{"id":80449,"date":"2006-01-01T00:00:00","date_gmt":"2006-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/01\/01\/como-el-apoyo-necesario-para-crecer\/"},"modified":"2015-03-23T16:36:08","modified_gmt":"2015-03-23T19:36:08","slug":"como-el-apoyo-necesario-para-crecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/como-el-apoyo-necesario-para-crecer\/","title":{"rendered":"Como el apoyo necesario para crecer"},"content":{"rendered":"<p>Los percances de la educaci\u00f3n brasile\u00f1a muestran su contrapunto en el sistema de posgrado, cuyo desempe\u00f1o durante las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas encuentra parang\u00f3n en pocos pa\u00edses del mundo. Hoy en d\u00eda Brasil cuenta con casi tres mil carreras de posgrado reconocidas. En las mismas se recibieron 27 mil m\u00e1steres y 8 mil doctores en 2004. Y ellas componen una estructura de investigaci\u00f3n cient\u00edfica que hace que Brasil responder por el 45% de toda la producci\u00f3n cient\u00edfica de Latinoam\u00e9rica. Entre los a\u00f1os 1963 y 2004, el gobierno federal invirti\u00f3 11.100 millones de reales en valores actualizados en la concesi\u00f3n de becas de maestr\u00eda y doctorado. Alrededor del 60% dichas becas provino de la subvenci\u00f3n de la Capes (Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior) y el otro 40% del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq). En igual per\u00edodo, el estado de S\u00e3o Paulo, por medio de la FAPESP, invirti\u00f3 724 millones de d\u00f3lares (alrededor de 1.600 millones de reales) en becas en Brasil y en el exterior. La cantidad de carreras est\u00e1 creciendo a raz\u00f3n del 8,6% anual. Hasta comienzos de los a\u00f1os 1960 los programas de posgrado se resum\u00edan a algunas decenas de iniciativas aisladas e inspiradas en modelos diferentes. Se destacaban los de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), que segu\u00edan un modelo europeizado, y los de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), con acento estadounidense.<\/p>\n<p>Pero fue hace precisos 40 a\u00f1os que un dictamen del Consejo Federal de Educaci\u00f3n organiz\u00f3 el sistema en los moldes vigentes hasta la actualidad. Adopt\u00f3 una matriz flexible, similar a la existente en Estados Unidos, que divide el posgrado en dos categor\u00edas <em>stricto sensu<\/em>, orientada a la carrera acad\u00e9mica, y <em>lato sensu<\/em>, para los que trabajan en empresas y otras actividades y estipula las categor\u00edas de maestr\u00eda y doctorado, sin que la primera sea obligatoriamente un requisito para acceder a la segunda. Ese encuadre legal qued\u00f3 conocido como Dictamen Sucupira, en alusi\u00f3n a su relator, Newton Sucupira, profesor em\u00e9rito de la UFRJ. En la actualidad, a los 85 a\u00f1os de edad, Sucupira fue de la partida en un debate realizado el d\u00eda 2 de diciembre en la Fundaci\u00f3n Get\u00falio Vargas (FGV) de R\u00edo de Janeiro, que reuni\u00f3 a autoridades y expertos para discutir los 40 a\u00f1os del posgrado en Brasil. &#8220;El Dictamen Sucupira le asign\u00f3 un horizonte de crecimiento ordenado al posgrado en Brasil&#8221;, explica F\u00e1tima Bayma de Oliveira, docente de la FGV y organizadora del debate.<\/p>\n<p>Y si bien el Dictamen Sucupira cre\u00f3 el pavimento legal, el crecimiento del posgrado dependi\u00f3 tambi\u00e9n de otros atores y circunstancias. Aprovech\u00f3 por ejemplo la semilla plantada en la d\u00e9cada de 1950 por las fundaciones estadounidenses Ford y Rockefeller, que inauguraron de manera regular la distribuci\u00f3n de becas de posgrado en Brasil y en el exterior, de acuerdo con un criterio meritocr\u00e1tico. En los a\u00f1os 1970 hubo una pesada inversi\u00f3n del gobierno en la Capes, la agencia federal de subvenci\u00f3n y evaluaci\u00f3n del posgrado, vinculada al Ministerio de Educaci\u00f3n (MEC). &#8220;Lo que Brasil hizo en 40 a\u00f1os ning\u00fan otro pa\u00eds lo hizo tan r\u00e1pido. El sistema estadounidense se erigi\u00f3 a lo largo de 300 a\u00f1os&#8221;, dice Cl\u00e1udio de Moura Castro, presidente de la Capes entre 1979 y 1982.<\/p>\n<p>El despegue del sistema, dice Moura Castro, cont\u00f3 con el aliciente del inter\u00e9s del gobierno militar en desarrollar tecnolog\u00eda y la disponibilidad de una generaci\u00f3n de investigadores que sent\u00eda dificultades para construir su carrera acad\u00e9mica en las universidades encerradas en las antiguas c\u00e1tedras. &#8220;Los militares anhelaban el desarrollo tecnol\u00f3gico, y sab\u00edan que solamente se alcanza la tecnolog\u00eda con la inversi\u00f3n en ciencia. Apostaron a erigir un sistema meritocr\u00e1tico donde los mejores investigadores brasile\u00f1os tuvieran la posibilidad de estudiar en los mejores centros internacionales&#8221;, afirma. &#8220;Lo curioso es que el Ministerio de Educaci\u00f3n tuvo una participaci\u00f3n secundaria en este proceso. Los recursos proven\u00edan directamente del Ministerio de Planeamiento y de la entonces reci\u00e9n creada Financiadora de Estudios y Proyectos, la Finep&#8221;, dice Moura Castro. Pero hay un nombre que es bastante recordado en este periplo: el de Jos\u00e9 Pel\u00facio Ferreira, asesor del ministro de Planeamiento, Jo\u00e3o Paulo dos Reis Velloso, quien en los a\u00f1os 1970 presidi\u00f3 durante ocho a\u00f1os la Finep. Ferreira transform\u00f3 el Fondo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (FNDCT) en una herramienta econ\u00f3mica al servicio de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. En la d\u00e9cada de 1970, el FNDCT desembols\u00f3 alrededor de 1.200 millones de d\u00f3lares, siendo que alrededor del 70% de dicho valor se destin\u00f3 a la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en las universidades e institutos y a la construcci\u00f3n del parque de posgrado.<\/p>\n<p><strong>Con poder para crecer<br \/>\n<\/strong>La comunidad acad\u00e9mica comprendi\u00f3 la importancia de la inversi\u00f3n p\u00fablica y, aunque se opusiera al gobierno militar, se apropi\u00f3 de la iniciativa. El gran ejemplo fue la adhesi\u00f3n de los investigadores al sistema de evaluaci\u00f3n de las carreras de posgrado creado en 1976. Por esta v\u00eda, la Capes cambi\u00f3 de perfil y se convirti\u00f3 tambi\u00e9n en una agencia de evaluaci\u00f3n. Al margen de analizar la propuesta de creaci\u00f3n de nuevas carreras, empez\u00f3 a ocuparse de examinar los ya existentes, asign\u00e1ndoles notas, imponi\u00e9ndoles metas y cuantificando el desempe\u00f1o de sus docentes. Los evaluadores son docentes reclutados en otras instituciones. &#8220;Si la comunidad acad\u00e9mica no hubiera manifestado su adhesi\u00f3n a la idea, no lograr\u00edamos hacer la evaluaci\u00f3n en esos moldes&#8221;, dice Renato Janine Ribeiro, profesor de filosof\u00eda de la USP y actual director de evaluaci\u00f3n de la Capes. Se le atribuye a este sistema una de las claves del creciente perfeccionamiento del sistema de posgrado. Hasta mediados de los a\u00f1os 1990 las notas eran concedidas en una escala de cinco niveles, siendo los cursos nota A los mejores y los D y E pasibles de ser desacreditados. En los \u00faltimos a\u00f1os pas\u00f3 a obedecer a una escala de siete niveles, siendo las notas 5, 6 y 7 el despliegue de la antigua nota A. As\u00ed se hizo posible vislumbrar los matices de las mejores carreras e incentivarlas a mejorar cada vez m\u00e1s. En una estrategia conocida como &#8220;podar para crecer&#8221;, los evaluadores de la Capes llegan a sugerir que el programa evaluado desligue a los docentes que tienen baja productividad.<\/p>\n<p>El compromiso de la comunidad acad\u00e9mica explica por qu\u00e9 el sistema se perfeccion\u00f3, pese de los tropiezos de la econom\u00eda, la salida de los militares y el advenimiento de la democracia. En 1990, el por ese entonces presidente Fernando Collor anunci\u00f3 la extinci\u00f3n de la Capes, como parte de su proyecto de reforma administrativa que extingui\u00f3 empleos p\u00fablicos y autarqu\u00edas. Una movilizaci\u00f3n instant\u00e1nea de la comunidad acad\u00e9mica ante el Congreso Nacional, encabezada entre otros por los docentes Ana L\u00facia Gazzola, en la actualidad rectora de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), y Jorge Guimar\u00e3es, el actual presidente de la Capes, resucit\u00f3 la agencia.<\/p>\n<p>El debate sobre los 40 a\u00f1os del posgrado promovido por la FGV discuti\u00f3 los desaf\u00edos del sistema y el posgrado de los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Hubo consenso en cuanto a que con la evaluaci\u00f3n rigorosa solamente no ser\u00e1 suficiente como para garantizar la elevaci\u00f3n del desempe\u00f1o al mismo ritmo de los \u00faltimos a\u00f1os. Ser\u00e1 necesario invertir dinero fresco. El profesor Newton Sucupira critic\u00f3 la falta de recursos en las universidades, cosa que les impide implantar carreras de maestr\u00eda y doctorado en nuevas \u00e1reas. Tambi\u00e9n fue criticada la excesiva concentraci\u00f3n del sistema en el sur y el sudeste del pa\u00eds. Alrededor del 90% de los estudiantes de doctorado se encuentran en dichas regiones. Y entre las 163 universidades brasile\u00f1as, no m\u00e1s de una decena responde por casi la totalidad de la producci\u00f3n cient\u00edfica. Otra cuesti\u00f3n, esgrimida en el debate por Paulo Alc\u00e2ntara Gomes, rector de la Universidad Castelo Branco, es la t\u00edmida integraci\u00f3n entre las universidades y las empresas. &#8220;El modelo de desarrollo econ\u00f3mico del pa\u00eds privilegia la acci\u00f3n dentro de la universidad. A\u00fan no existen mecanismos de absorci\u00f3n de estas personas por parte del sector productivo&#8221;, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1990 los programas iniciaron una aproximaci\u00f3n con el sector productivo, mediante la creaci\u00f3n de maestr\u00edas profesionales, orientadas al perfeccionamiento de aquellos alumnos que no siguen la carrera acad\u00e9mica, sino que trabajan en empresas privadas y p\u00fablicas. Actualmente existen 155 de estas carreras.<\/p>\n<p>&#8220;Hasta el surgimiento de estas carreras, el perfeccionamiento de los profesionales insertos en empresas se hac\u00eda \u00fanicamente mediante cursos de posgrado lato sensu y MBA&#8217;s, que no son evaluados por la Capes ni tampoco tienen el rigor de las maestr\u00edas profesionales&#8221;, dice F\u00e1tima Bayma, de la FGV. Tales iniciativas, sin embargo, est\u00e1n todav\u00eda lejos de dar una respuesta consistente al reto de ubicar recursos humanos dentro de las empresas al servicio del perfeccionamiento de la innovaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda tres de cada cuatro doctores brasile\u00f1os trabajan en instituciones de ense\u00f1anza superior.<\/p>\n<p>La meta actual consiste en expandir m\u00e1s a\u00fan el sistema. Pese al desempe\u00f1o creciente, Brasil form\u00f3 4,6 doctores por cada 100 mil habitantes en 2003. El \u00edndice de Corea del Sur, uno de los pa\u00edses que m\u00e1s invierten en innovaci\u00f3n, fue de 14 doctores por cada 100 mil habitantes, la misma cifra de Estados Unidos. Los planes de la Capes son ambiciosos: pretende formar 16 mil doctores y 45 mil m\u00e1steres en 2010, casi el doble del contingente de egresados en 2003. &#8220;Algunos dicen que no hay mercado para tanta gente, pero yo no conozco a ning\u00fan doctor con formaci\u00f3n de calidad que est\u00e9 desempleado&#8221;, dice Jorge Guimar\u00e3es, presidente de la Capes. &#8220;Tampoco es cierto que sean cooptados por los pa\u00edses desarrollados. Alrededor del 95% de los becarios que est\u00e1n en el exterior vuelve.&#8221;<\/p>\n<p>Para alcanzar ese objetivo, la Capes saldr\u00e1 en busca de ayuda de parte de las empresas. &#8220;Subvencionamos al 60% de los becarios de posgrado y nuestra capacidad est\u00e1 llegando al l\u00edmite. Es que la cantidad de alumnos de maestr\u00eda crece un 11% al a\u00f1o y la de doctorado, un 8%&#8221;, dice Guimar\u00e3es. &#8220;Para que el sistema crezca, sellaremos sociedades con grandes empresas&#8221;, afirma. El Plan Nacional de Posgrado para el per\u00edodo 2005-2010 prev\u00e9 un refuerzo en la concesi\u00f3n de becas en las \u00e1reas vinculadas a las necesidades de la industria brasile\u00f1a. Habr\u00e1 m\u00e1s inversi\u00f3n en carreras de las \u00e1reas de biotecnolog\u00eda, semiconductores, software, nanotecnolog\u00eda y f\u00e1rmacos, entre otras, consideradas estrat\u00e9gicas en la pol\u00edtica industrial y de desarrollo tecnol\u00f3gico del gobierno nacional. Y esto sin alterar la estructura inaugurada por el Dictamen Sucupira. &#8220;Pretendemos duplicar la cantidad de doctores en 2010, pero la maestr\u00eda no perder\u00e1 importancia, como sucede en Europa&#8221;, dice Guimar\u00e3es. &#8220;Brasil solamente se queda atr\u00e1s de Estados Unidos en experiencia con carreras de maestr\u00eda y seguir\u00e1 apostando a este modelo, pues funciona bien y se alimenta de la iniciaci\u00f3n cient\u00edfica, que selecciona ya durante la carrera de grado a los buenos postulantes a seguir la carrera acad\u00e9mica&#8221;, afirma el presidente de la Capes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un balance al cabo de 40 a\u00f1os muestra el rol estrat\u00e9gico del posgrado en Brasil","protected":false},"author":475,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[785],"class_list":["post-80449","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/475"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80449"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80449\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80449"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}