{"id":80314,"date":"2005-06-01T00:00:00","date_gmt":"2005-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/06\/01\/lo-bello-en-los-tropicos\/"},"modified":"2016-01-28T18:34:35","modified_gmt":"2016-01-28T20:34:35","slug":"lo-bello-en-los-tropicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lo-bello-en-los-tropicos\/","title":{"rendered":"Lo bello en los tr\u00f3picos"},"content":{"rendered":"<p>Pintor, arquitecto, escultor, urbanista, pensador de la cultura, dramaturgo, periodista, cr\u00edtico e historiador del arte. Cada una de estas variadas facetas de la intensa producci\u00f3n de Manuel de Ara\u00fajo Porto-Alegre (1806-1879), una figura central del Imperio brasile\u00f1o, ha sido hasta ahora abordada en trabajos espec\u00edficos, desarrollados por distintos investigadores. Pero un nuevo estudio pretende demostrar de qu\u00e9 manera, escrutando la extensa documentaci\u00f3n dejada por Porto-Alegre en dichas \u00e1reas, es posible hallar en esa mir\u00edada de intereses una visi\u00f3n cohesionada de la actuaci\u00f3n de este artista rom\u00e1ntico, que cre\u00eda en la posibilidad de erigir un proyecto civilizador para Brasil por medio de las artes, especialmente las artes visuales. Esta tesis, sustentada por Let\u00edcia Squeff en el Departamento de Historia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas de la USP, sale ahora en libro, con el t\u00edtulo de O Brasil nas letras de um pintor\u00a0 [Brasil, por las letras de un pintor] de la editorial de la Unicamp (277 p\u00e1ginas, R$ 39,50), con auxilio a la publicaci\u00f3n de la FAPESP.<\/p>\n<p>&#8220;Al margen de presentar una visi\u00f3n no segmentada sobre la producci\u00f3n de Porto-Alegre, pretend\u00ed demostrar precisamente que, por haber actuado en tan diferentes \u00e1reas, logr\u00f3 esparcir su proyecto de naci\u00f3n por estos campos&#8221;, explica Let\u00edcia. Para dar cuenta de la extensa actividad del artista, la investigadora trabaj\u00f3 con documentos recabados en importantes archivos de R\u00edo de Janeiro, tales como el Archivo Hist\u00f3rico Nacional, los archivos del Instituto Hist\u00f3rico Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o (IHGB), el Archivo Don Jo\u00e3o VI, de la Escuela Nacional de Bellas Artes, y el Archivo del Museo Imperial de Petr\u00f3polis. En este \u00faltimo encontr\u00f3 algunos documentos poco conocidos, como el \u00e1lbum de memorias que perteneci\u00f3 a la esposa de Porto-Alegre, do\u00f1a Paulina Delamare Porto-Alegre, la baronesa de Santo \u00c2ngelo. Como era costumbre entre las se\u00f1oras de las personalidades prominentes del Imperio, la baronesa coleccion\u00f3 cartas, dibujos, pinturas y documentos que mostraban la importancia de Porto-Alegre para la sociedad imperial desde su casamiento (en 1838) hasta su muerte (en 1883). Entre esos documentos hab\u00eda registros de ejercicios de caligraf\u00eda del emperador y sus hermanas, versos de Gon\u00e7alves Dias y Gon\u00e7alves de Magalh\u00e3es y cartas de Debret, Don Jo\u00e3o VI y otros. Miembro de la as\u00ed llamada primera generaci\u00f3n rom\u00e1ntica, de la cual formaron parte tambi\u00e9n sus grandes amigos Sales Torres Homem y Domingos Jos\u00e9 Gon\u00e7alves Magalh\u00e3es, Porto-Alegre apostaba a la cultura y al arte como formas de caracterizar al pa\u00eds que acababa de nacer con la independencia, en 1822.<\/p>\n<p>Para \u00e9ste, las actividades art\u00edsticas, como as\u00ed tambi\u00e9n la cultura y la ilustraci\u00f3n, producir\u00edan efectos fundamentales para la sociedad imperial, dejando atr\u00e1s definitivamente un cierto oscurantismo del pasado colonial. &#8220;No cabe duda de que era un proyecto consciente, que Porto-Alegre pretendi\u00f3 poner en pr\u00e1ctica en toda su producci\u00f3n literaria y art\u00edstica&#8221;, comenta la investigadora. El tr\u00edo rom\u00e1ntico fund\u00f3 importantes publicaciones, que sirvieron para trasmitir estas ideas por medio de art\u00edculos cient\u00edficos, filos\u00f3ficos, hist\u00f3ricos y art\u00edsticos. Fueron los casos de Nitheroy: Revista Brasiliense de Ci\u00eancias, Letras e Artes (1836), Minerva Brasiliense: Jornal de Ci\u00eancias, Letras e Artes (1843-1845) y, finalmente, Guanabara: Revista Mensal Art\u00edstica, Cient\u00edfica e Literaria (1849-1856), que se transform\u00f3 en una especie de &#8220;diario oficial del Romanticismo&#8221;.<\/p>\n<p>Al margen de su actividad period\u00edstica, Porto-Alegre produjo literatura y dramaturgia; tanto es as\u00ed que algunas de sus obras, como Os lavernos (1863), se constituyeron en cr\u00edticas ferinas a la sociedad imperial. En la pieza citada, por ejemplo, se abordaban temas tales como el casamiento por dinero, la codicia por el lujo y otros. Este hecho revela una aparente contradicci\u00f3n, pues en diversos campos y momentos, Porto-Alegre ensalz\u00f3 al Imperio, y form\u00f3 parte incluso de un grupo de \u00e1ulicos en torno a Pedro II &#8211; para \u00e9ste proyect\u00f3, entre otras cosas, en su calidad de arquitecto y artista, la galer\u00eda y las ropas usadas por el monarca durante la ceremonia de coronaci\u00f3n como joven emperador. &#8220;\u00c9sta es tan s\u00f3lo una de las contradicciones que atravesaron la vida de Porto-Alegre&#8221;, afirma Let\u00edcia. &#8220;Toda su generaci\u00f3n vivi\u00f3 tales contradicciones, pues ellos fueron a Europa a buscar referencias culturales y tuvieron que relacionar todo eso con lo que estaba del otro lado del Atl\u00e1ntico: una naci\u00f3n fundada hac\u00eda poco tiempo, una monarqu\u00eda enclavada en los tr\u00f3picos.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Contradicciones<br \/>\n<\/strong>La autora destaca la creatividad con que Ara\u00fajo Porto-Alegre incorpor\u00f3 los valores europeos al pasado colonial brasile\u00f1o. &#8220;Fue el primero que se\u00f1al\u00f3 la importancia de los esclavos para la comprensi\u00f3n de la cultura brasile\u00f1a, un recurso tan \u00fatil para los modernistas posteriormente&#8221;, comenta. Otras contradicciones de Porto-Alegre fueron el tono acentuadamente realista de sus piezas &#8220;pese a ser un rom\u00e1ntico&#8221;, como as\u00ed tambi\u00e9n el humor que le imprimi\u00f3 a sus publicaciones como Lanterna M\u00e1gica: Peri\u00f3dico Pl\u00e1stico Filos\u00f3fico (1845) &#8211; se dice que Porto-Alegre era un sujeto serio, incluso adusto. Disc\u00edpulo de Jean-Baptiste Debret, con quien viaj\u00f3 a Europa por primera vez en 1831, Porto-Alegre arrib\u00f3 a R\u00edo de Janeiro durante el Primer Reinado, proveniente de la provincia de R\u00edo Grande do Sul. Egresado en la primera promoci\u00f3n de la Academia Imperial de Bellas Artes (Aiba) -que dirigi\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde -, se afianz\u00f3 en el Imperio como pintor, aunque tempranamente particip\u00f3 en reuniones donde se discut\u00eda pol\u00edtica y hac\u00edan tambi\u00e9n las veces de verdaderos saraos literarios. M\u00e1s all\u00e1 de su fuerte amistad, hay indicios de que Porto-Alegre y Debret desarrollaron una relaci\u00f3n de filiaci\u00f3n, ya que el primero perdi\u00f3 a su padre y el segundo a su hijo. &#8220;En Par\u00eds, en vista de las dificultades financieras de Porto-Alegre, Debret logr\u00f3 hacer que el joven estudiara con su hermano arquitecto gratuitamente&#8221;, comenta Let\u00edcia.<\/p>\n<p>Habiendo retratado al emperador Don Pedro I en 1830, Porto-Alegre fue designado en 1840, inmediatamente despu\u00e9s de que Don Pedro II cumpliera su mayor\u00eda de edad, como pintor de la Imperial C\u00e1mara. Durante los agitados a\u00f1os que posteriores a la proclamaci\u00f3n de la mayor\u00eda de edad del monarca, signados por grandes reformas, fiestas y la fundaci\u00f3n de diversas instituciones, pr\u00e1cticamente domin\u00f3, en soledad, todas las iniciativas que contemplaran en su ejecuci\u00f3n a las as\u00ed llamadas &#8220;bellas artes&#8221;. Hizo la decoraci\u00f3n de las nupcias imperiales en 1843, al margen de haber acogido el pedido de encargarse de la decoraci\u00f3n interna del palacio de Petr\u00f3polis. Tambi\u00e9n se preocup\u00f3 con la ciudad de R\u00edo de Janeiro, que consideraba que deb\u00eda servir de escenario para la nueva sociedad que se estaba consolidando.<\/p>\n<p>Era tal la confianza del emperador en Porto-Alegre que, cuando \u00e9ste se convirti\u00f3 director del Aiba, en 1854, el monarca le brind\u00f3 su apoyo pol\u00edtico y econ\u00f3mico incondicional para que pusiera en pr\u00e1ctica la m\u00e1s importante reforma vivida por la academia durante el per\u00edodo mon\u00e1rquico. Con los fondos de cinco &#8220;contos de r\u00e9is&#8221; anuales disponibles para reestructurarla, Porto-Alegre reform\u00f3 el edificio internamente, a\u00f1adiendo el segundo piso y construyendo instalaciones para la pinacoteca y la biblioteca especializada. Tambi\u00e9n redact\u00f3 para esa instituci\u00f3n nuevos estatutos, que abordaban minuciosamente una amplia gama de aspectos: el contenido de las \u00e1reas; las atribuciones de todos los profesionales de la instituci\u00f3n, desde el director y pasando por los docentes y por el conservador de la pinacoteca, hasta el portero y el guardi\u00e1n; los d\u00edas lectivos y la cantidad de feriados; las exposiciones p\u00fablicas, las distinciones y el pensionado en Europa; la frecuencia de los alumnos y los castigos por indisciplina.<\/p>\n<p><strong>Dibujo<br \/>\n<\/strong>Las nuevas reglas perfeccionaron algunas asignaturas del Aiba, que hasta ese entonces estaban mal estructuradas. Al margen de las c\u00e1tedras existentes &#8211; arquitectura, escultura, pintura, grabado, dibujo, paisaje y anatom\u00eda -, se crearon las clases de dibujo geom\u00e9trico, dibujo de ornatos, matem\u00e1ticas aplicadas e historia de las bellas artes. En este \u00faltimo campo, tambi\u00e9n Porto-Alegre desempe\u00f1\u00f3 un papel fundamental. Debido a sus escritos para el Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o y sus cr\u00edticas para peri\u00f3dicos cariocas, se lo considera el fundador de la historia y la cr\u00edtica de arte nacionales. &#8220;Porto-Alegre fue el primero que introdujo en Brasil la noci\u00f3n rom\u00e1ntica de artista. Hasta ese entonces, a los que produc\u00edan artes visuales no se los consideraba en su individualidad&#8221;, explica Let\u00edcia.<\/p>\n<p>Pese a que era un eximio pintor &#8211; existe un consenso sobre la superioridad de sus dibujos -, Porto-Alegre sosten\u00eda que las artes visuales pod\u00edan legitimar los intereses del Imperio. &#8220;Insist\u00eda en el apoyo de parte del emperador a los pintores, pues \u00e9stos eran capaces de sintetizar pl\u00e1sticamente al Imperio. La importancia de Porto-Alegre para la cultura brasile\u00f1a del siglo XIX es precisamente \u00e9sta: destac\u00f3 el significado de una cultura figurativa para la consolidaci\u00f3n del Estado mon\u00e1rquico y sus valores m\u00e1s preciados&#8221;, enfatiza Let\u00edcia. Tambi\u00e9n pesaba la influencia del maestro Debret en las preferencias por los valores cl\u00e1sicos. &#8220;Porto-Alegre leg\u00f3 a sus contempor\u00e1neos y a la posteridad la noci\u00f3n de monumento nacional&#8221;, a\u00f1ade la investigadora. &#8220;Elev\u00f3 al gobierno la primera propuesta de realizaci\u00f3n de la estatua de Don Pedro I, que resultar\u00eda en la enorme escultura Est\u00e1tua eq\u00fcestre de d. Pedro I (1862).&#8221; De all\u00ed la hip\u00f3tesis de que habr\u00eda sido muy grande la influencia de Porto-Alegre sobre su yerno Pedro Am\u00e9rico, quien pint\u00f3 la inmensa y famosa tela Independ\u00eancia ou morte.<\/p>\n<p>Monumentalidad \u00e9sta que no se reflej\u00f3 en la vida de Porto-Alegre. Los t\u00edtulos que las buenas relaciones con el Emperador le granjearon no se tradujeron en recursos, por lo que muri\u00f3 pobre, sin dejarle haberes a la familia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El esfuerzo de Manuel Ara\u00fajo para civilizar la naci\u00f3n con la cultura","protected":false},"author":171,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[486],"class_list":["post-80314","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80314","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/171"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80314"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80314\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80314"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}