{"id":80385,"date":"2005-10-01T00:00:00","date_gmt":"2005-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/10\/01\/miguel-nicolelis\/"},"modified":"2013-07-22T12:56:50","modified_gmt":"2013-07-22T15:56:50","slug":"miguel-nicolelis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/miguel-nicolelis\/","title":{"rendered":"Miguel Nicolelis: El hombre de las m\u00faltiples conexiones"},"content":{"rendered":"<p>El inquieto cient\u00edfico Miguel Nicolelis, un referente mundial en el \u00e1rea de neurociencia, es un paulistano [de la ciudad de S\u00e3o Paulo] que desde hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os vive en Estados Unidos. Y en estos momentos se apresta a disfrutar su primer a\u00f1o sab\u00e1tico. Que, por cierto, ser\u00e1 un a\u00f1o m\u00e1s que interesante. Su programaci\u00f3n de los pr\u00f3ximos meses ya est\u00e1 lista. Pasar\u00e1 un tiempito en la ciudad de Natal, en el norte de Brasil, a orillas del mar. Luego, unos d\u00edas en Lausanne, Suiza. Despu\u00e9s har\u00e1 una corta visita a S\u00e3o Paulo. Y cuando empiece a echar de menos su casa, regresar\u00e1 a Carolina del Norte, estado donde queda la Universidad de Duke, donde Nicolelis es jefe de laboratorio, con sus m\u00e1s de 30 subordinados y algunas decenas de millones de d\u00f3lares de presupuesto. Pero, que nadie piense por todo esto que Nicolelis va a todos esos lugares de paseo; si bien que su estad\u00eda en la capital paulista es siempre una oportunidad para visitar a sus padres y, de ser posible, ver en vivo un partido de Palmeiras, uno de sus grandes amores. A los 45 a\u00f1os, el neurocient\u00edfico se toma un a\u00f1o sab\u00e1tico para tener m\u00e1s tiempo para trabajar en sus proyectos, en especial el de la construcci\u00f3n del Instituto de Neurociencias de Natal. &#8220;Vivir\u00e9 en el puente a\u00e9reo Estados Unidos, Brasil y Suiza&#8221;, afirma el investigador, padre de tres chicos y casado con la m\u00e9dica Laura, una especie de gerente administrativa de las iniciativas de su marido. En la tierra de los relojes y del chocolate, el brasile\u00f1o estructurar\u00e1 a pedido de los helv\u00e9ticos un nuevo centro de neurociencias.<\/p>\n<p>En la siguiente entrevista, concedida durante su reciente paso por S\u00e3o Paulo, Nicolelis se refiere a los comienzos de su carrera en Brasil, la mudanza a Estados Unidos y los progresos de sus investigaciones, que abrieron el camino hacia la creaci\u00f3n de modernas interfaces cerebro-m\u00e1quina. En un futuro cercano, estos dispositivos, movidos por se\u00f1ales procedentes del cerebro de los propios pacientes, quiz\u00e1s permitan que personas discapacitadas se muevan, con el auxilio de robots. &#8220;Queremos que sea un brasile\u00f1o el primer ser humano que se beneficie con esta tecnolog\u00eda&#8221;, afirma Nicolelis.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1ndo empez\u00f3 a pensar en ser cient\u00edfico?<\/strong><\/em><br \/>\nAl concluir el tercer a\u00f1o en la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FM\/ USP), donde yo era director deportivo del club de alumnos. Quer\u00eda hacer algo distinto, no la medicina tradicional. No es que no me gustase la medicina; es m\u00e1s, a\u00fan me gusta, pero no me parec\u00eda que el d\u00eda a d\u00eda de la parte cl\u00ednica fuera tan excitante como lo hab\u00eda imaginado. Fue as\u00ed como empec\u00e9 buscarme un trabajo de investigaci\u00f3n. Fui a hablar con el profesor C\u00e9sar TimoIaria [un neurofisi\u00f3logo que trabajaba en el Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas (ICB) de la USP], quien falleci\u00f3 recientemente y fue mi gran mentor. Solicit\u00e9 una beca de iniciaci\u00f3n cient\u00edfica ante la FAPESP para trabajar con computaci\u00f3n. Eso fue en 1982, cuando la primera generaci\u00f3n de microcomputadoras estaba llegando a Brasil. A m\u00ed me interesaba la epidemiolog\u00eda, los modelos matem\u00e1ticos de interacci\u00f3n bacteriana. Pero ten\u00eda una curiosidad muy grande en pensar el cerebro como una gran computadora. Cuanto m\u00e1s estudiaba computaci\u00f3n, m\u00e1s me daba cuenta que lo interesante realmente era estudiar el cerebro. Cuando me recib\u00ed, en 1984, fui uno de los dos alumnos de mi promoci\u00f3n que optamos por no hacer el examen de residencia. Empec\u00e9 el doctorado directamente.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY de que se trataba su doctorado?<\/strong><\/em><br \/>\nEra una tesis extra\u00f1a. La mitad era un proyecto de computaci\u00f3n, de an\u00e1lisis de conexiones neurales. Al t\u00e9rmino del doctorado, arrib\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que la neurociencia se encontraba ante un dilema. No pod\u00eda observar ya una neurona sola por vez. Era necesario ver varias al mismo tiempo. \u00c9sa fue la sensaci\u00f3n que tuve a leer toda la literatura cient\u00edfica del \u00e1rea. Una ventaja de estar en Brasil era que, si bien hab\u00eda dificultades para hacer cosas experimentales, era posible leer mucho. Hab\u00eda tiempo para eso.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY despu\u00e9s, qu\u00e9 hizo?<\/strong><\/em><br \/>\nTermin\u00e9 mi tesis en 1988 y luego empec\u00e9 a buscar alg\u00fan lugar en el mundo donde hubiera alguien que tuviera al menos alguna idea parecida a la m\u00eda. Despu\u00e9s de conversar con el Dr. C\u00e9sar, empec\u00e9 a escribirle a un mont\u00f3n de gente. Creo que recib\u00ed unas 40 cartas de rechazo. \u00c9sa era la norma. Y de pronto encontr\u00e9 en la revista Science dos anuncios interesantes. Uno era de un tipo de la Universidad Yale, Gordon Shepherd, y el otro de John Chapin, de la Universidad Hahnemann. Ambos me aceptaron, pero termin\u00e9 yendo Hahnemann. Yale pretend\u00eda que yo hiciera algo m\u00e1s tradicional, interesante, pero ese no era precisamente mi sue\u00f1o. John, de la Hahnemann, una universidad peque\u00f1a de Filadelfia, ten\u00eda la misma idea que yo. Lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el camino era realmente \u00e9se, registrar centenas de c\u00e9lulas nerviosas al mismo tiempo. John me pidi\u00f3 que fuera a dar una entrevista, y acept\u00e9. Al final del d\u00eda, me ofreci\u00f3 hacer un posdoctorado en la universidad. Tres meses despu\u00e9s me fui Filadelfia. A\u00f1os m\u00e1s tarde, luego de mi salida de Hahnemann, compraron esa universidad, cambi\u00f3 de perfil y hoy en d\u00eda es parte de lo que se conoce como MCP (Medical College of Pennsylvania-Hahnemann University). Pero, durante un per\u00edodo, invirti\u00f3 pesado en neurociencia y puso mucho dinero en el \u00e1rea.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo era la vida en Hahnemann?<\/strong><\/em><br \/>\nDurante seis meses, dej\u00e9 a mi familia, mi mujer Laura y mi primer hijo Pedro, que ten\u00eda 6 meses, en Brasil. Contaba \u00fanicamente con una beca de posdoctorado de la FAPESP (posteriormente la universidad me contrat\u00f3). Fue una locura. Llegu\u00e9 solo a un mundo distinto y estaba aprendiendo a hablar en ingl\u00e9s. Pero me trataron muy bien en todo momento. Lo bueno fue haber ido primero a un lugar chico, sin la presi\u00f3n de Yale o de Harvard. Al fin y al cabo, no era un lugar donde esperaban que fuera de entrada a hacer algo importante. Pero, para m\u00ed, el fracaso no era una opci\u00f3n. O me sal\u00eda bien, es decir, o hac\u00eda las cosas bien, o no iba a tener la posibilidad de hacer lo que quer\u00eda hacer en Brasil. Era al todo o nada.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPero era bueno hacer investigaci\u00f3n all\u00e1?<\/strong><\/em><br \/>\nEra un para\u00edso. John abri\u00f3 la puerta de un laboratorio, que ya era uno de los centros de punta en neurofisiolog\u00eda a nivel mundial, y me dijo: &#8220;es tuyo&#8221;. Me dio una Ferrari en la mano y me dijo &#8220;aprende a conducir&#8221;. En Am\u00e9rica es as\u00ed. El jefe no est\u00e1 encima tuyo todo el d\u00eda. Lo que quiere es ver resultados, pero la libertad es total. Te da los medios, te da todo, pero la cosa es as\u00ed: &#8220;Arr\u00e9gleselas, mi amigo&#8221;. Y fue eso precisamente lo que John hizo. Y yo solamente logro trabajar as\u00ed. Con libertad. Ac\u00e1 en Brasil, en el laboratorio del Dr. C\u00e9sar, yo la ten\u00eda. Pero en la USP, a la \u00e9poca, no era posible tenerla.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/em><br \/>\nPor qu\u00e9 los puestos eran mucho m\u00e1s jer\u00e1rquicos, fijos. Tuve un jefe de patolog\u00eda, en la USP, que era un tipo muy duro. Ten\u00eda que hacer todo a su manera; de lo contrario, a la calle. No hab\u00eda alternativa. No se le pod\u00eda cuestionar nada. En Am\u00e9rica hasta los alumnos de High School (la ense\u00f1anza media) cuestionan lo que digo. Y est\u00e1 bien que as\u00ed sea. El hecho de que yo diga algo no quiere decir que sea la verdad. Ac\u00e1 no se puede cuestionar al jefe. El jefe es un dios. Esa postura mata a la ciencia. No es solamente la falta de dinero que mata a la ciencia. Quienes hacen investigaci\u00f3n y no logran tener autonom\u00eda se convierten en t\u00e9cnicos. No van a convertirse en investigadores jefes. En Hahnemann tambi\u00e9n aprend\u00ed a administrar mi tiempo. Ten\u00eda que dividir mi d\u00eda entre hacer experimentos y leer. Puedo decir que hice una carrera de neurociencia en tres a\u00f1os en Hahnemann como nunca la habr\u00eda hecho en mi vida. Estaba todo ah\u00ed: literatura cient\u00edfica, libros e internet, que estaba empezando a aparecer. Creo que nunca le\u00ed tanto en mi vida como entre 1989 y 1993.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY qu\u00e9 aprendi\u00f3 durante ese lapso?<\/strong><\/em><br \/>\nYo sab\u00eda qu\u00e9 pasaba a en la neurociencia a la \u00e9poca, de arriba a abajo. Conoc\u00ed a toda la vanguardia del \u00e1rea. As\u00ed descubr\u00ed qu\u00e9 era lo que hab\u00eda arriba de las nubes. \u00c9se es el gran problema de la ciencia. No es llegar a las nubes, sino ver que hay arriba, cu\u00e1l es el horizonte. Descubrir cu\u00e1l es la pregunta fundamental que debe hacerse en su \u00e1rea. Eso es muy dif\u00edcil. Tard\u00e9 cuatro o cinco a\u00f1os para lograr hacerme una idea.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY cu\u00e1l fue su idea?<\/strong><\/em><br \/>\nEstaba interesado en entender las leyes fisiol\u00f3gicas que rigen la interacci\u00f3n entre grandes poblaciones de neuronas. Si entendi\u00e9ramos eso, entender\u00edamos todo. Podremos entender c\u00f3mo funciona el cerebro, explicar la conciencia e incluso c\u00f3mo las enfermedades neurol\u00f3gicas destruyen esa noci\u00f3n. Eso es el Santo Grial de la neurociencia. Hoy en d\u00eda, siento que estamos muy cerca de crear una teor\u00eda unificadora, que una todo eso en una base mecanicista \u00fanica.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo se dio su transferencia de Hahnemann a la Universidad de Duke?<\/strong><\/em><br \/>\nUn d\u00eda apareci\u00f3 en Hahnemann un tipo que result\u00f3 ser el jefe de un nuevo departamento de neurobiolog\u00eda de Duke: Dale Purvis, que era famoso, y que yo lo conoc\u00eda de nombre. Dale hab\u00eda o\u00eddo hablar de mi trabajo porque yo hab\u00eda dictado una conferencia, una de las primeras de mi vida, en el marco de un congreso; y porque un gran amigo suyo conoc\u00eda a uno de los docentes Hahnemann que estaba trabajando conmigo. \u00c9l, que hab\u00eda ido all\u00ed para dictar una conferencia, me dijo que quer\u00eda conversar conmigo. Para sorpresa m\u00eda, el tipo se la pas\u00f3 tres horas charlando conmigo, viendo mis experimentos. Un mes despu\u00e9s recib\u00ed una invitaci\u00f3n suya para dar una charla en la Duke. Nunca hab\u00eda dado una charla fuera de un congreso, de \u00e9sas en las que a uno lo invitan a hablar. Me pareci\u00f3 fabuloso. Di la charla en la Duke y me pas\u00e9 el d\u00eda hablando con ese profesor.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEn esa \u00e9poca usted hac\u00eda referencias al f\u00fatbol brasile\u00f1o durante sus conferencias?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, por supuesto. Pero todav\u00eda no hab\u00edamos ganado el Mundial &#8217;94. Di la charla y luego me qued\u00e9 conversando todo el d\u00eda con un grupo de docentes del departamento. El \u00faltimo encuentro del d\u00eda era con Dale. Entonces \u00e9ste me dijo que a los docentes les hab\u00eda gustado mucho mi charla y que \u00e9l estaba ah\u00ed con las impresiones de todos. Me pareci\u00f3 muy extra\u00f1o eso. Pero Dale prosigui\u00f3 y dijo que las impresiones eran excelentes, y me ofreci\u00f3 un empleo.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEra un proceso de evaluaci\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed. Es aquello a lo que ellos denominan job talk, o job interview. Pero no me dijeron nada sobre eso, porque creyeron que a lo mejor me pondr\u00eda nervioso, o que iba a intentar impresionar a las personas durante la entrevista. Y ellos quer\u00edan verme al natural. Cuando finaliz\u00f3 el d\u00eda, yo ten\u00eda una oferta de empleo en uno de los m\u00e1s grandes departamentos de investigaci\u00f3n del pa\u00eds, con cosas que ni siquiera sab\u00eda que exist\u00edan. Por ejemplo: cuando uno consigue un empleo en Am\u00e9rica, ellos te dan dinero para crear tu laboratorio. Una cantidad de dinero que yo nunca hab\u00eda visto en mi vida. Y te brindan su apoyo durante una determinada cantidad a\u00f1os. Pagan tu mudanza y todo lo que sea necesario para instalarte.<\/p>\n<p><em><strong>Hacen una gran inversi\u00f3n en la persona.<\/strong><\/em><br \/>\nEs descomunal. Seleccionan muy bien al personal. No contratan por concurso. No hay nada de mesa examinadora. Barren el pa\u00eds en busca del tipo que se encaje perfectamente a lo que ellos quieren. Eso se hace con base en el curr\u00edculo y en la producci\u00f3n del postulante, solicitando una carta de recomendaci\u00f3n de las personas que interact\u00faan con \u00e9l y entrevist\u00e1ndolo, por supuesto. As\u00ed es como funciona. Y, por cierto, funciona muy bien. Cuando llegu\u00e9 a la Duke, es decir, Laura y yo, que inmediatamente se convirti\u00f3 en mi manager de laboratorio, lo \u00fanico que exist\u00eda era el suelo de las salas que ocupar\u00edamos, una oficina y mucho dinero para las instalaciones.\u00a0 Y nada m\u00e1s. Yo suelo decir que montar un laboratorio es como abrir una panader\u00eda. Uno all\u00ed es un hombre de negocios. Y tiene que hacer de todo: buscar alumnos, buscar posdoctorandos, t\u00e9cnicos, instalaciones y animales de laboratorio. Y conseguir dinero. La universidad invierte en uno, te da una especie de cr\u00e9dito, pero quiere una devoluci\u00f3n, quiere recuperarlo. La presi\u00f3n es muy grande. Yo no sab\u00eda que era. Al principio me com\u00ed algunos palazos. En la Hahnemann yo estaba en un ambiente casi que familiar, con seis personas en mi laboratorio.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo era esa presi\u00f3n?<\/strong><\/em><br \/>\nUno se la pasa seis a\u00f1os bajo supervisi\u00f3n y evaluaci\u00f3n continua. Al cabo de ese lapso, o te efectivizan o te despiden.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfNo exigen en lo que hace a la publicaci\u00f3n de art\u00edculos cient\u00edficos?<\/strong><\/em><br \/>\nPor supuesto. Te exigen publicaciones. Y siempre preguntan qu\u00e9 est\u00e1s haciendo y cu\u00e1les son tus ideas. Uno da rutinariamente seminarios en la universidad. Cuando llegu\u00e9 en la Duke, era realmente un cucaracha. Los tipos me preguntaban: &#8220;\u00bfUsted estudi\u00f3 en la Universidad de S\u00e3o Paulo? \u00bfEn qu\u00e9 lugar de California queda eso? \u00bfEs cerca de San Jos\u00e9, Santa B\u00e1rbara? \u00bfD\u00f3nde queda S\u00e3o Paulo?&#8221;. Yo les dec\u00eda que era m\u00e1s al sur. Es as\u00ed, y tuve que sobrellevarlo.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEn la Duke fue donde empezaron a hacer los implantes de electrodos en animales?<\/strong><\/em><br \/>\nNo. Fue antes, a\u00fan en la Hahnemann. Mi idea era desarrollar una t\u00e9cnica quir\u00fargica y un m\u00e9todo que, desde el vamos, permitiera el registro de m\u00faltiples lugares del cerebro.\u00a0 Y lo hice, primeramente en ratones. Como el espacio en la cabeza del animal es muy peque\u00f1o, deb\u00eda crear t\u00e9cnicas para poner m\u00faltiples conectores en los roedores. En la \u00e9poca los conectores eran grandes. Hoy en d\u00eda tenemos microconectores. Cuando sal\u00ed de la Hahnemann, ya hab\u00eda realizado experimentos que me rindieron un art\u00edculo en Science. Pero fue en la Duke, despu\u00e9s de 1995, cuando publiqu\u00e9 mi segundo art\u00edculo en la revista, que mi trabajo explot\u00f3. En ese art\u00edculo presentamos por primera vez el registro total de una v\u00eda neural sensorial, desde la primera neurona del ganglio trigeminal hasta la corteza. Nunca nadie hab\u00eda visto esa imagen. Es como apuntar con un telescopio hacia una galaxia nunca observada antes.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1l fue la repercusi\u00f3n de ese trabajo?<\/strong><\/em><br \/>\nCreo que en los d\u00edas actuales sigue siendo mi trabajo m\u00e1s citado en la literatura cient\u00edfica. Fue una revoluci\u00f3n. Demostr\u00f3 que la din\u00e1mica del circuito cerebral como un todo no pod\u00eda preverse seg\u00fan los registros de un solo lugar. Y que, en realidad, todos los componentes del circuito contienen la informaci\u00f3n de las\u00a0 otras estructuras. Es decir que todas las estructuras se conectan, y lo hacen mediante m\u00faltiples fibras. Una informaci\u00f3n que aparece en una estructura es r\u00e1pidamente diseminada hacia las restantes del circuito. En vez de ser un proceso jer\u00e1rquico, donde cada estructura desempe\u00f1a una funci\u00f3n, es un proceso compartido. Todas las estructuras tienen funciones compartidas. Fue el trabajo que me abri\u00f3 las puertas. Evidentemente, al momento en que hicimos algo de ese porte, la mitad de la neurociencia sostuvo que eso era una locura.<\/p>\n<p><em><strong>Y la otra mitad consider\u00f3 que era sensacional.<\/strong><\/em><br \/>\nLa otra mitad qued\u00f3 boquiabierta y empez\u00f3 a invertir en el \u00e1rea. Pero fue un per\u00edodo muy dif\u00edcil. Mi primer alumno en el laboratorio de la Duke era un estadounidense hijo de padres paquistan\u00edes, Asif Ghazanfar. En broma, \u00e9l y yo llam\u00e1bamos a nuestro laboratorio de laboratorio &#8220;ning\u00fan lugar&#8221;, pues el orientador era brasile\u00f1o y el alumno era paquistan\u00ed [hoy en d\u00eda hay m\u00e1s de 30 personas en el laboratorio de Nicolelis, de las\u00a0 cuales 8 son brasile\u00f1as]. Pero, la cosa es que Asif fue un travieso &#8220;hoy en d\u00eda es docente de Princeton&#8221; que compr\u00f3 el sue\u00f1o. Y me ayud\u00f3 mucho. Nuestra producci\u00f3n fue muy grande. Pero en 1997 repar\u00e9 que de nada serv\u00eda quedarnos en el \u00e1rea t\u00e1ctil, sensorial, que es mi especialidad. Para demostrar que ese concepto que apunta c\u00f3mo funciona el cerebro funciona era general y fundamental, deb\u00edamos ir hacia otras \u00e1reas. Necesit\u00e1bamos una demostraci\u00f3n visual y concreta de esa idea. Creamos entonces una interfaz cerebro-m\u00e1quina.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEn qu\u00e9 pensaban exactamente?<\/strong><\/em><br \/>\nEn aquel tiempo, a\u00fan no se ten\u00eda noci\u00f3n de que ese trabajo iba a generar una posibilidad de tratamiento cl\u00ednico. No se pod\u00eda preverlo. Yo quer\u00eda demostrar que era posible leer las se\u00f1ales el\u00e9ctricas del cerebro, extraer un c\u00f3digo motor y usar esas se\u00f1ales para controlar un brazo mec\u00e1nico, que reproducir\u00eda un movimiento que el animal hac\u00eda. \u00c9se era el concepto que deb\u00edamos demostrar. Volviendo a Hahnemann, tambi\u00e9n con John Chapin, cuando hicimos el primer experimento en ratones, vimos que est\u00e1bamos ante algo gigantesco, mucho mayor que una sencilla demostraci\u00f3n de una teor\u00eda. Pod\u00edamos estar realmente abriendo una compuerta. Y fue realmente eso. Luego hice el primer trabajo con monos en la Duke, y los animales lograron controlar un brazo mec\u00e1nico con la interfaz cerebro-m\u00e1quina. Y a partir de all\u00ed la cosa realmente explot\u00f3. Hab\u00eda un potencial no solamente en investigaci\u00f3n b\u00e1sica, que sigue siendo un \u00e1rea clave, sino tambi\u00e9n en t\u00e9rminos de aplicaciones cl\u00ednicas.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1les son las perspectivas de aplicaci\u00f3n de la interfaz cerebro-m\u00e1quina en el hombre?<\/strong><\/em><br \/>\nHace unos dos a\u00f1os testeamos la interfaz en 11 pacientes humanos mientras que se los somet\u00eda a una cirug\u00eda para a aliviar los s\u00edntomas del mal de Parkinson. Y funcion\u00f3 bien. Implantamos temporalmente 32 microelectrodos en una zona del cerebro y captamos actividad el\u00e9ctrica suficiente como para mover una pr\u00f3tesis. Pero existen varias posibilidades de aplicaciones. Debemos apostar en m\u00faltiples direcciones al mismo tiempo, incluida la investigaci\u00f3n b\u00e1sica. Luego de que demostramos el potencial de este abordaje, varios grupos de investigaci\u00f3n de Estados Unidos empezaron a trabajar en el \u00e1rea. Pero algunas personas quieren ganar dinero pronto con eso. \u00c9sa es una postura que aborrezco. Hay dos o tres compa\u00f1\u00edas que dicen abiertamente que no es necesario hacer m\u00e1s investigaciones, que basta con poner el implante con cables y todo en las personas. Es una locura. Hay varias preguntas a las cuales todav\u00eda no les hemos dado respuestas. \u00bfC\u00f3mo el cerebro responder\u00e1 a un implante que dure a\u00f1os? Nosotros, por ejemplo, tenemos all\u00e1 en Estados Unidos dos monos lechuza que est\u00e1n hace cuatro a\u00f1os con el implante. Los animales est\u00e1n bien y el implante continua funcionando. Estamos publicando un trabajo sobre este experimento.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfUno de los mayores problemas de la interfaz cerebro-m\u00e1quina sigue siendo miniaturizar todos sus componentes?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed, pero miniaturizamos buena parte de lo que us\u00e9 en el primer experimento con seres humanos. Ahora casi todo est\u00e1 en un chip, una plaqueta menor que una tarjeta de cr\u00e9dito, que en el futuro te\u00f3ricamente el paciente usar\u00e1 en la cintura, como si fuera un celular. Estamos implantando ahora en monos una serie de equipos por seis meses. Puede no ser la versi\u00f3n de la interfaz que se usar\u00e1 en un ser humano, pero est\u00e1 bien cerca de ello. Ahora todo es wireless, inal\u00e1mbrico. Las se\u00f1ales que se capten en el cerebro se transmitir\u00e1n v\u00eda ondas de radio. Todo va a esa placa, que env\u00eda las se\u00f1ales al robot como si fuera un celular que est\u00e1 con el paciente. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n hemos comenzado a testear un exoesqueleto, una indumentaria de metal que le pusimos al mono para que se mueva en una cinta.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo es ese proyecto del exoesqueleto?<\/strong><\/em><br \/>\nEs una indumentaria completa, de cuerpo entero, que usar\u00eda la persona deficiente. Existen exoesqueletos, pero son muy pesados y complicados, y nadie nunca pens\u00f3 en controlarlos con se\u00f1ales provenientes del cerebro. En realidad, lo que existe es un robot que camina, pero que no dobla, ni se detiene cuando uno as\u00ed lo desea. Es decir, una persona tetrapl\u00e9gica entra en un aparato y \u00e9ste anda. Mi idea es adaptar este robot, que se cre\u00f3 para su uso en Marte, donde un astronauta no tendr\u00eda fuerzas como para andar debido al desgaste del viaje. Nadie lo duda, nosotros vamos a lograr extraer del cerebro las se\u00f1ales necesarias como para controlar las articulaciones de ese robot. Pero, lo que nadie sabe es c\u00f3mo vamos a mantener a esa persona dentro de ese exoesqueleto. Es que, cuando el robot camina el equilibrio se ve perturbado, y no logra as\u00ed mantener la postura er\u00e9ctil de cuando est\u00e1 parado. \u00c9se es el gran desaf\u00edo de control, un problema de ingenier\u00eda. En tal situaci\u00f3n, el cerebro tambi\u00e9n tendr\u00e1 que suministrarle se\u00f1ales de equilibrio al robot. Y eso nunca nadie lo ha hecho.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfLa persona tiene que reaprender a andar, solo que por medio del robot?<\/strong><\/em><br \/>\nExactamente. Y el robot tambi\u00e9n debe reaprender. Habr\u00e1 que crear una ingenier\u00eda adaptativa, modelos adaptativos que aprenden como un ni\u00f1o. La idea es precisamente \u00e9sa. Eso fue lo que me motiv\u00f3 a conversar con investigadores de Suiza y de Jap\u00f3n, donde est\u00e1n los dioses de la rob\u00f3tica en ciertas \u00e1reas. Y tambi\u00e9n fue eso lo que me llev\u00f3 a la idea de crear una red internacional de institutos de neurociencia, con sede en Suiza, de la cual el proyecto de Natal formar\u00e1 parte. La neurociencia ha crecido tanto hoy en d\u00eda que est\u00e1 casi que en la misma situaci\u00f3n que la f\u00edsica de hace 40 a\u00f1os. Es imposible hacer algo de gran impacto en solo lugar. Se necesita un grupo de gente de las m\u00e1s diversas especialidades, del lugar que sea preciso.<\/p>\n<p><em><strong>A prop\u00f3sito, \u00bfc\u00f3mo surgi\u00f3 la idea del Instituto de Neurociencias de Natal?<\/strong><\/em><br \/>\nSurgi\u00f3 en 2002, de tres brasile\u00f1os: Sidarta Ribeiro, de mi equipo de la Duke, Cl\u00e1udio Melo, de la Oregon Health and Science University, y yo. Llegamos a la conclusi\u00f3n de que Brasil deb\u00eda que invertir en ciencia de punta, hecha en el marco de un modelo diferente, m\u00e1s \u00e1gil, y con una visi\u00f3n social. El modelo universitario de investigaci\u00f3n brasile\u00f1a es tradicional, complicado, y afronta muchos problemas. Quer\u00edamos crear algo as\u00ed como los Institutos Max Planck, de Alemania, que forman un red de institutos dentro del pa\u00eds en \u00e1reas vitales.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfNo es una idea megal\u00f3mana?<\/strong><\/em><br \/>\nPor supuesto. No cabe duda. Pero mi abuela siempre me dec\u00eda, y voy a repetirlo hasta que me muera, que para so\u00f1ar en chiquito y para so\u00f1ar en grande se tarda lo mismo. Sucede que el producto final del sue\u00f1o chiquito es demasiado peque\u00f1o compar\u00e1ndolo con el del sue\u00f1o grande. Por eso es mejor so\u00f1ar a lo grande. No tengo la ambici\u00f3n de concretar esa red en dos o tres a\u00f1os. Es un proyecto de una generaci\u00f3n, que est\u00e1 empezando ahora, con el Instituto de Natal. Este modelo no existe en ning\u00fan lugar. La ciencia puede ser un agente de transformaci\u00f3n social, educativa, de prestaci\u00f3n de servicios cl\u00ednicos. El cerebro tiene que ver con el deporte, la ciencia, el arte; es algo revolucionario. Hoy en d\u00eda esa visi\u00f3n no es solamente m\u00eda. Otras personas en otros pa\u00edses han empezado a ver esa idea como algo avasallador, de manera tal que hoy en d\u00eda la mayor parte de los recursos de porte para el proyecto de Natal est\u00e1 llegando de fuera de Brasil.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfA cu\u00e1nto ascienden estos recursos al momento?<\/strong><\/em><br \/>\nPrimeramente recibimos algunas dotaciones de recursos de parte del gobierno nacional, provenientes de convenios con diferentes ministerios. Entre 4,5 y 5,5 millones de reales. Parte de esos fondos ya est\u00e1 en Natal, y parte a\u00fan estamos esperando que llegue. Pero sucede que establecimos una importante sociedad con o Hospital Sirio-Liban\u00e9s de S\u00e3o Paulo, por ejemplo, que formar\u00e1 parte de esta red internacional de institutos de neurociencia. El Sirio ser\u00e1 el centro cl\u00ednico por excelencia de la red y, en contrapartida, efectu\u00f3 una donaci\u00f3n de un mill\u00f3n de d\u00f3lares para la parte social del proyecto de Natal. Tambi\u00e9n logr\u00e9 sellar en Estados Unidos contratos de investigaci\u00f3n para Brasil del orden de los dos millones de d\u00f3lares para los pr\u00f3ximos dos o tres a\u00f1os. Hace poco tiempo hicimos una subasta de obras de arte a beneficio en S\u00e3o Paulo, y juntamos en una noche 350 mil reales. Cuando le present\u00e9 el proyecto de Natal a la gente de Suiza, me dijeron as\u00ed: si yo crear\u00e1 un instituto de neuroingenier\u00eda en Lausanne y fijase la sede de la red internacional de neurociencia all\u00e1, ellos me ayudar\u00edan a juntar seis millones de d\u00f3lares para el proyecto de Natal. Y acept\u00e9. Hasta ahora, creo que hemos logrado juntar un total de 10 millones de d\u00f3lares para Natal.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEst\u00e1 todo en orden con el terreno de la localidad de Maca\u00edba, en los alrededores de Natal, donde funcionar\u00e1 la sede del instituto?<\/strong><\/em><br \/>\nS\u00ed y ya tenemos otro terreno tambi\u00e9n, donado por la municipalidad de Maca\u00edba, donde vamos a construir la escuela y el centro de salud mental ligados al instituto. Pero, mientras no empezamos las obras de la sede definitiva del proyecto, junto al cual tambi\u00e9n funcionar\u00e1 un complejo polideportivo, no estemos quietos. Decidimos alquilar un local en Natal para que sea sede de los primeros laboratorios del instituto, y tambi\u00e9n el primer componente social de nuestro proyecto, que ser\u00e1n las clases de educaci\u00f3n cient\u00edfica para el p\u00fablico infanto-juvenil. Sidarta se ha instalado en Natal para empezar a trabajar en el instituto.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el papel de la cuidad Natal y de Brasil en esa red de investigaciones?<\/strong><\/em><br \/>\nQuiero hacer ac\u00e1 la parte final de estos ensayos cl\u00ednicos, con el apoyo de la Duke. \u00bfPor qu\u00e9 ac\u00e1? Pues porque, ni bien se inici\u00f3 el proyecto de Natal, llegamos a la conclusi\u00f3n de que necesitar\u00edamos un centro cl\u00ednico para trabajar con esa red internacional. Pese a que la Duke tiene un centro cl\u00ednico de gran porte, quer\u00edamos hacer esta parte de la investigaci\u00f3n cl\u00ednica en Brasil. Queremos hacer historia ac\u00e1. De all\u00ed la sociedad con el Sirio. Queremos que sea un brasile\u00f1o el primer ser humano que se beneficie con esta tecnolog\u00eda, a punto tal de volver a caminar, o mover los brazos.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY en cu\u00e1nto tiempo eso ser\u00e1 posible?<\/strong><\/em><br \/>\nEs dif\u00edcil preverlo, pero planeamos estar en condiciones de hacer eso en los pr\u00f3ximos tres a\u00f1os. Pero no puedo descartar la hip\u00f3tesis de que alguien tenga \u00e9xito antes. De pronto surge un descubrimiento revolucionario. Pero nuestro plazo es \u00e9se. Lo importante es que haya un beneficio real durante los ensayos cl\u00ednicos. Quiero que los primeros pacientes puedan al menos sentir la restauraci\u00f3n motora y realizar tareas. Un tetrapl\u00e9gico, por ejemplo, usar\u00eda un robot para agarrar un vaso o un tenedor. Nadie va a salir de la cama caminando de golpe y sopet\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfEl Instituto de Natal estar\u00e1 abierto a la participaci\u00f3n de investigadores de las\u00a0 universidades brasile\u00f1as?<\/strong><\/em><br \/>\nEl instituto es un proyecto privado, pero es abierto a la colaboraci\u00f3n de todos. He recibido muchas consultas de parte de una nueva generaci\u00f3n de neurocient\u00edficos. Recibo correos electr\u00f3nicos de todo Brasil. Pero la visi\u00f3n de la generaci\u00f3n m\u00e1s s\u00e9nior de cient\u00edficos brasile\u00f1os es muy feudal. Se creen que los territorios son impenetrables. Cada uno tiene su feudo y no quiere que aparezcan otros feudos; pues, de este modo, habr\u00e1 m\u00e1s competencia. El hecho de sentir que eso a\u00fan existe en Brasil fue una decepci\u00f3n muy grande. No necesito de ning\u00fan feudo en Brasil. Mi intenci\u00f3n nunca fue \u00e9sa. Nunca quise disputar recursos con los investigadores brasile\u00f1os en el CNPq, en la FAPESP o en la Finep, de ninguna manera.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfSiente que \u00e9sa fue la t\u00f3nica dominante de la reacci\u00f3n a su proyecto en Natal?<\/strong><\/em><br \/>\nHubo un miedo totalmente infundado, especialmente al comenzar con el proyecto. Si hubo una gran decepci\u00f3n, fue al ver que gente que ocupa altos cargos en la jerarqu\u00eda cient\u00edfica brasile\u00f1a demostr\u00f3 tener una mentalidad muy cerrada. Eso es de la naturaleza humana y nunca influy\u00f3 en m\u00ed. Pero tambi\u00e9n se pudo notar lo contrario, la reacci\u00f3n de personas que me recibieron con entusiasmo.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo son las reacciones ahora?<\/strong><\/em><br \/>\nCreo que esta gente no tiene mucho que decir. Al principio cre\u00edan que el Instituto de Natal era una hermosa utop\u00eda, pero que yo iba a sacar al equipo de la cancha tan pronto como viera cu\u00e1l era la realidad brasile\u00f1a. Pero no lo hice. Mi actitud sigue siendo la misma que tuve cuando fui a Am\u00e9rica: fallar es inconcebible. Puedo tardar veinte a\u00f1os. Nunca dije que iba a hacerlo en dos, tres o cuatro a\u00f1os. Pero la palabra abandonar no consta en mi vocabulario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El inquieto cient\u00edfico Miguel Nicolelis, un referente mundial en el \u00e1rea de neurociencia, es un paulistano [de la ciudad de S\u00e3o Paulo] que desde hace m\u00e1s de 15 a\u00f1os vive en Estados Unidos. Y en estos momentos se apresta a disfrutar su primer a\u00f1o sab\u00e1tico. Que, por cierto, ser\u00e1 un a\u00f1o m\u00e1s que interesante. 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