{"id":80312,"date":"2005-06-01T00:00:00","date_gmt":"2005-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/06\/01\/la-moneda-autoritaria\/"},"modified":"2016-01-28T17:03:48","modified_gmt":"2016-01-28T19:03:48","slug":"la-moneda-autoritaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-moneda-autoritaria\/","title":{"rendered":"La moneda autoritaria"},"content":{"rendered":"<p>Los pol\u00edticos deben suspirar nost\u00e1lgicos recordando aquellos tiempos en que Washington Luiz dec\u00eda: &#8220;gobernar es construir carreteras&#8221;. &#8220;Una de las rupturas de \u00e9poca m\u00e1s significativas en Latinoam\u00e9rica se refiere a los nuevos criterios de legitimaci\u00f3n, seg\u00fan los cuales ciertas categor\u00edas &#8220;econ\u00f3micas&#8221; se convirtieron en valores sociales y en criterios de desempe\u00f1o pol\u00edtico mediante los cuales la sociedad juzga a sus gobernantes&#8221;, analiza la cientista pol\u00edtica Lourdes Sola. &#8220;Los objetivos que antes eran tenidos por &#8216;econ\u00f3micos&#8217;, tales como estabilidad y disciplina monetaria, se volvieron inteligibles para la poblaci\u00f3n y para los formadores de opini\u00f3n, pasando a formar parte de sus aspiraciones y expectativas, a punto tal de adquirir el estatuto de &#8216;patrimonios p\u00fablicos'&#8221;, observa la investigadora, coordinadora del Proyecto Tem\u00e1tico intitulado La construcci\u00f3n de la autoridad monetaria y democracia: la experiencia brasile\u00f1a en el contexto de la integraci\u00f3n econ\u00f3mica en escala global, llevado a cabo con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>En los d\u00edas actuales todo, desde la capacidad para obtener una hipoteca para comprar una vivienda nueva hasta el \u00edndice general de inflaci\u00f3n, es en cierta forma determinado acorde con la pol\u00edtica monetaria y financiera del gobierno, sostiene la profesora. &#8220;Despu\u00e9s, es preciso tener un foco m\u00e1s amplio, que aborde la autoridad monetaria como una modalidad de autoridad pol\u00edtica&#8221;. Lourdes apunta que con la democratizaci\u00f3n la estabilidad macroecon\u00f3mica pas\u00f3 a funcionar como activo electoral importante, pues la masa del electorado estaba cansada de las antiguas pol\u00edticas econ\u00f3micas basadas en shocks y en un crecimiento implusado por la hiperinflaci\u00f3n. &#8220;De all\u00ed deriva un desaf\u00edo para los gobiernos de las nuevas democracias: ellos dependen en gran medida del acceso a los mercados internacionales de capital para mantener la estabilidad econ\u00f3mica; la cual, a su vez, es necesaria para responder a otras demandas que el electorado de masas asocia con la democracia, es decir, desarrollo econ\u00f3mico y mayor bienestar material&#8221;.<\/p>\n<p><strong>La credibilidad<br \/>\n<\/strong>Es un dilema pol\u00edtico m\u00e1s que hamletiano, pues significa agradar al mismo tiempo a intereses en general dispares de inversores extranjeros y del electorado interno. &#8220;El acceso a los capitales internacionales est\u00e1 condicionado a la obtenci\u00f3n de credibilidad financiera, cuya conquista pasa por la desregulaci\u00f3n de los mercados dom\u00e9sticos y por el libre flujo de capitales como principales mecanismos de ajuste&#8221;. Esta manera de integraci\u00f3n, sin embargo, lleva a una creciente exposici\u00f3n a shocks ex\u00f3genos. &#8220;Esto ocurre en un contexto de democratizaci\u00f3n que introdujo en la escena pol\u00edtica a un electorado de masas que se caracteriza por su baja tolerancia a la inestabilidad y a las trayectorias recesivas de la econom\u00eda, provocadas por el alto grado de exposici\u00f3n a &#8216;shocks externos'&#8221;, eval\u00faa Lourdes. &#8220;Todo esto qued\u00f3 en evidencia en las \u00faltimas elecciones, cuando por el lado de la clase pol\u00edtica, una vez constatado que el grueso de la poblaci\u00f3n era favorable a la estabilidad, los candidatos de oposici\u00f3n la reivindicaron como un valor, es decir, se presentaron como parcialmente continuistas. El Partido de los Trabajadores (PT) y Lula, es decir, m\u00e1s que cualquier otro, tal como se puede leer en la<em> Carta a los brasile\u00f1os<\/em>&#8220;, recuerda la autora. De all\u00ed que si la reestructuraci\u00f3n de la autoridad monetaria est\u00e1 en la cima de la lista de las reformas institucionales, en la cumbre de esta nueva estructura se ubica la delicada cuesti\u00f3n de la autonom\u00eda del Banco Central (BC).<\/p>\n<p><strong>Loco<br \/>\n<\/strong>&#8220;La consolidaci\u00f3n de un nuevo dise\u00f1o institucional, con la autonom\u00eda del BC, todav\u00eda depende de mayor profundizaci\u00f3n de las discusiones y de su entendimiento por la sociedad&#8221;, afirma el ministro de hacienda, Antonio Palocci. &#8220;Si en alg\u00fan momento yo entendiera que la autonom\u00eda del Central podr\u00eda hacer bajar las tasas de inter\u00e9s, ser\u00eda loco si no lo hiciera&#8221;, afirm\u00f3 el presidente Lula en su primera rueda de prensa. &#8220;Sin embargo, algo que parec\u00eda probable, el proyecto de autonom\u00eda funcional del Central en 2003, se frustr\u00f3, aunque se tratara de una decisi\u00f3n en v\u00edas concreci\u00f3n, pues ese mismo a\u00f1o se ejecut\u00f3 la reforma constitucional (el art\u00edculo 192, de la Constituci\u00f3n de 1988, que redefin\u00eda las incumbencias y la estructura de la instituci\u00f3n), un paso adelante en direcci\u00f3n a la autonom\u00eda&#8221;. Por cierto, con la aprobaci\u00f3n por parte del Congreso y del gobierno de Lula, con el apoyo de la oposici\u00f3n, del PT y de la base oficialista.<\/p>\n<p>La gran disponibilidad de recursos en el mercado financiero internacional, la llamada liquidez, dio al gobierno brasile\u00f1o la oportunidad de adiar el proyecto de autonom\u00eda. Mucho dinero en oferta diminuy\u00f3 la preocupaci\u00f3n con el riesgo y eso hizo bajar la presi\u00f3n internacional por la reestructuraci\u00f3n del Central. &#8220;Pero, tarde o temprano, el mercado se calmar\u00e1 y la presi\u00f3n regresar\u00e1, trayendo de vuelta el proyecto, un est\u00edmulo importante para recuperar la confianza de los mercados&#8221;, eval\u00faa la investigadora. En la base de todo est\u00e1 el miedo permanente de los inversionistas extranjeros a los cambios acaecidos al calor de las disputas electorales, que hacen de Brasil un mar de incertidumbre, esta \u00faltima una palabra odiada por el mercado financiero. De all\u00ed el anhelo de un BC &#8220;libre de presiones pol\u00edticas&#8221;.<\/p>\n<p>\u00bfPero libre de qui\u00e9n? El propio presidente Lula declar\u00f3 en una entrevista que en su gobierno el Central ya ten\u00eda autonom\u00eda, lo que inclu\u00eda a un presidente &#8220;blindado&#8221; con el status de ministro de Estado. &#8220;Es una autonom\u00eda de facto, si bien que parcial&#8221;, dice la autora. El precio de la libertad es la eterna vigilancia: el clich\u00e9 de la Guerra Fr\u00eda tambi\u00e9n se podr\u00eda aplicar al proyecto del Central: \u00bfqui\u00e9n ser\u00e1 el guardi\u00e1n del guardi\u00e1n? &#8220;Las cuestiones que deben discutirse son la naturaleza y los l\u00edmites de la autonom\u00eda, como as\u00ed tambi\u00e9n los procedimientos por los cuales deben regirse las metas de inflaci\u00f3n. A su vez, cabe al Ejecutivo y al Congreso fijarlas, y a un Banco Central dotado de autonom\u00eda operativa cumplirlas&#8221;, eval\u00faa Lourdes.<\/p>\n<p>&#8220;Un segundo aspecto consiste en traer a debate p\u00fablico el dise\u00f1o institucional de un Central aut\u00f3nomo, respetando las caracter\u00edsticas del contexto brasile\u00f1o. La ilusi\u00f3n de los defensores del modelo ortodoxo (antidemocr\u00e1tico, a mi modo de ver las cosas) es presumir que s\u00f3lo existe un modelo de autonom\u00eda, cuando en realidad, a pesar de ser aut\u00f3nomos, los Bancos Centrales de Estados Unidos, Jap\u00f3n, Alemania y Francia son muy distintos&#8221;, recuerda Lourdes. Cabe recordar que el Banco de Inglaterra adquiri\u00f3 su autonom\u00eda en 1997, durante un gobierno del Partido Laborista.<\/p>\n<p>El Banco Central de Brasil se cre\u00f3 el 31 de diciembre de 1964. Antes, la autoridad monetaria era ejercida por la Superintendencia de la Moneda y del Cr\u00e9dito (Sumoc), por el Banco do Brasil y por el Tesoro Nacional. &#8220;El BC nace en un r\u00e9gimen autoritario y tiene un car\u00e1cter tard\u00edo con relaci\u00f3n a los BCs de los dem\u00e1s pa\u00edses latinoamericanos. Y hay m\u00e1s: la centralizaci\u00f3n de los instrumentos monetarios en la instituci\u00f3n tambi\u00e9n se dio tard\u00edamente. De 1965 a 1985, el Central comparti\u00f3 controles sobre la oferta monetaria del pa\u00eds con el Banco do Brasil&#8221;, sostiene Lourdes. Curiosamente, en 1964, hab\u00eda intenciones serias de hacer de la instituci\u00f3n un instrumento aut\u00f3nomo con relaci\u00f3n a la pol\u00edtica, una propuesta que derrotada tres a\u00f1os despu\u00e9s, durante la Presidencia de Costa e Silva, a causa del expansionismo econ\u00f3mico del entonces ministro Delfim Neto. &#8220;La historia de la autoridad monetaria en Brasil de la Posguerra, sin embargo, tiene menos que ver con la naturaleza del r\u00e9gimen pol\u00edtico y m\u00e1s con el compromiso prioritario con el crecimiento acelerado y la industrializaci\u00f3n sustitutiva&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Centralismo<br \/>\n<\/strong>La autora pone de relieve que al cabo de a\u00f1os de centralismo pol\u00edtico, la Constituci\u00f3n de 1988 trajo &#8220;la devoluci\u00f3n de los poderes econ\u00f3micos y decisorios a las instancias estaduales, antes de la liberalizaci\u00f3n pol\u00edtica en la \u00f3rbita federal, lo que ayuda a explicar las dificultades afrontadas por el Ejecutivo posteriormente, siempre que se trataba de establecer una autoridad coordinada y de implementar una estrategia acordada que implicase el apoyo de los gobernadores&#8221;. Los estados empezaron entonces a actuar como fuerzas centr\u00edfugas en pro de la descentralizaci\u00f3n monetaria, en especial al usar a sus bancos estaduales para emitir dinero (Banespa, Banerj, entre otros), una especie de rebeli\u00f3n contra la autoridad constitucional del Central. Asimismo, con la inflaci\u00f3n en alza, los grandes ganadores eran los bancos, incluidos los bancos p\u00fablicos: cada a\u00f1o, entre 1990 y 1993, el sector bancario generaba un ingreso inflacionario sobre la base del 4% del PBI, con los bancos p\u00fablicos apropi\u00e1ndose de las dos terceras partes del total.<\/p>\n<p>El fin de la hiperinflaci\u00f3n, a partir de 1994, dio vuelta el partido a favor del BC. &#8220;La capacidad de la instituci\u00f3n para disciplinar a los bancos estaduales debe verse en el marco de un proceso de gradual que empieza en comienzos de 1980, impuesto por las crisis sucesivas vividas por estos bancos&#8221;. Una vez m\u00e1s el dilema era pol\u00edtico: la conciliaci\u00f3n entre la realidad democr\u00e1tica descentralizada, el federalismo brasile\u00f1o y la necesidad de una centralizaci\u00f3n monetaria en el Central, a fin de instaurar la anhelada estabilidad econ\u00f3mica. &#8220;El modelo de federalismo implementado gradualmente a lo largo del proceso de democratizaci\u00f3n influy\u00f3 en el orden monetario al generar una multiplicidad de centros de poder rivales del gobierno federal&#8221;, dice la autora. &#8220;As\u00ed, mientras la autonom\u00eda estatutaria del BC no est\u00e9 asegurada por un acto de delegaci\u00f3n de la clase pol\u00edtica y, por lo tanto, del Legislativo, la actual autonom\u00eda de la instituci\u00f3n contin\u00faa dependiendo del fiat del presidente, es decir, de una decisi\u00f3n pol\u00edtica, y no de una restricci\u00f3n institucional&#8221;, advierte Lourdes. &#8220;Pero el Legislativo no parece interesado en el tema. La agenda es pobre y no incluye la autonom\u00eda del Central, porque no es un objetivo relevante en t\u00e9rminos electorales.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La relaci\u00f3n entre la autoridad del Banco Central y la pol\u00edtica","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-80312","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80312"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80312\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80312"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}