{"id":80424,"date":"2005-11-01T00:00:00","date_gmt":"2005-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/11\/01\/la-patria-colgo-los-botines\/"},"modified":"2016-01-28T16:34:08","modified_gmt":"2016-01-28T18:34:08","slug":"la-patria-colgo-los-botines","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-patria-colgo-los-botines\/","title":{"rendered":"\u00bfLa patria colg\u00f3 los botines?"},"content":{"rendered":"<p>\u00daltimamente parec\u00eda que el ver todo tipo de Comisiones de Investigaci\u00f3n del Congreso por televisi\u00f3n y hablar de la crisis pol\u00edtica se hab\u00eda transformado en el deporte nacional brasile\u00f1o. Sin embargo, la mafia del silbato demostr\u00f3 que la patria a\u00fan no ha colgado sus botines: el descubrimiento de la corrupci\u00f3n en el deporte amado logr\u00f3 que el pa\u00eds dejara de lado a los Del\u00fabios y Val\u00e9rios para discutir un tema m\u00e1s serio: el f\u00fatbol. Es probablemente el \u00fanico apartado que lleg\u00f3 con el flujo de la modernizaci\u00f3n republicana, una modernizaci\u00f3n autoritaria que sali\u00f3 bien. En todos los que se han decepcionado con la democracia y con el mercado, con el f\u00fatbol la ligaz\u00f3n amorosa se ha ido haciendo cada vez m\u00e1s profunda, explica el antrop\u00f3logo Roberto Da Matta. Este episodio har\u00e1 que el f\u00fatbol se vuelva m\u00e1s fuerte, ya que en este deporte, las reglas son claras y est\u00e1n lejos de los jueces que las manipulan con sus limitaciones. Es lo opuesto a lo que sucede en el terreno pol\u00edtico, donde las personas hacen las reglas, interpret\u00e1ndolas a su gusto, cree. Parece que los botines son realmente inmortales.<\/p>\n<p>El f\u00fatbol ha ido paulatinamente convirti\u00e9ndose en uno de los instrumentos brasile\u00f1os para pensar y, por sobre todas las cosas, clasificar al mundo. La naci\u00f3n brasile\u00f1a no solamente se metaforiza en el f\u00fatbol: cobra existencia como algo concreto y tangible mediante las im\u00e1genes que se constituyen a partir de este deporte, dice el antrop\u00f3logo Igor Machado. El f\u00fatbol es un discurso capital sobre la nacionalidad. No es sencillamente otro discurso sobre la brasile\u00f1idad, sino que es fundamental para su constituci\u00f3n. No cabe duda con relaci\u00f3n a que el f\u00fatbol constituye un mapa alternativo, pero es un mapa tan real como aqu\u00e9l de la vida econ\u00f3mica o pol\u00edtica, pues hace posible el sentimiento de naci\u00f3n. Es m\u00e1s: hace posible una imagen de naci\u00f3n casi que a contrapelo de las condiciones econ\u00f3micas y de las im\u00e1genes negativas de Brasil, un mundo alternativo que se presenta como siendo m\u00e1s justo. As\u00ed, el mar de lodo del deporte ahoga m\u00e1s a los brasile\u00f1os que el otro, el de la pol\u00edtica. Con todo, no podemos olvidarnos de que el f\u00fatbol es una caricatura (en el sentido de que trae en s\u00ed los rasgos esenciales) de la sociedad brasile\u00f1a. En los momentos de gloria o de crisis, la historia del deporte en el pa\u00eds ha estado siempre vinculada a la din\u00e1mica sociocultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica de la naci\u00f3n. Y enmara\u00f1ado con la mentada modernizaci\u00f3n, recuerda Marcelo Weishaupt Proni, economista de la Unicamp y autor de Metamorfose do futebol.<\/p>\n<p><strong>Marketing<br \/>\n<\/strong>Entre los hinchas no suele primar siempre la raz\u00f3n, y es complejo quitarles a los brasile\u00f1os la eterna nostalgia del f\u00fatbol arte, corrompido por el marketing y la modernidad, que intentan transformar a los fans en consumidores, para disgusto de muchos. En el decurso del siglo, son recurrentes las percepciones del atraso y los intentos de modernizar la sociedad brasile\u00f1a. El problema es que, en general, se entraba en la mentada modernidad de manera parcial. Quedaban las ra\u00edces, la estructura arcaica de poder, superponi\u00e9ndose a ella un nuevo ropaje, un envoltorio de modernidad, observa Proni. La evoluci\u00f3n de nuestro f\u00fatbol se dio de manera an\u00e1loga, con la modernizaci\u00f3n de la gesti\u00f3n econ\u00f3mica del deporte avanzando a la delantera, en descomp\u00e1s con la modernizaci\u00f3n de la estructura pol\u00edtica. Varios analistas pensaron que al poner al f\u00fatbol al comp\u00e1s de la profesionalizaci\u00f3n de los clubes europeos se llegar\u00eda a la manera ideal de liberar al deporte de la relaci\u00f3n muchas veces espuria y siempre arcaica entre \u00e9ste y los gobernantes locales o nacionales. El Estado, en ese mundo ideal, sencillamente fiscalizar\u00eda e impedir\u00eda los abusos de poder. Sin embargo, eso nunca lleg\u00f3 a plasmarse, acota Proni. Por cierto, reiterando un modelo que comenz\u00f3 en la d\u00e9cada de 1930: A medida que el f\u00fatbol se fue convirtiendo en un fen\u00f3meno popular de masas, no se pudo m\u00e1s ignorar, tal como el Estado lo hac\u00eda hasta entonces, al deporte y su influjo, afirma Eliazar Jo\u00e3o da Silva, autor de la tesis doctoral intitulada La selecci\u00f3n brasile\u00f1a de f\u00fatbol entre 1930 y 1958: el deporte como uno de los s\u00edmbolos de la identidad nacional, de la Unesp.<\/p>\n<p>Astutamente, al asumir la Presidencia de la Rep\u00fablica en los a\u00f1os 1930, Vargas incluy\u00f3 en el Programa de Reconstrucci\u00f3n Nacional, con tan s\u00f3lo 17 apartados, uno exclusivo sobre el f\u00fatbol brasile\u00f1o, reglamentando la profesi\u00f3n del atleta de f\u00fatbol. Si el deporte arrib\u00f3 al pa\u00eds en las postrimer\u00edas del siglo XIX a\u00fan elitizado y justificado por un discurso europeizado y eugenista (la preparaci\u00f3n de la juventud sana) con finalidad b\u00e9lica (sana y lista para la guerra), en poco tiempo, por su simplicidad, pas\u00f3 a formar parte del cotidiano de las zonas urbanas, en especial las m\u00e1s pobres. La constataci\u00f3n de que el f\u00fatbol ocupaba el tiempo libre de diversas capas sociales no pas\u00f3 desapercibida a los representantes del Estado Novo. Y la interpretaci\u00f3n del f\u00fatbol como s\u00edmbolo de la identidad nacional cont\u00f3 con el apoyo de la prensa y de los intelectuales, comenta Eliazar. Entre ellos, Gilberto Freyre quien, respald\u00e1ndose en su elogio al car\u00e1cter mestizo de la naci\u00f3n, sosten\u00eda que el deporte ten\u00eda un alma brasile\u00f1a, por el encuentro ideal entre blancos, indios y negros, la base de la democracia racial como ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>La Copa del Mundo de 1930, pionera, le demostr\u00f3 al gobierno brasile\u00f1o el potencial del deporte bret\u00f3n como forma de estimular el anhelado sentimiento de unidad nacional y racial. El f\u00fatbol deber\u00eda estar al servicio de la patria, y las victorias en el campo de juego eran s\u00edmbolos del \u00e9xito del r\u00e9gimen varguista. La organizaci\u00f3n del Mundial de 1950 aument\u00f3 m\u00e1s a\u00fan este sentimiento, porque el \u00e9xito de Brasil podr\u00eda servir para propagandear sobre un pa\u00eds supuestamente emprendedor, dice Eliazar. Y lo que no funcion\u00f3 en aquel Mundial, si tuvo \u00e9xito en 1958, con la victoria del scratch patrio sobre Suecia, que simboliz\u00f3 la idea de que la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a estaba preparada para los retos de la competitividad de la posguerra. De Kubitscheck a los militares, todos vendieron la idea del pa\u00eds del f\u00fatbol, a punto tal de que el deporte fue err\u00f3neamente puesto bajo sospecha en tanto forma de alienaci\u00f3n, de control por parte de los reg\u00edmenes por sobre el pueblo. El f\u00fatbol se junt\u00f3 sin querer al Estado nacional y al pueblo en su universo popular, sus credulidades y su fuerza creativa. En tal sentido, fue un movimiento popular que dot\u00f3 al pueblo y a Brasil de un sentimiento de potencia, de creencia en las posibilidades nacionales pues, como deporte, permit\u00eda asociar elementos burgueses como el mercado, el sitio dise\u00f1ado para su realizaci\u00f3n, el control del tiempo, el uso de uniformes, etc. Pero, por encima de todo, la sumisi\u00f3n a reglas universales y a una \u00e9tica de vivir la derrota como algo normal, no como una humillaci\u00f3n, y la victoria como una gloria pasajera y no definitiva, eval\u00faa Da Matta.<\/p>\n<p>Si hubo un d\u00eda en que el deporte cre\u00f3 una naci\u00f3n, hoy en d\u00eda se lo ve como un abanderado, como un paradigma de la globalizaci\u00f3n. ?El f\u00fatbol constituye una clave para interpretar el esp\u00edritu del mundo. El f\u00fatbol hab\u00eda dado inicio a la circulaci\u00f3n de la mano de obra (o pie de obra) de un pa\u00eds a otro, volv\u00eda h\u00edbridos a los campeonatos locales y contaminaba a las hinchadas. En Europa, las grandes selecciones son h\u00edbridas. Esto prueba que el f\u00fatbol se ha anticipado a la realidad. La fuerza de trabajo del bal\u00f3n se mueve con libertad, y ha llegado a todos los rincones antes que la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, analiza Antonio Negri, autor de Imperio. Desde esta \u00f3ptica, el Mundial es un anacronismo singular. No existen m\u00e1s naciones cuando las relaciones sociales y econ\u00f3micas se desarrollan a escala universal, donde las identidades se desvanecen. El Mundial se presenta como una ficci\u00f3n de la permanencia de las naciones, y es entonces que nuestro orgullo nacional se reaviva artificialmente. El deporte se ha anticipado a la globalizaci\u00f3n de una manera extraordinaria.<\/p>\n<p>Es un juego definitivamente global: alrededor de 250 millones de personas est\u00e1n vinculadas directamente al mismo y otros 1.400 millones tienen alg\u00fan tipo de inter\u00e9s en el deporte. Las finales de los Mundiales llegan a atraer audiencias de 3.000 millones de espectadores. Nada es m\u00e1s global que el f\u00fatbol. Sin embargo, de muchas maneras, el f\u00fatbol revela m\u00e1s los l\u00edmites de la globalizaci\u00f3n que sus posibilidades, dice Franklin Foer, autor del recientemente presentado libro How Soccer Explains the World : An Unlikely Theory of Globalization [en portugu\u00e9s: Como o futebol explica o mundo: un olhar inesperado sobre a globaliza\u00e7\u00e3o (Jorge Zahar Editor)]. Es una pena que Brasil sea un caso ejemplar de la tesis del ingl\u00e9s: La corrupci\u00f3n anacr\u00f3nica rechaza la supuesta liberalizaci\u00f3n que llegar\u00eda con el mundo global, y pone a Thomas Friedman cabeza abajo. As\u00ed, pese a la circulaci\u00f3n mundial de nuestros jugadores y los intentos de transformar a los clubes en conglomerados multinacionales, el f\u00fatbol es una espina en el ideal del poder ilimitado del nuevo orden mundial.<\/p>\n<p>En casos como Brasil, la corrupci\u00f3n en el f\u00fatbol no perdura en desmedro de la globalizaci\u00f3n, sino por causa de ella. Creo que los cr\u00edticos y los defensores de este orden han sobrestimado la fuerza de destrucci\u00f3n de las culturas locales por parte del mercado internacionalizado, asevera Foer. Desde 1992, con la sociedad entre la empresa italiana Parmalat y el club Palmeiras, hubo varios intentos de acercamiento entre el capital internacional y el f\u00fatbol local, visto como de gran potencial por parte de muchos conglomerados transnacionales como Hicks, Muse, Tate &amp; Furst. Todos metieron millones de d\u00f3lares en equipos brasile\u00f1os. Menos de tres a\u00f1os despu\u00e9s de llegar triunfantes a Brasil, los inversores extranjeros salieron fundidos. El problema radicaba en que ese movimiento de modernizaci\u00f3n ten\u00eda que v\u00e9rselas con ciertas estructuras arcaicas y sus dirigentes. Por eso esa mezcla entre el capital y la corrupci\u00f3n no funcion\u00f3, cree el ingl\u00e9s. El economista Luiz Gonzaga Belluzzo, un fan de este deporte, que sugiri\u00f3 la sociedad entre Parmalat y Palmeiras, disiente. Tenemos una noci\u00f3n de que los inversores tienen un conocimiento del mercado mejor que el del hombre com\u00fan, y no lo tienen. Apuestan a que pueden tener \u00e9xito, como en el caso de Hicks en Corinthians y en Cruzeiro, dice. Hicieron en el f\u00fatbol proyecciones que eran pr\u00e1cticamente transpuestas de los negocios que realizaban en Europa y EE.UU. Nuestro pueblo no tiene ese poder adquisitivo y nuestro capitalismo es malo.<\/p>\n<p><strong>Globalizaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Se debe tener en cuenta que la globalizaci\u00f3n es un fen\u00f3meno relativo y que forma parte de \u00e9sta un elemento al que denomin\u00e9 glocalizaci\u00f3n, es decir, el poder de asimilaci\u00f3n del universalismo que plantea el nuevo orden al estilo particular de cada pa\u00eds, sostiene el soci\u00f3logo Richard Giulianotti, autor de Sociologia do futebol. El f\u00fatbol est\u00e1 experimentando la circulaci\u00f3n transnacional del trabajo, la informaci\u00f3n y el capital, que pueden dar por tierra con las particularidades culturales. Hay cada vez menos diferencias t\u00e1cticas y est\u00e9ticas entre la manera de jugar en naciones diferentes, por ejemplo, aunque varios pa\u00edses luchan en procura de relativizar este fen\u00f3meno por medio de competencias exitosas. Sea como sea, para Giulianotti, las ra\u00edces locales del deporte enfr\u00edan el \u00edmpetu de negaci\u00f3n de lo particular de la globalizaci\u00f3n. En esta mezcla de universalizaci\u00f3n de lo particular y particularizaci\u00f3n del universal, el f\u00fatbol aporta valiosas lecciones acerca de c\u00f3mo entenderse mejor en el nuevo orden mundial y evitar errores. Para \u00e9l, existe el peligro de repetir, en escala econ\u00f3mica, aquello que se ve en las canchas: pa\u00edses pobres que se convierten en graneros de atletas de los cuadros de los pa\u00edses ricos sin retorno alguno.<\/p>\n<p>Es cre\u00edble que veamos nuestra posici\u00f3n subalterna en este mundo globalizado, y el f\u00fatbol, como hecho econ\u00f3mico, retrata bien esa coyuntura y nuestra posici\u00f3n como exportadores de cracks. Pero \u00e9sa es tambi\u00e9n una visi\u00f3n simplista, critica el antrop\u00f3logo Luiz Henrique Toledo. Yo lo que noto es una expansi\u00f3n de nuestro f\u00fatbol, y no una reclusi\u00f3n. Los jugadores est\u00e1n all\u00e1, pero dinamizan una econom\u00eda simb\u00f3lica ac\u00e1, agreg\u00e1ndole valor a nuestra identidad. Por cierto, el reciente incremento de la exportaci\u00f3n de cracks coincide con la ubicaci\u00f3n de Brasil en los \u00faltimos Mundiales, tres veces finalista y dos de ellas campe\u00f3n. Pero, \u00bfesto no interfiere en la tan bien construida identidad nacional por medio del f\u00fatbol? La identidad no se construye sola, apartada del mundo, sino en confrontaci\u00f3n con ese mundo. S\u00f3lo sabremos reivindicar y percibir nuestra identidad futbol\u00edstica en tanto y en cuanto la contrastemos con otros estilos y experiencias, analiza Toledo, para quien Brasil reci\u00e9n empez\u00f3 a ganar en este deporte cuando estrech\u00f3 sus relaciones deportivas con otras culturas, e imprimi\u00f3 una impronta identitaria o una idiosincrasia cultural al juego, que est\u00e1, tal como \u00e9l recuerda, sujeto y abierto a cambios.<\/p>\n<p><strong>Racionales<br \/>\n<\/strong>Hay que reconocer que la p\u00e9rdida de jugadores a manos de equipos ricos tiene un impacto negativo en el f\u00fatbol local, ya que sin \u00eddolos ning\u00fan evento de masas se sostiene. Pero, por otro lado, los jugadores est\u00e1n m\u00e1s preparados para los Mundiales, pues jugando afuera cumplen calendarios racionales. Ha de observarse que, en 1970, mucho antes de la globalizaci\u00f3n, la selecci\u00f3n brasile\u00f1a fue aqu\u00e9lla que mejor se prepar\u00f3 para el Mundial. Los jugadores se entrenaron mucho. Es como si hablar de trabajo y de esfuerzo fuera a desmerecer o talento, como si la ciencia fuera a macular el arte. Tenemos la man\u00eda de inventar h\u00e9roes que nacen ya listos, sostiene el soci\u00f3logo Ronaldo Helal, de la Uerj. El economista Branko Milanovic, del Carnegie Endowment for International Peace, colega de Dani Rodrik, coincide. El ejemplo del f\u00fatbol ilustra bien el tipo de globalizaci\u00f3n que deseamos: vamos adelante con la movilidad de la mano de obra, incrementando el output general mediante la interacci\u00f3n entre las personas, compartiendo talentos, pero sin por ello dejar de asegurarnos que las ganancias se dividan tambi\u00e9n con aqu\u00e9llos que no tienen poder econ\u00f3mico suficiente. Al fin y al cabo, \u00bfde qu\u00e9 vale ser la patria de los botines, si ellos est\u00e1n agujereados o todos embarrados?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El f\u00fatbol es visto por los expertos como el paradigma de la globalizaci\u00f3n","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-80424","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80424"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80424\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80424"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}