de influencia, la radio se volvi\u00f3 fundamental en este proceso. En 1940, la Nacional qued\u00f3 baj\u00f3 el control del Estado y empez\u00f3 a presentar programas musicales de contenido popular.<\/p>\n<p>Un destacado de esta oleada ufanista que tom\u00f3 el pa\u00eds fue el compositor y locutor de radio Henrique For\u00e9is Domingues (1908-1980), el Almirante. Conocido como &#8220;el mayor rango de la radio brasile\u00f1a&#8221;, se convirti\u00f3 en &#8220;una figura importante para la propagaci\u00f3n v\u00eda radio de la idea de una nacionalidad&#8221;. En el mismo per\u00edodo se cre\u00f3 la Orquestra Brasile\u00f1a, con el maestro Radam\u00e9s Gnattali (1906-1988), que, en ese tono nacionalista, interpretaba la m\u00fasica brasile\u00f1a con el mismo tratamiento que se le daba a la extranjera. En esa \u00e9poca, narra Bissoli, surgieran diversas composiciones, algunas de sambistas famosos, que apoyaban a Vargas y al Estado Novo. Nombres tales como Ataulfo Alves, Jo\u00e3o de Barro (Braguinha) y Moreira da Silva compusieron e interpretaran algunas de esas composiciones, en un claro ejemplo de que el samba estaba llegando cada vez m\u00e1s a gran masa.<\/p>\n<p>Otro punto se\u00f1alado por la investigaci\u00f3n fue el de que, para ser aceptado por la sociedad, principalmente por la elite, el samba deb\u00eda &#8220;emblanquecerse&#8221; \u2013\u00a0al ser adoptado por cantores y compositores blancos. Como Noel Rosa, cuya obra dej\u00f3 la certeza de que el samba no morir\u00eda nunca. Es m\u00e1s, que ser\u00eda eterno.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La universidad intenta entender la importancia del samba en el siglo XX","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-80296","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80296"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}