{"id":80357,"date":"2005-08-01T00:00:00","date_gmt":"2005-08-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/08\/01\/en-busca-del-tiete-perdido\/"},"modified":"2016-01-28T16:50:07","modified_gmt":"2016-01-28T18:50:07","slug":"en-busca-del-tiete-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-busca-del-tiete-perdido\/","title":{"rendered":"En busca del Tiet\u00ea perdido"},"content":{"rendered":"<p>Imag\u00ednese llegar bien cerquita de las aguas del r\u00edo Tiet\u00ea, ver sus peces abriendo espacio al paso de una embarcaci\u00f3n y chicos nadando mientras, al fondo, dos clubes disputan una regata. Una escena imposible de verse en los d\u00edas actuales, pero que puede otearse echando mano de la historia, en las p\u00e1ginas de la tesis doctoral intitulada El r\u00edo que la ciudad perdi\u00f3 ? El Tiet\u00ea y los habitantes de S\u00e3o Paulo, 1890-1940, defendida por Janes Jorge en el Departamento de Historia de la USP en abril.<\/p>\n<p>Jorge, que fue becario de la FAPESP de 1999 a 2003, afront\u00f3 el desaf\u00edo de realizar un trabajo de historia social del cotidiano en di\u00e1logo con los estudios inherentes a la urbanizaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo y con la naciente historia ambiental, una f\u00f3rmula inevitable ante las profundas discusiones contempor\u00e1neas sobre el papel del Tiet\u00ea en la vida de la metr\u00f3polis. &#8220;Part\u00ed del supuesto de que no es posible hacerse una idea de los costos sociales y ambientales de la urbanizaci\u00f3n paulistana durante el siglo XX sin que la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica nos informe, aunque m\u00e1s no sea parcialmente, sobre qu\u00e9 exist\u00eda antes de esto&#8221;, dice Jorge.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la experiencia personal cont\u00f3 para la elecci\u00f3n del tema. Como su familia vive en Vila Maria, uno de los barrios vecinos al Tiet\u00ea, Jorge ten\u00eda en la memoria relatos sobre las dr\u00e1sticas transformaciones del ambiente aleda\u00f1o al r\u00edo, ocurridas en el mero paso de una generaci\u00f3n a otra.<\/p>\n<p>&#8220;Apunt\u00e9 a brindar una visi\u00f3n completa de las relaciones existentes entre los diversos grupos sociales paulistanos y el r\u00edo en aquel per\u00edodo, investigando las diferentes dimensiones de la vida social. La documentaci\u00f3n investigada, a su vez, permite varias investigaciones espec\u00edficas, como la historia de la pesca en S\u00e3o Paulo o el impacto social de las grandes obras urbanas en la vida de los habitantes y en el medio ambiente&#8221;, afirma Jorge.<\/p>\n<p>Pero la pesca fue tan s\u00f3lo una de las actividades desarrolladas por las poblaciones que Jorge estudi\u00f3. &#8220;Lo que se ve en este per\u00edodo es que se trata del momento en que el r\u00edo se utiliz\u00f3 m\u00e1s, debido al r\u00e1pido crecimiento de la ciudad y a los diversos recursos que ofrec\u00eda. Al mismo tiempo, ya se lo ve avanzando rumbo a su triste condici\u00f3n actual&#8221;, dice el historiador.<\/p>\n<p>Las propuestas de intervenci\u00f3n general en el curso del Tiet\u00ea en la ciudad de S\u00e3o Paulo cobraron fuerza a partir de 1890, fecha que da inicio al per\u00edodo estudiado por Jorge. &#8220;El gobierno del estado instituy\u00f3 una comisi\u00f3n de saneamiento con el objetivo de evitar, principalmente, las epidemias que amenazaban la expansi\u00f3n de la econom\u00eda caf\u00edcola&#8221;, cuenta Jorge. &#8220;A la \u00e9poca hab\u00eda controversias cient\u00edficas sobre el origen de las enfermedades y se cre\u00eda que muchas de ellas eran causadas por miasmas, que se formaban debido a la humedad excesiva y a las aguas estancadas.&#8221;<\/p>\n<p>&#8220;En 1893, presentaron un proyecto de rectificaci\u00f3n del r\u00edo, pero no se llev\u00f3 adelante debido a los problemas pol\u00edticos y econ\u00f3micos que afrontaba la elite caf\u00edcola&#8221;, dice Jorge. Pero las discusiones sobre qu\u00e9 hacer con el r\u00edo perduraron durante los a\u00f1os siguientes, hasta que, al final de los a\u00f1os 1930, el en ese entonces alcade Prestes Maya dio inicio al proceso de rectificaci\u00f3n, que a su vez dio origen a la forma que el Tiet\u00ea tiene actualmente.<\/p>\n<p>&#8220;En los a\u00f1os 1920, cobr\u00f3 fuerza la idea de que las orillas de los r\u00edos deber\u00edan acoger grandes v\u00edas de circulaci\u00f3n de la ciudad. Y, al contrario de algunos planes que antecedieron al suyo, el de Prestes Maya no contemplaba \u00e1reas de recreaci\u00f3n los alrededores del Tiet\u00ea&#8221;, cuenta Jorge. Mientras que Prestes Maya querr\u00eda que las laterales del r\u00edo fueran grandes avenidas, Light and Power Co., la empresa que ten\u00eda el monopolio de la electricidad y los transportes en S\u00e3o Paulo, trataba de alejar al poder p\u00fablico de la administraci\u00f3n efectiva del Tiet\u00ea y sus afluentes, como una forma de evitar la competencia en el uso de las aguas o restricciones a su modo de operar.<\/p>\n<p>El poder p\u00fablico y Light no eran los \u00fanicos interesados en el potencial econ\u00f3mico del Tiet\u00ea. Junto a ellos, otros agentes de la fren\u00e9tica urbanizaci\u00f3n explotaban su cuenca, extrayendo arena y pedregullo para la construcci\u00f3n civil, o usando sus aguas para transportarlas cargas que llegaban a la metr\u00f3polis en formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hubo una explotaci\u00f3n intensa del Tiet\u00ea en el per\u00edodo analizado por Jorge. Si bien el Tiet\u00ea era un gran negocio para muchos, en el extremo opuesto, para los trabajadores pobres era el local de donde se sacaba el sustento, ya fuera por medio de la pesca y de la caza, del retiro de arena y piedras o del trabajo en las chacras a orillas del r\u00edo y sus afluentes.<\/p>\n<p><strong>La acci\u00f3n predatoria &#8211;<\/strong> Era inevitable que tal escenario resultase en todo tipo de conflictos, entre chacareros y loteadores urbanos; entre barqueros nuevos y antiguos; entre personas que practicaban la pesca predatoria y aqu\u00e9llas que condenaban esta actividad o aqu\u00e9llos ligados a las expropiaciones que deb\u00edan hacerse para las obras de rectificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los r\u00edos eran tan importantes para la vida de la ciudad que una de las figuras que se destacaban en el escenario urbano a comienzos del siglo XX era la del fiscal de r\u00edos. A \u00e9ste se le asignaban diversas funciones: desde verificar y reglamentar las condiciones de la pesca y de la extracci\u00f3n de la arena hasta brindar socorro a las poblaciones ribere\u00f1as en casos de inundaciones -s\u00ed, pues ya en aquella \u00e9poca exist\u00edan.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de algunos relatos dejados por estos fiscales permite identificar la realidad ambigua de las condiciones ambientales y sociales en los alrededores del Tiet\u00ea. Y en las palabras de uno de \u00e9stos, Jos\u00e9 Joaquim de Freitas, en carta al alcalde Antonio Prado, en 1903, se puede tener una dimensi\u00f3n precisa de cu\u00e1nto el Tiet\u00ea estaba condenado ya a ser lo que es hoy: &#8220;Esta corriente es de importancia vital para la ciudad de S\u00e3o Paulo. De su lecho extraen arena y pedregullo; de las orillas, ladrillos y tejas; de las planicies aleda\u00f1as, muchas de la hortalizas que abastece al mercado; y brinda el transporte m\u00e1s econ\u00f3mico a todos estos productos. (&#8230;) El Tiet\u00ea, puro, capaz de transportar las inmundicias que le son confiadas, es el saneamiento, contaminado, sobrecargado de detritos que se van sedimentando y pudriendo (&#8230;). Hace mucho temo por la contaminaci\u00f3n del Tiet\u00ea, y espero el remedio contra este mal. Pero, desde hace dos a\u00f1os, ese recelo se convirti\u00f3 en miedo, y hoy siento necesidad de llamar la celosa atenci\u00f3n del Sr. Dr. Alcalde, para que reclame ante los poderes competentes una soluci\u00f3n a este problema de vida o muerte para S\u00e3o Paulo&#8221;.<\/p>\n<p>Por lo mismo esperan, hasta los d\u00edas actuales, todos los paulistanos, no s\u00f3lo los que viven a orillas del r\u00edo, sino en todas las \u00e1reas perjudicadas cada vez que su lecho decide reapropiarse del espacio que sus aguas perdieron con la urbanizaci\u00f3n de la cuidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio revela c\u00f3mo era la vida alrededor del r\u00edo Tiet\u00ea en el siglo XX","protected":false},"author":171,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[486],"class_list":["post-80357","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80357","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/171"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80357"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80357\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80357"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80357"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80357"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80357"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}