{"id":80475,"date":"2006-02-01T00:00:00","date_gmt":"2006-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/02\/01\/todo-era-mentira\/"},"modified":"2013-03-21T07:25:43","modified_gmt":"2013-03-21T10:25:43","slug":"todo-era-mentira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/todo-era-mentira\/","title":{"rendered":"Todo era mentira"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/02\/01\/todo-era-mentira\/era-tudo-mentira-4\/\" rel=\"attachment wp-att-84687\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-84687\" title=\"\" alt=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/Era-tudo-mentira2.jpg\" width=\"262\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/Era-tudo-mentira2.jpg 262w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/Era-tudo-mentira2-120x137.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/Era-tudo-mentira2-250x286.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 262px) 100vw, 262px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">H\u00c9LIO DE ALMEIDA<\/span><\/a>La noticia de que las investigaciones sobre la clonaci\u00f3n humana desarrolladas por el surcoreano Woo-Suk Hwang no pasaban de un fraude caus\u00f3 perplejidad en todo el mundo. At\u00f3nitos, muchos cient\u00edficos se preguntaban cu\u00e1l habr\u00eda sido el motivo que llevara a un investigador respetado en su pa\u00eds a montar una farsa que, tarde o temprano, ser\u00eda inevitablemente develada. No faltaron incursiones en el terreno de la psiquiatr\u00eda, pero el problema se situaba precisamente en el campo de la \u00e9tica.<\/p>\n<p>&#8220;En busca del Santo Grial de la ciencia, que es el clon, perpetr\u00f3 la estafa. Tenemos que comprender que el cient\u00edfico, considerado un \u00e1ngel en el siglo XIX, tiene que ser visto como un ser humano vanidoso y lleno de ambiciones&#8221;, justifica Jos\u00e9 Eduardo de Siqueira, presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica.\u00a0El hecho es que, en dos art\u00edculos publicados en la prestigiosa revista <em>Science<\/em>, en 2004 y 2005, Hwang describi\u00f3, por primera vez, la clonaci\u00f3n de embriones humanos.<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 que, a partir de ellos, obtuvo cepas de c\u00e9lulas madre\u00a0 embrionarias humanas, lo que comprobar\u00eda la validad de la clonaci\u00f3n terap\u00e9utica. El hecho tuvo una repercusi\u00f3n espectacular y fue considerado un\u00a0 hito, ya que abr\u00eda las perspectivas reales para la terapia celular.\u00a0En noviembre del a\u00f1o pasado surgieron denuncias en la prensa surcoreana de que Hwang hab\u00eda coaccionado a mujeres que formaban parte de su equipo a donar \u00f3vulos para el estudio &#8220;y les pag\u00f3 algo alrededor de los 1.400 millones de d\u00f3lares&#8221;, lanzando sospechas sobre el uso de procedimientos anti\u00e9ticos en el desarrollo de las investigaciones.<\/p>\n<p>Ese hecho ocasion\u00f3 una investigaci\u00f3n del Consejo de Revisi\u00f3n Institucional de los Comit\u00e9s de \u00c9tica del Hospital Universitario de Hanyang y de la Universidad Nacional de Se\u00fal.\u00a0En diciembre, el propio Hwang inform\u00f3 a <em>Science<\/em> sobre errores &#8220;no intencionales&#8221; en cuatro im\u00e1genes publicadas por la revista que habr\u00edan salido duplicadas. D\u00edas despu\u00e9s, los editores recibieron una carta de uno de los 24 autores del art\u00edculo publicado en 2005 \u2013\u00a0Gerald Schatten, del Centro M\u00e9dico de la Universidad de Pittsburg \u2013\u00a0pidiendo que su nombre fuera retirado de la revista.<\/p>\n<p>Al final de diciembre, la Universidad Nacional de Se\u00fal constat\u00f3 &#8220;mala conducta cient\u00edfica&#8221;, involucrando datos espec\u00edficos de ADN y afirmaciones no verificables sobre el n\u00famero de cepas de las c\u00e9lulas madre efectivamente creadas.\u00a0El informe preserv\u00f3 solamente los estudios que dieron como resultado la producci\u00f3n del primer clon de un perro, el <em>afghan hound Snuppy<\/em>, presentado el a\u00f1o pasado. Hwang ahora podr\u00e1 ser acusado criminalmente por el uso indebido de presupuestos p\u00fablicos, ya que su laboratorio consumi\u00f3 65 millones del gobierno de Corea del Sur.<\/p>\n<p><strong>De regreso al pasado<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de sorprender, la constataci\u00f3n de la farsa coloc\u00f3 las investigaciones sobre la clonaci\u00f3n terap\u00e9utica de regreso al punto de partida, al menos en t\u00e9rminos de publicaciones. &#8220;Esos estudios podr\u00edan traer informaciones importantes sobre el comportamiento de los genes&#8221;, afirma Mayana Zatz, genetista y coordinadora del Centro de Estudios del Genoma Humano de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>&#8220;Fue una l\u00e1stima&#8221;, comenta Rosalia Mendez Otero, investigadora de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). &#8220;Si fuera verdad, ser\u00eda un gran avance en las investigaci\u00f3n con c\u00e9lulas madre por tratarse de un m\u00e9todo m\u00e1s r\u00e1pido y f\u00e1cil de obtener cepas.&#8221; Mendez Otero recuerda, no obstante, que Hwang no estaba solo en esa tarea y que no todo est\u00e1 perdido. &#8220;Otros grupos, como el que clon\u00f3 a la oveja Dolly, tambi\u00e9n est\u00e1n intentando utilizar ese mismo m\u00e9todo&#8221;. Pero todav\u00eda nada se ha publicado.<\/p>\n<p>El recrudecimiento de las expectativas en relaci\u00f3n con la clonaci\u00f3n terap\u00e9utica, sin embargo, &#8220;foment\u00f3 la esperanza&#8221; del uso de c\u00e9lulas madre embrionarias, asevera Lygia da Veiga Pereira, genetista de la USP, la \u00fanica l\u00ednea de investigaci\u00f3n autorizada por la Ley de Bioseguridad en Brasil. Ella entiende que el episodio Hwang debe tener el efecto de un &#8220;alerta&#8221; para que los investigadores en todo el mundo procedan con m\u00e1s cautela en relaci\u00f3n con la divulgaci\u00f3n de los resultados de la investigaci\u00f3n. &#8220;Es necesario interrumpir ese frenes\u00ed con las c\u00e9lulas madre y con esa historia de hacer publicidad sobre peque\u00f1os avances.&#8221;<\/p>\n<p><strong>La explicaci\u00f3n de <em>Science<\/em><br \/>\n<\/strong>El fraude llev\u00f3 a <em>Science<\/em> a justificarse. &#8220;La investigaci\u00f3n fraudulenta es un hecho particularmente perturbador porque pone en riesgo un emprendimiento construido con base en la confianza. Afortunadamente, casos as\u00ed son raros \u2013\u00a0pero nos perjudican a todos nosotros. El fraude dif\u00edcilmente ser\u00e1 eliminado completamente del proceso de publicaci\u00f3n cient\u00edfica, y la verdad de la ciencia depende, en \u00faltima instancia, de la confirmaci\u00f3n&#8221;, afirm\u00f3 el director de redacci\u00f3n de la revista, Donald Kennedy, en un editorial publicado en la edici\u00f3n del 13 de enero.<\/p>\n<p>\u00c9l anunci\u00f3 tambi\u00e9n la decisi\u00f3n de hacer una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de la historia editorial de los dos papers y de los procedimientos adoptados para evaluarlos. &#8220;Ya mencion\u00e9 en el pasado que incluso una revisi\u00f3n a cargo de pares especialmente rigurosa del tipo que adoptamos en este caso puede fallar en la detecci\u00f3n de un fraude bien construido&#8221;, argument\u00f3 el editor. Y anticip\u00f3 que, junto con los miembros del Board of Reviewing Editors y del consejo editorial, &#8220;analizar\u00e1 opciones para suministrar salvaguardias procesales adicionales&#8221;. Estas opciones podr\u00e1n, por ejemplo, exigir que todos los autores detallen sus contribuciones espec\u00edficas a la investigaci\u00f3n y firmen declaraciones de concordancia con las conclusiones del trabajo.<\/p>\n<p>El editorial de <em>Science<\/em> reforz\u00f3 una preocupaci\u00f3n entre los cient\u00edficos brasile\u00f1os: la de que, a partir de ahora, los investigadores de pa\u00edses en desarrollo pueden tener m\u00e1s dificultades para publicar art\u00edculos en revistas internacionales. &#8220;Ellos ser\u00e1n m\u00e1s exigentes con relaci\u00f3n a la comprobaci\u00f3n. En los trabajos publicados por investigadores estadounidenses es com\u00fan la informaci\u00f3n date not shown (dato no revelado). Eso no sucede cuando el art\u00edculo es publicado por brasile\u00f1os&#8221;, comenta Mayana Zatz.<\/p>\n<p><strong>Revisi\u00f3n a cargo de pares<br \/>\n<\/strong>Hubo quien atribuyese a <em>Science<\/em> un cierto descuido al aprobar la publicaci\u00f3n de una investigaci\u00f3n que posteriormente se revel\u00f3 como una farsa. &#8220;El comit\u00e9 de la revista y todo el consejo editorial tiene que hacer un an\u00e1lisis t\u00e9cnico y \u00e9tico del proyecto. Si lo hicieron, no lo hicieron bien&#8221;, comenta el presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica. Pero la gran mayor\u00eda de los investigadores no atribuye a la revista ninguna responsabilidad. &#8220;Ning\u00fan sistema es perfecto. Lo que escapa a los revisores tiene vida corta&#8221;, eval\u00faa Lygia da Veiga Pereira.<\/p>\n<p>Las revistas cient\u00edficas internacionales, como la propia <em>Science<\/em> o <em>Nature<\/em>, seleccionan los art\u00edculos para publicaci\u00f3n por medio de un procedimiento conocido como revisi\u00f3n por pares (<em>peer review<\/em>). Si el art\u00edculo enviado por un investigador \u2013\u00a0o un grupo de investigadores \u2013\u00a0estuviera dentro del objetivo de inter\u00e9s de la revista, se lo env\u00eda para la evaluaci\u00f3n a cargo de revisores que pueden eventualmente solicitar a los autores m\u00e1s informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed con el art\u00edculo cient\u00edfico sobre el seguimiento gen\u00e9tico de la bacteria<em> Xylella fastidiosa<\/em>, firmado por 27 investigadores brasile\u00f1os estampado en la portada de la edici\u00f3n n\u00ba 6.792 de la revista <em>Nature<\/em>, publicada el 13 de julio del 2000. Entre la fecha del env\u00edo del art\u00edculo y su publicaci\u00f3n pasaron dos meses, recuerda Fernando Reinach, investigador de la USP, director de la Votoratim Nuevos Negocios y uno de los autores del <em>paper<\/em>.<\/p>\n<p>En su evaluaci\u00f3n, los revisores tienen la funci\u00f3n de verificar si las informaciones presentadas por los investigadores son consistentes desde el punto de vista cient\u00edfico. &#8220;El papel del peer review no es de auditoria, no fue concebido para eso. Se piden pruebas con el objetivo de ver si la ciencia es buena, partiendo del principio de que las personas son honestas&#8221;, enfatiza. Una sola auditoria, como la que hizo la Universidad de Se\u00fal, puede constatar el fraude.<\/p>\n<p>Reinach considera &#8220;un error&#8221; creer que todo lo que est\u00e1 publicado es verdad. La ciencia, en su evaluaci\u00f3n, tiene mecanismos internos para averiguar fraudes y errores, y el principal de ellos es el principio de la &#8220;repetici\u00f3n&#8221;. &#8220;La naturaleza es repetitiva. Alguien intenta hacer algo de nuevo y no lo logra&#8221;, explica. Fue lo que ocurri\u00f3 con los investigadores Stanley Pons y Martin Fleischmann, que, en 1989, anunciaron en <em>Nature<\/em> haber descubierto la fusi\u00f3n en fr\u00edo, una fuente continua de energ\u00eda. Ning\u00fan otro cient\u00edfico logr\u00f3 reproducir el experimento y los dos autores tuvieron un poco m\u00e1s de 15 minutos de fama antes de que sus conclusiones se vieran cubiertas de sospechas.<\/p>\n<p>El problema es que la clonaci\u00f3n humana \u2013\u00a0\u00a0el Santo Grial de la ciencia, seg\u00fan Siqueira \u2013\u00a0no es la fusi\u00f3n en fr\u00edo: las investigaciones est\u00e1n directamente relacionadas con seres humanos. &#8220;El tema es pol\u00e9mico desde el punto de vista cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico, \u00e9tico y religioso&#8221;, afirma Volnei Garrafa, coordinador de la c\u00e1tedra Unesco de Bio\u00e9tica de la Universidad de Brasilia (UnB), presidente del Consejo Director de la Red Latinoamericana y del Caribe de Bio\u00e9tica de la Unesco (RedBio\u00e9tica) y ex presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica.<\/p>\n<p>Por eso, argumenta,<em> Science<\/em> deb\u00eda haber &#8220;cuadruplicado&#8221; los cuidados y, adem\u00e1s de la revisi\u00f3n a cargo de pares, haber verificado las contrapruebas de la investigaci\u00f3n. &#8220;El estrago es grande y puede arruinar la credibilidad en un \u00e1rea tan prometedora. La ciencia, mientras tanto, seguir\u00e1 su camino glacial, tan glacial como la \u00e9tica.&#8221;\u00a0Para Carlos Vogt, ling\u00fcista y presidente de la FAPESP, el caso Hwang es el resultado del escenario actual de la ciencia, donde la \u00e9tica es frecuentemente confrontada con la competitividad.<\/p>\n<p>&#8220;Eso crea una especie de nueva moral de los resultados, desencadena prestigios feroces y atrae la obsesi\u00f3n del mercado, envolviendo no s\u00f3lo el hecho cient\u00edfico, sino tambi\u00e9n su experiencia en los medios y en la sociedad&#8221;, afirma.\u00a0El fraude de Hwang, en su evaluaci\u00f3n, asocia mecanismos de inteligencia cient\u00edfica \u2013\u00a0ya que se\u00f1alaba la soluci\u00f3n para restricciones t\u00e9cnicas en el caso de la investigaci\u00f3n con c\u00e9lulas madre embrionarias \u2013\u00a0con ingredientes \u00e9ticos y religiosos.<\/p>\n<p>&#8220;Toda la elaboraci\u00f3n de c\u00f3digos de conducta crea principios normativos, lo que lleva un tiempo diferente del tiempo de la competitividad&#8221;, afirma. &#8220;Y este tema merece mucha reflexi\u00f3n.&#8221;\u00a0El avance de las investigaciones requerir\u00e1, adem\u00e1s de las comisiones de \u00e9tica \u2013 &#8220;como las que existen y funcionan a nivel local&#8221; \u2013, una participaci\u00f3n mayor de la sociedad. &#8220;Tenemos que tener un modelo m\u00e1s democr\u00e1tico de gobernaci\u00f3n de la ciencia. \u00bfQui\u00e9n debe decir hacia d\u00f3nde van las investigaciones? \u00bfEl gobierno? \u00bfLos cient\u00edficos? \u00bfLa sociedad?&#8221;, indaga.<\/p>\n<p>En la evaluaci\u00f3n de Manoel Barral Neto, inmun\u00f3logo y director del \u00e1rea de Ciencias de la Vida del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), los comit\u00e9s de \u00e9tica no tienen c\u00f3mo detectar fraudes como ese. &#8220;Pero\u00a0 la farsa es ef\u00edmera, ya que ser\u00e1 revelada cuando los resultados no puedan repetirse&#8221;, dice. Y advierte: &#8220;Es preciso que la comunidad cient\u00edfica est\u00e9 atenta a las promesas estrafalarias. El avance de la ciencia se hace paso a paso&#8221;, dice.<\/p>\n<p>Tanto en la evaluaci\u00f3n de Garrafa como en la del actual presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Bio\u00e9tica, es necesario rever las reglas en las investigaciones con seres humanos. El argumento es que, en el siglo XIX, las investigaciones cient\u00edficas \u2013\u00a0por su car\u00e1cter y objeto \u2013\u00a0no ten\u00edan relaci\u00f3n directa con los valores humanos y hoy s\u00ed la tienen. &#8220;La Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) y la Unesco deber\u00edan crear estructuras para controlar determinadas l\u00edneas de investigaci\u00f3n para aumentar el control social sobre las investigaciones que involucren a seres humanos&#8221;, sugiere Siqueira. &#8220;Si el trabajo de Hwang hubiera sido examinado por un comit\u00e9 multidisciplinario, eso no hubiera sucedido.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Iguales, pero no tanto<br \/>\n<\/strong>Las reglas para la investigaci\u00f3n involucrando a seres humanos se fijaron en 1964, en el marco de la 18\u00aa Asamblea M\u00e9dica Mundial, en Helsinki, Finlandia, y se corrigieron tres veces: en la Asamblea de Jap\u00f3n, en 1975; en la de Italia, en 1983, y en la de Hong Kong, en 1989. &#8220;Hasta hoy prevalece el principio de que los sujetos de investigaci\u00f3n son iguales. Esa es la tesis vencedora del siglo XX: fue as\u00ed con relaci\u00f3n a las mujeres, a los indios y las minor\u00edas&#8221;, subraya Garrafa.<\/p>\n<p>Ese principio, seg\u00fan \u00e9l, estar\u00eda amenazado. &#8220;Estados Unidos est\u00e1n\u00a0 intentando imponer un imperialismo \u00e9tico, proponiendo en todos los foros que participan un doble patr\u00f3n de investigaci\u00f3n: metodolog\u00edas distintas podr\u00edan ser aceptadas para pueblos diferentes&#8221;, dice Garrafa. Las investigaciones con\u00a0 antirretrovirus en Kenya, ejemplifica, pueden ser diferentes de aqu\u00e9llas realizadas en Francia.<\/p>\n<p>&#8220;En 2004, aislados, desistieron. Pero las investigaciones financiadas por agencias estadounidenses tienen que afrontar ese problema.&#8221;\u00a0Parece ser el caso, seg\u00fan comenta, de la investigaci\u00f3n sobre vectores de la malaria realizada en Amap\u00e1, interrumpida al final del a\u00f1o pasado por decisi\u00f3n del Consejo Nacional de Salud (CNS), bajo sospecha de utilizar como conejillos de india a 40 habitantes de dos comunidades a cambio del pago diario de 12 reales. La investigaci\u00f3n es coordinada por la ONG estadounidense Institutional Review Board, financiada por la Universidad de Florida\/ Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, e involucra a investigadores de varias universidades brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>El senador Cristovam Buarque, presidente de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos del Senado, visit\u00f3 las dos comunidades. &#8220;El grupo que hizo la investigaci\u00f3n elev\u00f3 a la Comisi\u00f3n Nacional de \u00c9tica en Investigaci\u00f3n del CNS, documentos diferentes de aqu\u00e9llos utilizados en el campo&#8221;, constata el senador. El documento presentado a la comisi\u00f3n se refer\u00eda a la utilizaci\u00f3n de habitantes como recolectores de los mosquitos de la malaria.<\/p>\n<p>En tanto, el t\u00e9rmino del consentimiento firmado por esos recolectores preve\u00eda que alimentaran a los insectos, hasta saciarlos, cuatro veces en una misma noche. &#8220;Eso no es \u00e9tico, es falso&#8221;, afirma el senador. El t\u00e9rmino del consentimiento, \u00e9l contin\u00faa, est\u00e1 en portugu\u00e9s pero, en la mitad del texto, incluye algunos pasajes en ingl\u00e9s. &#8220;En el documento est\u00e1 estampado el sello <em>Approved by University of Florida<\/em>&#8220;, dice Buarque.<\/p>\n<p>Las investigaciones para averiguar si hubo o no un procedimiento antietico, est\u00e1n en curso. &#8220;Vamos a hacer audiencias p\u00fablicas en febrero y marzo para o\u00edr a los diversos \u00f3rganos involucrados, incluso al Ministerio de Relaciones exteriores. Queremos decisiones para que esto no suceda m\u00e1s.&#8221;\u00a0Robert Zimmerman, de la Universidad de Florida y uno de los coordinadores del proyecto de investigaci\u00f3n, en entrevista al peri\u00f3dico O Estado de S.Paulo, afirm\u00f3 que no ve\u00eda problemas en la utilizaci\u00f3n de carnadas humanas y que las quejas carec\u00edan de fundamentos. Justific\u00f3 que los recolectores fueron expuestos a las picaduras de los mosquitos con la intenci\u00f3n de evaluar la supervivencia de estos insectos, una vez saciados. Pero se constat\u00f3 que &#8220;\u00e9sa no era una buena idea&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los falsos resultados de una investigaci\u00f3n obligaron a Science a retractarse reabren el debate sobre ciencia y \u00e9tica","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[397],"class_list":["post-80475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80475\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80475"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}