{"id":80408,"date":"2005-11-01T00:00:00","date_gmt":"2005-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/11\/01\/un-organigrama-en-pugna\/"},"modified":"2013-03-27T17:20:21","modified_gmt":"2013-03-27T20:20:21","slug":"un-organigrama-en-pugna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-organigrama-en-pugna\/","title":{"rendered":"Un organigrama en pugna"},"content":{"rendered":"<p>La definici\u00f3n de la nueva Tabla de \u00c1reas de Conocimiento est\u00e1 provocando un intenso debate en el seno de la comunidad cient\u00edfica y acad\u00e9mica de Brasil. A finales de septiembre, una comisi\u00f3n compuesta por 17 miembros, convocada por la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes), el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), dio a conocer una versi\u00f3n preliminar de la nueva nomenclatura. La referida herramienta es adoptada por todos los \u00f3rganos gubernamentales y agencias de fomento ligados a la ciencia, la tecnolog\u00eda y la innovaci\u00f3n de Brasil; de all\u00ed su importancia. Es vital para sistematizar informaciones sobre los programas de posgrado y las actividades de investigaci\u00f3n, para comparar los datos de Brasil con los de otros pa\u00edses y para orientar pol\u00edticas p\u00fablicas. La comisi\u00f3n propuso una extensa reorganizaci\u00f3n que, en l\u00edneas generales, realza el valor de campos del conocimiento recientes y flexibiliza las barreras existentes entre las disciplinas. Este cambio empieza por la alteraci\u00f3n de los nombres de las as\u00ed llamadas grandes \u00e1reas: aqu\u00e9llas que est\u00e1n en la c\u00faspide de la tabla. A excepci\u00f3n de las Ciencias Biol\u00f3gicas y las Ciencias Humanas, las restantes tendr\u00e1n todas nueva denominaci\u00f3n, si es que se confirma la versi\u00f3n preliminar de la propuesta. Tal es el caso de las Ciencias Exactas y de la Tierra, que pasan a llamarse Ciencias Matem\u00e1ticas y Naturales. El t\u00e9rmino exactas fue desterrado, por consider\u00e1rselo poco preciso. Las Ciencias Sociales Aplicadas se convierten en Ciencias Socialmente Aplicables. Esto resuelve una antigua discusi\u00f3n esgrimida por los te\u00f3ricos de las Ciencias Sociales, que sostienen no hacer ciencia aplicada.<\/p>\n<p><strong>Otros &#8211;<\/strong> En el caso de la gran \u00e1rea de las Ingenier\u00edas, redenominada como Ingenier\u00edas y Computaci\u00f3n, el cambio no fue sem\u00e1ntico ni filos\u00f3fico. En la pr\u00e1ctica, se le hace justicia a la Computaci\u00f3n, que, pese a su creciente importancia y a su gran productividad cient\u00edfica, ocupaba un lugar de coadyuvante entre las Ciencias Exactas y de la Tierra. Tambi\u00e9n de acuerdo con el texto provisorio, las Ciencias de la Salud ser\u00e1n redesignadas como Ciencias M\u00e9dicas y de la Salud, las Ciencias Agrarias como Ciencias Agron\u00f3micas y Veterinarias y la gran \u00e1rea de Ling\u00fc\u00edstica, Letras y Artes, como Lenguajes y Artes. Pero algunos dilemas a\u00fan no han sido resueltos. No se arrib\u00f3 a un acuerdo en la propuesta preliminar con respecto a la idea de crear la gran \u00e1rea de Ciencias Ambientales. A favor de tal cambio pesa la existencia de 196 peri\u00f3dicos orientados a temas ligados al Medio Ambiente. Y los programas de posgrado en este campo son los que m\u00e1s crecen entre los as\u00ed designados como multidisciplinarios. En tanto, contra el cambio pesa el hecho de que las asignaturas relacionadas con las Ciencias Ambientales se encuadran muy bien en otras \u00e1reas. La comisi\u00f3n volver\u00e1 a reunirse a mediados de noviembre para decidir sobre las dudas pendientes y analizar las cr\u00edticas y sugerencias referentes a la propuesta preliminar. Cerrar\u00e1 sus actividades el 4 de diciembre, con la presentaci\u00f3n de la versi\u00f3n final de la propuesta.<\/p>\n<p>Todos coinciden con la necesidad de modernizar la Tabla de las \u00c1reas del Conocimiento. La actual terminolog\u00eda est\u00e1 en vigor desde 1984. Hace al menos una d\u00e9cada que se la considera desfasada, debido al desarrollo de la ciencia y la tecnolog\u00eda, sobre todo en la investigaci\u00f3n y la ense\u00f1anza interdisciplinaria. Se le han hecho varios remiendos. No por casualidad, la gran \u00e1rea denominada Otros no ha cesado de crecer, con m\u00e1s de cien t\u00f3picos relacionados. La desactualizaci\u00f3n es injusta con \u00e1reas y disciplinas emergentes. Existe el riesgo de que un proyecto de que un campo del conocimiento desarrollado recientemente, cuando se lo eleve a una agencia de fomento, sea analizado por un asesor que no est\u00e9 familiarizado con el tema. La ciencia avanza. Siempre est\u00e1n surgiendo nuevas teor\u00edas, nuevas metodolog\u00edas y nuevos objetos. Es necesario actualizar la tabla para reconocer la importancia de nuevas disciplinas, dice Manuel Domingos Neto, vicepresidente del CNPq y presidente de la comisi\u00f3n encargada de plantear el cambio. Con todo, el consenso queda por ah\u00ed. Se sabe que urge cambiar la nomenclatura; sin embargo, ha habido dos tentativas fracasadas de reformularla en los \u00faltimos diez a\u00f1os: una patrocinada por las agencias de fomento y otra a nivel interministerial. Y no se lleg\u00f3 a nada, pues surgieron divergencias irreconciliables con relaci\u00f3n a qu\u00e9 cambios efectuar.<\/p>\n<p>Estos intentos malogrados muestran cu\u00e1n delicada es la tarea de la reorganizaci\u00f3n.\u00a0 ?La comunidad acad\u00e9mica es muy desunida?, dice Domingos Neto. Cada investigador cree que su \u00e1rea es la m\u00e1s importante. Si bien que eso es algo natural pues, si no fuera por tal entusiasmo, la ciencia no avanzar\u00eda. Con todo, buena parte de las cr\u00edticas, de acuerdo con el presidente de la comisi\u00f3n, surge como fruto de un equ\u00edvoco. Los cient\u00edficos creen que los cambios pueden perjudicarlos en su b\u00fasqueda de financiamiento, pero la tabla no tiene el poder de distribuir subvenciones. Apunta meramente a organizar la informaci\u00f3n. Cada agencia tiene sus prioridades y define sus inversiones, advierte. El ant\u00eddoto para evitar un nuevo fiasco fue la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n amplia, con representantes del gobierno, las universidades, las agencias de fomento, la Sociedad Brasile\u00f1a para el Progreso de la Ciencia (SBPC) y hasta el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE). De nada sirve crear una terminolog\u00eda que vaya a contrapelo del pensamiento de la comunidad acad\u00e9mica, afirma.<\/p>\n<p>Las discusiones, que empezaron en marzo, fueron extensas. Pero exist\u00eda una cierta concordancia con relaci\u00f3n a algunos par\u00e1metros fundamentales. El principal fue el retiro de uno de los niveles jer\u00e1rquicos de la nueva tabla. En la actualidad, el \u00e1rbol tiene cuatro escalones de jerarqu\u00eda: gran \u00e1rea (aglomeraci\u00f3n de varios campos de conocimiento afines), \u00e1rea (conjunto de conocimientos interrelacionados), sub\u00e1rea (segmentaci\u00f3n del \u00e1rea del conocimiento en funci\u00f3n del objeto de estudio) y especialidad (caracterizaci\u00f3n tem\u00e1tica de la actividad de investigaci\u00f3n y ense\u00f1anza). Este \u00faltimo nivel, el de la especialidad, seguir\u00e1 existiendo, pero dejar\u00e1 de formar parte del organigrama principal. El objetivo de ello es abrir espacio a la interdisciplinariedad, y ampliar el horizonte de los proyectos. Un estudio sobre una determinada planta podr\u00e1 congregar a investigadores de cualquier \u00e1rea que tenga inter\u00e9s en el tema, desde m\u00e9dicos hasta economistas, de farmac\u00e9uticos a antrop\u00f3logos. Hoy en d\u00eda, no hay cabida para tama\u00f1a flexibilidad.<\/p>\n<p>Otro punto de concordancia se refiere al peso asignado a cada campo del conocimiento. Merecieron una ubicaci\u00f3n destacada en el \u00e1rbol las disciplinas con una gran producci\u00f3n cient\u00edfica y la formaci\u00f3n de una cantidad significativa de investigadores. Aqu\u00e9llas que no se encajaron en dicho criterio quedaron agrupadas bajo alg\u00fan paraguas. Las sub\u00e1reas se hincharon: eran 340; ahora son a 475. Para evitar una fragmentaci\u00f3n mayor a\u00fan, muchas disciplinas, ya sean nuevas o tradicionales, fueron clasificadas como especialidades, en una lista aparte de la tabla que creci\u00f3 de los actuales 865 items a 1.400.<\/p>\n<p>Estas ideas, con las que es f\u00e1cil coincidir en teor\u00eda, causaron cortocircuitos cuando se intent\u00f3 llevarlas a la pr\u00e1ctica. Un ejemplo de ello: Periodismo, Radio y Televisi\u00f3n, Relaciones P\u00fablicas, Publicidad y Propaganda, Edici\u00f3n y Cine, que actualmente est\u00e1n en el tercer escal\u00f3n de la jerarqu\u00eda, como sub\u00e1reas de Comunicaci\u00f3n, fueron recalificadas como especialidades y desaparecieron de la tabla principal. Una protesta organizada por las asociaciones de periodistas e investigadores del \u00e1rea congestion\u00f3 el correo electr\u00f3nico de los 17 miembros de la comisi\u00f3n, en demanda de cambios. En el caso de retiro del status del Periodismo, la medida contrar\u00eda toda una tradici\u00f3n, legitimada en el transcurso de m\u00e1s de 300 a\u00f1os, cuando se concret\u00f3 la defensa de la primera tesis de doctoral, en 1690, a cargo de Tobias Peucer, de la Universidad de Leipzig, Alemania, afirm\u00f3 Elias Machado, presidente de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Investigadores en Periodismo (SBPJor, sigla en portugu\u00e9s). Con m\u00e1s de cuatro siglos de existencia como pr\u00e1ctica profesional, 300 a\u00f1os como objeto espec\u00edfico de investigaci\u00f3n, cien a\u00f1os como disciplina acad\u00e9mica, presencia como \u00e1rea en todas las tablas internacionales y m\u00e1s de 30 a\u00f1os como sub\u00e1rea en la tabla en vigor, el Periodismo, que dio origen al \u00e1rea de Comunicaci\u00f3n, aun siendo reconocido con status de siete especialidades, desaparece del \u00e1rbol principal, quedando as\u00ed relegado a la condici\u00f3n de una entre m\u00e1s de 1.400 especialidades.<\/p>\n<p>Sucede que es dif\u00edcil armonizar intereses. A las sociedades de terapeutas ocupacionales y enfermeros no les agrad\u00f3 el cambio de nombre de Ciencias de la Salud por el de Ciencias M\u00e9dicas y de la Salud. Se quejan de que la Medicina ha sido sobrevalorada. En algunos campos, como el de la F\u00edsica, hay presiones para evitar la fragmentaci\u00f3n, manteniendo ciertas ramificaciones en un \u00e1rea com\u00fan. En otras, como la Biolog\u00eda, la presi\u00f3n va en el sentido opuesto, el de la independencia de \u00e1reas afines.<\/p>\n<p>Umberto Cordani, profesor titular del Instituto de Geociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y miembro de la comisi\u00f3n, afirma que todas los cambios planteados tuvieron su justificaci\u00f3n. Analizamos las alteraciones efectuadas en pa\u00edses como Italia, Estados Unidos y Canad\u00e1. Y tambi\u00e9n salimos en busca de un equilibrio razonable. No tiene sentido subdividir en demas\u00eda ciertas \u00e1reas y preservar la integridad de otras solamente porque existen intereses en juego, afirma. La comisi\u00f3n es receptiva a las cr\u00edticas, pero intenta atenerse a aqu\u00e9llas que tienen representatividad. Recibimos sugerencias, algunas enf\u00e1ticas, directamente de parte de los investigadores, pero procuramos trabajar las cuestiones en forma institucional, asign\u00e1ndole prioridad a aqu\u00e9llas que son formuladas por parte de las sociedades cient\u00edficas, dice Franco Maria Lajolo, docente titular de la Facultad de Ciencias Farmac\u00e9uticas de la USP, y tambi\u00e9n miembro de la comisi\u00f3n. La dificultad para delinear el nuevo organigrama dej\u00f3 una lecci\u00f3n y la comisi\u00f3n no pretende perder la posibilidad de aprovecharla. En el informe final se sugerir\u00e1 la creaci\u00f3n de una comisi\u00f3n permanente de seguimiento de la tabla. As\u00ed ser\u00e1 posible corregir peri\u00f3dicamente los desfases, para no dejar que adquieran una dimensi\u00f3n exagerada.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los conflictos de intereses dan la t\u00f3nica en el debate sobre la reforma de la Tabla de \u00c1reas de Conocimiento","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-80408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80408"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}