{"id":80450,"date":"2006-01-01T00:00:00","date_gmt":"2006-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/01\/01\/cuando-los-estandares-eticos-estan-bajo-sospecha\/"},"modified":"2013-03-27T13:22:36","modified_gmt":"2013-03-27T16:22:36","slug":"cuando-los-estandares-eticos-estan-bajo-sospecha","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cuando-los-estandares-eticos-estan-bajo-sospecha\/","title":{"rendered":"Cuando los est\u00e1ndares \u00e9ticos est\u00e1n bajo sospecha"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_98175\" style=\"max-width: 234px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-98175\" title=\"art2738img1\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/01\/art2738img12.jpg\" width=\"224\" height=\"168\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/01\/art2738img12.jpg 224w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/01\/art2738img12-120x90.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>El proyecto analizaba los varios tipos de mosquitos transmisores de malaria<span class=\"media-credits\">EDUARDO CESAR<\/span><\/p><\/div>\n<p>La investigaci\u00f3n intitulada Heterogeneidad de vectores de malaria en el estado Amap\u00e1 fue interrumpida por decisi\u00f3n del Consejo Nacional de Salud (CNS) luego de que una serie de denuncias puso bajo sospecha los procedimientos \u00e9ticos del proyecto. Consejeros y representantes del CNS decidieron verificar in loco la acusaci\u00f3n de la fiscal\u00eda del municipio de Santana que apuntaba que los cient\u00edficos estar\u00edan utilizando como cobayos humanos a alrededor de 40 habitantes de la localidad de S\u00e3o Raimundo do Pirativa a cambio de un pago diario de 12 reales. La utilizaci\u00f3n de &#8220;carnadas humanas&#8221; en la investigaci\u00f3n y el pago por el servicio inflingen lo dispuesto en la Resoluci\u00f3n 196\/96 del CNS, que estipula las normas inherentes a aquellas investigaciones que involucren seres humanos.<\/p>\n<p>Las sospechas sorprendieron: la investigaci\u00f3n es coordinada por la ONG estadounidense Institutional Review Board, financiada por la Universidad de Florida\/ Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, e involucra a cient\u00edficos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), del Instituto Aggeu Magalh\u00e3es de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) e Institutos de Estudios y Investigaciones de Amap\u00e1. Asimismo, el proyecto hab\u00eda sido aprobado por el comit\u00e9 de \u00e9tica en investigaci\u00f3n de la Fiocruz y por la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en Investigaci\u00f3n del CNS. &#8220;Cuando la investigaci\u00f3n se aprob\u00f3 en 2001, no se mencionaba el pago a colaboradores ni su utilizaci\u00f3n como carnadas humanas&#8221;, dice Gisele Saddi Tanus, que representa al segmento de los usuarios en el consejo.<\/p>\n<p>El proyecto, que tiene como objetivo analizar los diversos tipos de transmisores del paludismo en la regi\u00f3n, deber\u00eda concluir en marzo de 2006, dice Jos\u00e9 Maria Soares Barata, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la USP, consultor del proyecto. Los resultados aportar\u00e1n medidas de prevenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El protocolo de la investigaci\u00f3n prev\u00e9 que los mosquitos se capturen vivos, se los marque y despu\u00e9s se los libere para que se pueda evaluar su tiempo de vida. &#8220;Tenemos colectores en tres comunidades. Adem\u00e1s de S\u00e3o Raimundo, tambi\u00e9n en S\u00e3o Jo\u00e3o y Santo Ant\u00f4nio&#8221;, comenta M\u00e9rcia Arruda, investigadora del Instituto Aggeu Magalh\u00e3es. Estos colectores &#8211; todos adultos, alfabetizados y con m\u00e1s de 18 a\u00f1os &#8211; fueron capacitados para capturar mosquitos con el auxilio de un tubo de vidrio. &#8220;Ellos sab\u00edan que el mosquito deb\u00eda ser capturado antes de picar. No aceptamos insectos con sangre&#8221;. Todos firmaron t\u00e9rminos de consentimiento y, seg\u00fan ella garantiza, sab\u00edan del riesgo de exposici\u00f3n. Percib\u00edan a decir verdad 20 reales a modo de auxilio de alimentaci\u00f3n y transporte.<\/p>\n<p>La Resoluci\u00f3n 196 reconoce que cualquier investigaci\u00f3n con seres humanos reviste riesgos. No obstante, se los admite cuando permiten entender, prevenir o aliviar un problema que afecte el bienestar de los sujetos o de la comunidad, y cuando los beneficios sean mayores que los perjuicios. &#8220;Al cabo de tres a\u00f1os, tan solo cinco de nuestros voluntarios contrajeron malaria, es decir, un 8% del total de casos registrados en la regi\u00f3n&#8221;, dice Alan Kardec Galardo, responsable de la investigaci\u00f3n en Amap\u00e1.<\/p>\n<p>Sin embargo las denuncias dan cuenta de que, en 2003, 20 colectores fueron invitados a alimentar con su propia sangre a alrededor de cien mosquitos para la marcaci\u00f3n y la recaptura, lo que no estaba previsto en el proyecto. Robert Zimmerman, de la Universidad de Florida, uno de los coordinadores del proyecto, cont\u00f3 en entrevista concedida al diario O Estado de S. Paulo que los recolectores fueron expuestos a las picaduras de mosquitos por un breve per\u00edodo de tiempo, con la intenci\u00f3n de evaluar la sobrevida de los insectos. &#8220;Nos dimos cuenta de que no era una buena idea&#8221;, afirm\u00f3. Seg\u00fan consta, ninguno de los veinte voluntarios sometidos a las picaduras habr\u00eda contra\u00eddo paludismo. Zimmerman afirm\u00f3 que no ve problemas en utilizar carnadas humanas, que est\u00e1 sorprendido y que las quejas son infundadas. &#8220;Trabajo con malaria desde 1986&#8221;, argument\u00f3. Los investigadores brasile\u00f1os se sintieron enga\u00f1ados. &#8220;El protocolo de la investigaci\u00f3n no preve\u00eda eso&#8221;. Cabe ahora al CNS y a la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos del Senado investigar la verdad de los hechos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El Consejo Nacional de Salud suspende la investigaci\u00f3n sobre el paludismo en el estado de Amap\u00e1","protected":false},"author":475,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-80450","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/475"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80450"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80450\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80450"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80450"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}