{"id":80391,"date":"2005-10-01T00:00:00","date_gmt":"2005-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/10\/01\/lluvia-de-particulas\/"},"modified":"2015-04-30T18:02:53","modified_gmt":"2015-04-30T21:02:53","slug":"lluvia-de-particulas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lluvia-de-particulas\/","title":{"rendered":"Lluvia de part\u00edculas"},"content":{"rendered":"<p>Ubicado en la des\u00e9rtica localidad de Malarg\u00fce, un poblado de 20 mil habitantes cercano a los Andes argentinos, el Observatorio Pierre Auger, el m\u00e1s grande proyecto internacional concebido para captar rayos c\u00f3smicos de alta energ\u00eda, un tipo raro de part\u00edcula subat\u00f3mica que viaja casi a la velocidad de la luz antes de caer sobre la Tierra, ha enviado las primeras noticias. Y por cierto, son noticias halag\u00fce\u00f1as. Pese a estar funcionando con poco menos de la mitad de su capacidad total, el emprendimiento ha registrado, entre enero de 2004 y julio de este a\u00f1o, 3.525 eventos donde los rayos c\u00f3smicos ten\u00edan energ\u00edas colosales. En 20 ocasiones, las part\u00edculas exhib\u00edan niveles de energ\u00eda pr\u00f3ximos o superiores al llamado corte GZK, de 5 x 1.019 electr\u00f3n-voltios (eV). El GZK significar\u00eda el l\u00edmite m\u00e1ximo de energ\u00eda que los rayos podr\u00edan presentar al llegar a nuestro planeta. Te\u00f3ricamente, ser\u00eda imposible detectar part\u00edculas con una energ\u00eda superior a ese techo. Te\u00f3ricamente. Pero el Auger, del cual Brasil es uno de los socios, y otros tambi\u00e9n experimentos menores, han medido eventos con rayos m\u00e1s energizados que el corte GZK. Pero eso no quiere decir que el l\u00edmite carece ahora de sentido ni mucho menos. Incluso porque estas ocasiones fueron tan poco frecuentes que no han generado datos de relevancia estad\u00edstica como para formular juicios definitivos.<\/p>\n<p>Las informaciones suministradas por el Auger fueron presentadas en julio ante la comunidad de f\u00edsicos, en el marco de un congreso sobre rayos c\u00f3smicos realizado en la India. &#8220;Dentro de dos a\u00f1os, cuando el observatorio est\u00e9 totalmente listo, vamos a tener una cantidad de datos siete veces mayor que ahora&#8221;, comenta Vitor de Souza, del Instituto de Astronom\u00eda, Geof\u00edsica y Ciencias Atmosf\u00e9ricas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IAG-USP), uno de los investigadores brasile\u00f1os que participan de este proyecto internacional. &#8220;Nuestro margen de error ser\u00e1 mucho menor y podremos dar respuesta a estas cuestiones ligadas a la naturaleza de estas part\u00edculas.&#8221;<\/p>\n<p>Una de las indagaciones que m\u00e1s intrigan a los f\u00edsicos es la pol\u00e9mica sobre la existencia (o no) de fuentes puntuales de rayos c\u00f3smicos: objetos siderales, como es el caso de un agujero negro, de donde emanar\u00edan enormes cuantidades de part\u00edculas energizadas. Cuando se detectan sistem\u00e1ticamente en una determinada regi\u00f3n del cielo rayos con mucho m\u00e1s energ\u00eda que en otras partes del firmamento, esta medici\u00f3n puede indicar que en aquella direcci\u00f3n del Cosmos, a millones de a\u00f1os luz de distancia, existe un cuerpo celeste que emite esas part\u00edculas. Hasta ahora, el Auger no ha detectado ninguna fuente puntual. Aparentemente, los rayos c\u00f3smicos captados por el experimento de Malarg\u00fce provienen de todas las direcciones del Universo, y no de puntos espec\u00edficos. Sin embargo, esta percepci\u00f3n puede ser ilusoria. La direcci\u00f3n original de las part\u00edculas puede haber sido alterada durante el viaje a camino a la Tierra.<\/p>\n<p>El observatorio enclavado en los Andes argentinos, un proyecto de 47 millones de d\u00f3lares, que involucra a instituciones de 18 pa\u00edses, es el primero que re\u00fane dos m\u00e9todos de observaci\u00f3n de rayos c\u00f3smicos de alta energ\u00eda: detectores de superficie, llamados t\u00e9cnicamente tanques Cerenkov, y de fluorescencia, un tipo especial de telescopio. Tan pronto como est\u00e9 concluido, este emprendimiento, en el cual Brasil, por medio de la FAPESP y del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda, ha invertido alrededor de 2,5 millones de reales, contar\u00e1 con 1.600 tanques, distribuidos en un \u00e1rea de 3 mil kil\u00f3metros cuadrados, y 24 telescopios apostados en cuatro edificaciones. En la actualidad, 700 detectores de superficie y 18 de fluorescencia se encuentran en funcionamiento. Todo eso para intentar entender la naturaleza de los rayos c\u00f3smicos, un fen\u00f3meno cuya comprensi\u00f3n puede expandir el conocimiento inherente a la constituci\u00f3n de la materia y a la formaci\u00f3n del Universo. &#8220;Ning\u00fan experimento futuro con estas part\u00edculas podr\u00e1 ser menor o igual al Auger&#8221;, comenta el f\u00edsico Carlos Escobar, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), supervisor del equipo brasile\u00f1o que trabaja en el emprendimiento. &#8220;Para justificarse, deber\u00e1 ser mayor.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Observatorio Pierre Auger capta rayos c\u00f3smicos de alta energ\u00eda","protected":false},"author":475,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[785],"class_list":["post-80391","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/475"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80391"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80391\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80391"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}