{"id":80327,"date":"2005-07-01T10:40:00","date_gmt":"2005-07-01T13:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/07\/01\/como-eran-el-mastodonte-y-la-macrauquenia\/"},"modified":"2015-07-17T16:06:32","modified_gmt":"2015-07-17T19:06:32","slug":"como-eran-el-mastodonte-y-la-macrauquenia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-eran-el-mastodonte-y-la-macrauquenia\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo eran el mastodonte y la macrauquenia"},"content":{"rendered":"<p><em>de Recife<\/em><\/p>\n<p>Hace dos a\u00f1os, un equipo de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE) y de la Universidad Federal de Para\u00edba (UFPB) ten\u00eda en manos tres dientes de dos mam\u00edferos gigantes que habitaron la regi\u00f3n nordeste de Brasil, pero no lograban situarlos con precisi\u00f3n en la escala geol\u00f3gica. Como la b\u00fasqueda de respuestas a veces implica la colaboraci\u00f3n de otros expertos, los paleont\u00f3logos consultaron a un grupo de f\u00edsicos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), de la localidad de Ribeir\u00e3o Preto.<\/p>\n<p>Los f\u00f3siles fueron sometidos a la dataci\u00f3n por medio de la cantidad de radiaci\u00f3n acumulada, y revelaron en qu\u00e9 vivieron los mastodontes y los parientes lejanos de las llamas, los representantes americanos de la familia de los camellos. Uno de los dientes de mastodonte, un animal emparentado con el elefante cuyo nombre cient\u00edfico es <em>Haplomastodon waringi<\/em>, perteneci\u00f3 a un ejemplar que vivi\u00f3 en el nordeste del pa\u00eds hace 49 mil a\u00f1os. El otro diente perteneci\u00f3 a un ejemplar de esta misma especie que habitaba la misma regi\u00f3n hace 40 mil a\u00f1os, de acuerdo con el estudio publicado en la revista <em>Applied Radiation and Isotopes<\/em>. En tanto, el pariente de la llama \u2013 la macrauquenia, o <em>Xenorhinotherium baiense<\/em> \u2013 es un poco m\u00e1s antiguo: vivi\u00f3 hace 52 mil, tal como revel\u00f3 el diente que resisti\u00f3 al paso del tiempo.<\/p>\n<p>Los f\u00f3siles estaban enterrados a alrededor de un metro de profundidad en Lagoa de Dentro, una suave depresi\u00f3n donde se acumulan agua y piedras en Puxinan\u00e3, en la regi\u00f3n conocida como agreste del estado de Para\u00edba. Es estos sitios, conocidos como dep\u00f3sitos de cacimba, estos animales saciaban su sed al final del Holoceno y en al comienzo del Pleistoceno, \u00e9poca esta \u00faltima que se extiende hasta nuestros d\u00edas. Esta transici\u00f3n, signada por el paso de un per\u00edodo glacial hacia uno interglacial, alter\u00f3 la vegetaci\u00f3n y el clima del nordeste brasile\u00f1o a punto tal de derivar en la extinci\u00f3n la megafauna, que incluye a estas dos especies.<\/p>\n<p>Los animales de la megafauna eran generalmente herb\u00edvoros. Pastaban en medio a la vegetaci\u00f3n escasa de la sabana que dio lugar a la actual &#8220;Caatinga&#8221; y buscaban agua en los pozos o cacimbas. &#8220;Debilitados por el hambre y la sed, muchos de estos animales murieron all\u00ed mismo de inanici\u00f3n o atacados por alg\u00fan tigre diente de sable&#8221;, dice Alcina Barreto, paleont\u00f3loga de la UFPE, quien excav\u00f3 el \u00e1rea con su colega Jos\u00e9 Augusto Costa de Almeida, de la UFPB. &#8220;Por esta raz\u00f3n, los dep\u00f3sitos de cacimba son ricos en f\u00f3siles de la megafauna.&#8221;<\/p>\n<p>Los mastodontes era m\u00e1s grandes que un elefante actual. Ten\u00edan colmillos de hasta 1,5 metro de largo curvados hacia arriba, andaban en manadas y se alimentaban de brotes, arbustos y pasto. Sus dientes crec\u00edan constantemente y eran sustituidos por otros a medida que se desgastaban producto de la masticaci\u00f3n. La macrauquenia, que era igualmente herb\u00edvora, era algo mayor que un caballo actual.<\/p>\n<p><strong>Un similar argentino<br \/>\n<\/strong>El naturalista brit\u00e1nico Charles Darwin encontr\u00f3 f\u00f3siles de un animal similar en Tierra del Fuego, Argentina, en una de sus paradas en medio a su viaje alrededor del mundo a bordo del Beagle. Darwin lo situ\u00f3 en el grupo de los ungulados, los cuadr\u00fapedos con casco o pezu\u00f1a, pero se trataba de una especie hallada \u00fanicamente en Am\u00e9rica de Sur, de la cual no existen actualmente descendientes directos o indirectos. Este animal pesaba alrededor de una tonelada, es decir, tres veces m\u00e1s que un tapir, que actualmente es el mam\u00edfero m\u00e1s grande de Sudam\u00e9rica, y ten\u00eda patas similares a las de las llamas. El cuerpo era robusto como el de un caballo y se elevaba hasta los tres metros incluidos el pescuezo y la cabeza. Ten\u00eda una trompa m\u00e1s larga que la de un tapir, pero menor que la de un elefante.<\/p>\n<p>La especie de la Patagonia era un tanto diferente que la hallada en Brasil. Ambas pertenecieron al orden de los litopternos, pero eran de especies diferentes. La de la actual Argentina ya en el siglo XIX ten\u00eda su nombre cient\u00edfico: <em>Macrauchenia patachonica<\/em>, que significa algo as\u00ed como gran cogotudo de la Patagonia (<em>auchenia<\/em> es el t\u00e9rmino griego que significa pescuezo largo). La macrauquenia brasile\u00f1a es igualmente cogotuda, pero tiene las narinas m\u00e1s achatadas \u2013 detr\u00e1s de los ojos \u2013 que su cong\u00e9nere argentina.<\/p>\n<p><strong>Los dientes y bomba at\u00f3mica<br \/>\n<\/strong>La dataci\u00f3n de los dientes de los mastodontes y de la macrauquenia se llev\u00f3 a cabo en la USP de Ribeir\u00e3o Preto, a cargo del f\u00edsico Oswaldo Baffa y su entonces alumna de doctorado Angela Kinoshita, en colaboraci\u00f3n con Ana Figueiredo, del Instituto de Investigaciones Energ\u00e9ticas y Nucleares (Ipen, por sigla en portugu\u00e9s), de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo empleado, la Resonancia del Spin Electr\u00f3nico (ESR, por la sigla en ingl\u00e9s), consiste en la determinaci\u00f3n de la dosis de radiaci\u00f3n de la muestra f\u00f3sil, la llamada dosis arqueol\u00f3gica. La dosis arqueol\u00f3gica proviene de la radiaci\u00f3n emitida principalmente por elementos qu\u00edmicos radioactivos del suelo y recibida por los f\u00f3siles durante el per\u00edodo en que los animales permanecen enterrados. La tasa de dosis anual promedio es de alrededor de un miliGray (el Gray es la unidad de medida de la dosis de radiaci\u00f3n). &#8220;En una primera evaluaci\u00f3n, un f\u00f3sil con una dosis arqueol\u00f3gica de 20 Grays tiene 20 mil a\u00f1os&#8221;, dice \u00c2ngela.<\/p>\n<p>Con la ESR, descubierta en Rusia hace 60 a\u00f1os, se pueden evaluar huesos, dientes (f\u00f3siles) y cer\u00e1micas prehist\u00f3ricas. Los dientes son m\u00e1s f\u00e1ciles de datar debido a su elevado grado de mineralizaci\u00f3n. El pionero en el uso de esta t\u00e9cnica en Brasil fue el f\u00edsico S\u00e9rgio Mascarenhas, de la USP de S\u00e3o Carlos, quien hace 30 a\u00f1os la emple\u00f3 para determinar la dosis de radiaci\u00f3n recibida por las v\u00edctimas de la bomba at\u00f3mica que explot\u00f3 en 1945 en Hiroshima. Mascarenhas empez\u00f3 a hacer dataci\u00f3n arqueol\u00f3gica en 1980, con Baffa e investigadores de Jap\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La dataci\u00f3n de dientes ayuda a reconstituir la megafauna del nordeste brasile\u00f1o","protected":false},"author":152,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[466],"class_list":["post-80327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/152"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80327"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}