{"id":80319,"date":"2005-07-01T00:00:00","date_gmt":"2005-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/07\/01\/por-una-mejor-gestion\/"},"modified":"2013-03-27T19:12:04","modified_gmt":"2013-03-27T22:12:04","slug":"por-una-mejor-gestion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-una-mejor-gestion\/","title":{"rendered":"Por una mejor gesti\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El gobierno federal brasile\u00f1o crear\u00e1 una Floresta Nacional (Flona) en la zona de Vale do Jamanxim, estado de Par\u00e1, en un \u00e1rea p\u00fablica de alrededor de 6 millones de hect\u00e1reas, e implantar\u00e1 un proyecto piloto de explotaci\u00f3n sostenible. La idea es estimular pr\u00e1cticas de manejo entre la poblaci\u00f3n local y atraer inversiones privadas para la explotaci\u00f3n maderera y de la biodiversidad, mediante la concesi\u00f3n onerosa de \u00e1reas de bosques, apoyo tecnol\u00f3gico, asistencia t\u00e9cnica y cr\u00e9dito. El proyecto, fundado en el concepto de bosque productivo, inaugura as\u00ed un nuevo modelo de protecci\u00f3n de la biodiversidad, que forma parte de la pol\u00edtica cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Las Flonas son \u00e1reas de cobertura vegetal aut\u00f3ctona constituidas por ley en 1995 para promover el manejo de recursos naturales, proteger los recursos h\u00eddricos y fomentar el desarrollo de investigaciones. La Flona de Vale do Jamanxim \u2013 ubicada al noroeste de la carretera BR-163, que une las ciudades de Cuiab\u00e1 y Santar\u00e9m \u2013 pretende erigirse en una vidriera del potencial econ\u00f3mico del manejo responsable de la selva y una especie de ant\u00edpoda de las acciones de deforestaci\u00f3n que, durante el per\u00edodo 2003-2004, degradaron 2,6 millones de hect\u00e1reas en la Amazonia, de acuerdo con las estimaciones del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE, sigla en portugu\u00e9s).<\/p>\n<p>El objetivo es crear una infraestructura de producci\u00f3n que detenga la venta de la madera in natura y estimule inversiones en su transformaci\u00f3n en productos, por ejemplo. Prev\u00e9 desde la ampliaci\u00f3n del n\u00famero de escuelas t\u00e9cnicas hasta la instalaci\u00f3n de industrias procesadoras de troncos, centros de biotecnolog\u00eda y bioindustrias en la regi\u00f3n. &#8220;El problema de la Amazonia es de modelo de desarrollo: tiene que tener pol\u00edtica de cr\u00e9dito, capacitaci\u00f3n para agregar valor al bosque en pie por medio de la explotaci\u00f3n de maderas, aceites, extractos, esencias, etc.&#8221;, diagnostica Jo\u00e3o Paulo Capobianco, secretario de Biodiversidad y Bosques del Ministerio del Medio Ambiente (MMA).<\/p>\n<p>La idea del proyecto estuvo en principio a cargo de\u00a0 t\u00e9cnicos de 21 organismos federales en marzo del a\u00f1o pasado, cuando se decidi\u00f3 pavimentar la autopista Cuiab\u00e1\u2013Santar\u00e9m para facilitar el transporte de productos, sobre todo de la soja cultivada en el estado del Mato Grosso. As\u00ed fue como se concibi\u00f3 un modelo de desarrollo que viabilizase las actividades econ\u00f3micas y el uso sustentable de los recursos naturales.<\/p>\n<p>La autopista, construida en 1973, atraviesa regiones de sabanas, \u00e1reas de transici\u00f3n y bosques habitados por alrededor de dos millones de personas. En Par\u00e1, la carretera corta grandes \u00e1reas ind\u00edgenas y de selvas p\u00fablicas que han sido utilizadas para la extracci\u00f3n de madera y piedras preciosas, a menudo las veces mediando la\u00a0 ocupaci\u00f3n de tierras p\u00fablicas.<\/p>\n<p><strong>La gesti\u00f3n de bosques<br \/>\n<\/strong>La implantaci\u00f3n del proyecto de explotaci\u00f3n sostenible en Vale do Jamanxim, sin embargo, depende de la aprobaci\u00f3n del proyecto de ley de gesti\u00f3n de bosques p\u00fablicos que autorizar\u00e1 el uso econ\u00f3mico del \u00e1rea por parte de comunidades locales y la concesi\u00f3n para el manejo sostenible. El proyecto tramita en el Congreso Nacional y ya fue aprobado por unanimidad por una comisi\u00f3n mixta en la C\u00e1mara de Diputados. A mediados de junio, era el primer \u00edtem de la pauta que se someter\u00eda a votaci\u00f3n en el plenario, detr\u00e1s de una chorrera de decretos. De la C\u00e1mara Baja, el proyecto pasa al Senado de la Naci\u00f3n. La expectativa de Capobianco apunta a que la ley se vote este mismo a\u00f1o.<\/p>\n<p>Una vez aprobado, el instrumento legal permitir\u00e1 que el poder p\u00fablico firme convenios, alianzas o contratos \u2013 incluso de concesi\u00f3n onerosa \u2013 para la explotaci\u00f3n sostenible de \u00e1reas de bosques nacionales. La concesi\u00f3n obedecer\u00e1 a un Plan Nacional de Concesi\u00f3n Forestal, que excluye, desde el vamos a las unidades de conservaci\u00f3n de protecci\u00f3n integral, las reservas extractivas, los territorios ind\u00edgenas y las \u00e1reas de relevante inter\u00e9s ecol\u00f3gico. El plazo de los contratos de concesi\u00f3n obedecer\u00e1 al ciclo de explotaci\u00f3n de los productos, y no podr\u00e1 ser superior a los 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los concesionarios no tendr\u00e1n acceso al patrimonio gen\u00e9tico para fines de investigaci\u00f3n, bioprospecci\u00f3n o constituci\u00f3n de colecciones, so pena de incurrir en delito de biopirater\u00eda. Ni derecho a la titularidad inmobiliaria.<\/p>\n<p>El seguimiento de los contratos y la gesti\u00f3n de los programas, entre otras atribuciones, quedar\u00e1n bajo responsabilidad del Servicio Forestal Brasile\u00f1o, cuya creaci\u00f3n est\u00e1 prevista en la ley e integrar\u00e1 la estructura del MMA. El Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Naturales Renovables (Ibama) sigue con la tarea de fiscalizar y castigar a los infractores, ya que la ley califica como delito ambiental a las acciones de degradaci\u00f3n del bosque. Hasta ahora la deforestaci\u00f3n ilegal se consideraba una contravenci\u00f3n, con pena de multa y embargo.<\/p>\n<p>El proyecto instituye tambi\u00e9n el Fondo Nacional de Desarrollo Forestal, con la misi\u00f3n de fomentar el desarrollo de las actividades sostenibles e impulsar la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Pese a que la deforestaci\u00f3n en la Amazonia creci\u00f3 un 6,23% entre 2003 y 2004, los \u00faltimos datos registran merma en los \u00edndices en seis de los ocho estados monitoreados por el Inpe. Las tasas de tala subieron solamente\u00a0 en Mato Grosso \u2013 que respondi\u00f3 por un porcentaje del 48% de la deforestaci\u00f3n en la Amazonia, seg\u00fan la ministra del Medio Ambiente, Marina Silva \u2013 y en Rondonia. &#8220;La contabilidad de la deforestaci\u00f3n debe hacerse por zona y por estado. Cada uno de \u00e9stos tiene condicionantes distintos&#8221;, asevera Gilberto C\u00e1mara, coordinador general del Observatorio de la Tierra, del Inpe, el sector encargado del monitoreo del bosque mediante im\u00e1genes de sat\u00e9lite.<\/p>\n<p>En el estado de Mato Grosso, la mayor\u00eda de las tierras es privada y su explotaci\u00f3n debe cumplir con al C\u00f3digo Forestal, que estipula \u00e1reas de reserva legal del 80% si la propiedad se ubica en \u00e1reas de bosque, del 35% para las de \u00e1rea de sabana y del 20% para las haciendas ubicadas campos abiertos.<\/p>\n<p>En la Amazonia en cambio, s\u00f3lo el 24% de las \u00e1reas es titulado y el principal vector de la deforestaci\u00f3n es la usurpaci\u00f3n empresarial de grandes extensiones de territorio. De acuerdo con Philip Fearnside, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones de la Amazonia (Inpa, por su sigla en portugu\u00e9s), la deforestaci\u00f3n a cargo de familias de agricultores no supera las 3 hect\u00e1reas.<\/p>\n<p>La presencia de las madereras es fuerte. En 2004, seg\u00fan el Instituto del Hombre y del Medio Ambiente de la Amazonia (Imazon), el sector maderero \u2013 que seg\u00fan los c\u00e1lculos del Imazon re\u00fane a\u00a0 alrededor de 2.500 empresas \u2013 extrajo 24,5 millones de metros c\u00fabicos de madera en troncos, el equivalente a 6,2 millones de \u00e1rboles. Este resultado confirma a la regi\u00f3n en el segundo puesto entre los mayores productores de madera tropical del mundo, detr\u00e1s solamente de Indonesia.<\/p>\n<p>En 1998, el volumen de madera en tronco extra\u00edda era a\u00fan mayor, llegando as\u00ed a los 28,3 millones de metros c\u00fabicos. El Imazon atribuy\u00f3 esta reducci\u00f3n al endurecimiento de la fiscalizaci\u00f3n contra la explotaci\u00f3n legal, al aumento de la eficiencia del procesamiento y a la cancelaci\u00f3n de centenares de planes de manejo. En tanto, las \u00e1reas explotadas seg\u00fan las reglas de buenas pr\u00e1cticas de manejo han aumentado: crecieron de 300 mil hect\u00e1reas en 2003, a 1,4 mill\u00f3n de hect\u00e1reas en 2004. &#8220;Al final de este a\u00f1o llegaremos a 1,4 mill\u00f3n de hect\u00e1reas&#8221;, prev\u00e9 Capobianco.<\/p>\n<p>La ampliaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n certificada, aliada a las acciones de fiscalizaci\u00f3n del Ibama y de la Polic\u00eda Federal, contribuy\u00f3 a reducir los \u00edndices de deforestaci\u00f3n en estos estados, de acuerdo con la evaluaci\u00f3n de Capobianco. \u00c9ste estima que dicho \u00edndice podr\u00eda reducirse m\u00e1s a\u00fan cuando se computen los efectos de las nuevas reglas para la obtenci\u00f3n del registro de inmuebles rurales, modificadas por medio de la resoluci\u00f3n emitida en diciembre del a\u00f1o pasado por parte el Ministerio del Desarrollo Agrario y el Instituto Nacional de Colonizaci\u00f3n y Reforma Agraria (Incra) para la regularizaci\u00f3n de posesi\u00f3n por ocupaci\u00f3n en un centenar de municipios de la Amazonia. &#8220;En el transcurso de 23 a\u00f1os, el Incra registr\u00f3 pedidos de titulaci\u00f3n de tierras sin ninguna inspecci\u00f3n&#8221;, comenta Capobianco. Cualquier persona podr\u00eda llegar y solicitar al Incra una Certificaci\u00f3n de Registro de Inmueble Rural en un \u00e1rea inferior a las 2.490 hect\u00e1reas \u2013 &#8220;arriba de las 2.500 hect\u00e1reas se requiere la autorizaci\u00f3n del Congreso&#8221;. Con la posesi\u00f3n de tal certificaci\u00f3n, era posible obtener financiamiento de parte del Banco do Brasil y autorizaci\u00f3n del Ibama para el manejo. Una vez realizadas las mejoras, que generalmente incluyen la deforestaci\u00f3n, el paso siguiente consiste en solicitar la posesi\u00f3n definitiva de las tierras p\u00fablicas. Los portadores de esta modalidad de titulaci\u00f3n tuvieron plazo hasta febrero de este a\u00f1o para comprobar el origen de dicho documento. &#8220;A quienes no se presentaron se les inhibi\u00f3 la certificaci\u00f3n de registro, perdieron el acceso al cr\u00e9dito y no pueden vender sus propiedades&#8221;, explica Capobianco.<\/p>\n<p><strong>El bosque productivo<br \/>\n<\/strong>En la extracci\u00f3n de la madera, por ejemplo, est\u00e1 prevista la tala de una cantidad muy peque\u00f1a de \u00e1rboles por hect\u00e1rea de bosque y la utilizaci\u00f3n de t\u00e9cnicas que permitan la reposici\u00f3n. Para asegurar el retorno rentable a los inversionistas, se conceder\u00e1n grandes \u00e1reas de explotaci\u00f3n. &#8220;En dos d\u00e9cadas tendremos 40 millones de hect\u00e1reas en r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n&#8221;, estima Ronaldo Seroa Motta, coordinador de Estudios de Regulaci\u00f3n del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea). &#8220;Todo va a depender de la demanda del mercado&#8221;.<\/p>\n<p>El gran m\u00e9rito del proyecto, acorde con su evaluaci\u00f3n, es prever la conservaci\u00f3n mediante la gesti\u00f3n privada, una experiencia exitosa en los pa\u00edses escandinavos, pero que fracas\u00f3 en el Sudeste Asi\u00e1tico debido a la aparici\u00f3n de problemas en los criterios de concesi\u00f3n. El riesgo radica en la capacidad de gestionar la concesi\u00f3n en funci\u00f3n de la extensi\u00f3n de las \u00e1reas y de la baja extracci\u00f3n de madera por hect\u00e1rea: el costo del capital es mayor y, encima, los inversionistas deben reducir el impacto del transporte. Y eso sin mencionar la heterogeneidad t\u00edpica del bosque tropical. &#8220;Son pocas las maderas que el mercado demanda&#8221;, explica Motta. Es preciso reducir los riesgos de la inversi\u00f3n. &#8220;No puede haber errores en la regulaci\u00f3n para evitar la posibilidad de que el concesionario &#8216;recaliente&#8217; madera, compr\u00e1ndosela a terceros&#8221;, afirma Motta.<\/p>\n<p>\u00c9ste sostiene que ese mismo modelo &#8220;de concesi\u00f3n onerosa y conservaci\u00f3n por gesti\u00f3n privada&#8221; deber\u00eda adoptarse tambi\u00e9n en la explotaci\u00f3n agropecuaria. &#8220;El agricultor no necesitar\u00eda talar para ganar la titularidad&#8221;, justifica.<\/p>\n<p>El &#8220;plan de negocio&#8221; del proyecto de concesi\u00f3n de selvas contempla tambi\u00e9n otra carta en la manga: la posibilidad de un acuerdo que le garantice al pa\u00eds el acceso a cr\u00e9ditos internacionales por compensaci\u00f3n de la reducci\u00f3n de las emisiones de gases de efecto invernadero producto de la deforestaci\u00f3n de las bosques tropicales. Ser\u00eda una especie de pago por los servicios prestados al clima global: la deforestaci\u00f3n de los 23 mil kil\u00f3metros cuadrados de selvas registrada por el Inpe redund\u00f3 en una emisi\u00f3n de 260 millones de toneladas de di\u00f3xido de carbono por a\u00f1o en la atm\u00f3sfera, alrededor del 70% del total de las emisiones brasile\u00f1as y el 2% de las emisiones globales, seg\u00fan los c\u00e1lculos del Instituto de Investigaci\u00f3n Ambiental de la Amazonia (Ipam).<\/p>\n<p>La propuesta, presentada por el Ipam en la conferencia de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre cambios clim\u00e1ticos en 2003, gana cada vez m\u00e1s\u00a0 adeptos en el MMA. La idea es la siguiente: si Brasil fuera capaz de reducir el \u00edndice de deforestaci\u00f3n a un nivel ubicado debajo de 16 mil kil\u00f3metros cuadrados por a\u00f1o \u2013 la hist\u00f3rica en los a\u00f1os 1990 \u2013, tendr\u00eda acceso a cr\u00e9ditos internacionales debido a la merma de emisiones. &#8220;Si la reducci\u00f3n fuera del 5%, la inyecci\u00f3n de recursos podr\u00eda variar entre 60 millones y 100 millones de d\u00f3lares anuales&#8221;, calcula Paulo Moutinho, coordinador de investigaciones del Ipam.<\/p>\n<p>Esta medida no contempla a los mecanismos de compensaci\u00f3n previstos en el Protocolo de Kyoto. Y afronta resistencias, sobre todo de parte de las organizaciones no gubernamentales, que temen que el cr\u00e9dito por la reducci\u00f3n de emisiones en las selvas tropicales atenuar\u00eda, en contrapartida, el compromiso de los pa\u00edses m\u00e1s contaminadores como Estados Unidos, por ejemplo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Capobianco, &#8220;existe un intenso debate en torno a esta cuesti\u00f3n&#8221;. La compensaci\u00f3n por reducci\u00f3n de emisiones gana adeptos y podr\u00eda integrar el segundo per\u00edodo de compromiso previsto en el Protocolo de Kyoto, a partir de 2012. &#8220;Pero nada impide que surja un nuevo protocolo que considere esta cuesti\u00f3n&#8221;, prev\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una nueva ley autoriza la administraci\u00f3n privada de bosques p\u00fablicos para contener la deforestaci\u00f3n","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[397],"class_list":["post-80319","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80319"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80319\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80319"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}