{"id":80442,"date":"2005-12-01T10:10:00","date_gmt":"2005-12-01T12:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2005\/12\/01\/desciframe-o-te-devoro-3\/"},"modified":"2016-01-28T16:22:08","modified_gmt":"2016-01-28T18:22:08","slug":"desciframe-o-te-devoro-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/desciframe-o-te-devoro-3\/","title":{"rendered":"Desc\u00edframe o te devoro"},"content":{"rendered":"<p>En el principio era el verbo. Pero \u00e9ste, por s\u00ed solo, no vend\u00eda demasiados diarios y revistas, especialmente en un mundo donde se hizo la luz y se llen\u00f3 de im\u00e1genes fotogr\u00e1ficas. &#8220;El sol se reparte entre cr\u00edmenes\/ naves espaciales y guerrillas\/ en caras de presidentes\/ bombas y Brigitte Bardot\/ El sol en los kioscos de revistas\/ me llena de alegr\u00eda y pereza\/ \u00bfQui\u00e9n lee tantas noticias?&#8221; Si Caetano Veloso, en 1967, ya se perd\u00eda en el mar an\u00e1rquico de titulares que se les ofrec\u00edan a los transe\u00fantes, imag\u00ednese hoy en d\u00eda, con la televisi\u00f3n, internet y otros medios, c\u00f3mo es dif\u00edcil atraer a un lector para que \u00e9ste pare, mire y compre un determinado diario o una revista, todo a partir de un mero pedazo de papel en colores: la portada o la primera p\u00e1gina.<\/p>\n<p>&#8220;La tapa es la ventana que transporta al lector a un mundo ilustrado, que \u00e9ste recorre todos los d\u00edas: es la realidad como un montaje&#8221;, dice el historiador Boris Kossoy, docente de la USP. &#8220;El hecho de presentar el tema central de la publicaci\u00f3n de manera seria no basta, pues el lector tiene una expectativa de emoci\u00f3n y la revista le promete eso. Nada de aburrirse; lo que importa es el choque. La realidad debe estetizarse para comunicar, el mero documentar el hecho de la semana ha de embalarse en colores vivos, y la portada debe &#8216;gritar&#8217; para destacarse con relaci\u00f3n a la competencia&#8221;. Para el estudioso de la semi\u00f3tica Nilton Hernandes, quien investig\u00f3 la revista Veja durante su doctorado, recientemente concluido en la USP, la tapa nega el caos del cotidiano humano, al elegir el gran &#8220;hecho&#8221; al cual todos los otros han de subordinarse, jerarquizando as\u00ed el resto de los sucesos. &#8220;Esto es parte del ritual que el lector aguarda&#8221;, explica. Pero esto es un hecho razonablemente reciente.<\/p>\n<p>&#8220;Cuando los peri\u00f3dicos surgieron en Brasil, en el siglo XIX, no hab\u00eda diferencias entre la primera p\u00e1gina y el resto del diario. S\u00f3lo a medida que la prensa se fue industrializando, fue a su vez surgiendo dicha distinci\u00f3n, cuyo origen tambi\u00e9n puede explicarse por la fuerte conexi\u00f3n que existe entre la palabra y la imagen en una sociedad de poca tradici\u00f3n letrada como la nuestra&#8221;, dice el historiador Marco Morel, autor del libro Palavra, imagem e poder, de editorial DPA. &#8220;Las primeras p\u00e1ginas o portadas constituyen una actualizaci\u00f3n de los murales, pasquines y carteles, y ni hablar de los rumores de boca a oreja&#8221;. Pero si el rumor de boca a oreja en el caso de los diarios es inmediato, en lo que hace a las revistas, tarda m\u00e1s en llegar. El tiempo divide la primera p\u00e1gina en el diario y la portada de la revista, y determina c\u00f3mo cada uno debe acercarse a su p\u00fablico. &#8220;La tapa es m\u00e1s &#8216;vendedora&#8217; que la primera p\u00e1gina, pues tiene b\u00e1sicamente un destacado de un art\u00edculo. El diario mantiene sus compromisos con los hechos dominantes de la v\u00edspera&#8221;, recuerda el periodista Luiz Weiss. El peri\u00f3dico dura un d\u00eda; la revista sigue actual durante siete d\u00edas, dando un tiempo mayor para que la gente se sienta informada. Cada un asume as\u00ed su acercamiento en calidad de &#8220;comprador de noticias&#8221;. De este modo, la primera p\u00e1gina funcionar\u00eda, de acuerdo con el tambi\u00e9n periodista Matinas Suzuki Jr., como una &#8220;muestra gratuita, una historia surtida y dispersa, disponible para todos aqu\u00e9llos que pueden verla colgada en los kioscos&#8221;. &#8220;Es la hoja m\u00e1s impersonal del diario y aqu\u00e9lla que apunta al p\u00fablico m\u00e1s indiferenciado: todos deben reconocerse en ella&#8221;, observa. Es el pol\u00e9mico ideal del &#8220;espejo del mundo&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;En los peri\u00f3dicos, la lucha por la tapa es una tarea cotidiana. Se ven innumerables fotograf\u00edas hasta que se elige una. Se trabaja con riesgos calculados, controlados por la experiencia de los editores, y, pese a la presi\u00f3n de los cierres, siempre se apunta a lograr un equilibrio en esta p\u00e1gina. La primera p\u00e1gina no tiene esa necesidad de espect\u00e1culo con la cual operan las portadas de las revistas semanales&#8221;, analiza Kossoy. &#8220;Cuando varias primeras p\u00e1ginas presentan la misma foto, por ejemplo, y con el mismo tema, lo aceptamos naturalmente, al contrario que cuando se trata de la competencia entre las revistas&#8221;. Al tiempo que esto engendra esa supuesta mayor &#8220;seriedad&#8221; de los diarios, este &#8220;arrojo&#8221; sigue estando supeditado a una necesidad de vender, aunque el discurso oficial pueda ser m\u00e1s &#8220;\u00e9tico&#8221; y &#8220;objetivo&#8221;. &#8220;El periodista va m\u00e1s all\u00e1: no solamente asume la mirada del lector sino que tambi\u00e9n se asigna a s\u00ed mismo la misi\u00f3n moral de orientar la visi\u00f3n del p\u00fablico. En nombre del espectador de la noticia, disciplina el mundo, jerarquiza los acontecimientos&#8221;, considera Suzuki. En este movimiento, el lector, deja de ser sujeto, se convierte en espectador.<\/p>\n<p>&#8220;En la primera p\u00e1gina, maquillada, al margen de seducirse al lector, existe la inducci\u00f3n del sujeto de la noticia: se dice qu\u00e9 sucede y qui\u00e9n fue el responsable, con una operaci\u00f3n camuflada en la conjugaci\u00f3n en tercera persona. Se considera que el lector necesita tener su mundo organizado en la tapa, un mundo que \u00e9ste ve. No es un sujeto, sino un objeto que ha de ser seducido, dominado. Cabe enfatizar que la primera p\u00e1gina debe lograr tal cometido&#8221;, afirma Ana Cristina Silva, autora de la tesis doctoral intitulada &#8220;El tiempo y las im\u00e1genes de los medios&#8221;, de la Unesp. &#8220;El hombre que observa la primera p\u00e1gina extendida en el kiosco tiene su pensamiento all\u00ed donde s\u00f3lo \u00e9l lo sabe, es silencioso. Ese ser es descalificado como sujeto y como lector. Le han masticado el mundo, le han ofrecido un mundo seguro, controlado, con un cierto &#8216;dom\u00ednio&#8217; sobre el acontecer&#8221;. \u00bfY qui\u00e9nes son esos que leen tantas noticias? &#8220;El problema no radica \u00fanicamente en que pocos son lo que leen, sino que estos pocos leen mal. No basta con leer, no basta con leer mucho, hay que leer bien&#8221;, recuerda el periodista Caio T\u00falio Costa, del Instituto DNA Brasil. Al fin y al cabo, en una primera p\u00e1gina hay mucho que ver y no siempre la imagen y el texto parecen establecer un casamiento ideal y claro. &#8220;Esto es ilusorio, pues esa desconexi\u00f3n abre un campo para la met\u00e1fora como composici\u00f3n de significados mediante la yuxtaposici\u00f3n de la sintaxis visual, las im\u00e1genes y los textos&#8221;, explica Elizabeth Luft, doctora en semi\u00f3tica.<\/p>\n<p>&#8220;La persuasi\u00f3n, en el caso de los peri\u00f3dicos, reside precisamente en la ausencia de significados o en la falta de creencia en que determinada construcci\u00f3n metaf\u00f3rica haya sido &#8216;arquitectada&#8217;. Para no sentirse enga\u00f1ado, el lector puede optar por la falta de sentido, sin embargo, ya se encuentra en el trayecto metaf\u00f3rico. Queda la sensaci\u00f3n de que algo es extra\u00f1o en una primera p\u00e1gina, y el poder de este tipo de met\u00e1fora es mucho m\u00e1s emotivo&#8221;, advierte Luft.<\/p>\n<p>De cualquier manera, seg\u00fan eval\u00faa T\u00falio Costa, los peri\u00f3dicos &#8220;est\u00e1n como bola sin manija, sin norte y sin gu\u00eda&#8221;. &#8220;Las tapas son como una colecci\u00f3n de d\u00e9j\u00e0 vu con relaci\u00f3n a lo que internet, las radios y las televisoras pasaron el d\u00eda anterior, y ning\u00fan diario, ni siquiera en el exterior, logra salir airoso de este reto. Un scholar americano cree que los diarios impresos desaparecer\u00e1n en 2043&#8221;, comenta.<\/p>\n<p>Mientras tanto, \u00bfy las revistas? Bien, gracias. Y esto a punto tal de verificarse en medio a la actual crisis pol\u00edtica en Brasil una inversi\u00f3n de los valores consagrados. &#8220;En este pa\u00eds, quien est\u00e1 comprometido con algo hace mucho ya que ha dejado de temerles a las primeras p\u00e1ginas del d\u00eda siguiente. Le teme a las tapas de las revistas del fin de semana. Y lo que se observa cada vez m\u00e1s es que los titulares de los grandes diarios son la tapa de Veja transplantada&#8221;, analiza Weiss. Los magazines surgen EE.UU. en el viraje del siglo XIX al XX, cuando el pa\u00eds se industrializ\u00f3 y los lectores se transformaron en consumidores. &#8220;Las din\u00e1mica de las revistas de gran circulaci\u00f3n actuales implica un lector visto como consumidor en potencial, y el editor se convierte as\u00ed en un experto en grupos de consumidores. Una vez hallada la f\u00f3rmula de atracci\u00f3n, tiende a repet\u00edrsela, mes a mes, a\u00f1o tras a\u00f1o. Al fin y al cabo, es un mercado con un \u00edndice de mortalidad alt\u00edsimo, e incluso sus productos l\u00edderes nunca se encuentran en una posici\u00f3n segura. Para sobrevivir, una revista debe seguir de cerca los cambios de su p\u00fablico&#8221;, observa Maria Celeste Mira, autora de O leitor e a banca de jornais [El lector y el kiosco de diarios y revistas], obra que cont\u00f3 con apoyo de la FAPESP. Es el plugging, como lo analizaron Adorno y Horkheimer, ese sistema que apunta a enredar al lector que, mientras que consume, se sondean sus gustos, para agradarle cada vez m\u00e1s semanalmente. No sin raz\u00f3n, mientras que los diarios menguan, Veja es la cuarta revista del planeta. &#8220;En esta era del marketing, es imprescindible conocer al lector, lo que obliga a todas las revistas a reformularse permanentemente, y lleva a las editoriales a sondear sus deseos&#8221;. Para resistir, es imposible no morder la manzana.<\/p>\n<p>&#8220;Una revista como Veja debe borrar de la memoria de los lectores su mayor limitaci\u00f3n: el gran intervalo de tiempo existente entre el momento de recabar los datos, la edici\u00f3n y la distribuci\u00f3n en los kioscos. Ese lapso temporal genera una serie de inconvenientes, en especial a partir de la emergencia de internet, etc. El principal objetivo de la portada de una revista, y no s\u00f3lo de Veja, se vincula principalmente a la b\u00fasqueda del efecto de actualidad para competir con los medios m\u00e1s r\u00e1pidos&#8221;, analiza Hernandes. Segundo este investigador, el titular es el resultado de dicha b\u00fasqueda, que ha de resultar en un producto que imprima una sensaci\u00f3n de presente ensanchado, un &#8220;ahora&#8221; que, parad\u00f3jicamente, debe mantenerse en estado vibrante mientras la revista tenga que ser consumida. La anticipaci\u00f3n, la &#8220;primicia&#8221;, es un camino. Sin embargo, en la mayor\u00eda de los casos, la interpretaci\u00f3n funciona como un elemento de actualizaci\u00f3n que, unida al hecho generador, crea la sensaci\u00f3n de novedad. &#8220;Podemos afirmar que, para mantener el efecto de actualidad de determinadas noticias, en funci\u00f3n del lapso existente entre el recabar los datos y la difusi\u00f3n, revistas como Veja deben producir obligatoriamente un gran n\u00famero de textos interpretativos o de opini\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>El veh\u00edculo revista naci\u00f3 bajo la \u00e9gida del tiempo contado: los hombres, y principalmente las mujeres, requerir\u00edan el m\u00e1ximo de informaci\u00f3n en el menor tiempo posible, como un fast food editorial. El modelo de Veja fue la revista Time estadounidense, cuyos principios eran la organizaci\u00f3n de las noticias en sectores y &#8220;el mostrarle&#8221; al lector qu\u00e9 significaban, sin ning\u00fan ideal de neutralidad ideol\u00f3gica o imparcialidad. &#8220;A partir de Veja surgir\u00e1 una serie de departamentos tales como los de estudio de mercado, marketing y suscripciones, y estos cambios libraron a la revista de su fracaso inicial&#8221;, recuerda Maria Celeste, que agrega que su propuesta consist\u00eda en &#8220;estampar en la tapa el tema que marca esa semana&#8221;. Lo propio sucedi\u00f3 con Isto\u00c9, y m\u00e1s recientemente con \u00c9poca. &#8220;Todas han optado por referirse a los intereses inmediatos del 10% de la poblaci\u00f3n que tiene capacidad econ\u00f3mica para sostener la supervivencia de estas publicaciones ante la competencia entablada por los nuevos medios de comunicaci\u00f3n&#8221;, explica Maria Alice Carnevalli, autora de la tesis doctoral &#8220;Indispensable es el lector&#8221;, defendida en la ECA-USP. Al analizar y comparar las ediciones de las tres revistas semanales en 2000, la investigadora descubri\u00f3 que el 50% de los titulares de portada, es decir, la mitad de las tapas analizadas, conten\u00eda fait divers (dietas, sexo, salud, c\u00f3mo mantener su empleo, etc.), mientras que el 27% abord\u00f3 temas f\u00e1cticos desvinculados de la periodicidad, o estamparon primicias. Los temas vinculados directamente a la semana se ubicaron en \u00faltimo lugar, con tan s\u00f3lo el 23% de las tapas, siendo el caso m\u00e1s acentuado el de Veja, que dedic\u00f3 a los sucesos de la semana tan s\u00f3lo seis tapas durante un a\u00f1o, el 12% del total.<\/p>\n<p>Analistas de Meio e Mensagem descubrieron que quienes pueden comprar revistas son consumidores en potencial, y as\u00ed es como las mismas se erigen en medios privilegiados del mercado publicitario. Curiosamente, las revistas son al mismo tiempo consideradas como &#8220;los medios de mayor credibilidad&#8221; y &#8220;transmisoras de ideas&#8221;. &#8220;Las tapas contienen un potencial de lectura que sondea cu\u00e1l es el horizonte del p\u00fablico que le imprime legitimidad, en qu\u00e9 se pauta, cu\u00e1l es su imaginario&#8221;, afirma Ana Cristina. &#8220;Hay estudios muestran que la pol\u00edtica no vende, a no ser en casos de crisis graves, como el del presidente Collor de Mello y ahora. Elio Gaspari suele decir que, para hacer caer las ventas de una revista, basta con insertarle temas vinculados al Congreso&#8221;, comenta Maria Alice. Varios factores le han quitado a las revistas el inter\u00e9s en profundizar en la econom\u00eda y la pol\u00edtica. El fin del r\u00e9gimen militar, por ejemplo, fue uno de ellos, pues, seg\u00fan observa la investigadora, hab\u00eda desaparecido as\u00ed la postura ideol\u00f3gica de cuestionamiento a la dictadura y los efectos de la inflaci\u00f3n galopante sobre la econom\u00eda. De la misma manera, las privatizaciones hicieron que el lector perdiera inter\u00e9s en el Estado, como suced\u00eda cuando ocho de cada diez empleos estaban vinculados a una esfera gubernamental. &#8220;Hoy en d\u00eda la obligaci\u00f3n de la revista semanal es decirle al lector que puede ser feliz, vivir menos angustiado, cuidar mejor su salud y lograr el \u00e9xito en una empresa privada&#8221;. S\u00f3lo as\u00ed se puede entender por qu\u00e9 los tres mayores semanarios de Brasil estamparon en sus portadas el nuevo libro del mago Paulo Coelho. Pero no todo es fait divers.<\/p>\n<p>Tal como observa la profesora Celeste Mira, la actuaci\u00f3n pol\u00edtica inicial de Veja hizo de \u00e9sta una revista de amplitud nacional que conquist\u00f3 al mercado, y hoy en d\u00eda su fuerza ideol\u00f3gica reside en su poder mercadol\u00f3gico. &#8220;En cierta forma, las tapas de las revistas tienen el poder de la agenda setting, es decir, de poner temas en pauta, crear opiniones y cambiar el pa\u00eds. Si bien es cierto que no siempre logran imponer qu\u00e9 pensar, con seguridad imponen sobre qu\u00e9 pensar. Pueden estar jugando con fuego&#8221;, eval\u00faa el historiador Fernando Lattman-Weltman, de la FGV. &#8220;Una revista no es un partido pol\u00edtico y debe evaluar el impacto que su titular puede tener sobre la sociedad y la democracia brasile\u00f1a al defender ciertas tesis, como la tapa de Veja sobre la deforestaci\u00f3n, o el difundir informaci\u00f3n sin tener probas, como en el caso de las tapas referentes a los lazos entre el PT y las FARCS o el oro de Cuba&#8221;. El cient\u00edfico pol\u00edtico Wanderley Guilherme dos Santos, del Instituto Universitario de Investigaci\u00f3n de R\u00edo de Janeiro (Iuperj, sigla en portugu\u00e9s), va m\u00e1s lejos a\u00fan: &#8220;Los medios son capaces de construir no solamente la agenda p\u00fablica de discusi\u00f3n, sino tambi\u00e9n la agenda del gobierno. Mientras que los partidos compiten por el poder, la gran prensa disputa el monopolio de decir qu\u00e9 hacer con el mismo. En las democracias estables, la capacidad de una tapa de revista o de un peri\u00f3dico de afectar la estabilidad institucional es reducid\u00edsima&#8221;.<\/p>\n<p>Todo se amplifica, seg\u00fan Hernandes, debido a la tendencia de las revistas a acercar a su lector del &#8220;usted&#8221;. &#8220;Es algo as\u00ed como: &#8216;nosotros somos su veh\u00edculo, y hablamos en nombre de la mayor\u00eda silenciosa que no aparece en los discursos intelectuales'&#8221;, a\u00f1ade Weltman, quien recuerda de qu\u00e9 manera los medios aprendieron durante los tiempos de censura a pasarle con precisi\u00f3n mensajes subliminales a su lector. Pero ahora lo hacen con otro sesgo ideol\u00f3gico y de mercado. &#8220;El p\u00fablico de Veja se siente inteligente porque lee la revista, porque forma parte del club: ser diferente que los otros sin tener que hacerse cargo de una forma ideol\u00f3gica. El periodismo le da al lector la confirmaci\u00f3n de un status, aunque, a decir verdad, la revista durante buena parte del tiempo est\u00e1 \u00fanicamente dici\u00e9ndole aquello que \u00e9l, el lector, pretende o\u00edr&#8221;. En una paradoja interesante: los portavoces de la objetividad, cuyas ventas se apoyan en la mentada exenci\u00f3n, son precisamente los m\u00e1s parciales. Weltman recuerda que Folha de S. Paulo\u00a0 cre\u00f3 el esp\u00edritu del &#8220;compromiso con el lector&#8221; para vender m\u00e1s y granjearse la fidelidad del p\u00fablico, un diario con &#8220;electorado&#8221;. &#8220;Veja est\u00e1 abusando de esa pr\u00e1ctica y obra ante su grupo con la l\u00f3gica de un partido: as\u00ed como hay quienes usan la estrella del PT en la solapa, usted cuenta con alguien que le diga que es lector de la revista.&#8221;<\/p>\n<p>Hay incluso quienes analicen las tapas por medio de sus colores y cortes de fotos, como Luciano Guimar\u00e3es, autor de As cores na m\u00eddia y docente de la Unesp. &#8220;En el periodismo brasile\u00f1o, durante la censura militar, el mensaje de entrel\u00edneas se consagr\u00f3 como forma de escapar al control. Hoy en d\u00eda no habr\u00eda m\u00e1s necesidad de eso. No obstante, se puede notar que tales recursos se utilizan actualmente para alterar de manera oscura el imaginario de aqu\u00e9llos que consumen media, principalmente en per\u00edodos que preceden al proceso electoral&#8221;, advierte. De este modo, acota el investigador, surge el uso del azul y el amarillo en las tapas cuyos temas eran positivos o ligados al gobierno anterior, cuyo partido usa dichos colores. En contraposici\u00f3n, el rojo aparece asociado, salvo excepciones, como el color de la negatividad, de la izquierda y, cuando se lo asocia al negro, est\u00e1 presente en las tapas que abordan la corrupci\u00f3n, ciertos golpes delictivos, etc. Otro factor importante es siempre\u00a0 &#8220;personalizar&#8221; las crisis con fotos de personalidades espec\u00edficas: la inflaci\u00f3n asociada al ministro de Hacienda, la corrupci\u00f3n a un determinado dirigente, etc. De preferencia, para acentuar su aspecto negativo, el retrato de la &#8220;crisis personificada&#8221; aparece en primer plano.<\/p>\n<p>De permanecer esta modalidad, la preferencia por el fait divers estar\u00e1 en cuarentena. Un estudio recientemente divulgado, que lleva por t\u00edtulo The State of News Media 2005, que configura una radiograf\u00eda de los media estadounidenses, revela que la estrategia de buscar temas gen\u00e9ricos y livianos no est\u00e1 dando m\u00e1s resultado. Por eso las revistas est\u00e1n perdiendo lectores que, al margen de tener una gama de revistas especializadas para poder escoger, ahora anhelan contenidos m\u00e1s densos. &#8220;Ac\u00e1 eso no sucede. Aunque no podemos estar seguros, pues la actual crisis pol\u00edtica re\u00fane el mercado y la ideolog\u00eda. Las revistas pueden manipular la informaci\u00f3n pol\u00edtico-partidaria-econ\u00f3mica y, al mismo tiempo, llamar la atenci\u00f3n en sus portadas a aqu\u00e9llos que est\u00e1n distantes de la pol\u00edtica, ya que la crisis de ahora es un espect\u00e1culo medi\u00e1tico puro&#8221;, asevera el cientista pol\u00edtico Eduardo Ferreira Souza, autor de Do sil\u00eancio \u00e0 sataniza\u00e7\u00e3o, de editorial Annablume. Para Caio T\u00falio Costa, ser\u00e1 complicado huir de las tapas asertivas, de opini\u00f3n. &#8220;Luego de dejarse estar con el concepto de objetividad, la industria de la comunicaci\u00f3n ha visto que ese ideal ha desgastado y procura ser verdaderamente objetiva. Pero, con ese mar de weblogs, sitios, etc., una red rastrera de opini\u00f3n, parcial, ha habido un reflujo, que reforz\u00f3 una vez m\u00e1s la necesidad de que la industria sea asertiva, aunque imparcial. Y eso es imposible&#8221;. En tanto, Kossoy es m\u00e1s pesimista a\u00fan: &#8220;Las portadas sobrias no sobreviven en una cultura que busca emoci\u00f3n y reality shows&#8221;. \u00c9ste es el dilema de la esfinge, sin compasi\u00f3n: &#8220;Te descifro y te devoro&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Qu\u00e9 hay por detr\u00e1s de las portadas de las revistas y de los peri\u00f3dicos","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[117],"class_list":["post-80442","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80442","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80442"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80442\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80442"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80442"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80442"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80442"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}