{"id":80325,"date":"2005-07-01T10:20:00","date_gmt":"2005-07-01T13:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/07\/01\/como-es-la-quimica-de-la-acupuntura\/"},"modified":"2015-07-17T16:06:13","modified_gmt":"2015-07-17T19:06:13","slug":"como-es-la-quimica-de-la-acupuntura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-es-la-quimica-de-la-acupuntura\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo es la qu\u00edmica de la acupuntura"},"content":{"rendered":"<p>La acupuntura es reconocida como una especialidad m\u00e9dica en Brasil desde hace diez a\u00f1os, aunque todav\u00eda no haya dado\u00a0 pruebas de su\u00a0 eficacia desde el punto de vista cient\u00edfico. Estudios realizados con animales y seres humanos indican que esta milenaria t\u00e9cnica china, basada en la aplicaci\u00f3n de agujas en puntos espec\u00edficos del cuerpo para restablecer la salud, efectivamente funciona , pero s\u00f3lo en determinados casos. El uso de las agujas se ha mostrado eficiente en el combate contra el dolor y las intensas n\u00e1useas provocadas por el uso de medicamentos contra el c\u00e1ncer. Tambi\u00e9n se revel\u00f3 como un potente aliado en el tratamiento del asma, de los accidentes cerebrovasculares y de la adicci\u00f3n\u00a0 a las\u00a0 drogas.<\/p>\n<p>Pero ahora, tres investigaciones llevadas adelante en la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) han demostrado que la acupuntura puede combatir las gastritis y las \u00falceras, adem\u00e1s de las interrupciones en la respiraci\u00f3n que perjudican la calidad del sue\u00f1o. Y lo que es m\u00e1s importante: estos trabajos ayudan a entender c\u00f3mo\u00a0 funciona la t\u00e9cnica. Por lo\u00a0 que todo indica, las agujas, cuando se las aplicada en determinados puntos del cuerpo, inducen una liberaci\u00f3n o un mejor aprovechamiento de una sustancia qu\u00edmica llamada serotonina. Dicha sustancia, m\u00e1s conocida por su funci\u00f3n de mensajero qu\u00edmico (neurotransmisor) que transporta informaciones de una c\u00e9lula a otra dentro del sistema nervioso central, tambi\u00e9n act\u00faa como un potente analg\u00e9sico en los nervios perif\u00e9ricos, que se prolongan por los brazos, por las piernas y por el tronco.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la tradici\u00f3n oriental, la energ\u00eda vital Qi circula por el organismo a lo largo de meridianos que terminan en puntos espec\u00edficos de la piel. El buen funcionamiento del cuerpo depende del equilibrio entre dos fuerzas contrarias y complementarias \u2013 el yin y el yang \u2013 que componen el Qi. Si ese equilibrio se deshace, el cuerpo se enferma. La acupuntura intenta entonces restablecer ese equilibrio energ\u00e9tico mediante el manipuleo de las agujas clavadas en algunos de los m\u00e1s de mil puntos ya identificados.<\/p>\n<p>De acuerdo con\u00a0 la interpretaci\u00f3n de la medicina occidental, estos puntos corresponden a las terminaciones nerviosas que, excitadas por medio de las agujas o de calor, env\u00edan una se\u00f1al al sistema nervioso central que, a su vez, la descifra y devuelve una respuesta a las regiones espec\u00edficas del cuerpo. &#8220;Todav\u00eda no sabemos c\u00f3mo se inicia este proceso ni tampoco si la serotonina es producida en mayor cantidad o \u00fanicamente es mejor aprovechada por las neuronas&#8221;, comenta el neurofisi\u00f3logo Luiz Eugenio Mello, uno de los coordinadores de los estudios de la Unifesp. &#8220;Los resultados muestran que la acupuntura necesita\u00a0 de la serotonina para funcionar&#8221;, dice Mello.<\/p>\n<p>Pero \u00e9sta no es una sospecha reciente. En la d\u00e9cada de 1980, estudios realizados en Jap\u00f3n y China indicaban que era dicho neurotransmisor el responsable de la reducci\u00f3n del dolor despu\u00e9s de las sesiones de acupuntura. Interesados en elaborar una\u00a0 base cient\u00edfica para la acupuntura, los investigadores de la Unifesp decidieron verificar si la serotonina tambi\u00e9n se asociaba a los efectos ben\u00e9ficos observados en el tratamiento de otros problemas. Y los primeros estudios lo indican: sin serotonina, nada sucede.<br \/>\nEn uno de los experimentos, el grupo paulista evalu\u00f3 si la acupuntura podr\u00eda aliviar los s\u00edntomas de quienes sufren de apnea durante el\u00a0 dormir, como se les\u00a0 denomina amadas a las frecuentes interrupciones de hasta diez segundos en la respiraci\u00f3n durante el descanso nocturno. Estos bloqueos en el pasaje del aire \u2013 en general provocados por el angostamiento de la faringe, el tubo muscular que transporta el aire a los pulmones \u2013 pueden ocurrir hasta 30 veces por hora en casos graves. Como la persona se despierta con cada episodio, el sue\u00f1o deja de ser reparador. Al d\u00eda siguiente el cansancio es mayor de que al acostarse. A pesar de ser eficaz, el tratamiento es molesto. Los m\u00e9dicos prescriben al paciente el uso de un aparato conocido como CPAP \u2013 sigla de Continuous Positive Airway Pressure \u2013, una m\u00e1scara conectada a un peque\u00f1o compresor que mantiene constante el flujo de aire que va hacia los pulmones.<\/p>\n<p>El equipo coordinado por especialistas de tres \u00e1reas \u2013 Luiz Eugenio Mello, de neurofisiolog\u00eda, Sergio Tufik, de medicina del sue\u00f1o, y Ysao Yamamura, del Sector de Medicina China y Acupuntura \u2013 decidi\u00f3 entonces abocarse a verificar si diez aplicaciones de la acupuntura en el transcurso\u00a0 de tres meses les aportar\u00eda alg\u00fan beneficio real a estas personas. Los investigadores seleccionaron a 36 portadores de apnea y los separaron en tres grupos. Los integrantes del primero de \u00e9stos no fueron tratados, mientras que las personas del segundo recibieron aplicaciones de agujas en puntos que probadamente no producen efecto (puntos falsos) \u2013 en este caso, el objetivo era verificar si la mera sugesti\u00f3n de que la acupuntura puede funcionar produce alg\u00fan efecto sobre el organismo. S\u00f3lo los integrantes del tercer grupo se sometieron a la\u00a0 aplicaci\u00f3n de las agujas en los puntos correctos.<\/p>\n<p>Al cabo de de tres meses, los investigadores reevaluaron a los participantes. Las interrupciones de la respiraci\u00f3n se agravaron entre los que no recibieron tratamiento. Los que\u00a0 pasaron por sesiones de acupuntura falsa informaron, de manera general, que su sue\u00f1o hab\u00eda mejorado, pero un examen que mide la actividad el\u00e9ctrica del cerebro durante el sue\u00f1o no confirm\u00f3 tales resultados. El equipo de Mello s\u00f3lo constat\u00f3 una mejora real entre aqu\u00e9llos que fueron tratados con aplicaciones de agujas en los puntos correctos: la mitad dej\u00f3 de sufrir\u00a0 interrupciones de la respiraci\u00f3n, mientras que se registr\u00f3\u00a0 una reducci\u00f3n del 80% de los episodios en\u00a0 la otra mitad. &#8220;Desde el punto de vista cuantitativo, la mejora que aporta la acupuntura es similar a la que se obtiene con el CPAP&#8221;, afirma Ana Fl\u00e1via Freire, una de las autoras del estudio. &#8220;Pero la acupuntura fue infinitamente superior en t\u00e9rminos de calidad de vida&#8221;, a\u00f1ade la investigadora, que atribuye dicho resultado a la acci\u00f3n de la serotonina, asociada al fortalecimiento de los m\u00fasculos de la traquea.<\/p>\n<p>En otro experimento, el grupo de la Unifesp compar\u00f3 en ratones los efectos de la acupuntura en el combate contra las \u00falceras g\u00e1stricas, mediante el empleo de\u00a0 otra t\u00e9cnica de la medicina oriental llamada moxibusti\u00f3n. La moxibusti\u00f3n \u2013 o moxa, como tambi\u00e9n se la\u00a0 conoce \u2013 utiliza unos cilindros\u00a0 encendidos\u00a0 de hojas secas de la planta Artemisia vulgaris, enrolladas en forma de puros, para calentar los puntos de energ\u00eda de la acupuntura o las propias agujas aplicadas en dichos puntos. De acuerdo con\u00a0 la medicina china, la moxibusti\u00f3n act\u00faa sobre las fibras nerviosas que conducen los est\u00edmulos de forma m\u00e1s lenta, mientras que las agujas act\u00faan sobre las fibras de conducci\u00f3n r\u00e1pida. Los datos indican que ambas las t\u00e9cnicas ayudan en el\u00a0 combate contra la \u00falcera g\u00e1strica.<\/p>\n<p>Antes de las aplicaciones de la acupuntura o de la moxibusti\u00f3n, los cient\u00edficos les administraron a los animales una dosis de indometacina, un antiinflamatorio que induce la formaci\u00f3n de lesiones en el est\u00f3mago. Media hora m\u00e1s tarde, algunos ratones fueron sometidos al tratamiento con la moxa, aplicada durante cinco minutos en los puntos recomendados por la acupuntura \u2013 en la lateral de las patas para combatir el problema ubicado en el estomago. Un segundo grupo recibi\u00f3 aplicaciones en puntos falsos, mientras que un tercero no fue tratado. Seis horas despu\u00e9s de las sesiones de moxibusti\u00f3n, los investigadores observaron mejoras significativas en los animales del primer grupo. La cantidad de lesiones en el estomago fue cuatro veces menor que en los casos de los ratones que no recibieron tratamiento y formaron parte del grupo de control. En los ratones que pasaron por aplicaciones en puntos ficticios, la cifra de lesiones fue la mitad que en el\u00a0 grupo de control, seg\u00fan un art\u00edculo publicado en Digestive Diseases and Sciences.<\/p>\n<p>Pero los\u00a0 esc\u00e9pticos podr\u00edan cuestionar: \u00bfestos resultados no se deben meramente al efecto del calor, que tiene probadamente acci\u00f3n antiinflamatoria? Para despejar dudas, el equipo compar\u00f3 la acci\u00f3n de la moxa con la de otras dos fuentes de calor: el puro encendido y la bolsa de agua caliente. Una vez m\u00e1s los resultados lo confirmaron: la t\u00e9cnica oriental fue dos veces m\u00e1s eficiente que el habano y tres m\u00e1s que la bolsa. Pero faltaba entender por qu\u00e9 la moxa reduce el surgimiento de lesiones cuando se la emplea\u00a0 a la temperatura correcta (60\u00b0C).<\/p>\n<p>La respuesta surgi\u00f3 en un tercer trabajo, llevado adelante\u00a0 por Gisele Sugai. La cient\u00edfica\u00a0 verific\u00f3 que en ratones la moxa acelera los movimientos del est\u00f3mago, que empujan los alimentos hasta los intestinos. El aumento del ritmo de estos movimientos expulsa la indometacina m\u00e1s r\u00e1pidamente y evita las lesiones, tal como lo describi\u00f3 el equipo en un art\u00edculo publicado en Physiology Behaviour, en octubre de 2004. En ese mismo estudio, Gisele observ\u00f3 que la aplicaci\u00f3n de agujas en las patas de los animales produc\u00eda un efecto similar al de la moxa. &#8220;En esta situaci\u00f3n, es probable que la serotonina ayude a acelerar los movimientos del est\u00f3mago&#8221;, dice Mello.<\/p>\n<p>El paso siguiente consisti\u00f3 en verificar si la reducci\u00f3n de las lesiones en el est\u00f3mago estaba efectivamente asociada a la serotonina. Los ratones recibieron entonces una dosis de paraclorofenilalanina (PCPA), que bloquea la producci\u00f3n del referido neurotransmisor. En esta ocasi\u00f3n el efecto de las agujas sobre los movimientos del est\u00f3mago fue nulo. La PCPA tambi\u00e9n disminuy\u00f3 significativamente la estimulaci\u00f3n provocada por la moxa. &#8220;Cuando hay producci\u00f3n de serotonina, los resultados de la acupuntura son significativamente mejores&#8221;, afirma Mello. Como el estudio se realiz\u00f3 con ratones, es poco probable que la disminuci\u00f3n de las lesiones derive del efecto placebo \u2013 un resultado real producido por la creencia en que una sustancia o un tratamiento inocuo va a funcionar.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n del efecto analg\u00e9sico disparado por las agujas aument\u00f3 recientemente, con un estudio publicado en Neuroimage. Empleando una t\u00e9cnica que elabora im\u00e1genes del cerebro en actividad, George Lewith, de la Universidad Southampton, constat\u00f3 que, cuando se las aplica correctamente, las agujas activan \u00e1reas productoras de sustancias analg\u00e9sicas, las endorfinas, adem\u00e1s de \u00e1reas asociadas a la inhibici\u00f3n del dolor. Pero el consenso inherente a la eficacia de esta t\u00e9cnica oriental parece estar lejos a\u00fan. Klaus Lind, de la Universidad T\u00e9cnica de Munich, Alemania, compar\u00f3 los efectos de la acupuntura real y de la acupuntura con agujas falsas contra la jaqueca. Los resultados, publicados en mayo en el Journal of the American Medical Association, sugieren que la acupuntura ejerce \u00fanicamente una influencia psicol\u00f3gica sobre el organismo.<\/p>\n<p>En la b\u00fasqueda de evidencias cient\u00edficas referentes a la eficacia de la acupuntura, quienes ganan son los pacientes. En 1992, Ysao Yamamura cre\u00f3 en la Unifesp el Sector de Medicina China y Acupuntura, que adem\u00e1s de realizar investigaciones atiende casos de dolores agudos \u00f3seos y musculares . Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, el fisiatra Wu Tu Hsing organiz\u00f3 el curso de especializaci\u00f3n en acupuntura del Instituto de Ortopedia y Traumatolog\u00eda de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). En el ambulatorio del instituto se atienden alrededor de cien pacientes por semana que padecen dolores en los huesos y en las articulaciones. &#8220;El malestar est\u00e1 disminuyendo&#8221;, afirma Hong Jin Pai, del Centro del Dolor de la Cl\u00ednica de Neurolog\u00eda de la USP. El esfuerzo de estos pioneros vali\u00f3 la pena. En 1995, el Consejo Federal de Medicina reconoci\u00f3 a la acupuntura como una especialidad de la medicina. Se calcula que en la actualidad existen alrededor de 50 carreras de especializaci\u00f3n en acupuntura en las escuelas de medicina\u00a0 en el pa\u00eds, un escenario muy diferente del de algunas d\u00e9cadas atr\u00e1s, cuando la t\u00e9cnica era aplicada por personas sin formaci\u00f3n en el \u00e1rea de la salud.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Agujas accionan neurotransmisores y protegen contra las \u00falceras g\u00e1stricas y los paros respiratorios durante el sue\u00f1o","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[109],"class_list":["post-80325","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80325"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}