{"id":80387,"date":"2005-10-01T00:00:00","date_gmt":"2005-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/10\/01\/proteger-para-multiplicar-2\/"},"modified":"2013-03-27T17:44:53","modified_gmt":"2013-03-27T20:44:53","slug":"proteger-para-multiplicar-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/proteger-para-multiplicar-2\/","title":{"rendered":"Proteger para multiplicar"},"content":{"rendered":"<p>Tres a\u00f1os antes de que el Congreso Nacional aprobara la ley brasile\u00f1a de patentes, la Empresa Brasile\u00f1a de Investigaci\u00f3n Agropecuaria (Embrapa, sigla en portugu\u00e9s) empez\u00f3 a elaborar un conjunto de reglas de protecci\u00f3n del conocimiento generado en las m\u00e1s de 500 l\u00edneas de investigaci\u00f3n desarrolladas al cabo de 32 a\u00f1os. Se trataba de tener un cuidado especial con su patrimonio cient\u00edfico, pr\u00e1ctica en la \u00e9poca bastante inusual entre las instituciones p\u00fablicas de investigaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Al momento en que Brasil adhiri\u00f3 al acuerdo Trips (Trade Related Aspects of Intelectual Property Rights) \u2013 condici\u00f3n impuesta para que el pa\u00eds integre la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio (OMC) \u2013 y cuando se promulgaron las leyes de propiedad intelectual y de cultivares, a partir de 1996, Embrapa hab\u00eda ya creado un n\u00facleo de innovaci\u00f3n; hab\u00eda elaborado las normas de protecci\u00f3n de su material gen\u00e9tico y definido las condiciones de relaci\u00f3n con socios p\u00fablicos y privados para el desarrollo de nuevas variedades de plantas, recuerda Elza Cunha, directora del \u00e1rea de Propiedad Intelectual de Embrapa entre 1993 y 2002.<\/p>\n<p>Pero la preocupaci\u00f3n por proteger el conocimiento y crear reglas de relaci\u00f3n con socios p\u00fablicos y privados no fue exclusiva de Embrapa. La Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) inici\u00f3 la implantaci\u00f3n de sus reglas al final de la d\u00e9cada de 1980, y las formaliz\u00f3 en 1994. Desde entonces, los 63 proyectos protegidos resultaron en 64 patentes ya concedidas \u2013 14 en Brasil y 50 en el exterior \u2013 y 118 solicitadas \u2013 54 en Brasil y 64 en el exterior \u2013, comenta Maria Celeste Emerick, coordinadora de Gesti\u00f3n Tecnol\u00f3gica e Innovaci\u00f3n de la Fiocruz. En el caso de Embrapa, la pol\u00edtica adoptada gener\u00f3 129 patentes, siendo 89 de \u00e9stas en el exterior.<\/p>\n<p>Estos resultados, al margen de suministrar una medida acerca de la din\u00e1mica y de la calidad de las investigaciones en ambas instituciones, pueden contribuir para la evaluaci\u00f3n del papel estrat\u00e9gico de la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual en la difusi\u00f3n del conocimiento.<\/p>\n<p><strong>Control de precios<br \/>\n<\/strong>El registro de una patente exige la publicaci\u00f3n detallada de la tecnolog\u00eda. Al tratarse de un invento original y con aplicaci\u00f3n industrial, el producto del conocimiento quedar\u00e1 protegido en el pa\u00eds de origen o en el exterior durante un plazo determinado, de 20 a\u00f1os promedio, durante el cual el inventor podr\u00e1 explotarlo comercialmente o licenciarlo a cambio del pago de royalties, antes de que caiga en dominio p\u00fablico. &#8220;Todos tienen acceso a la f\u00f3rmula, y esto ayuda al avance del conocimiento&#8221;, argumenta S\u00e9rgio Salles Filho, investigador del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica del Instituto de Geociencias de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp).<\/p>\n<p>Al margen de contribuir a la diseminaci\u00f3n de nuevas tecnolog\u00edas, los ejemplos de Embrapa y la Fiocruz demuestran que la patente puede ser una herramienta crucial para suministrar soporte a las pol\u00edticas p\u00fablicas. Las protecci\u00f3n de cultivares &#8220;una modalidad de patentes sui generis&#8221;, por ejemplo, catapult\u00f3 a Embrapa a una ubicaci\u00f3n estrat\u00e9gica en el mercado brasile\u00f1o de semillas. La empresa tiene un 23% de los cultivares protegidos de soja y, si se computan los convenios firmados con diez fundaciones de productores de semillas, este porcentaje trepa al 36%. La presencia fuerte de Embrapa en este mercado limit\u00f3 el proceso de desnacionalizaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n del sector, dio aire a la competencia y a los productores nacionales de semillas y ha contribuido tambi\u00e9n al control de precios. Si no fuera por la pol\u00edtica de patentes, las grandes empresas multinacionales prevalecer\u00edan en este mercado.<\/p>\n<p>En el caso de la Fiocruz, la pol\u00edtica de patentes calific\u00f3 a la instituci\u00f3n para transferir tecnolog\u00eda a socios, licenciar el desarrollo de investigaciones y producir inmunobiol\u00f3gicos en sus dos f\u00e1bricas, y as\u00ed garantiz\u00f3 el suministro para una parte del mercado de vacunas, diagn\u00f3sticos y medicamentos, permiti\u00e9ndole al pa\u00eds negociar los precios con las grandes industrias farmac\u00e9uticas.<\/p>\n<p>El impacto social de las pol\u00edticas de propiedad intelectual, evaluado de acuerdo con esta perspectiva, contradice los argumentos de algunos sectores de la academia, para los cuales la pol\u00edtica de patentes es incompatible con el car\u00e1cter p\u00fablico del conocimiento producido en las universidades e institutos de investigaci\u00f3n. &#8220;El conocimiento es poder. Si se publica sin protecci\u00f3n, con miras a incrementar los beneficios sociales, \u00bfqui\u00e9n lo usar\u00e1 de forma m\u00e1s r\u00e1pida y eficiente? Seguramente ser\u00e1n aquellos mejor posicionados para el uso de ese conocimiento, que en general, no son precisamente los m\u00e1s necesitados&#8221;, afirma Salles Filho. Es funci\u00f3n del sector p\u00fablico, dice, ofrecer tecnolog\u00eda, protegerla, crear y ampliar negocios para generar riquezas y no para &#8220;alimentar las desigualdades&#8221; en el uso del conocimiento. &#8220;La cuesti\u00f3n fundamental es la de la apropiaci\u00f3n del valor generado por el conocimiento y no la apropiaci\u00f3n del conocimiento per se.&#8221;<\/p>\n<p>En el caso de Embrapa, la pol\u00edtica de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual tuvo efectos tambi\u00e9n sobre los ingresos. No existen restricciones al hecho de compartir patentes de invenci\u00f3n con socios p\u00fablicos o privados, pero Embrapa no la divide la titularidad de cultivares con empresas. Llegado el caso, comparte la licencia de uso de exclusividad para la explotaci\u00f3n comercial durante un per\u00edodo de ocho a diez a\u00f1os, mediante el pago de royalties. La regla vale para los contratos firmados con las diez fundaciones de productores de semillas, como Monsanto, y valdr\u00e1 para los contratos en negociaci\u00f3n con Basf, Syngenta, Bayer y Delta Pine.<\/p>\n<p>Los cultivares protegidos generan dos mil contratos promedio anuales, y resultaron en royalties por valor de entre 11 y 13 millones de reales, una quinta parte del presupuesto de costeo de la empresa entre 1993 y 2002. &#8220;Implementamos una pol\u00edtica agresiva de licencias&#8221;, recuerda Elza Cunha. &#8220;Y Embrapa a\u00fan no ha comenzado a licenciar productos transg\u00e9nicos. Esto nos da una idea de lo que la empresa va ganar con eso&#8221;, sostiene.<\/p>\n<p>La Fiocruz ha dado inicio a la revisi\u00f3n de las normas de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual. Maria Celeste pretende implementar reglas m\u00e1s r\u00edgidas de procedimiento de operaciones est\u00e1ndar, pues reconoce una cierta &#8220;informalidad&#8221; en la relaci\u00f3n con los investigadores. &#8220;Vamos a mejorar la entrevista con el inventor y transformarla en una notificaci\u00f3n para la invenci\u00f3n y los mecanismos gerenciales&#8221;, ejemplifica.<\/p>\n<p>La fundaci\u00f3n ha creado una comisi\u00f3n con el objetivo de evaluar proyectos que ser\u00e1n patentados. &#8220;Tenemos ocho patentes negociadas, pero algunas no tienen licencia de uso exclusivo&#8221;. Son patentes de bajo valor agregado que, desde el punto de vista econ\u00f3mico, tienen resultados irrisorios, admite.<\/p>\n<p>La Fiocruz tambi\u00e9n invierte en la calificaci\u00f3n de su personal. La investigaci\u00f3n y desarrollo ha adquirido status de asignatura de la carrera de posgrado en la Fiocruz, y ya existe un curso sobre Propiedad Intelectual e Inter\u00e9s P\u00fablico dictado v\u00eda convenio con la Facultad de Derecho de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). &#8220;Tenemos tambi\u00e9n tres proyectos de investigaci\u00f3n que cuentan con el apoyo del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y de la Fundaci\u00f3n Carlos Chagas Filho de Apoyo a la Investigaci\u00f3n del Estado de R\u00edo de Janeiro (Faperj): Propiedad Intelectual en Gen\u00f3mica, Prote\u00f3mica e Inform\u00e1tica, Propiedad Intelectual en Nanotecnolog\u00eda y Propiedad Intelectual y C\u00e9lulas&#8221;, comenta Claudia llamas, coordinadora de la c\u00e1tedra de Biociencia, del Instituto Oswaldo Cruz.<\/p>\n<p>Salles ocota que los institutos p\u00fablicos de investigaci\u00f3n no deben adoptar pol\u00edticas de patentes s\u00f3lo como forma de generar ingresos. &#8220;Pero tienen la obligaci\u00f3n de trabajar con la protecci\u00f3n del conocimiento generado en las investigaciones, de lo caso contrario estar\u00e1n desperdiciando dinero p\u00fablico. Las licencias generan ingresos, expanden la capacidad de inversi\u00f3n y, sobre todo, aportan beneficios sociales mayores que si sencillamente se procediera a la liberaci\u00f3n indiferenciada del conocimiento&#8221;, dice.<\/p>\n<p>La patente constituye a su vez una herramienta estrat\u00e9gica para la transferencia del conocimiento generado en las universidades e institutos de investigaci\u00f3n, para dar apoyo al desarrollo de la innovaci\u00f3n empresarial. El Instituto de Investigaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (IPT) de S\u00e3o Paulo y las universidades federales de Minas Gerais (UFMG) y de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS) y la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) se cuentan entre las instituciones que han adoptado pol\u00edticas de protecci\u00f3n de la propiedad intelectual y crearon n\u00facleos o agencias de innovaci\u00f3n para estrechar la relaci\u00f3n con socios estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>La Unicamp, por ejemplo, cre\u00f3 su Agencia de Innovaci\u00f3n (Inova Unicamp) hace dos a\u00f1os. Con 400 patentes depositadas \u2013 46 ya concedidas \u2013, la Unicamp mantuvo el primer puesto entre los 20 mayores depositantes de patentes del estado de S\u00e3o Paulo entre 1994 y 2001. Al menos 41 tecnolog\u00edas han sido licenciadas en diferentes sectores del mercado durante los 25 meses de actuaci\u00f3n de Inova, entre las cuales hay anest\u00e9sicos, un sistema de tratamiento de efluentes industriales y un receptor de radiofrecuencias, de acuerdo con Rosana Di Giorgio, directora de Propiedad Intelectual. &#8220;Todos los contratos firmados entre las universidades y el mercado \u2013 no solamente los de licencias \u2013 no representan un ingreso significativo. A lo sumo, se equiparan al 7% del presupuesto de las universidades&#8221;, estima.<\/p>\n<p>Los resultados econ\u00f3micos registrados por la Unicamp corroboran la idea esgrimida por Salles, en el sentido de que las instituciones p\u00fablicas de investigaci\u00f3n no deben asentar su pol\u00edtica de patentes en la expectativa de ingresos. &#8220;La misi\u00f3n estrat\u00e9gica de la universidad es difundir el conocimiento, y la patente es uno de los instrumentos para hacer efectiva tal difusi\u00f3n&#8221;, subraya Carlos Henrique de Brito Cruz, director cient\u00edfico de la FAPESP.<\/p>\n<p>Utilizando datos de las universidades estadounidenses, Brito estima que las patentes acad\u00e9micas requieren inversiones promedio por valor de un mill\u00f3n de d\u00f3lares, en comparaci\u00f3n con el promedio de 100 mil d\u00f3lares para las patentes industriales, que, la mayor\u00eda parte de las ocasiones, son incrementales y defensivas. &#8220;En Estados Unidos hay no m\u00e1s de diez universidades que ganan con propiedad intelectual m\u00e1s de lo que gastan&#8221;, dice. Por cada una de las 281 patentes depositadas por la Universidad de California en 1999, por ejemplo, se hizo necesario invertir en investigaci\u00f3n y desarrollo un promedio de 6,6 millones de d\u00f3lares. Y cada una de las 715 tecnolog\u00edas licenciadas en dicha universidad gener\u00f3 en promedio 102,6 mil d\u00f3lares anuales, de acuerdo con estad\u00edsticas de 1999.<\/p>\n<p>&#8220;La patentes acad\u00e9micas deben ser innovadora porque derivan de descubrimientos cient\u00edficos, mientras que las industriales, en general, son incrementales. Por su car\u00e1cter potencialmente revolucionario, las patentes acad\u00e9micas son estrat\u00e9gicas para el avance de la innovaci\u00f3n, y esenciales para la protecci\u00f3n de la inversi\u00f3n p\u00fablica que las gener\u00f3&#8221;, recuerda Brito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La protecci\u00f3n de la propiedad intelectual ampl\u00eda los beneficios sociales de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[469],"class_list":["post-80387","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80387"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80387\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80387"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}