{"id":80465,"date":"2006-01-01T00:00:00","date_gmt":"2006-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/01\/01\/amor-en-venta\/"},"modified":"2016-01-28T16:19:11","modified_gmt":"2016-01-28T18:19:11","slug":"amor-en-venta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/amor-en-venta\/","title":{"rendered":"Amor en venta"},"content":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 es lo que motiva a una mujer a convertirse en prostituta es una discusi\u00f3n antigua. \u00bfPura necesidad o algo m\u00e1s, que incluye placer? \u00bfDesv\u00edo de conducta? \u00bfDemonizaci\u00f3n? \u00c9stas son tan s\u00f3lo algunas cuestiones de car\u00e1cter moral (y religioso) que siempre surgen cuando el tema es la prostituci\u00f3n. Sin embargo, una serie de tesis desarrolladas en el N\u00facleo de Estudio de G\u00e9nero &#8211; Pagu, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), no solamente imprime seriedad acad\u00e9mica al tema sino que tambi\u00e9n revela la sorprendente complejidad de ese amplio universo marginal, poco glamouroso, violento y que implica incluso el descaso del poder p\u00fablico en lo que hace a combatir el turismo sexual internacional en el pa\u00eds, por ejemplo.<\/p>\n<p>A partir de la mirada de la antropolog\u00eda y de las ciencias sociales, muestra tambi\u00e9n otro aspecto de la presencia del hombre en este contexto que va m\u00e1s all\u00e1 de la clientela &#8211; comerciantes, explotadores de mujeres, etc. \u00c9ste es el tema de <em>Los hombres de Vila: un estudio sobre las relaciones de g\u00e9nero en un universo de prostituci\u00f3n femenina<\/em>. Esta tesis doctoral, defendida en febrero de 2005 por Elisiane Nelcina Pasini, trata las convenciones de masculinidad y feminidad en la Vila Mimosa, un punto tradicional de la prostituci\u00f3n de bajos recursos en el centro de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>En un lento proceso de acercamiento e investigaci\u00f3n, ella apunt\u00f3 a comprender la diversidad de hombres que son llevados al lugar por diferentes motivaciones: sociabilidad, masculinidad, trabajo y sexo. Arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que parte de esos frecuentadores termina asumiendo diversos roles, tales como los de clientela, novio, amante, marido, protector e incluso un &#8220;privilegiado&#8221; &#8211; situaciones que los mantienen presentes regularmente en el lugar.<\/p>\n<p>En el caso carioca, explica la autora, la protecci\u00f3n-cuidado forma un modelo de masculino al que denomina &#8220;proveedor simb\u00f3lico&#8221;, fundamental en el universo de valores de la prostituci\u00f3n. Est\u00e1 asociado al sustento econ\u00f3mico y sobre todo a la posibilidad de otorgar un status distintivo al receptor de la provisi\u00f3n. Al plantear este debate, Elisiane pretende develar elementos que van m\u00e1s all\u00e1 del mundo de la prostituci\u00f3n, de modo tal de mostrar medios que ayuden a entender pr\u00e1cticas de relaciones de g\u00e9nero en otros contextos sociales.<\/p>\n<p>Doctora en ciencias sociales egresada de la Unicamp, con maestr\u00eda en antropolog\u00eda social tambi\u00e9n de dicha universidad y cient\u00edfica social de la Universidad Federal Grande do Sul (UFRGS), ella estudia la prostituci\u00f3n desde hace casi diez a\u00f1os. Entre 1996 y 1997 investig\u00f3 el tema en las calles centrales de Porto Alegre. Durante los dos a\u00f1os siguientes hizo lo propio en la zona de la calle Augusta, en S\u00e3o Paulo. El inter\u00e9s por esa zona carioca surgi\u00f3 cuando se dio cuenta de que aquel era un lugar posible para conversar con los hombres, toda vez que ellos circulaban por los mismos puntos a los cuales ella ten\u00eda acceso. Not\u00f3 que podr\u00eda observar tanto su interacci\u00f3n con las mujeres y con los otros hombres, &#8220;como as\u00ed tambi\u00e9n con la infinidad de sujetos sociales que forman parte del contexto estudiado&#8221;.<\/p>\n<p>Vila Mimosa naci\u00f3 de la continuidad de una de las m\u00e1s conocidas \u00e1reas de prostituci\u00f3n femenina de R\u00edo de Janeiro, la antigua Zona do Mangue. Despu\u00e9s de conflictos, expropiaciones de establecimientos de prostituci\u00f3n y la casi extinci\u00f3n del lugar, hubo una revitalizaci\u00f3n de las actividades del ejercicio de la prostituci\u00f3n a partir de 1979, cuando se dio el traslado de Mangue a Vila Mimosa. El nombre del nuevo sito tendr\u00eda que ver con el barrio en el cual las prostitutas se instalaron inicialmente. Diez a\u00f1os despu\u00e9s, ser\u00eda nuevamente trasladado de lugar, pero preservando el t\u00edtulo anterior.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n la llev\u00f3 a percatarse acerca de la gran importancia y constante presencia de los clientes como parte constituyente del universo de la prostituci\u00f3n. Seg\u00fan ella, aun con su importancia, estos sujetos eran poco conocidos. &#8220;La b\u00fasqueda de relaciones sexuales es una, pero ni por asomo es la principal entre las innumerables razones que llevan a estos hombres a Vila Mimosa&#8221;. Elisiane hace hincapi\u00e9 en que los frecuentadores no son precisamente el foco de la tesis, sino antes los individuos emp\u00edricos de los cuales ella parti\u00f3 para discutir cuestiones de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>Durante muchas noches, en diferentes horarios y d\u00edas de la semana, la investigadora convers\u00f3 con hombres y mujeres. &#8220;Hice de los lugares donde realizan la actividad de prostituci\u00f3n mi campo de investigaci\u00f3n: mantuve charlas individuales o en grupos, observ\u00e9 la rutina y tambi\u00e9n convers\u00e9 sobre el cotidiano fuera de all\u00ed&#8221;. Les escuch\u00f3 a las informantes decir qu\u00e9 cocinaban, la hora en que levantaban, los problemas con los hijos, las cuentas por pagar, las compras,\u00a0 el mal humor, la espera del \u00f3mnibus, los productos de belleza, las peleas, etc.<\/p>\n<p>Elisiane comenta que el estudio le aport\u00f3 indagaciones sobre lo que empez\u00f3 a construir en las otras dos investigaciones etnogr\u00e1ficas que realiz\u00f3 en Porto Alegre y S\u00e3o Paulo. En la primera arrib\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que el hombre marido, cafishio o cliente antiguo era quien proteg\u00eda, prove\u00eda econ\u00f3micamente o en la parte afectiva y marcaba una diferencia de status entre las prostitutas. En la otra, quien proteg\u00eda a la prostituta era una mujer, su compa\u00f1era afectiva o la madame, la &#8220;due\u00f1a del punto&#8221; &#8211; del lugar donde se espera y se negocia la prostituci\u00f3n. Con todo, en Vila Mimosa, ese rol es masculino.<\/p>\n<p>Hab\u00eda otras motivaciones para estar all\u00ed adem\u00e1s de la mera b\u00fasqueda de sexo: conversar, tomar, mirar a las mujeres, mientras que otros manten\u00edan alg\u00fan tipo de trabajo, como due\u00f1os o encargados de establecimientos, taxistas y vendedores, entre otros. Posteriormente ella reuni\u00f3 algunos elementos que compon\u00edan agenciamientos de esos diferentes modelos de masculinidad: no pagar para relacionarse sexualmente con una prostituta; quedarse m\u00e1s tiempo en la habitaci\u00f3n; recibir y mostrar p\u00fablicamente los privilegios de una prostituta; diferenciarse de la figura del cliente; proveer mujeres; obligar a la prostituta que se convirti\u00f3 en su esposa a no prostituirse; no sentir celos; defender su honor; relacionarse con mujeres y gastar dinero con las prostitutas.<\/p>\n<p>Entre las conclusiones posibles, Elisiane observa que es &#8220;incre\u00edble&#8221; notar que el debate de la prostituci\u00f3n a\u00fan hoy en d\u00eda sigue bas\u00e1ndose en reglas construidas por la Iglesia. O sea, por un moralismo social, en una divisi\u00f3n entre el ciudadano de bien y el de mal, sin soslayar el lugar que la sexualidad de las mujeres ocupa en la sociedad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Asimismo, prosigue, en el \u00e1rea de la antropolog\u00eda los estudios sobre el tema son escasos, principalmente al tratar de los hombres dentro de la prostituci\u00f3n femenina. &#8220;Siempre quise realizar una investigaci\u00f3n que demostrase aquello que las prostitutas con quienes conviv\u00ed me mostraban: que eran mujeres de pr\u00e1cticas comunes de la vida vivida. Con eso quiero decir que manten\u00edan relaciones afectivas o no, familias, usaban o no preservativos, hac\u00edan compras, ten\u00edan problemas, alegr\u00edas y elecciones.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Turismo sexual<br \/>\n<\/strong>Otro aspecto poco analizado de la prostituci\u00f3n se convirti\u00f3 en objetivo de una reveladora investigaci\u00f3n de Adriana Piscitelli, una de las coordinadoras del Pagu. &#8220;Entre la prostituci\u00f3n y los noviazgos de veranos: g\u00e9nero y sexualidad en el contexto del turismo sexual, en Fortaleza&#8221;, realizada entre 1999 y 2002. Partiendo de la perspectiva antropol\u00f3gica, procur\u00f3 comprender los significados adjudicados a la sexualidad en el contexto del turismo sexual internacional en la capital de Cear\u00e1.<\/p>\n<p>El estudio explor\u00f3 las interrelaciones entre turistas extranjeros y mujeres nativas, en la modalidad de ese estilo de turismo en la ciudad, heterosexual. Fueron ocho meses de investigaci\u00f3n en diversos tipos de fuentes, observaci\u00f3n y entrevistas realizadas, sobre todo con mujeres de estratos bajos y medios, que manten\u00edan relaciones amorosas-sexuales con visitantes de otros pa\u00edses, principalmente europeos.<\/p>\n<p>Adriana tambi\u00e9n convers\u00f3 con hombres de diversas nacionalidades que llegaron motivados por la b\u00fasqueda de sexo y con extranjeros que, fascinados por su experiencia como turistas, fijaron residencia en la ciudad. Ella constat\u00f3 que las chicas involucradas en el turismo sexual se ubicaban en la franja de los 20 a los 30 a\u00f1os. Algunas admitieron ser &#8220;trabajadoras del sexo&#8221;. Otras no se consideraban prostitutas y compart\u00edan el deseo de obtener proyecci\u00f3n social a partir de las relaciones y, muchas veces, migrar a Europa como esposas.<\/p>\n<p>La antrop\u00f3loga not\u00f3 que el universo masculino estaba integrado por forasteros de edades, niveles de ingresos y escolaridades diversos. Estaban aqu\u00e9llos que buscaban sexo barato o gratis en una gama de relaciones. Otros quer\u00edan aproximaciones m\u00e1s estables &#8211; como amantes de largo plazo o incluso en la condici\u00f3n de esposos. &#8220;Los contactos establecidos en ese universo demostraron que g\u00e9nero y raza &#8216;actuaron&#8217; como agentes metaf\u00f3ricos del poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico y cultural inherente a estas relaciones transnacionales&#8221;, explica.<\/p>\n<p>Para la profesora de la Unicamp, estas dos categor\u00edas desempe\u00f1aron un rol activo en los procedimientos a trav\u00e9s de los cuales las nativas y los nativos eran hechos inferiores y los extranjeros privilegiados. &#8220;Con todo, en relaciones que eran en t\u00e9rminos globales una expresi\u00f3n de la posici\u00f3n subordinada de esas mujeres, muchas de ellas, al incorporar la extremada sensualidad atribuida a ellas, abr\u00edan caminos que desestabilizaban criterios lineales de desigualdad, negociando, sobre la base de la sexualizaci\u00f3n de las cuales eran objeto, su acceso a los beneficios materiales y su posici\u00f3n en esas relaciones&#8221;. Eso sucedi\u00f3 no solamente en el nivel micro de las relaciones de esas parejas, sino de modo tal de obtener tambi\u00e9n una ampliaci\u00f3n de sus esferas de influencia en el plano local.<\/p>\n<p>En una segunda etapa, Adriana llev\u00f3 a cabo un seguimiento de las trayectorias de las chicas de la investigaci\u00f3n anterior que migraran en ese contexto, con turistas sexuales. En la tesis &#8220;Paisajes sexuales: im\u00e1genes de Brasil\u00a0 en el marco del turismo sexual internacional&#8221;, concluida este a\u00f1o, ella avanz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en el tema y centr\u00f3 su investigaci\u00f3n en la creaci\u00f3n y en la transmisi\u00f3n de im\u00e1genes de los pa\u00edses blancos de turismo sexual que circulan entre viajeros en busca de sexo, trasmitidas en sitios espec\u00edficos de internet en los cuales tienen lugar discusiones e intercambios de informaciones entre turistas sexuales. &#8220;Mi objetivo central fue analizar las intersecciones entre g\u00e9nero y nacionalidad y otras diferenciaciones presentes en esos textos, considerando particularmente las conceptuaciones de los turistas que eligen el nordeste de Brasil\u00a0 como destino de vacaciones.&#8221;<\/p>\n<p>El foco de su an\u00e1lisis fue el sitio World sex archives, desde dos aspectos: por ser el espacio virtual m\u00e1s citado por turistas en busca de sexo entrevistados en Fortaleza, durante la producci\u00f3n de la primera tesis, y la enorme riqueza de material en \u00e9l difundido cuando se lo compara con otros sitios an\u00e1logos. &#8220;Orientada por el inter\u00e9s en comprender de qu\u00e9 manera ciertas regiones pobres del mundo atraen turistas en busca de sexo, mientras que otras tambi\u00e9n pobres y relativamente cercanas no lo hacen, y preocupada en comprender la din\u00e1mica de circulaci\u00f3n de esos viajeros, recab\u00e9 y analic\u00e9 de manera extensiva el material (texto y fotograf\u00edas) relativo a diversos pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur difundido entre octubre de 2003 y agosto de 2005.&#8221;<\/p>\n<p>Lejos de actuar como sustituto de la sexualidad, concluy\u00f3 ella, el sitio viabiliza la materializaci\u00f3n del contacto sexual entre viajeros en busca de sexo y mujeres locales. El World sex archives funciona como un espacio de &#8220;socializaci\u00f3n&#8221; colectiva, orienta a escala global, &#8220;la recreaci\u00f3n de c\u00f3digos de sexualidad y masculinidad asociados a la supremac\u00eda blanca y a una cierta idea de lo occidental&#8221;. Por la descripci\u00f3n de Adriana, el material muestra que la pr\u00e1ctica del sexo distanciado del afecto adquiere importancia en la manutenci\u00f3n de las desigualdades, permeando este tipo de consumo de sexo, e indica que las alteraciones en la geograf\u00eda de los circuitos mundiales de turismo sexual est\u00e1n vinculadas con una serie de factores, en los cuales el empobrecimiento de los pa\u00edses del Hemisferio Sur es un aspecto de la mayor relevancia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Analizan la figura del hombre en el universo de la prostituci\u00f3n femenina","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-80465","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80465"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80465\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80465"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}