{"id":80414,"date":"2005-11-01T00:00:00","date_gmt":"2005-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/11\/01\/hay-un-zoologico-dentro-de-la-cama\/"},"modified":"2015-03-26T17:20:09","modified_gmt":"2015-03-26T20:20:09","slug":"hay-un-zoologico-dentro-de-la-cama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/hay-un-zoologico-dentro-de-la-cama\/","title":{"rendered":"Hay un zool\u00f3gico dentro de la cama"},"content":{"rendered":"<p>Ellos est\u00e1n en todas partes: en la tierra, en el aire y hasta en el agua. Pero es en los hogares donde los \u00e1caros hacen sentir efectivamente su molesta presencia. Y m\u00e1s precisamente, en la cama. Con tan s\u00f3lo unos pocos meses de uso, los colchones constituyen la guarida de centenares de miles o hasta millones de estos bichos, parientes de las ara\u00f1as y las garrapatas, en cantidades suficientes como para causar alergias y disparar crisis de rinitis, asma o conjuntivitis. En general los \u00e1caros son m\u00e1s peque\u00f1os que la punta de una aguja. Y encuentran en el dormitorio y en otras habitaciones de las viviendas humanas un verdadero para\u00edso. All\u00ed, la temperatura es estable, el alimento es abundante y la humedad del ambiente oscila poco. Con condiciones as\u00ed, tan favorables, en poco tiempo infestan cortinas, alfombras, sof\u00e1s y, para desesperaci\u00f3n de los al\u00e9rgicos, las camas, tal como constat\u00f3 el equipo del entom\u00f3logo Angelo Pires do Prado, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp).<\/p>\n<p>Con aspiradora en manos, Prado, la bi\u00f3loga Raquel Binotti y el m\u00e9dico alergista Celso Henrique Oliveira dieron inicio a una limpieza cient\u00edfica de livings, dormitorios y despensas de 58 residencias de la ciudad de Campinas, ubicada a cien kil\u00f3metros de S\u00e3o Paulo. El objetivo de esta tarea era identificar cu\u00e1les entre las 20 mil especies de \u00e1caros conocidas eran las m\u00e1s comunes all\u00ed. Y motivos no les faltaban: se estima que los \u00e1caros que viven en la polvareda domiciliaria provocan el 90% de las alergias respiratorias rinitis, faringitis y asma que afectan a entre 18 y 30 millones de brasile\u00f1os. Si bien esa muestra no fue representativa de toda la ciudad, nos suministr\u00f3 una buena idea sobre la situaci\u00f3n, dice Oliveira. Y la situaci\u00f3n no es para nada halag\u00fce\u00f1a.<\/p>\n<p>Al escrutar el polvo recolectado, el equipo de la Unicamp constat\u00f3 que los hogares se erigen en reductos de un jard\u00edn zool\u00f3gico acarino. Raquel detect\u00f3 18 especies diferentes, que se esparcen en cantidades variadas por las distintas dependencias. Los \u00e1caros de las especies Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae que se alimentan de hongos, bacterias y queratina, la prote\u00edna que confiere resistencia a la piel fueron hallados en el 88% de las muestras de polvo extra\u00eddas de los colchones. Alrededor del 40% de los colchones estaba infectado por la especie predadora Blomia tropicalis, que emplea sus aventajadas pinzas para absorber la hemolinfa el fluido que hace las veces de sangre de otros \u00e1caros, hasta dejarlos secos como pasas de uva.<\/p>\n<p><strong>Tanto en el dormitorio como en el living<br \/>\n<\/strong>Los \u00e1caros aparecen en menores cantidades tambi\u00e9n en las cortinas y en las alacenas de alimentos. Hab\u00eda 320 \u00e1caros en promedio en cada gramo de polvo de la cortina de la sala, 350 en la del cuarto y 450 en la de las despensas de alimentos, el sitio preferido de \u00e1caros como el Tyrophagus putrescentiae, que aparece en la p\u00e1gina siguiente, en una fotograf\u00eda tomada por el equipo de Edna Haapalainen, de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp).<\/p>\n<p>En tanto, las alfombras eran el reducto de alrededor de 570 \u00e1caros por gramo de polvo en el living, y de 750 en los dormitorios; concentraciones suficientes como para causar alergia. Alrededor de cien \u00e1caros por gramo de polvo dejan al sistema inmunol\u00f3gico sensibilizado, es decir, provocan alergia, dice Oliveira. A partir de 500, las personas comienzan a presentar crisis al\u00e9rgicas. Se torna as\u00ed f\u00e1cil entender por qu\u00e9 en ocasiones uno empieza a estornudar con s\u00f3lo sacudir las alfombras o las cortinas de su casa.<\/p>\n<p>Los datos de este estudio, detallados en una serie de art\u00edculos cient\u00edficos publicados del a\u00f1o 2000 en adelante, indican que los lugares preferidos de los \u00e1caros son tambi\u00e9n los nuestros: el sof\u00e1 y la cama. Cada gramo de polvo del sof\u00e1 conten\u00eda alrededor de 900 \u00e1caros. Pero el problema estaba realmente en la cama. Sobre la superficie del colch\u00f3n, en contacto con el cuerpo, esa concentraci\u00f3n era de 950, mientras que junto al estrado, dicho \u00edndice lleg\u00f3 a\u00a0 3.900 en un caso extremo, hab\u00eda 40 mil \u00e1caros por gramo de polvo. Probablemente sea \u00e9sa la raz\u00f3n por la cual los que padecen rinitis sienten la nariz tapada, y quienes tienen asma respiran con mayor dificultad tan pronto como ponen la cabeza sobre la almohada.<\/p>\n<p>No se sabe a ciencia cierta el motivo de esta diferencia de concentraci\u00f3n. La sospecha principal apunta a que la parte inferior de los colchones concentra m\u00e1s \u00e1caros porque est\u00e1 m\u00e1s protegida de la luz y se la toca menos cuando se cambian las s\u00e1banas. A lo mejor conseguimos dilucidar esta raz\u00f3n pronto, ni bien surjan los resultados de estudios escoceses que apuntan a reproducir en colchones, en laboratorio, el ambiente donde viven los \u00e1caros, comenta Prado.<\/p>\n<p>En tanto, la probable causa de esta preferencia por las camas es la misma que les permite a los \u00e1caros proliferar libremente en el sof\u00e1: la comida de sobra. El sof\u00e1 acumula restos de alimentos y de piel humana, mientras que la cama, donde pasamos alrededor de 8 horas diarias, es un granero de piel muerta: semanalmente el ser humano pierde alrededor de 5 gramos de piel, que se acumula en la almohada y en el colch\u00f3n.<\/p>\n<p>Por tal motivo, lo mejor es proteger el colch\u00f3n con una funda de tela revestida con un material que impida el paso de los \u00e1caros. Sin tal cuidado, cuatro meses son suficientes para que un colch\u00f3n nuevo quede infestado, toda vez que cada hembra de estos bichos procrea unas 200 cr\u00edas durante sus cien d\u00edas vida. En el resto de la casa, la manera m\u00e1s eficaz de eliminar a los \u00e1caros es la limpieza con la aspiradora pero mantener el ambiente aireado y libre de humedad excesiva tambi\u00e9n ayuda.<\/p>\n<p><strong>Alergias<br \/>\n<\/strong>Aunque integran junto con las ara\u00f1as y los escorpiones la clase de los ar\u00e1cnidos, animales de ocho patas, con la cabeza y el t\u00f3rax fundidos en un solo \u00f3rgano, el cefalot\u00f3rax, los \u00e1caros no son de por s\u00ed nocivos a los seres humanos. Por cierto, estos bichitos desempe\u00f1an un papel biol\u00f3gico importante en el control de insectos y la fertilizaci\u00f3n del suelo. Las reacciones al\u00e9rgicas que provocan son disparadas por prote\u00ednas presentes en su esqueleto y su materia fecal. Una de estas prote\u00ednas, denominada Der p1, descubierta en la d\u00e9cada de 1980 por Thomas Platts Mills, de la Universidad de Virginia, Estados Unidos, activa las c\u00e9lulas del sistema de defensa del organismo y provoca una inflamaci\u00f3n de las v\u00edas a\u00e9reas. Por tal raz\u00f3n se la utiliza en concentraciones muy bajas en la producci\u00f3n de vacunas contra la alergia a los \u00e1caros, indicadas para aqu\u00e9llos que no mejoran con el tratamiento a base de antial\u00e9rgicos, ni con el control de los \u00e1caros en el ambiente.<\/p>\n<p>Oliveira y Raquel son estudiosos de estos animales desde cuando hicieron sus posgrados, \u00e9poca en que se conocieron y se casaron. En la actualidad, mantienen una criadero de \u00e1caros propio. En su laboratorio particular, la pareja cultiva en botellas pl\u00e1sticas especiales, almacenadas en invernaderos, cuatro especies: Dermatophagoides pteronyssinus, Dermatophagoides farinae, Tyrophagus putrescentiae y Suidasia pontificia. Y pretenden usar los extractos de las prote\u00ednas extra\u00eddas de esas especies en la producci\u00f3n de una vacuna m\u00e1s eficaz que las nacionales actualmente existentes.<\/p>\n<p>En un estudio de 2004 publicado en la Revista Brasileira de Alergia e Imunopatologia, investigadores de S\u00e3o Paulo, Paran\u00e1, R\u00edo de Janeiro y Minas Gerais testearon ocho vacunas antial\u00e9rgicas elaboradas con base en extractos del \u00e1caro D. pteronyssinus siete de las cuales se fabrican en el pa\u00eds. Ninguna de las vacunas nacionales present\u00f3 una concentraci\u00f3n de Der p1 \u00f3 Der p2 comparable a la del extracto importado. Una se\u00f1al indicativa de que no producir\u00edan la respuesta inmune m\u00ednima indicada por la Organizaci\u00f3n Mundial da Salud.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo librarse de los \u00e1caros<br \/>\n<\/strong>Los \u00e1caros entran en los hogares tra\u00eddos probablemente por los p\u00e1jaros. Se han\u00a0 adaptado bien al ambiente dom\u00e9stico, donde hallan las condiciones favorables para su reproducci\u00f3n y desarrollo. No es posible eliminarlos completamente, pero medidas sencillas ayudan a reducir y mucho la cantidad de estos indeseables bichos dentro de nuestras viviendas.<\/p>\n<p>Deje el colch\u00f3n expuesto al sol durante media hora cada 20 d\u00edas y, de ser posible, c\u00e1mbielo al cabo de cinco a\u00f1os de uso.<\/p>\n<p>Proteja las almohadas y el colch\u00f3n con forros de algod\u00f3n o microfibra revestidos de l\u00e1tex o vinilo, y cambie la ropa de cama al menos una vez por semana.<\/p>\n<p>Haga diariamente la limpieza de la casa con la aspiradora y pa\u00f1os h\u00famedos, y prefiera pisos cer\u00e1micos a alfombras y carpetas.<\/p>\n<p>Mantenga el ambiente ventilado al menos media hora por d\u00eda y evite el uso de humidificadores de aire.<\/p>\n<p>Evite el consumo de alimentos y la presencia de animales dom\u00e9sticos, plantas, animales de peluche en el living y en el dormitorio.<\/p>\n<p>Almacene en bolsas pl\u00e1sticas las ropas que quedar\u00e1n fuera de uso durante largos per\u00edodos, y prefiera ropas de fibras naturales a las de piel o lana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Centenares de miles de \u00e1caros pululan por los colchones y provocan crisis de asma y rinitis","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[105],"class_list":["post-80414","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80414","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80414"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80414\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80414"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80414"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80414"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80414"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}