{"id":80309,"date":"2005-06-01T00:00:00","date_gmt":"2005-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/06\/01\/luces-sobre-el-pasado\/"},"modified":"2013-01-14T19:15:19","modified_gmt":"2013-01-14T21:15:19","slug":"luces-sobre-el-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/luces-sobre-el-pasado\/","title":{"rendered":"Luces sobre el pasado"},"content":{"rendered":"<p>Im\u00e1genes en ultravioleta o infrarrojo echan luz sobre tramos ininteligibles de papiros egipcios de m\u00e1s de dos mil a\u00f1os, y sacan a relucir a obras perdidas de grandes autores cl\u00e1sicos como S\u00f3focles, Eur\u00edpides y Hes\u00edodo. Los rayos X permiten conocer mejor las teor\u00edas matem\u00e1ticas de Arqu\u00edmedes, contenidas en copias oscuras de partes de sus escrituras originales de dif\u00edcil comprensi\u00f3n hechas en el siglo X. An\u00e1lisis qu\u00edmicos y de espectroscop\u00eda revelan a su vez la composici\u00f3n de los pigmentos empleados en el siglo XV por Johannes Gutenberg para ilustrar el primer libro hecho con tipos m\u00f3viles: la Biblia. Como se podr\u00e1 notar, las m\u00e1s variadas tecnolog\u00edas est\u00e1n actualmente al servicio del estudio de textos antiguos, y llenan as\u00ed lagunas de informaci\u00f3n hasta entonces inaccesibles a los m\u00e1s avezados comentaristas.<\/p>\n<p>En la Universidad de Oxford, cient\u00edficos brit\u00e1nicos emplean un m\u00e9todo creado por la Nasa para su uso en sat\u00e9lites, en la visualizaci\u00f3n de planetas y de objetos celestes: la imagen multiespectral, que es un aliado en el trabajo de estudiar los textos del proyecto Oxyrhynchus. Se trata de una colecci\u00f3n de 400 mil fragmentos de manuscritos escritos por autores cl\u00e1sicos de Grecia y Roma hallados al final del siglo XIX entre despojos de la antigua ciudad egipcia de Oxyrhynchus. Estos papiros, que seg\u00fan algunos estudiosos pueden ampliar en un 20% la cantidad de textos cl\u00e1sicos, permanecieron durante mucho tiempo en contacto con el suelo, en medio a basuras de toda \u00edndole, en especial vidrio, y se oscurecieron,\u00a0 con lo cual se tornaron ilegibles en algunos fragmentos. Se perdi\u00f3 el contraste ente el pigmento usado en la escritura y el fondo de los papiros, que se ennegreci\u00f3 mucho.<\/p>\n<p>La imagen multiespectral consiste en producir una sucesi\u00f3n de im\u00e1genes en diferentes longitudes de onda del objeto en estudio. De esta manera, una de las im\u00e1genes, o la yuxtaposici\u00f3n de algunas de ellas, puede hacer saltar a los ojos tramos hasta entonces invisibles del material analizado. &#8220;En l\u00edneas generales, puede decirse que no hay una longitud de onda m\u00e1gica que haga que todos los escritos antiguos aparezcan&#8221;, dice el ingeniero Gregory Bearman, del Jet Propulsion Lab, de la Nasa, quien a comienzos de los a\u00f1os 1990 tuvo la idea de emplear la t\u00e9cnica en estudios de arqueolog\u00eda. &#8220;Todo depende del estado del documento y de lo que haya ocurrido con \u00e9ste en el transcurso del tiempo&#8221;.<\/p>\n<p>Tramos de los <em>Manuscritos del Mar Muerto<\/em>, un conjunto de 850 textos de alrededor de dos mil a\u00f1os de antig\u00fcedad hallados en cavernas de Israel entre1947 y 1956, fueron los primeros textos antiguos donde se emple\u00f3 con \u00e9xito la imagen multiespectral . Posteriormente probaron el m\u00e9todo en textos de Pompeya que sepultados y chamuscados por la erupci\u00f3n del volc\u00e1n Vesubio en el a\u00f1o 79 d. C. Material carbonizado como el de Pompeya, y escritos no carbonizados, como los del proyecto Oxyrhynchus, suelen revelar detalles ocultos cuando se los somete a diferentes longitudes de onda. Seg\u00fan Dirk Obbink, experto en papiros y literatura griega de Oxford, algunos fragmentos de los documentos rescatados en la antigua ciudad de Egipto quedaron legibles luego de haberse generado im\u00e1genes en ultravioleta. En otros casos, el infrarrojo gener\u00f3 mejores resultados.<\/p>\n<p><strong>El quid de la cuesti\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Para descifrar una transcripci\u00f3n de la Edad Media de los trabajos originales de Arqu\u00edmedes (287 a.C &#8211; 212 a.C), fragmentos in\u00e9ditos de la obra M\u00e9todo de los teoremas mec\u00e1nicos, que sufrieron diferentes tipos de da\u00f1os y adulteraciones en el transcurso\u00a0 del \u00faltimo milenio, f\u00edsicos de la universidad estadounidense de Stanford, California, contaron con la ayuda de im\u00e1genes generadas por rayos X. Muchas de las alteraciones indebidas que sufrieron los pergaminos, como su raspaje y reutilizaci\u00f3n como soporte para el texto de un libro religioso en el siglo XIII, ya hab\u00edan sido superadas con la adopci\u00f3n de otras t\u00e9cnicas. Pero faltaba sortear la \u00faltima agresi\u00f3n sufrida por los documentos en el siglo XX, cuando se agregaron escritos modernos\u00a0 en la parte superior de algunas p\u00e1ginas, ocultando partes de los textos antiguos. La generaci\u00f3n de im\u00e1genes por rayos X super\u00f3 ese postrer obst\u00e1culo. Esto porque la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n resalt\u00f3 los pigmentos ferrosos de los manuscritos originales en detrimento de la tinta moderna usada para alterar los pergaminos, seg\u00fan un art\u00edculo publicado a mediados\u00a0 de abril por el servicio noticioso de la revista Nature.<\/p>\n<p>Y hablando de tintas: un grupo de investigadores europeos y estadounidenses determin\u00f3 por primera vez los principales tipos de pigmentos usados para dibujar las figuras que adornan siete de las llamadas Biblias de Gutenberg, publicadas en el siglo XV. Adem\u00e1s de recurrir a an\u00e1lisis qu\u00edmicos, los cient\u00edficos\u00a0 emplearon en su trabajo de detectives la espectroscop\u00eda Raman, un m\u00e9todo no invasivo mediante el cual un l\u00e1ser ilumina las p\u00e1ginas del libro y un sensor especial lee el patr\u00f3n de luz generado. El origen de siete colores se determin\u00f3 con precisi\u00f3n y el de dos de manera aproximada.<\/p>\n<p>El rojo claro deriva del cinabrio (mineral compuesto de mercurio). El amarillo sale de compuestos con plomo y esta\u00f1o. El negro se origina en el carbono, y el blanco, en el carbonato de calcio. El azul viene del empleo de azurita, un tipo de carbonato de cobre. El verde oliva, de la malaquita, de otro carbonato de cobre. El verde oscuro del etanoato de cobre (verdete). Con un origen incierto, los tonos dorados parecen provenir del propio oro, en tanto que los rojos, de pigmentos extra\u00eddos de plantas o insectos. &#8220;El estudio de las tintas representa un primero e importante paso en el marco de una estrategia apropiada de conservaci\u00f3n y preservaci\u00f3n de antiguas obras de arte&#8221;, afirma uno de los autores del estudio, Gregory D. Smith, del Buffalo State College, Estados Unidos. Divulgado para el p\u00fablico en general en abril, el estudio completo de los pigmentos de las Biblias gutenberguianas saldr\u00e1 publicado en la edici\u00f3n del 1\u00ba de junio de la revista estadounidense Analytical Chemistry.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Mediante sofisticadas t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis, revelan escrituras de papiros y documentos deteriorados","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-80309","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80309"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80309\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80309"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}