{"id":80340,"date":"2005-08-01T00:00:00","date_gmt":"2005-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/08\/01\/un-accidente-de-recorrido\/"},"modified":"2013-03-27T18:17:56","modified_gmt":"2013-03-27T21:17:56","slug":"un-accidente-de-recorrido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-accidente-de-recorrido\/","title":{"rendered":"Un accidente de recorrido"},"content":{"rendered":"<p>La innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica poco avanz\u00f3 en Brasil entre 2000 y 2003, si bien cabe acotar que creci\u00f3 el n\u00famero de empresas que realizan investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) en forma constante. En dicho per\u00edodo, aument\u00f3 el n\u00famero de industrias que invirtieron en el desarrollo de nuevos productos y procesos del 31,5% al 33,3% respectivamente entre las empresas consultadas en la primera y segunda edici\u00f3n de Encuesta Industrial de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pintec, seg\u00fan sus siglas en portugu\u00e9s), realizada por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de registrar una tasa de innovaci\u00f3n baja, la Pintec 2003 -dada a conocer a finales de junio- pone este incremento a cuenta exclusivamente de las peque\u00f1as empresas, aqu\u00e9llas con entre 10 y 49 personas ocupadas que, en el lapso de estos tres a\u00f1os, desarrollaron innovaciones -de car\u00e1cter imitativo-, de menores costos y riesgos. En las restantes, se constat\u00f3 que hubo una reducci\u00f3n de los gastos con innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8220;La retracci\u00f3n econ\u00f3mica de 2003 perjudic\u00f3 mucho a la capacidad innovadora de las empresas en Brasil&#8221;, analiza Carlos Henrique de Brito Cruz, director cient\u00edfico de la FAPESP. La primera edici\u00f3n de la Pintec, en 2000, mape\u00f3 la innovaci\u00f3n en un escenario de ampliaci\u00f3n del 4,4% del Producto Interno Bruto (PIB) y de expansi\u00f3n del 4,8% en el sector industrial. Los datos de la segunda edici\u00f3n de la Pintec, que se recabaron tres a\u00f1os despu\u00e9s, cuando la econom\u00eda reflejaba los resultados de las pol\u00edticas fiscales y monetarias restrictivas, con un crecimiento del 0,5% del PIB y del 0,1% de la industria. S\u00f3lo las exportaciones tuvieron resultado favorable, impulsadas por el cambio depreciado y la merma de la demanda local.<\/p>\n<p>&#8220;Fueron a\u00f1os dif\u00edciles&#8221;, observa Andr\u00e9 Tosi Furtado, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica del Instituto de Geociencias de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). En casi la mitad de las 28 mil empresas innovadoras identificadas por la Pintec sostuvieron\u00a0 haber tenido dificultades para viabilizar el desarrollo de proyectos. En 2000 este porcentaje era mayor, del 54,7%. Pero entre 2000 y 2003 los principales obst\u00e1culos a la innovaci\u00f3n siguieron siendo los mismos: elevados costos, riesgos econ\u00f3micos excesivos, escasez de financiamiento, falta de personal calificado y de informaci\u00f3n sobre tecnolog\u00eda. La diferencia entre ambos sondeos radica en que, en 2000, la dificultad para adecuarse a las normas ocupaba la d\u00e9cima posici\u00f3n entre las justificaciones de las empresas, y en 2003, pas\u00f3 al sexto lugar.<\/p>\n<p>El escenario econ\u00f3mico negativo neutraliz\u00f3 las medidas de incentivo a la innovaci\u00f3n. &#8220;De nada sirve contar con pol\u00edticas de est\u00edmulo cuando el comportamiento de la econom\u00eda es de inestabilidad&#8221;, sostiene Furtado. Los datos de la Pintec 2003 revelan que las empresas asumieron una postura m\u00e1s cautelosa con relaci\u00f3n a esta modalidad de inversi\u00f3n. Los gastos con innovaci\u00f3n, que representaban el 3,8% de la facturaci\u00f3n de las industrias en 2000, cayeron al 2,5% en 2003. La ca\u00edda fue a\u00fan m\u00e1s acentuada en los gastos con adquisici\u00f3n de conocimientos externos, compra de maquinarias y equipos y en las inversiones en proyectos industriales.<\/p>\n<p>La excepci\u00f3n permaneci\u00f3 por cuenta de una cantidad muy peque\u00f1a de empresas, con entre 10 y 49 personas ocupadas, entre las cuales la tasa de innovaci\u00f3n creci\u00f3 del 27% al 31%. De acuerdo con la evaluaci\u00f3n de Furtado, ellas habr\u00edan sido &#8220;obligadas a adoptar la innovaci\u00f3n como manera de sobrevivir&#8221;. Por representar al 79,7% de las empresas sondeadas en la Pintec 2003, estas peque\u00f1as empresas afectan fuertemente los indicadores nacionales. Furtado hace hincapi\u00e9 en\u00a0 que la tasa de innovaci\u00f3n medida por la Pintec es un indicador de difusi\u00f3n tecnol\u00f3gica. &#8220;Al por mayor, hubo una adhesi\u00f3n mayor entre las peque\u00f1as. Pero las grandes empresas son en realidad responsables de la mayor inversi\u00f3n en innovaci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Una buena noticia<br \/>\n<\/strong> La buena noticia de la Pintec 2003 es que la cantidad de empresas que realizan investigaci\u00f3n y desarrollo de manera permanente creci\u00f3 del 42,9% en 2000, al 49,2%, en 2003. Este cambio repercuti\u00f3 en las estad\u00edsticas sobre personal ocupado. En 2000, el IBGE constat\u00f3 que 31,4 mil personas se ocupaban integralmente de las actividades de I&amp;D, mientras que otras 32,9 mil lo hac\u00edan de manera ocasional. Esta proporci\u00f3n invirti\u00f3: 32,6 mil personas estaban exclusivamente involucradas en actividades de I&amp;D, y tan s\u00f3lo 19,4 mil se dedicaban parcialmente a esta actividad. Se observ\u00f3 el fen\u00f3meno en todas las categor\u00edas de empresas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n crecieron el n\u00famero de postgraduados y graduados que trabajan en las empresas. En 2000, entre las 41,5 mil personas ocupadas con I&amp;D, 20 mil ten\u00edan nivel superior. En 2003, los postgraduados y graduados representaban 21,8 mil, en un contingente de 38,5 mil personas.<\/p>\n<p>Aun de esta forma, de acuerdo con la evaluaci\u00f3n de Brito Cruz, la cifra de personas que operan en I&amp;D empresarial es todav\u00eda muy peque\u00f1o. &#8220;Desafortunadamente, la Pintec no estudi\u00f3 el indicador efectivamente relevante, que es el n\u00famero de investigadores, que es menor que la cantidad total de personas ocupadas en I&amp;D. Es una l\u00e1stima, porque sigue siendo imposible comparar adecuadamente la situaci\u00f3n brasile\u00f1a con la de otros pa\u00edses. Sabemos \u00fanicamente que es menor que 21,8 mil&#8221;, afirma Brito, recordando que en Corea el n\u00famero de investigadores que trabajan en las empresas es de 128 mil, en Estados Unidos de 800 mil y en Espa\u00f1a 20 mil. &#8220;Resulta interesante notar que, con esta cifra de investigadores que act\u00faan en empresas, Espa\u00f1a registra anualmente 440 patentes en el United States Patents and Trademark Office (USPTO), mientras que Brasil, con menos de 21,8 mil investigadores, cuenta con poco m\u00e1s de 100.&#8221;<\/p>\n<p>Para Furtado, el crecimiento del cantidad de personas con dedicaci\u00f3n total a I&amp;D demuestra que las empresas entendieron que la recesi\u00f3n de la econom\u00eda era coyuntural. &#8220;Los costos fueron cortados, los sueldos cayeron y las empresas mantuvieron sus equipos&#8221;, analiza Furtado. Las empresas que no ten\u00edan personal fijo -y que manten\u00edan gente ocupada con la innovaci\u00f3n solo una parte del tiempo- optaron por redistribuir estos empleados para otras actividades.<\/p>\n<p><strong>El aprendizaje y la difusi\u00f3n<br \/>\n<\/strong> otro indicador importante para evaluar el avance de la innovaci\u00f3n empresarial son las fuentes de informaci\u00f3n y las relaciones de cooperaci\u00f3n entre los agentes innovadores. En definitiva, el fortalecimiento de la interacci\u00f3n en el \u00e1mbito del sistema nacional de innovaci\u00f3n desempe\u00f1a un rol fundamental en el desarrollo tecnol\u00f3gico: facilita el flujo de informaci\u00f3n y promueve el aprendizaje y la difusi\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>La estrategia de innovaci\u00f3n adoptada por las empresas se refleja en la jerarqu\u00eda de las fuentes de informaci\u00f3n. En los dos per\u00edodos evaluados, la situaci\u00f3n de las empresas brasile\u00f1as poco cambi\u00f3: las fuentes m\u00e1s citadas siguen siendo las \u00e1reas internas de las empresas (62,7%), los proveedores (59,1%), las ferias y exposiciones (58,4%) y los clientes o la competencia (53,4%). La adquisici\u00f3n de licencia, patentes y know-how se encuentran entre las menos utilizadas. Pero creci\u00f3 significativamente ?del 33,1% al 46%? la importancia de las redes informatizadas en la b\u00fasqueda de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sobre la cifra de empresas que operan en cooperaci\u00f3n tambi\u00e9n repercutieron los tiempos de recesi\u00f3n. La primera edici\u00f3n de la Pintec identific\u00f3 2,5 mil empresas con pr\u00e1cticas cooperativas. En 2003 este n\u00famero cay\u00f3 a menos de la mitad: alrededor de mil. En el conjunto de las industrias innovadoras, el porcentaje de empresas cooperativas cay\u00f3 mucho, del 11% al 3,8%. Este porcentaje creci\u00f3 s\u00f3lo entre las grandes, con 500 \u00f3 m\u00e1s personas ocupadas, que tienen mayor capacidad de operar en red.<\/p>\n<p>Es interesante observar que, m\u00e1s all\u00e1 de estos resultados negativos, las empresas consultadas ubicaron a las universidades e institutos de investigaci\u00f3n en el tercer lugar en el ranking de sus aliados privilegiados, detr\u00e1s \u00fanicamente de los proveedores y los clientes y consumidores. &#8220;La universidad brasile\u00f1a tiene un rol importante en la investigaci\u00f3n y en el desarrollo&#8221;, observa Furtado.<\/p>\n<p><strong>Apoyo gubernamental<br \/>\n<\/strong> Para evaluar el impacto de los programas oficiales de incentivo a la innovaci\u00f3n y conocer el perfil de las empresas que utilizan recursos p\u00fablicos para la I&amp;D, la investigaci\u00f3n del IBGE incluy\u00f3 preguntas sobre la aplicaci\u00f3n de financiamientos, becas y aporte de capital de riesgo, entre otras. Se constat\u00f3 que, en el per\u00edodo analizado, el porcentual de empresas que recibieron el apoyo del gobierno creci\u00f3 del 16,9% al 18,7%. En 2003 estos incentivos oficiales beneficiaban alrededor de 5 mil empresas, por lo menos un tercio de ellas con 500 o m\u00e1s empleados. Esta relaci\u00f3n directamente proporcional entre el tama\u00f1o de la empresa y el uso de incentivos puede observarse en todos los tipos de programas o l\u00edneas de financiamiento.<\/p>\n<p>Las l\u00edneas de cr\u00e9dito del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), Banco do Brasil y Caixa Econ\u00f4mica Federal, entre otros, se ubican en el primer lugar del ranking de los programas m\u00e1s demandados para la compra de maquinarias y equipamientos. Son utilizadas por el 13,4% de las peque\u00f1as empresas innovadoras y por el 24,5% de las grandes. En segundo lugar se encuentran los recursos de programas implementados por las Fundaciones de Apoyo a la Investigaci\u00f3n, el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), entre otros. En tercer lugar se encuentran los financiamientos a proyectos de investigaci\u00f3n desarrollados en alianza entre empresas y universidades, realizados por medio de los fondos sectoriales. Esta modalidad de apoyo, a su vez, es utilizada tan s\u00f3lo por el 1,4% de las empresas innovadoras. Este porcentaje, a su vez, es mayor que el 0,7% que se beneficia con los incentivos fiscales para I&amp;D. &#8220;Ello muestra c\u00f3mo son ineficaces los instrumentos de apoyo a la I&amp;D en las empresas&#8221;, dice Brito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La retracci\u00f3n de la econom\u00eda limit\u00f3 el avance de la innovaci\u00f3n en Brasil, seg\u00fan constata una investigaci\u00f3n del IBGE","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[469],"class_list":["post-80340","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80340\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80340"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}