{"id":80315,"date":"2005-06-01T00:00:00","date_gmt":"2005-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/06\/01\/la-escuela-que-construyo-la-ciudad\/"},"modified":"2016-01-29T13:02:04","modified_gmt":"2016-01-29T15:02:04","slug":"la-escuela-que-construyo-la-ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-escuela-que-construyo-la-ciudad\/","title":{"rendered":"La escuela que construy\u00f3 la ciudad"},"content":{"rendered":"<p>Lo que ocurri\u00f3 con S\u00e3o Paulo a comienzos del siglo XX fue a todas luces\u00a0 un fen\u00f3meno \u00fanico en la historia de Brasil. Nunca una ciudad creci\u00f3, se industrializ\u00f3 y se moderniz\u00f3 en tan poco tiempo. Para hacerse una idea, entre 1895 y 1900, su poblaci\u00f3n casi se duplic\u00f3. Trep\u00f3 de 130 mil habitantes (71 mil extranjeros) a exactamente 239.820. En dicho per\u00edodo, los tranv\u00edas se ramificaron para conectar a los barrios con el centro, se construyeron los reservorios de agua y se instal\u00f3 la iluminaci\u00f3n a gas &#8211; novedades que siguieron el ritmo de establecimiento de las grandes industrias. En medio a ese r\u00e1pido proceso de urbanizaci\u00f3n, Br\u00e1s e Lapa se convirtieron en barrios obreros y los inmigrantes italianos ocuparon la zona de Bexiga.<\/p>\n<p>Surgieron por ese entonces, las dos realizaciones urban\u00edsticas m\u00e1s importantes del final del siglo: la apertura de la avenida Paulista (1891) y la construcci\u00f3n del Viaducto do Ch\u00e1 (1892). La primera dio lugar a \u00e1reas arborizadas, elevadas y aireadas, con los palacetes de los grandes caficultores. La otra, mediante el pago de peaje, ligaba al &#8220;centro antiguo&#8221; con la &#8220;ciudad nueva&#8221;, formada por las calles Bar\u00e3o de Itapetininga, 7 de Abril y alrededores. En 1901 empez\u00f3 a funcionar la nueva estaci\u00f3n de la S\u00e3o Paulo Railway, m\u00e1s conocida como Estaci\u00f3n da Luz. Trenes, electricidad, tel\u00e9fonos y autom\u00f3viles engendraron necesidades, en una ciudad que se agigantaba. Como consecuencia de ello surgi\u00f3 la necesidad de hacer mejoras urbanas tales como asfaltado, plazas, viaductos, parques y los primeros rascacielos, que dividieron el espacio con oficinas y comercios sofisticados.<\/p>\n<p>Con tanta efervescencia, se hace dif\u00edcil imaginar como ser\u00eda la capital paulista si no se hubiese abierto la carrera de ingenier\u00eda y arquitectura de la escuela de Ingenier\u00eda Polit\u00e9cnica, en 1894. Creada para llegar a la\u00a0 excelencia, con vacantes codiciadas por los hijos de las familias m\u00e1s ricas de la ciudad, la Poli estableci\u00f3 un modelo de arquitectura racionalista, focalizada en la excelencia de la construcci\u00f3n y en la preocupaci\u00f3n con la calidad. No ser\u00eda exagerado afirmar que la escuela y la ciudad nacieron pr\u00e1cticamente juntas.<\/p>\n<p>La Poli se convirti\u00f3 en\u00a0 pionera en la ense\u00f1anza de resistencia de materiales, y siempre estuvo atenta a los m\u00e1s modernos movimientos de la arquitectura mundial. Entre sus cuadros se destacaron algunos cuyos nombres est\u00e1n estampados actualmente en calles, plazas y avenidas muy conocidas: Francisco de Paula Ramos de Azevedo (dict\u00f3 clases de 1894 a 1928), Victor Dubugras (de 1894 a 1927), Alexandre Albuquerque (de 1917 a 1940), Jo\u00e3o Batista Vilanova Artigas (de 1940 a 1954), Luiz Ign\u00e1cio de Anhaia Mello (de 1918 a 1954) y Francisco Prestes Maia (de 1924 a 1938), entre otros.<\/p>\n<p><strong>Las transformaciones<br \/>\n<\/strong>Toda esta rica e importante historia y las biograf\u00edas de m\u00e1s de una centena de sus ilustres docentes y graduados se cuentan en un libro fundamental no s\u00f3lo para los estudiantes, investigadores y docentes de arquitectura, ingenier\u00eda y urbanismo. La publicaci\u00f3n de<em> Os arquitetos da Poli &#8211; ensino e profiss\u00e3o en S\u00e3o Paulo<\/em>, de Sylvia Ficher, que acaba de salir en una edici\u00f3n lujosa y abundantemente ilustrada a cargo de editorial Edusp, es un rico y fascinante panel de la vida social, cultural y econ\u00f3mica de la capital paulista basado en la historia de la Poli.<\/p>\n<p>A autora rescata la formaci\u00f3n de la ense\u00f1anza de otra arquitectura, combinada con ingenier\u00eda, en el sentido tradicional, de los tiempos de la electr\u00f3nica y de la mec\u00e1nica, muy distante de las transformaciones. Arquitectura, en ese entonces, era la construcci\u00f3n de casas y edificios; ingenier\u00eda civil, saneamiento y pavimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Actualmente Sylvia es docente de la Universidad de Brasilia. Se recibi\u00f3 de arquitecta en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la USP; es mster por la Universidad de Columbia (Nueva York) y doctora del Departamento de Historia de la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP. &#8220;No ten\u00eda inter\u00e9s en estudiar obras tales como edificios y reparticiones p\u00fablicas, sino en saber c\u00f3mo era la ense\u00f1anza durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, que pensaban sus maestros y los profesionales que se formaron. Rescat\u00e9 nombres importantes olvidados&#8221;. Como el ex alcalde Prestes Maia, que gobern\u00f3 la ciudad dos veces durante las d\u00e9cadas de 1940 y 1950. Conocido como urbanista, estudi\u00f3 arquitectura, y Sylvia considera que eso fue fundamental para la ejecuci\u00f3n de su plan de remodelaci\u00f3n de la ciudad. La investigadora descubri\u00f3 que no hab\u00eda un solo estudio acad\u00e9mico sobre el ex alcalde.<\/p>\n<p>Con preciosismo, la autora desmenuz\u00f3 50 a\u00f1os de educaci\u00f3n, al tiempo que investig\u00f3 la carrera, las peculiaridades y la relevancia de 129 profesionales que participaron activamente en la construcci\u00f3n de S\u00e3o Paulo. El libro ayuda a comprender c\u00f3mo la arquitectura, la ingenier\u00eda y el urbanismo contribuyeron para hacer de la capital paulista una metr\u00f3polis, y el m\u00e1s importante centro industrial del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sylvia comenta que, con el crecimiento de S\u00e3o Paulo como polo agr\u00edcola y exportador, surgi\u00f3 el &#8220;negocio de la construcci\u00f3n&#8221;. Se\u00a0 construyeron v\u00edas f\u00e9rreas y carreteras, iluminaci\u00f3n y pavimentaci\u00f3n urbana, obras de saneamiento y construcci\u00f3n de redes de agua y alcantarillado y edificios p\u00fablicos, sumados a\u00a0 la demanda constante de edificaciones particulares. Un proceso implacable &#8220;de la fuerza que yergue y destruye cosas bellas&#8221;, como describi\u00f3 Caetano Veloso. En la b\u00fasqueda por lo moderno y la suntuosidad, se demolieron obras y se irguieron nuevamente durante la primera mitad del siglo.<\/p>\n<p>La Poli fue fundamental en un per\u00edodo en que el crecimiento econ\u00f3mico del estado repercuti\u00f3 especialmente en la capital. La expansi\u00f3n f\u00edsica cobr\u00f3 importancia para seguir el ritmo de la modernizaci\u00f3n de las instancias administrativas y de los equipamientos urbanos impuestos por la industrializaci\u00f3n. Un nivel de complejidad espectacular. Para ir al comp\u00e1s de los nuevos tiempos y formar profesionales a altura, la escuela procur\u00f3 consolidarse con frecuentes e importantes cambios en su reglamento de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p>La instituci\u00f3n, que fue la segunda escuela de formaci\u00f3n superior paulista, naci\u00f3 como fruto del aporte econ\u00f3mico de de la elite paulista, como un ejemplo de su autonom\u00eda de cara\u00a0 al gobierno federal. Tanto es as\u00ed que, seg\u00fan la autora, hab\u00eda en s\u00ed un prop\u00f3sito de preservar y ampliar la hegemon\u00eda pol\u00edtica y econ\u00f3mica del estado, la formaci\u00f3n de una intelectualidad org\u00e1nica y la renovaci\u00f3n de sus cuadros para los negocios p\u00fablicos y privados. Se torn\u00f3 un producto y un agente del desarrollo. Por sus aulas pasaron notables que construyeron obras importantes, tales como el Teatro Municipal, la Catedral de S\u00e3o Paulo, el Liceo de Artes y Oficios (actual Pinacoteca), la Companhia Docas de Santos [Compa\u00f1\u00eda de D\u00e1rsenas de Santos] y el Palacio de Justicia, entre muchas otras.<\/p>\n<p>Para la autora, la Poli empez\u00f3 de la misma manera que permanece hasta hoy: una instituci\u00f3n de elite, principalmente por la excelencia y calidad de su ense\u00f1anza. En este sentido, se destac\u00f3 la figura de su fundador, Antonio Francisco de Paula Souza, h\u00e1bil para lograr el aporte de recursos p\u00fablicos para consolidar a la instituci\u00f3n. R\u00e1pidamente\u00a0 se ubic\u00f3 dentro de una tendencia europea de ense\u00f1anza, de fuerte influencia germ\u00e1nica. Su tradici\u00f3n sofisticada, al mismo tiempo, se apoyo sobre una base filos\u00f3fica en cierto sentido positivista.<\/p>\n<p>Sylvia tambi\u00e9n rescat\u00f3 la historia de la curso de ingenier\u00eda y arquitectura de la escuela de Ingenier\u00eda Mackenzie, dictada entre 1917 y 1946, y la carrera de arquitectura de la escuela de Bellas Artes de S\u00e3o Paulo, creada en 1928 y cerrada en 1934.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un libro dimensiona la importancia de la Polit\u00e9cnica en S\u00e3o Paulo","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-80315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80315"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}