{"id":80485,"date":"2006-02-01T00:00:00","date_gmt":"2006-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/02\/01\/genesis-compleja\/"},"modified":"2015-02-05T16:46:49","modified_gmt":"2015-02-05T18:46:49","slug":"genesis-compleja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/genesis-compleja\/","title":{"rendered":"G\u00e9nesis compleja"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_84660\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2006\/02\/01\/genesis-compleja\/genese-complexa-4\/\" rel=\"attachment wp-att-84660\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-84660\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/G\u00eanese-Complexa2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"196\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/G\u00eanese-Complexa2.jpg 300w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/G\u00eanese-Complexa2-120x78.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2006\/02\/G\u00eanese-Complexa2-250x163.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">NASA\/CXC\/SAO\/DSS<\/span><\/a> Galaxias el\u00edpticas: formaci\u00f3n a partir del colapso de nube gaseosa o de la fusi\u00f3n con otras galaxias<span class=\"media-credits\">NASA\/CXC\/SAO\/DSS<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con formas redondeadas u ovaladas que recuerdan una bola luminosa, dotadas esencialmente de estrellas viejas y casi desprovistas de gas y polvo c\u00f3smicos, las galaxias el\u00edpticas son las m\u00e1s antiguas que se conocen. Las primeras tomaron cuerpo probablemente algunas centenas de millones de a\u00f1os despu\u00e9s del Big Bang, la explosi\u00f3n primordial que, seg\u00fan la teor\u00eda m\u00e1s aceptada, cre\u00f3 el Universo 14 mil millones de a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan es peque\u00f1o el conocimiento cient\u00edfico sobre los procesos que originaron este tipo de galaxias, menos abundante que las de formato espiral, como la V\u00eda L\u00e1ctea y Andr\u00f3meda, o las irregulares, como las Nubes de Magallanes. Despu\u00e9s de analizar ciertas caracter\u00edsticas qu\u00edmicas de una muestra de 29 galaxias el\u00edpticas ubicadas en el llamado Universo local, a una distancia m\u00e1xima de 300 millones de a\u00f1os luz de la Tierra, un grupo de astrof\u00edsicos brasile\u00f1os propuso un complejo cuadro para explicar el nacimiento de las galaxias el\u00edpticas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan esta idea, que se expuso en un art\u00edculo publicado en octubre de 2005 en la revista cient\u00edfica<em> Astrophysical Journal Letters<\/em>, los objetos de este tipo pueden formarse de dos maneras: por la lenta captura de galaxias menores o de igual tama\u00f1o, en un proceso denominado t\u00e9cnicamente Aglomeraci\u00f3n Jer\u00e1rquica, o por medio de una implosi\u00f3n bastante r\u00e1pida de una nube de gas, en un fen\u00f3meno conocido como Colapso Monol\u00edtico de Disipaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como los mecanismos no son excluyentes, hay adem\u00e1s un escenario mixto, en el que las galaxias el\u00edpticas echan mano de las dos situaciones anteriormente descritas para ganar sus contornos. Adem\u00e1s, esta tercera v\u00eda puede incluso ser la predominante. &#8220;Nuestras observaciones soportan ese escenario h\u00edbrido en el que ambos mecanismos contribuyen a la formaci\u00f3n de galaxias el\u00edpticas&#8221;, afirma Marcio Maia, del Observatorio Nacional, de R\u00edo de Janeiro, uno de los astrof\u00edsicos envueltos en los estudios.<\/p>\n<p>Si eso fuera verdad, cada galaxia tendr\u00eda una historia de vida muy particular, de acuerdo con sus caracter\u00edsticas, como mayor o menor presencia de gases y estrellas, ocurrencia de fusiones con otras galaxias y el ambiente en su vecindad. No habr\u00eda una regla general dirigiendo el nacimiento de esas estructuras celestes. Se puede decir que, cuando confrontan las dos teor\u00edas, los cient\u00edficos est\u00e1n intentando descubrir si las galaxias el\u00edpticas se originan de otras galaxias ya formadas y de menor tama\u00f1o, o si ellas se forman por el colapso de una gran nube primordial.<\/p>\n<p>La primera situaci\u00f3n es compatible con la hip\u00f3tesis de la Aglomeraci\u00f3n Jer\u00e1rquica y la segunda con la del Colapso Monol\u00edtico. &#8220;Esa divisi\u00f3n de escenarios (sobre la formaci\u00f3n de galaxias el\u00edpticas) es un poco artificial&#8221;, dice la brasile\u00f1a Cristina Chiapinni, del Observatorio Astron\u00f3mico de la Universidad de Ginebra, Suiza, otra autora del estudio. &#8220;Creo que la respuesta est\u00e9 entre los dos extremos y es eso lo que aparentemente estamos viendo en los datos que publicamos.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Metal en las galaxias<br \/>\n<\/strong>En el art\u00edculo cient\u00edfico, los investigadores midieron por la t\u00e9cnica de espectroscopia \u00f3ptica la cantidad de un elemento qu\u00edmico, el magnesio, a lo largo del eje mayor de casi 30 galaxias el\u00edpticas. Optaron por mensurar ese par\u00e1metro con el fin de probar las ideas postuladas por cada uno de los mecanismos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la hip\u00f3tesis del Colapso Monol\u00edtico, las galaxias el\u00edpticas deber\u00edan presentar mayor concentraci\u00f3n de metales en su zona central \u2013\u00a0que estar\u00eda poblada de estrellas originadas de material gaseoso enriquecido con metales y eyectado por otras estrellas y supernovas\u00a0\u2013\u00a0que en su periferia. En t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, los astrof\u00edsicos dicen que, de acuerdo con ese mecanismo, las galaxias deber\u00edan exhibir un gradiente radial met\u00e1lico. Una especie de marca de nacimiento dejada por su proceso de formaci\u00f3n. Ese modelo tambi\u00e9n aboga la idea de que la mayor parte de las estrellas de las galaxias el\u00edpticas es muy antigua, habiendo sido generada en un corto lapso de tiempo, de manera abrupta.<\/p>\n<p>Para los defensores del mecanismo de la Aglomeraci\u00f3n Jer\u00e1rquica, que tambi\u00e9n se emplea para explicar el origen de las galaxias espirales e irregulares, no deber\u00eda existir variaci\u00f3n radial de la abundancia de ciertos elementos qu\u00edmicos en galaxias el\u00edpticas. Y el motivo para su no ocurrencia ser\u00eda de f\u00e1cil comprensi\u00f3n: las galaxias de este tipo se originar\u00edan de la junci\u00f3n de varias galaxias menores y, durante el proceso de fusi\u00f3n, las estrellas ricas y las pobres en elementos qu\u00edmicos acabar\u00edan mezcl\u00e1ndose y el tal gradiente radial de met\u00e1lico desaparecer\u00eda.<\/p>\n<p>En tal caso, el proceso de nacimiento de una galaxia el\u00edptica ser\u00eda m\u00e1s lento y gradual, pudiendo ocurrir un incremento de materia en varias fases de su vida.\u00a0Una vez hechos los c\u00e1lculos y las observaciones, los resultados finales se\u00f1alaron\u00a0 un cuadro complejo y matizado: un tercio de las galaxias estudiadas parec\u00eda haber sido formado por la fusi\u00f3n de galaxias menores, un tercio por el mecanismo de Colapso Monol\u00edtico y un tercio por ambos procesos. &#8220;Queremos duplicar el tama\u00f1o de nuestra muestra de galaxias analizadas para tener m\u00e1s datos sobre esa cuesti\u00f3n&#8221;, afirma Maia.<\/p>\n<p>Otros par\u00e1metros que puedan dar pistas sobre el origen de esas grandes aglomeraciones de estrellas deben ser incorporados a los nuevos estudios. &#8220;El tema es bastante interesante, est\u00e1 en efervescencia y a\u00fan est\u00e1 abierto&#8221;, comenta el astr\u00f3nomo Ricardo Ogando, que termina su tesis doctoral sobre el proceso de nacimiento de las galaxias el\u00edpticas en el Instituto de F\u00edsica de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ). &#8220;Tenemos la posibilidad de hacer una contribuci\u00f3n de impacto y colocar algunas piezas m\u00e1s en ese rompecabezas.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Dos procesos distintos, pero no excluyentes, pueden dar origen a las galaxias el\u00edpticas","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-80485","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80485"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80485\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80485"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}