{"id":80376,"date":"2005-09-01T00:00:00","date_gmt":"2005-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/09\/01\/una-nueva-vacuna-contra-la-rabia\/"},"modified":"2015-03-27T14:40:57","modified_gmt":"2015-03-27T17:40:57","slug":"una-nueva-vacuna-contra-la-rabia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-nueva-vacuna-contra-la-rabia\/","title":{"rendered":"Una nueva vacuna contra la rabia"},"content":{"rendered":"<p>En los pr\u00f3ximos meses, el Instituto Butantan lanzar\u00e1 una nueva vacuna contra la rabia humana, segura, eficaz y barata. Este producto, totalmente desarrollado\u00a0 en dicha instituci\u00f3n paulista, hab\u00eda sido antes probado con \u00e9xito en ratones y monos; pero ahora ha pasado el ensayo final: se lo inyect\u00f3 en m\u00e1s de 200 seres humanos, en el marco de un estudio llevado a cabo por el Instituto Pasteur de S\u00e3o Paulo, y sus resultados, si bien son preliminares, fueron alentadores. No\u00a0 hubo reacciones significativas de naturaleza al\u00e9rgica o nerviosa y, en la media de pacientes, la vacuna estimul\u00f3 niveles de anticuerpos 30 veces mayores que los que considera suficientes la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) para neutralizar la acci\u00f3n del virus de la rabia. La cantidad de residuos celulares hallados en las dosis del inmunizante fue muy baja: alrededor de cinco veces menor que el l\u00edmite recomendado. La rabia es una enfermedad fatal para el ser humano cuando no se la trata inmediatamente despu\u00e9s de que se ha ocasionado la infecci\u00f3n con el pat\u00f3geno.<\/p>\n<p>La autorizaci\u00f3n para la venta de la vacuna, cuya propiedad intelectual se encuentra protegida por patentes desde el a\u00f1o 2000, se solicitar\u00e1 este mes ante la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa). Durante los pr\u00f3ximos meses, toda la documentaci\u00f3n necesaria para la aprobaci\u00f3n del medicamento se enviar\u00e1 a Brasilia. A fin de a\u00f1o, o al comienzo de 2006, daremos inicio a la producci\u00f3n de la vacuna en escala comercial, afirma Neuza Maria Frazatti Gallina, jefe de la secci\u00f3n de rabia del Butantan, encargada del desarrollo del producto. Inicialmente, la meta es fabricar alrededor de tres millones de dosis anuales de la vacuna, suficientes como para atender la demanda nacional. En un segundo momento, el volumen de producci\u00f3n podr\u00e1 incrementarse con fines de exportaci\u00f3n. El costo estimado de cada dosis es de cinco d\u00f3lares, dos d\u00f3lares menos que el precio que paga el gobierno nacional por la vacuna contra la rabia que se aplica actualmente en el pa\u00eds, que se importa de Francia y es etiquetada y testeada en el Butantan.<\/p>\n<p>La calidad del producto es consecuencia del dominio de una forma in\u00e9dita de cultivo del virus de la rabia, el agente infeccioso del g\u00e9nero Lyssavirus. Dicho virus, la materia prima para la confecci\u00f3n de la vacuna, donde est\u00e1 presente en forma inactiva, crece en un sustrato a base de las llamadas c\u00e9lulas Vero, que se extraen de los ri\u00f1ones del mono verde africano Cercopithecus aethiops. Se trata de un tipo de material biol\u00f3gico muy estable, que no reviste riesgos de problemas para la salud humana, y que puede obtenerse en un banco internacional de c\u00e9lulas Vero. En raz\u00f3n de tales caracter\u00edsticas, y tambi\u00e9n debido a su posibilidad de crecer en altas concentraciones en el seno de grandes biorreactores, estas c\u00e9lulas son altamente recomendadas por la OMS\u00a0 para la producci\u00f3n de vacunas. Son capaces de multiplicarse en medios de cultivo para el crecimiento de c\u00e9lulas que no necesitan sueros de origen vacuno o humano. Por lo tanto, hay menos vestigios de ADN animal\u00a0 en la composici\u00f3n final de la vacuna.<\/p>\n<p>Con este proceso, la probabilidad de elaborar vacunas contaminadas con la forma degenerada del pri\u00f3n, por ejemplo, que es una prote\u00edna bovina que causa el mal de la vaca loca, es nula. ?Somos los primeros en el mundo que estamos haciendo una vacuna contra la rabia con c\u00e9lulas Vero en medio libre de suero, una t\u00e9cnica normalmente muy cara, asegura Neuza, quien, en su trabajo, cont\u00f3 con financiamiento de la FAPESP, la Fundaci\u00f3n Butantan y el Consejo Nacional de Investigaci\u00f3n y Desarrollo Tecnol\u00f3gico (CNPq). ?Pero, como nuestro m\u00e9todo de producci\u00f3n es cinco veces m\u00e1s eficiente que los otros, lo caro se volvi\u00f3 barato. La vacuna contra la rabia humana actualmente disponible en Brasil se elabora en el exterior. Tambi\u00e9n se usan c\u00e9lulas Vero en su m\u00e9todo de producci\u00f3n, pero se obtiene con base en el cultivo del virus de la rabia en un medio que requiere suero animal.<\/p>\n<p>La adopci\u00f3n de la vacuna importada fue una soluci\u00f3n parche, destinada a paliar la situaci\u00f3n en que se encontraba el pa\u00eds al final de la d\u00e9cada de 1990.\u00a0 A la \u00e9poca, exist\u00eda una versi\u00f3n nacional de la vacuna contra la rabia, elaborada por el Butantan y por el Instituto de Tecnolog\u00eda de Paran\u00e1 (Tecpar), pero que se basaba en una tecnolog\u00eda de producci\u00f3n m\u00e1s antigua. Era una vacuna en cuyo proceso de fabricaci\u00f3n se utilizaba el cerebro de ratones reci\u00e9n nacidos. Alrededor del 2% de su contenido final era tejido cerebral de roedores. La antigua formulaci\u00f3n de la vacuna nacional era buena y confer\u00eda inmunidad, pero el riesgo de que aparecieran de efectos adversos no era despreciable, comenta Neuza.<\/p>\n<p>A finales de los a\u00f1os 1990, una persona sufri\u00f3 en el pa\u00eds reacciones neurol\u00f3gicas graves, y muri\u00f3 despu\u00e9s de aplic\u00e1rsele la antigua vacuna. En el a\u00f1o 2000, el estado de S\u00e3o Paulo prohibi\u00f3 la fabricaci\u00f3n del producto elaborado con tejido nervioso de ratones. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, el gobierno nacional hizo lo propio. Como nadie en Brasil dispon\u00eda entonces de tecnolog\u00eda como para producir vacunas m\u00e1s puras contra la rabia, la salida fue traer del exterior un medicamento m\u00e1s seguro. La nueva vacuna del Butantan, que es a su vez m\u00e1s segura que la actual, le pondr\u00e1 fin a la necesidad temporal de importar el inmunizante, asegurando as\u00ed, nuevamente, la independencia tecnol\u00f3gica del pa\u00eds en el \u00e1rea. Por a\u00f1adidura, los estudios de m\u00e1s de una d\u00e9cada que desembocaron en la nueva vacuna antirr\u00e1bica de uso humano tambi\u00e9n permitieron el desarrollo de un linaje m\u00e1s moderno de inmunizantes contra la rabia, destinado a perros, gatos y ganado vacuno (lea en el recuadro, debajo).<\/p>\n<p>El Tecpar tambi\u00e9n pretende desarrollar una vacuna antirr\u00e1bica humana partiendo de un medio de cultivo con c\u00e9lulas Vero, pero las investigaciones se encuentran en una etapa m\u00e1s atrasada que las del Butantan. A\u00fan no hemos logrado producir la vacuna en medio libre de suero en escala industrial, dice el bioqu\u00edmico Renato Rau, director de producci\u00f3n del Tecpar, que se asoci\u00f3 recientemente a una empresa argentina con la esperanza de dominar el proceso. El control de la tecnolog\u00eda de cultivo de medios celulares libres de suero tambi\u00e9n le ser\u00e1 \u00fatil al Butantan en la creaci\u00f3n de otros productos farmac\u00e9uticos, como por ejemplo una versi\u00f3n nacional de la vacuna contra el rotavirus, que es la causa com\u00fan de diarrea en los ni\u00f1os. ?\u00c9ste es nuestro pr\u00f3ximo reto, dice Neuza.<\/p>\n<p>El proceso de producci\u00f3n de un lote industrial con 120 mil dosis de la vacuna antirr\u00e1bica del Butantan es r\u00e1pido: demanda nueve d\u00edas. En un biorreactor con capacidad para contener 30 litros, que agita su contenido l\u00edquido a una velocidad de 60 revoluciones por minuto, el virus de la rabia se reproduce en contacto con las c\u00e9lulas Vero cultivadas en medio libre de suero en condiciones controladas siguiendo una serie de par\u00e1metros tales como temperatura, cantidad de ox\u00edgeno y acidez (pH). Peri\u00f3dicamente se hacen extracciones: se retira un poco de la soluci\u00f3n rica en virus de la rabia del biorreactor, y luego se adiciona m\u00e1s medio de cultivo. Dicho procedimiento se repite seis veces hasta el final del proceso de fabricaci\u00f3n de un lote de la vacuna. Por \u00faltimo, la suspensi\u00f3n v\u00edrica se concentra y se purifica, y se inactiva el pat\u00f3geno en ella presente. Una vez lista, la nueva vacuna puede almacenarse durante 14 meses a temperaturas que oscilan entre 2\u00ba y 8\u00baC. M\u00e1s detalles sobre el nuevo inmunizante pueden obtenerse en un art\u00edculo publicado por los investigadores del Butantan en diciembre pasado en la revista cient\u00edfica Vaccine.<\/p>\n<p>La rabia es una zoonosis, una enfermedad que los animales transmiten al hombre (y a otros animales). Cualquier mam\u00edfero puede portar una cepa del virus de la rabia y pasar la enfermedad al ser humano a trav\u00e9s de la saliva contaminada con el pat\u00f3geno. No es para ello necesario que la persona haya sido mordida por un animal enfermo. En ocasiones, basta con que haya habido un contacto de la piel o de la mucosa del individuo con la saliva del animal enfermo. Pero el riesgo de contraer la rabia es 50 veces m\u00e1s alto a trav\u00e9s de la mordedura que por un ara\u00f1azo, dice Neuza. En la pr\u00e1ctica, los principales propagadores de la rabia en el medio urbano son los perros y gatos, y en zonas rurales, los murci\u00e9lagos que se alimentan de sangre.<\/p>\n<p>Como el virus de la rabia pasa por un largo per\u00edodo de incubaci\u00f3n en el ser humano, que en general es de uno o dos meses, la vacuna antirr\u00e1bica debe aplicarse inmediatamente despu\u00e9s del contacto con un animal potencialmente infectado. Funciona como si fuera un remedio luego de la contaminaci\u00f3n. El cronograma m\u00e1s com\u00fan de inmunizaci\u00f3n prescribe cinco dosis de la vacuna, aplicadas en el transcurso de 28 d\u00edas. Al margen de las personas que entraron en contacto con animales bajo sospecha de infecci\u00f3n, los profesionales que est\u00e1n bajo un riesgo mayor de contraer rabia, como es el caso de los veterinarios y zoot\u00e9cnicos, se aplican la vacuna en forma preventiva.<\/p>\n<p>La rabia humana causa hasta 70 mil muertes anualmente en el mundo, pero en Brasil est\u00e1 bajo control, en especial en los centros urbanos. La tendencia hist\u00f3rica arroja datos declinantes en las cifras de casos de la enfermedad. Al comienzo de los a\u00f1os 1980, la rabia mataba en el pa\u00eds anualmente a m\u00e1s de 160 personas. Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, el n\u00famero de muertes giraba en torno a diez personas al a\u00f1o. Pero, como se trata de una zoonosis, es imposible erradicarla por completo, comenta el m\u00e9dico Wagner Augusto Costa, del Instituto Pasteur, quien coordin\u00f3 los ensayos en seres humanos con la nueva vacuna del Butantan. El a\u00f1o pasado, la cantidad de muertes volvi\u00f3 a elevarse, aunque a niveles menos alarmantes que los del pasado. Hubo alrededor de 30 muertes, de las cuales dos tercios fueron producto de brotes de rabia trasmitidas por murci\u00e9lagos en el estado de Par\u00e1. Estos mam\u00edferos voladores han ocupado el lugar de los perros y gatos en calidad de principal vector de la enfermedad entre los brasile\u00f1os. Y la situaci\u00f3n se repite este a\u00f1o. Entre enero y julio de 2005, la enfermedad mat\u00f3 a 15 personas en Par\u00e1 y tres en Maranh\u00e3o. Todas contrajeron la rabia de los murci\u00e9lagos. La deforestaci\u00f3n est\u00e1 empujando a los murci\u00e9lagos silvestres hacia las peque\u00f1as localidades, lo que hace que se incremente el riesgo de transmisi\u00f3n de la enfermedad al hombre, afirma Neuza.<\/p>\n<p><strong>Para perros y gatos<br \/>\n<\/strong>La nueva vacuna antirr\u00e1bica de uso veterinario desarrollada por el Instituto Butantan no es tan purificada como la versi\u00f3n humana del producto. Pero ser\u00e1 m\u00e1s eficaz y costar\u00e1 menos que el producto actualmente empleado en el programa p\u00fablico de inmunizaci\u00f3n de perros y gatos, elaborado con cerebro de ratones lactantes. La nueva vacuna, cuyo proceso de producci\u00f3n se transferir\u00e1 a una empresa paulista, se elabora en un tipo de c\u00e9lula renal de h\u00e1mster denominada BHK, que requiere de un medio de cultivo con suero para crecer. Sin embargo, este material de cultivo proviene de linajes celulares establecidos hace a\u00f1os, y su proceso de reproducci\u00f3n en laboratorio es dominado por el Butantan. Es decir, no es necesario matar nuevos animales para obtener m\u00e1s c\u00e9lulas BHK.<\/p>\n<p>Para confeccionar los 33 millones de dosis anuales de vacuna antirr\u00e1bica de uso animal que suministra al Programa Nacional de Profilaxis de la Rabia, dependiente del Ministerio de Salud, el Instituto de Tecnolog\u00eda de Paran\u00e1 (Tecpar) sacrifica semanalmente 120 mil ratones lactantes. Sucede que la empresa necesita el tejido nervioso de los roedores para su uso\u00a0 en la fabricaci\u00f3n de su formulaci\u00f3n de la vacuna. La vacuna en c\u00e9lulas BHK evitar\u00e1 la muerte de todos estos animales, afirma Neuza Maria Frazatti Gallina, del Butantan. Pruebas realizadas en perros y gatos en la Universidad Estadual Paulista (Unesp), con sede en la ciudad de Ara\u00e7atuba, y en vacunos, en la Universidad del Oeste Paulista (Unoeste), de Presidente Prudente, muestran que la vacuna do Butantan es eficaz al conferir inmunidad a los animales.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\n<em>Estudio de la inmunidad humoral y celular inducida por la vacuna contra\u00a0 la rabia en c\u00e9lulas Vero<\/em><br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>L\u00ednea Regular de Auxilio a Proyecto de Investigaci\u00f3n<br \/>\n<strong><em>Coordinadora<br \/>\n<\/em><\/strong>Neuza Maria Frazatti Gallina &#8211; Instituto Butantan<br \/>\n<em><strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong><\/em>US$ 85.000,00 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Instituto Butantan elabora una alternativa m\u00e1s segura, barata y eficaz para su aplicaci\u00f3n seres humanos","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-80376","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80376\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80376"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}