{"id":80455,"date":"2006-01-01T10:30:00","date_gmt":"2006-01-01T12:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/01\/01\/los-primos-de-luzia\/"},"modified":"2015-07-17T15:20:06","modified_gmt":"2015-07-17T18:20:06","slug":"los-primos-de-luzia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-primos-de-luzia\/","title":{"rendered":"Los primos de Luzia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_98223\" style=\"max-width: 202px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-98223\" title=\"art2743img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/01\/art2743img12.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"224\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/01\/art2743img12.jpg 192w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/01\/art2743img12-120x140.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">WALTER NEVES<\/span>Cr\u00e1neo hallado en el sitio de Sumidouro por Lund hace 160 a\u00f1os: rasgos similares a los de Luzia<span class=\"media-credits\">WALTER NEVES<\/span><\/p><\/div>\n<p>La familia de Luzia no para de crecer. Luzia es el cr\u00e1neo de una joven prehist\u00f3rica rescatado en Pedro Leopoldo, localidad de los alrededores de Belo Horizonte, Minas Gerais, Brasil, hace 30 a\u00f1os, que actualmente figura como un de los m\u00e1s antiguos despojos de los colonizadores iniciales de las Am\u00e9ricas. La \u00faltima camada de vestigios humanos incorporados al clan corresponde a 31 cr\u00e1neos hallados hace 160 a\u00f1os por el naturalista dan\u00e9s Peter Lund (1801-1880) en la caverna de Sumidouro, uno de los sitios arqueol\u00f3gicos de la regi\u00f3n de Lagoa Santa (Minas Gerais), la tierra de Luzia. Los cr\u00e1neos, bien preservados, se encuentran en el Museo de Zoolog\u00eda de la Universidad de Copenhague. Y fueron examinados personalmente por el bioarque\u00f3logo Walter Neves, del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IB\/ USP). Y clasificados con la ayuda de un modelo computacional como pertenecientes a los paleoindios con rasgos similares a los de Luzia, cuya edad es de aproximadamente 11 mil a\u00f1os: nariz y \u00f3rbitas oculares anchas, mejillas proyectadas hacia adelante y cabeza estrecha y alargada. &#8220;Con el material del Lund, tenemos ahora datos sobre las caracter\u00edsticas f\u00edsicas de 81 cr\u00e1neos de Lagoa Santa, la mayor muestra de esqueletos antiguos de las Am\u00e9ricas&#8221;, dice Neves, quien el 12 de diciembre de 2005 public\u00f3 un art\u00edculo sobre el tema en la edici\u00f3n electr\u00f3nica de la revista cient\u00edfica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).<\/p>\n<p>Este conjunto de osamentas de la Prehistoria brasile\u00f1a, compuesto por 42 hombres y 39 mujeres, con edades estimadas o datadas en entre 7.500 y 11 mil a\u00f1os, desaf\u00eda la teor\u00eda m\u00e1s aceptada sobre los primeros habitantes del Nuevo Mundo. Los cr\u00e1neos de la regi\u00f3n de Minas Gerais apuntan que los primeros conquistadores de las Am\u00e9ricas ten\u00edan al igual que Luzia facciones semejantes a las de los actuales abor\u00edgenes de Australia y negros de \u00c1frica, aunque sea imposible saber cu\u00e1l era su color de piel, si era clara o era oscura. De cualquier manera, eran muy diferentes a los pueblos de origen asi\u00e1tico, con sus rasgos orientales (mongoloides), que normalmente son descritos por los antrop\u00f3logos m\u00e1s tradicionalistas como los primeros humanos que pusieron sus pies en nuestro continente. Para catalogar estas ocho decenas de cr\u00e1neos de la zona como semejantes en t\u00e9rminos de constituci\u00f3n f\u00edsica a los habitantes actuales del Subsahara y de Ocean\u00eda, Neves, con la ayuda de varios modelos computacionales, compar\u00f3 alrededor de 50 par\u00e1metros morfol\u00f3gicos de los esqueletos con las medidas t\u00edpicas de los principales grupos \u00e9tnicos que componen actualmente la poblaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>Desde 1989, el investigador de la USP y sus colaboradores esgrimen la tesis de que las Am\u00e9ricas fueron colonizadas por dos corrientes migratorias de cazadores y recolectores, ambas provenientes de Asia, probablemente por el estrecho de Bering, pero cada una de ellas compuesta por grupos biol\u00f3gicos distintos. La primera habr\u00eda llegado hace 14 mil a\u00f1os, y sus miembros tendr\u00edan una apariencia similar a la de Luzia. Con todo, por razones que a\u00fan se ignoran, todos sus descendientes parecen haberse extinguido despu\u00e9s de vivir ac\u00e1 durante algunos miles de a\u00f1os, no habiendo hoy en d\u00eda un solo indio con rasgos similares a los de los antiguos habitantes de Lagoa Santa. El segundo grupo que ingres\u00f3 en el Nuevo Mundo habr\u00eda sido el de los pueblos mongoloides, hace aproximadamente unos 11 mil a\u00f1os, de los cuales descienden actualmente todas las tribus ind\u00edgenas de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>La tesis de Neves es conocida como &#8220;Modelo de los dos componentes biol\u00f3gicos principales&#8221;. Neves, que desarrolla sus investigaciones con un financiamiento en el marco de un Proyecto Tem\u00e1tico de la FAPESP, siempre recibi\u00f3 la acusaci\u00f3n de sus cr\u00edticos de basarse en una muestra reducida de cr\u00e1neos. Sus detractores dec\u00edan que el brasile\u00f1o hab\u00eda\u00a0 formulado una teor\u00eda de la colonizaci\u00f3n del continente basada en el an\u00e1lisis de un \u00fanico cr\u00e1neo, Luzia, cuyos rasgos f\u00edsicos ser\u00edan una aberraci\u00f3n, una excepci\u00f3n, y no la regla entre los pueblos de la Prehistoria de las Am\u00e9ricas. &#8220;Pero actualmente nuestra hip\u00f3tesis se fundamenta en m\u00e1s de 80 cr\u00e1neos de Lagoa Santa&#8221;, explica Mark Hubbe, alumno de doctorado de Neves y coautor del trabajo publicado en PNAS. &#8220;Es dif\u00edcil que sigan ahora argumentando que nuestra muestra es tendenciosa.&#8221;<\/p>\n<p>Pero, \u00bflos habitantes prehist\u00f3ricos del vecindario de la capital de Minas Gerais no podr\u00edan ser fruto de condiciones geogr\u00e1ficas espec\u00edficas de esa regi\u00f3n, habiendo forjado sus caracter\u00edsticas f\u00edsicas all\u00ed mismo, siendo en tal caso poco representativos de la constituci\u00f3n biol\u00f3gica de los primeros colonizadores que se instalaron en otras partes de las Am\u00e9ricas? Neves considera esa hip\u00f3tesis poco probable.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de las tierras de Minas Gerais<br \/>\n<\/strong>Para \u00e9l, los rasgos f\u00edsicos presentes en Luzia y sus contempor\u00e1neos deben haber surgido antes de que el Homo sapiens cruzase el estrecho de Bering, es decir, cuando el hombre todav\u00eda estaba del otro lado, en \u00c1frica y Asia. &#8220;Alteraciones en el formato del cr\u00e1neo s\u00f3lo se dan de manera significativa en raz\u00f3n de cambios ambientales extremos&#8221;, afirma el investigador. Pero hay un dato favorable a la teor\u00eda de que la poblaci\u00f3n de Lagoa Santa no estaba confinada a esas tierras: antiguas osamentas humanas de edad y formas similares a las de los &#8220;parientes&#8221; de Luzia ya se han encontrado en otras partes del territorio nacional, como en S\u00e3o Paulo y en Bah\u00eda, e incluso en el exterior (Chile, Colombia, M\u00e9xico e incluso en Estados Unidos).<\/p>\n<p>Pese a las crecientes evidencias de que los pueblos mongoloides no fueron los \u00fanicos que colonizaron nuestro continente, y quiz\u00e1s ni siquiera hayan sido los primeros en cruzar Bering, algunas cuestiones referentes a la llegada del hombre al Nuevo Mundo siguen estando en abierto. Al margen de las l\u00edneas m\u00e1s conservadoras de la arqueolog\u00eda, en especial la estadounidense, que aboga a favor de la existencia de una sola oleada migratoria rumbo a Am\u00e9rica hace alrededor de 11.500 a\u00f1os, compuesta de cazadores de rasgos mongoloides, los datos de la biolog\u00eda molecular sobre la poblaci\u00f3n inicial del Nuevo Mundo tampoco coinciden con las tesis de Neves. El an\u00e1lisis del ADN de las tribus actualmente presentes desde Alaska a la Patagonia sugieren que los primeros colonizadores llegaron ac\u00e1 hace entre 12 mil y 35 mil a\u00f1os, antes de lo que plantea la mayor\u00eda de los arque\u00f3logos. En s\u00edntesis, y m\u00e1s all\u00e1 de los recientes y significativos avances, la discusi\u00f3n relativa a la llegada del hombre a Am\u00e9rica sigue estando lejos de haber llegado a su fin.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Or\u00edgenes y microevoluci\u00f3n del hombre en Am\u00e9rica: un abordaje paleoantropol\u00f3gico<br \/>\n<em><strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong><\/em>Proyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<strong><em>Coordinador<br \/>\n<\/em><\/strong>Walter Neves &#8211; Instituto de Biociencias de la USP<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>R$ 1.473.126,88 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cr\u00e1neos refuerzan la teor\u00eda de que pueblos de biolog\u00eda distinta colonizaron las Am\u00e9ricas","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-80455","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80455","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80455"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80455\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80455"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}