{"id":80323,"date":"2005-07-01T10:00:00","date_gmt":"2005-07-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/07\/01\/los-saltos-de-la-inteligencia\/"},"modified":"2015-07-17T16:06:02","modified_gmt":"2015-07-17T19:06:02","slug":"los-saltos-de-la-inteligencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-saltos-de-la-inteligencia\/","title":{"rendered":"Los saltos de la inteligencia"},"content":{"rendered":"<p>Han surgido algunas pistas biol\u00f3gicas que apuntan a entender por qu\u00e9 una misma pintura o una misma situaci\u00f3n pueden llevar a que una persona r\u00eda, otra estalle en llanto y una tercera se muestre completamente indiferente. Las diferencias de percepci\u00f3n, la habilidad de reaccionar con mayor o menor rapidez al ser bloqueado bruscamente en medio al tr\u00e1nsito o incluso la inteligencia m\u00e1s o menos sofisticada tienen sus ra\u00edces en la gen\u00e9tica \u2013 y espec\u00edficamente, en las consecuencias de los movimientos de secuencias de ADN capaces de saltar de un punto a otro del genoma, llamadas retrotransposones.<\/p>\n<p>Dependiendo de d\u00f3nde se estacionan, estos elementos m\u00f3viles pueden activar o silenciar a los genes responsables de la diferenciaci\u00f3n de las c\u00e9lulas neuronales, precursoras de las neuronas. Se forma as\u00ed un mosaico de neuronas, que se traduce en una mayor o menor habilidad de emocionarse ante un cuadro o de resolver un problema de f\u00edsica. Este estudio, realizado por un equipo del Instituto Salk de Estados Unidos, cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de dos bi\u00f3logos brasile\u00f1os: Alysson Muotri y Maria Carolina Marchetto, y abre perspectivas de profundizar la investigaci\u00f3n de enfermedades tales como el autismo y la esquizofrenia, que podr\u00edan ser producto aparentemente de las posiciones donde se asientan los retrotransposones. &#8220;Nuestra hip\u00f3tesis es que los saltos de los retrotransposones en las c\u00e9lulas nerviosas adultas pueden estar contribuyendo a generar diversidad de neuronas del cerebro, dando adaptabilidad y contribuyendo para que cada individuo tenga un cerebro \u00fanico&#8221;, comenta Maria Carolina.<\/p>\n<p>Este trabajo, publicado en la edici\u00f3n de 16 de mayo de la revista Nature, tiene tambi\u00e9n otros m\u00e9ritos. En primer lugar confirma el valor de los genes saltadores como elementos controladores del genoma. La genetista estadounidense Barbara McClintock hab\u00eda descubierto hace 60 a\u00f1os a los genes saltadores y lanzado esa idea al estudiar los or\u00edgenes de la variaci\u00f3n de los colores del ma\u00edz, pero fue olvidada durante casi 40 a\u00f1os, hasta ganar el Premio Nobel de Medicina en 1983. Aunque otros estudios mostraron esa habilidad de interferir en las caracter\u00edsticas de un ser vivo, los retrotransposones segu\u00edan siendo un tanto mal vistos: se sospechaba que podr\u00edan ser genes ego\u00edstas y par\u00e1sitos, as\u00ed llamados porque se mover\u00edan con el objetivo exclusivo de la autorreplicaci\u00f3n, sin ninguna contribuci\u00f3n al organismo \u2013 una hip\u00f3tesis sostenida por el hecho de que sus movimientos ya han sido verificados en c\u00e9lulas germinativas (\u00f3vulos y espermatozoides) y en tumores, pero nunca hasta ahora en c\u00e9lulas som\u00e1ticas, en especial en el cerebro.<\/p>\n<p>Asimismo, este estudio apunta pistas acerca de c\u00f3mo funciona uno de los tipos de retrotransposones: los Line-1 \u00f3\u00a0 L1, que ocupan alrededor del 20% del genoma de los mam\u00edferos. Y otras ideas han pasado por nuevos ajustes. &#8220;Se pensaba que las regiones g\u00e9nicas que contienen genes ligados al sistema nervioso estaban protegidas contra estos elementos m\u00f3viles del ADN&#8221;, comenta Marie-Anne van Sluys, experta en elementos m\u00f3viles que trabaja en el Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Pero los L-1 crean copias de s\u00ed mismos y se encajan exactamente en las regiones del ADN m\u00e1s ricas en genes responsables de la formaci\u00f3n de las c\u00e9lulas nerviosas, favorecidos por un momento en que los genes est\u00e1n siendo copiados y el ADN se encuentra un tanto enrollado.<\/p>\n<p><strong>Espec\u00edficos<br \/>\n<\/strong>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 los L1 buscaron precisamente a los genes cuya actividad determina el futuro de las c\u00e9lulas nerviosas? &#8220;Aparentemente&#8221;, comenta Carlos Menck, docente del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la USP, quien dirigi\u00f3 el doctorado de Muotri y de Maria Carolina, &#8220;los L1 parecen ser espec\u00edficos, al modular la expresi\u00f3n de genes de c\u00e9lulas diferenciadas&#8221;. Y no ser\u00edan los primeros: otros estudios ya hab\u00edan demostrado que otros tipos de elementos m\u00f3viles regulan la expresi\u00f3n de genes durante la formaci\u00f3n del embri\u00f3n. Seg\u00fan Menck, estos estudios podr\u00edan reunir indicios de un proceso no necesariamente aleatorio, sino de alg\u00fan mecanismo que acciona los retrotransposones en un momento espec\u00edfico.<\/p>\n<p>El trabajo de los brasile\u00f1os en el laboratorio de Fred Gage en el Instituto Salk mostr\u00f3 que los L1 act\u00faan m\u00e1s libremente cuanto menor sea la actividad de genes conocidos como Sox2. Los Sox2 podr\u00edan ser no solamente bloqueadores casuales de estos retrotransposonses, sino actores intermedios de ese mecanismo de activaci\u00f3n o bloqueo de genes de las neuronas, que resultar\u00edan en neuronas que har\u00edan m\u00e1s o menos conexiones entre s\u00ed, redundando en un plano m\u00e1s amplio en animales o seres humanos con comportamientos distintos \u2013 m\u00e1s agresivos o m\u00e1s pac\u00edficos, o, de manera general, capaces de responder de manera diferente a un est\u00edmulo.<\/p>\n<p>Tales conclusiones resultan de ensayos realizados en ratones transg\u00e9nicos, que cargaban copias de un L1 activo humano, marcadas con una prote\u00edna verde fluorescente. As\u00ed, las c\u00e9lulas en cuyo ADN se implantasen se volver\u00edan verdes. Una vez realizado el experimento, &#8220;solamente quedar\u00edan verdes las c\u00e9lulas del cerebro y las c\u00e9lulas germinativas&#8221;, comenta Muotri. Ninguno de los animales ten\u00eda las mismas c\u00e9lulas verdes \u2013 una se\u00f1al indicativa de que la interacci\u00f3n con el ambiente y una buena dosis de azar siguen siendo decisivas para determinar el futuro de las neuronas. Es un juego de resultados inciertos: &#8220;Incluso animales gen\u00e9ticamente id\u00e9nticos&#8221;, dice Muotri, &#8220;tiene cerebros diferentes&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Tramos m\u00f3viles de ADN regulan la diferenciaci\u00f3n de las c\u00e9lulas nervosas","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80323","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80323","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80323"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80323\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80323"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80323"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80323"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80323"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}