{"id":80422,"date":"2005-11-01T00:00:00","date_gmt":"2005-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/11\/01\/entre-dos-corazones-y-dos-mundos\/"},"modified":"2016-01-28T16:32:37","modified_gmt":"2016-01-28T18:32:37","slug":"entre-dos-corazones-y-dos-mundos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-dos-corazones-y-dos-mundos\/","title":{"rendered":"Entre dos corazones y dos mundos"},"content":{"rendered":"<p>El discurso pol\u00edtico progresista del naciente r\u00e9gimen republicano, que signa las tres primeras d\u00e9cadas, los albores del siglo XX, pregonaba la condena de las costumbres, de los h\u00e1bitos unidos por la memoria a la sociedad tradicional y a la negaci\u00f3n de toda y cualquier forma de cultura popular que pudiera macular la imagen civilizada de la elite, tal como observ\u00f3 el historiador Nicolau Sevcenko. As\u00ed se estableci\u00f3 rigurosamente una pol\u00edtica de expulsi\u00f3n de los grupos populares del \u00e1rea central de la ciudad, aislada a la fuerza para el gozo de una determinada minor\u00eda. Al mismo tiempo, se implement\u00f3 un cosmopolitismo agresivo, muy identificado con el modo de vida parisino.<\/p>\n<p>En un contexto signado por la efervescencia cultural popular ligada al samba y a diversos estilos de bailes, se consagrar\u00eda el m\u00fasico y compositor carioca Ernesto J\u00falio Nazareth (1863-1934). Su m\u00fasica ser\u00eda el nexo que divid\u00eda a esos dos mundos. Pianista talentoso y de formaci\u00f3n erudita, dictaba clases y ejecutaba partituras para clientes interesados en la m\u00fasica cl\u00e1sica. Sin embargo, ten\u00eda un pie en la cocina. En 1893 compuso el tango Brejeiro [malevo, arrabalero], cuyos derechos vendi\u00f3, debido a que afrontaba problemas econ\u00f3micos. Casi 15 a\u00f1os despu\u00e9s, como pianista de cine, cre\u00f3 el tango Odeon, su m\u00fasica m\u00e1s famosa. En la d\u00e9cada de 1920 se adhiri\u00f3 a los ritmos de moda: foxtrot, sambas y marchas carnavalescas. En 1930 lanz\u00f3 la polca Apanhei-te, cavaquinho. Poco despu\u00e9s, sordo y con problemas mentales, fue hallado muerto por ahogamiento en una represa. A partir de entonces, sus composiciones se volvieron obligatorias en todo lo que se hizo en ritmo de choro [el sonido de la ch corresponde a la y con rehilamiento, o a sh] en Brasil durante los siguientes 70 a\u00f1os.<\/p>\n<p>El Instituto Moreira Salles de S\u00e3o Paulo, al margen de haber adquirido recientemente un representativo archivo del compositor, enviar\u00e1 a las librer\u00edas en mayo del a\u00f1o que viene el libro O enigma do homem s\u00e9rio: Ambi\u00e7\u00e3o e voca\u00e7\u00e3o de Ernesto Nazareth, del m\u00fasico profesional e historiador Cac\u00e1 Machado. Dicha obra es el resultado de su tesis de doctoral en el \u00e1rea literatura brasile\u00f1a, defendida en el Departamento de Letras Cl\u00e1sicas y Ciencias Humanas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en 2004, bajo la direcci\u00f3n del profesor y compositor Jos\u00e9 Miguel Wisnik. El autor analiza la obra de Nazareth sin desvincularla de su trayectoria de vida, y termina componiendo un rico retrato de la vida musical brasile\u00f1a del per\u00edodo, con sus rupturas y continuidades hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p><strong>Sonoridad<br \/>\n<\/strong>Cac\u00e1 Machado comenta que su inter\u00e9s en el compositor surgi\u00f3 en la infancia. En tal sentido, aclara que, al margen de que su abuela materna era profesora de piano y hac\u00eda hincapi\u00e9 en incluir a Nazareth en su repertorio, obligatorio para todo alumno de piano, cuando comenz\u00f3 sus estudios musicales su madre pon\u00eda composiciones del autor de Odeon en el fon\u00f3grafo, interpretadas por Arthur Moreira Lima. Y su inter\u00e9s fue en aumento a trav\u00e9s de su vida.<\/p>\n<p>Al entrar en contacto con la teor\u00eda musical, descubri\u00f3 que el compositor tambi\u00e9n ten\u00eda una sonoridad m\u00e1s sencilla al ejecut\u00e1rsela en la regionalidad del choro. Surgi\u00f3 tambi\u00e9n el gusto por Pixinguinha y por la m\u00fasica popular brasile\u00f1a. Y la guitarra ocup\u00f3 el lugar del piano. Pero Nazareth hab\u00eda llegado para quedarse. Y as\u00ed se convirti\u00f3 en el m\u00e1s adecuado y estimulante tema para desarrollar su tesina de grado sobre el choro, es decir, no solamente porque ten\u00eda una riqu\u00edsima y voluminosa obra.<\/p>\n<p><strong>La investigaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Que comenz\u00f3 con un proyecto de Iniciaci\u00f3n Cient\u00edfica individual con beca de la FAPESP entre 1993 y 1995 empez\u00f3 a ganar en densidad, y en un determinado momento, Wisnik y \u00e9l pensaron que el trabajo iba a tener fuerza como para entrar al Doctorado Directo. Durante mucho tiempo el t\u00edtulo de la tese fue El enigma del hombre c\u00e9lebre: biograf\u00eda musical de Ernesto Nazareth. El autor hab\u00eda partido de un foco definido que ser\u00eda el an\u00e1lisis musical de la obra del compositor.<\/p>\n<p>Sin embargo, para no crear la expectativa de una biograf\u00eda hist\u00f3rica o period\u00edstica, opt\u00f3 por cambiarlo por El enigma del hombre c\u00e9lebre: la ambici\u00f3n y la vocaci\u00f3n de Ernesto Nazareth. Mi objetivo siempre fue la obra y su interpretaci\u00f3n cr\u00edtica. Pero, por supuesto, no podemos disociar all\u00ed la producci\u00f3n del autor. Los elementos biogr\u00e1ficos e hist\u00f3ricos pasaron en tal sentido a formar parte de un c\u00edrculo hermen\u00e9utico, donde la parte y el todo se superpusieron en capas de interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante la b\u00fasqueda de los datos, ayud\u00f3 el hecho de que, en 1964, para enmarcar las conmemoraciones de los 30 a\u00f1os del fallecimiento de Nazareth, la Biblioteca Nacional de R\u00edo de Janeiro organiz\u00f3 una exposici\u00f3n sobre el compositor, que result\u00f3 en la creaci\u00f3n de un archivo con documentos diversos \u00a0partituras, fotograf\u00edas, manuscritos, art\u00edculos de peri\u00f3dicos sobre el compositor, que pertenec\u00edan a su hija Eulina de Nazareth, y al music\u00f3logo Andrade Muricy, entre otros. Ese material es la base de cualquier investigaci\u00f3n sobre el compositor, y est\u00e1 todo concentrado en un solo sitio, cosa que facilita mucho el trabajo.<\/p>\n<p>Cac\u00e1 Machado tambi\u00e9n descubri\u00f3 a Luiz Ant\u00f4nio de Almeida, que se hab\u00eda encantado a comienzos de los a\u00f1os 1980 con la figura de Nazareth, y por eso decidi\u00f3 hacer una biograf\u00eda. Luiz Antonio entrevist\u00f3 a la \u00faltima generaci\u00f3n viva que tuvo contacto con el compositor, y obtuvo de manos de su nieta lo que quedaba de los documentos m\u00e1s personales, los que no entraron a la Biblioteca Nacional. Y se convirti\u00f3 as\u00ed en el bi\u00f3grafo oficial de Nazareth. Pero puso a disposici\u00f3n del investigador paulista su colecci\u00f3n. El a\u00f1o pasado, por sugerencia suya, ese archivo fue adquirido por el Instituto Moreira Salles.<\/p>\n<p>La tesis de Cac\u00e1 Machado es sumamente cuidadosa en lo que hace a contextualizar la m\u00fasica popular de comienzos del siglo XX. El texto es fluido y traduce fidedignamente los a\u00f1os que antecedieron a la era del disco. Durante su producci\u00f3n, Machado trabaj\u00f3 en tres frentes o campos de conocimiento: la m\u00fasica, la literatura y la historia. Trat\u00e9 a la partitura musical como fuente primaria, como as\u00ed tambi\u00e9n lo hice con la literatura de Machado de Assis y con los cronistas y memorialistas del per\u00edodo.<\/p>\n<p>De la misma manera que para el cr\u00edtico literario el texto de una poes\u00eda o de un cuento constituye una fuente primaria, desde su \u00f3ptica de historiador de la cultura, Machado explica que la partitura musical tambi\u00e9n lo es. As\u00ed como el cr\u00edtico literario debe dominar el discurso t\u00e9cnico sobre la teor\u00eda literaria, o las figuras de lenguaje, por ejemplo, como m\u00fasico e historiador tambi\u00e9n deb\u00ed abrevar en el discurso t\u00e9cnico-musical. Con todo, y lejos de la musicolog\u00eda tradicional, su interpretaci\u00f3n de la fuente primaria, en este caso, la partitura musical, est\u00e1 siempre hilvanada por la historia, hasta donde le sea posible. En realidad, es un proceso muy sutil y fr\u00e1gil.<\/p>\n<p>En el estudio, defiende que existe un estilo musical \u00fanico en Nazareth, que compuso cl\u00e1sicos del g\u00e9nero t\u00edpicamente popular y, al mismo tempo, singulares. Para Machado, el pianista siempre compuso dentro de un g\u00e9nero definido ?los sincopados de comienzos del siglo XX, como el choro, el tango, etc., al igual que otros compositores. \u00c9l hacia m\u00fasica de baile, m\u00fasica para bailar, pero, a diferencia de otros compositores, le imprimi\u00f3 un estilo muy suyo. En efecto, en dicho estilo, elementos del lenguaje del repertorio pian\u00edstico rom\u00e1ntico aparec\u00edan sabrosamente sincopados y recontextualizados dentro de una forma g\u00e9nero musical ampliamente difundida y recurrente. Por ende, agregaba singularidad al g\u00e9nero, sin dejar por ello de ser g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Aunque el subt\u00edtulo del libro relacione m\u00fasica, historia y literatura, el autor afirma que no existi\u00f3 una relaci\u00f3n directa entre Nazareth y el mundo de los libros, en el sentido de que, como sucede con otros compositores, la literatura pudiera haber sido un campo de creaci\u00f3n art\u00edstica estimulante o inspiradora para la creaci\u00f3n musical. Nazareth estaba muy lejos del inter\u00e9s y del c\u00edrculo literario. Sucede con \u00e9l lo contrario. Machado de Assis demostr\u00f3 tener una mirada muy perspicaz sobre la m\u00fasica del per\u00edodo. Capt\u00f3 y coment\u00f3 como nadie el proceso hist\u00f3rico de formaci\u00f3n de los g\u00e9neros de la m\u00fasica popular urbana bajo el signo de la figura r\u00edtmica de la s\u00edncopa (en algunas cr\u00f3nicas).<\/p>\n<p>El escritor tambi\u00e9n se habr\u00eda referido al tema de la singularidad musical brasile\u00f1a de transitar por los as\u00ed llamados espacios de lo erudito y lo popular, al dramatizar la angustia de un compositor popular exitoso, que buscaba el reconocimiento del universo erudito, en el cuento Un hombre c\u00e9lebre. Cac\u00e1 Machado sostiene que, del mismo modo que Pestana, el personaje de este cuento, Nazareth vivi\u00f3 este dilema en tanto angustia personal y como realizaci\u00f3n musical en sus tangos. En tal sentido, la literatura dio la clave interpretativa de una cuesti\u00f3n musical e hist\u00f3rica: la formaci\u00f3n de los g\u00e9neros de la m\u00fasica urbana y las cuestiones musicales y est\u00e9ticas involucradas en eso.<\/p>\n<p><strong>Prejuicio<br \/>\n<\/strong>Otro aspecto importante que se aborda en la tesis es el hecho de que el compositor haya transitado entre lo erudito y lo popular, lo que gener\u00f3 prejuicios de ambos lados, que se mostraron reacios al darle su debido valor ?pese al reconocimiento que tuvo a\u00fan en vida, en diferentes momentos. Cac\u00e1 Machado menciona como ejemplo de ello el episodio ocurrido en 1922, cuando se produjo una protesta, durante un concierto de alumnos del Instituto Nacional de M\u00fasica, por la inclusi\u00f3n pieza de Nazareth, piezas consideradas de valor menor y popularescas.<\/p>\n<p>Episodios as\u00ed, biogr\u00e1ficos desde una determinada \u00f3ptica, le permitieron al historiador llegar a un perfil psicol\u00f3gico y a comprender su comportamiento. Nazareth era un melanc\u00f3lico, un hombre que vivi\u00f3 siempre con la angustia del deseo de convertirse en concertista. Quiz\u00e1 como una nostalgia de una experiencia cuasi vivida, toda vez que al comenzar su vida musical se destac\u00f3 como un talentoso instrumentista, pero su familia no logr\u00f3 juntar los recursos como para que se perfeccionara en Europa. \u00c9se era el camino com\u00fan de entonces para la formaci\u00f3n de los concertistas, en el Brasil imperial.<\/p>\n<p>Tanto es as\u00ed que, dos a\u00f1os antes de morir, cuando ya mostraba signos de los trastornos neurol\u00f3gicos causados por la s\u00edfilis, Nazareth sali\u00f3 en medio a una presentaci\u00f3n de la pianista Guiomar Novaes, en el Teatro Municipal de R\u00edo de Janeiro, diciendo a quien quisiera o\u00edrlo: \u00a1Por qu\u00e9 yo no fui estudiar en Europa! \u00a1Yo querr\u00eda ser como Guiomar Novaes!. Por otra parte, su vocaci\u00f3n para componer polcas y tangos hizo de \u00e9l una de las matrices de la m\u00fasica brasile\u00f1a, ya sea popular o erudita, cuyo influjo se propagar\u00eda desde Villa-Lobos hasta Tom Jobim.<\/p>\n<p>Sin embargo, su vida tuvo un triste final. En una \u00e9poca en que las r\u00e1pidas transformaciones de la cultura de masas, principalmente con la radio y el disco, no dejaron m\u00e1s lugar para sensibilidades como la de Nazareth. La m\u00fasica urbana estaba llevando a una mudanza de \u00e9poca, con los sambistas y las primeras escuelas, que aportaban un estilo m\u00e1s coloquial y expresivo al quehacer musical, principalmente en canciones. A mitad de la d\u00e9cada de 1930, la m\u00fasica de Nazareth ya no era m\u00e1s tan popular, y sonaba antigua en comparaci\u00f3n con los sambas de Noel Rosa y Ismael Silva, por ejemplo. Con todo, seg\u00fan dice Cac\u00e1 Machado, Nazareth siempre suscit\u00f3 el inter\u00e9s de los compositores de la m\u00fasica erudita nacional, debido a su sofisticada escritura y su originalidad r\u00edtmica.<\/p>\n<p>De esta manera, el popular rey del tango de la d\u00e9cada de 1910 perdi\u00f3 su reinado en los a\u00f1os 1930. Al mismo tiempo, compositores eruditos de la llamada generaci\u00f3n nacionalista tomaron su m\u00fasica como una referencia de originalidad nacional. En definitiva, todo esto, sumado a su deseo de haber sido un concertista, imprimi\u00f3 a Ernesto Nazareth una personalidad melanc\u00f3lica, un tanto ajena a los acontecimientos que surg\u00edan a su alrededor y profundamente original. Y el tiempo se obstina en probar que opt\u00f3 por el camino cierto. Y se convirti\u00f3 as\u00ed en un hombre c\u00e9lebre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Libro analiza la obra del compositor Ernesto Nazareth","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-80422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80422"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}