{"id":80491,"date":"2006-02-01T00:00:00","date_gmt":"2006-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/02\/01\/hermosas-voces\/"},"modified":"2016-01-28T16:16:44","modified_gmt":"2016-01-28T18:16:44","slug":"hermosas-voces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/hermosas-voces\/","title":{"rendered":"Hermosas voces"},"content":{"rendered":"<p>Una canci\u00f3n tiene el inexplicable poder de sintetizar en tres o cuatro minutos un momento distintivo en la vida de alguien. Al o\u00edr de sorpresa &#8220;aquella&#8221; m\u00fasica en el radio, emociones como la alegr\u00eda, la tristeza o la nostalgia vienen a la mente y pueden alterar el humor del d\u00eda, o incluso llevar a alguien a tomar ciertas actitudes o, en algunos casos, repensar su existencia. Muchas veces esa experiencia acaba cuando comienza la pr\u00f3xima. En cambio, cuando se la oye por primera vez, una composici\u00f3n puede ser tan significativa que se convertir\u00e1 en una referencia para futuras recordaciones y sensaciones. En este caso, sucedi\u00f3 algo parecido con el profesor y periodista Fernando Mesquita, quien en el 1982 escuch\u00f3<em> Luz do sol<\/em>, de Caetano Veloso, en la voz de Gal Costa.<\/p>\n<p>Su impresi\u00f3n inmediata fue de &#8220;un inmenso susto metaf\u00edsico&#8221;. M\u00e1s que eso, se transform\u00f3 en una especie de &#8220;eje central&#8221; del conjunto de doce canciones que m\u00e1s de dos d\u00e9cadas despu\u00e9s compondr\u00edan la tesis doctoral <em>La luz del sol de la canci\u00f3n &#8211; el simbolismo solar en la obra de Caetano Veloso<\/em>, dirigida por el acad\u00e9mico y compositor Jos\u00e9 Miguel Wisnik y defendida en 2004 en el Departamento de Letras Vern\u00e1culas (\u00e1rea de literatura brasile\u00f1a), de la Facultad de Letras de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). &#8220;A la \u00e9poca (y tambi\u00e9n ahora) me pareci\u00f3 una canci\u00f3n cantada del para\u00edso&#8221;. Cuando termin\u00f3 de o\u00edrla, \u00a1le vino a la mente que se trataba de &#8220;un himno griego al sol!&#8221;. Ni siquiera sab\u00eda por que pens\u00f3 eso, admite.<\/p>\n<p>Esa experiencia no le sali\u00f3 nunca m\u00e1s de la cabeza. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, Mesquita descubri\u00f3 que el verso inicial de <em>Luz do sol<\/em> era bastante similar al del famoso Pe\u00e1n X, de P\u00edndaro, un himno de s\u00faplica al sol compuesto en ocasi\u00f3n de un eclipse. La palabra pe\u00e1n viene del griego pai\u00e1n \u2013\u00a0que quiere decir salvador, protector, uno de los adjetivos del dios Apolo\u00a0\u2013 y representa un poema l\u00edrico, un himno de invocaci\u00f3n o de gracias dedicado a los dioses salvadores y protectores en la Grecia de la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>Si Caetano canta: &#8220;Luz del sol\/ que la hoja traga y traduce&#8221;, P\u00edndaro dijo: &#8220;\u00a1Luz irradiante del sol! t\u00fa que ves tantas cosas&#8221;. O sea, inicialmente la pronunciaci\u00f3n se hace en forma de saludo o invocaci\u00f3n del nombre de la divinidad (luz del sol, luz irradiante del sol). Despu\u00e9s, a trav\u00e9s de una relativa articulada por el que, la formulaci\u00f3n de un elogio en forma de ep\u00edteto. Lo que el autor desconoc\u00eda era que la dupla &#8220;nombre pronunciado\/ep\u00edtetos&#8221; es una &#8220;c\u00e9lula eul\u00f3gica&#8221; (de elogio) de alcance universal, pues est\u00e1 en el fundamento de todas las doxologias \u2013\u00a0los himnos de alabanzas a la gloria de la divinidad.<\/p>\n<p>Al profundizar su investigaci\u00f3n, Mesquita pudo determinar un paradigma de himnos solares de diversas civilizaciones \u2013\u00a0la egipcia, la v\u00e9dica, la grecorromana, la armenia, la inca, la cristiana-medieval, la zoro\u00e1strica, chi\u00edta la iraqu\u00ed, etc. Encontr\u00f3 11 himnos exactamente con la misma estructura y, lo que es m\u00e1s importante, en\u00a0 su opini\u00f3n: Luz do sol, a pesar de ser una canci\u00f3n brasile\u00f1a contempor\u00e1nea, se encaja en ese paradigma &#8220;como si fuese un himno m\u00e1s&#8221;. Adem\u00e1s, agrega el autor, ese &#8220;encaje&#8221; no est\u00e1 s\u00f3lo en la reiteraci\u00f3n de la &#8220;c\u00e9lula eul\u00f3gica&#8221; inicial y generadora. Hay tambi\u00e9n significativas &#8220;homolog\u00edas estructurales&#8221; (no hay como escapar del latiguillo). &#8220;Homolog\u00edas que yo prefiero interpretar como &#8216;pasajes&#8217; hacia el universo de lo simb\u00f3lico sagrado de civilizaciones tradicionales y que, es obvio, no se restringen a Luz do sol, pero que aparecen en innumerables puntos de la obra de Caetano.&#8221;<\/p>\n<p>Este aspecto del paradigma, sin embargo, no entr\u00f3 en el texto final de la tesis. La decisi\u00f3n de excluirlo vino de la sugesti\u00f3n del director. En la opini\u00f3n de Wisnik, significaba una digresi\u00f3n muy amplia en el an\u00e1lisis de la obra de Caetano. Al mismo tiempo har\u00eda &#8220;pesar&#8221; demasiado el an\u00e1lisis hacia el lado de lo sagrado. &#8220;Aunque estuviera de acuerdo con esas observaciones, pens\u00e9\u00a0 tambi\u00e9n que, como es muy interesante y aclaratorio, ese desv\u00edo acabar\u00eda por ser un est\u00edmulo a la lectura. Hice el corte porque sent\u00ed que ese paradigma a\u00fan no estaba &#8216;en punto de publicaci\u00f3n'&#8221;. Al trabajar en la versi\u00f3n para libro, lo que hace en este momento, el autor percibi\u00f3 que ser\u00eda fundamental desarrollar la cuesti\u00f3n de los cuatro arquetipos para dar m\u00e1s claridad, lo que implica una definici\u00f3n cabal y precisa de lo que \u00e9l entiende por &#8220;arquetipo&#8221; \u2013\u00a0lo que, a su vez, llev\u00f3 a un estudio de la fenomenolog\u00eda del mirar visionario.<\/p>\n<p>El trabajo de Mesquita presenta una bien fundamentada argumentaci\u00f3n para desmenuzar las canciones \u2013\u00a0lo que puede ser un deleite de descubrimiento para los fans de Caetano. Por su concepto, las canciones solares son aqu\u00e9llas en las cuales el sol aparece \u2013\u00a0tanto el sol f\u00edsico, aqu\u00e9l &#8220;que todos ven con los ojos&#8221;, como el simb\u00f3lico, trascendente, que &#8220;no todos lo ven&#8221;. Los ejemplos son muchos. Adem\u00e1s de Luz do sol, cita <em>Tren das cores, Le\u00e3ozinho, For\u00e7a estranha<\/em> (\u00e9sta, un &#8220;tremendo&#8221; himno solar), <em>O extranjer<\/em>o, etc.<\/p>\n<p><strong>Sol negro<br \/>\n<\/strong>Como los s\u00edmbolos sagrados siempre son ambivalentes, presentan una fase &#8220;negativa&#8221;, tambi\u00e9n aparecen <em>Can\u00e7\u00f5es do sol negro: Sol negro, O ci\u00fame, Dor-de-cotovelo, Tigresa<\/em> etc. El an\u00e1lisis incluye tambi\u00e9n dos canciones no de la autor\u00eda de Caetano Veloso. <em>Cores vivas<\/em> es de Gilberto Gil; y<em> O velho<\/em>, de Chico Buarque. En este caso, la selecci\u00f3n se dio porque Caetano declara, en la ficha de <em>Vel\u00f4<\/em>, haber escrito <em>O homem velho<\/em> en respuesta a <em>O velho<\/em>.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda para evidenciar s\u00edmbolos sagrados en esas canciones llev\u00f3 a Mesquita a interpretar por qu\u00e9 en la obra de un compositor contempor\u00e1neo, ubicada &#8220;en plena posmodernidad&#8221;, afloran esos elementos de naturaleza diversa. &#8220;Por hallar que hay un \u00e9nfasis solar en las canciones de Caetano, me concentr\u00e9 en los s\u00edmbolos solares sagrados&#8221;. A decir verdad, agrega, la presencia m\u00edtica no es una caracter\u00edstica solamente presente en las m\u00fasicas del compositor bahiano. &#8220;En mi forma de ver, hay un movimiento general en ese sentido en la cultura brasile\u00f1a y Caetano es uno de los &#8216;espejos privilegiados&#8217; dijo.&#8221;<\/p>\n<p>Se puede percibir, por ejemplo, en el caso de algunos escritores importantes de la literatura brasile\u00f1a. <em>Mutatis mutandis<\/em>, permitir\u00eda &#8220;perfectamente&#8221; notar la presencia de lo sagrado en Guimar\u00e3es Rosa, que ser\u00eda a\u00fan m\u00e1s rica y abarcadora que en Caetano. &#8220;La obra de Clarice Lispector est\u00e1 esplendorosamente salpicada de epifan\u00edas&#8221;. O, si alguien &#8220;dispusiera de la paciencia, de la amplitud y de la capacidad de trabajo necesarias&#8221;, podr\u00e1 hacer una maravillosa lectura m\u00edtica de los enredos de las &#8220;escolas de samba&#8221;. Estos tendr\u00edan el poder de contar la &#8220;historia sagrada del pasado&#8221; y la &#8220;historia sagrada del futuro&#8221; a trav\u00e9s de formas mestizas, en un espect\u00e1culo de &#8220;arte total&#8221;, tal como imagin\u00f3 Wagner y observ\u00f3 Wisnik.<\/p>\n<p>En esa interpretaci\u00f3n final, verifica Mesquita, Caetano trata de Brasil como una sociedad y una cultura mestizas situadas en un &#8220;pliegue del tiempo&#8221; que oscila entre un tiempo profano aparente, posmoderno y globalizado, y un tiempo sagrado en el anverso, por el momento manifest\u00e1ndose a trav\u00e9s de &#8220;cifras&#8221;. &#8220;Por el momento&#8221; porque el investigador est\u00e1 convencido de que &#8220;en el futuro&#8221;\u00a0ese tiempo ser\u00e1 claramente dominante, como anuncia, por ejemplo, la canci\u00f3n <em>Um \u00edndio<\/em>, cuya interpretaci\u00f3n de la letra cierra su an\u00e1lisis.<\/p>\n<p><strong>Militancia<br \/>\n<\/strong>Fernando Mesquita tiene un historial de vida que lo liga con seguridad a la obra de Caetano \u2013\u00a0para muchos, el icono mayor de su generaci\u00f3n. Nacido en S\u00e3o Paulo, se envolvi\u00f3 directamente en la lucha armada contra la dictadura \u2013\u00a0fue compa\u00f1ero del l\u00edder guerrillero Carlos Lamarca y estuvo preso en Salvador durante tres a\u00f1os en la d\u00e9cada de 1970. Cuando lleg\u00f3 la amnist\u00eda, pas\u00f3 a militar en la prensa alternativa. A comienzos de la d\u00e9cada de 1980 se mud\u00f3 a Mato Grosso, en donde permanece hasta hoy, fiel a sus convicciones pol\u00edticas. &#8220;Recuerdo con mucha satisfacci\u00f3n la resistencia a la dictadura, lo har\u00eda todo de nuevo, nunca embarqu\u00e9 en el canto de la sirena acr\u00edlica del neoliberalismo.&#8221;<\/p>\n<p>En todo ese per\u00edodo junto a la selva, vivi\u00f3 como un &#8220;alternativo al borde del monte&#8221;. Durante un buen tiempo se sinti\u00f3 &#8220;completamente perdido&#8221;, pero sin ning\u00fan deseo volver para S\u00e3o Paulo o de &#8220;ser encontrado&#8221;. Despu\u00e9s &#8220;de tanto perderme, acab\u00e9 encontr\u00e1ndome&#8221;, bromea. Mesquita cree que, si existe alg\u00fan m\u00e9rito en su postura, fue el de no haber sido comod\u00f3n, de no haber temido &#8220;convertirse en un don nadie&#8221;. \u00c9l garantiza, sin embargo, que sus descubrimientos de lo sagrado en Caetano Veloso no tuvieron como base ni al militante pol\u00edtico ni al periodista alternativo.<\/p>\n<p>El investigador afirma que Caetano no cre\u00f3 esas canciones como consecuencia de un &#8220;porqu\u00e9&#8221;. Simplemente las compuso. Adem\u00e1s, dice tener una sensaci\u00f3n muy fuerte de que Caetano no va a estar de acuerdo con su abordaje. Peor, &#8220;va incluso a detestar mis an\u00e1lisis&#8221;. Lleg\u00f3 a esa conclusi\u00f3n a partir de conversiones con su directo. Wisnik conoce bien a Caetano y le dijo a Mesquita que \u00e9l tiene verdadera aversi\u00f3n a &#8220;los babiecas-m\u00edsticos&#8221;, al &#8220;parloteo de altas transacciones&#8221;; a los que lo consideran est\u00fapidamente profeta, o un &#8220;inspirados de los dioses&#8221;.<\/p>\n<p>Pero tal no es el caso de su abordaje, asegura el periodista. &#8220;Creo que ese tipo de &#8216;veneraci\u00f3n ignorante&#8217; ya creo una predisposici\u00f3n en \u00e9l, de modo tal que ser\u00e1 muy dif\u00edcil que no sienta en lo que hizo algo parecido, aunque un poco m\u00e1s sofisticado.&#8221; Y agrega: &#8220;Cr\u00e9ame, la opini\u00f3n de Caetano a decir verdad no pesa sobre m\u00ed. \u00bfUsted cree que podr\u00eda suceder eso despu\u00e9s (por ejemplo) de una experiencia como la de Pe\u00e1n, de P\u00edndaro? Y tuve varias otras coincidencias durante la elaboraci\u00f3n de la tesis&#8221;.<\/p>\n<p>Para el autor, el artista bahiano es un genio en el sentido usado para los poetas grecorromanos \u2013\u00a0un &#8220;inspirado por las musas&#8221;, no en el sentido convencional y rococ\u00f3 del parnasianismo, sino en aqu\u00e9l que envuelve &#8220;el terror y el fulgor de la presencia de lo sagrado&#8221;. Y, todo inspirado, &#8220;dice mucho m\u00e1s de lo que sabe&#8221;. Mesquita interpreta que, si lo sagrado se presenta cifrado en muchas de sus canciones, es porque corresponde a un movimiento real en la propia cultura brasile\u00f1a. As\u00ed, &#8220;lo que \u00e9l hizo fue realizar una traducci\u00f3n afinad\u00edsima de ese sagrado emergente, al mismo tiempo que compuso una obra plenamente contempor\u00e1nea&#8221;.<\/p>\n<p>A partir de la idea de que no hay una &#8220;traducci\u00f3n a&#8221; y s\u00ed una &#8220;traducci\u00f3n de s\u00ed mismo&#8221;, por fidelidad a s\u00ed, Caetano, &#8220;con toda raz\u00f3n, no acepta, siente repulsi\u00f3n de ser tomado como &#8216;mensajero de lo sagrado'&#8221;. Por otro lado, &#8220;quiera o no quiera, le guste o no&#8221;, el anuncio de esa &#8220;duplicidad&#8221; est\u00e1 en su obra en diversos momentos. Uno de los m\u00e1s significativos ser\u00eda en <em>Podres poderes<\/em>, en el verso pregunta &#8220;\u00bfSer\u00e1 que apenas los hermetismos pascuales\/ Los tonos, los mil tonos, sus sonidos y su dones geniales\/ Nos salvan, nos salvar\u00e1n de estas tinieblas\/ Y nada m\u00e1s?&#8221; La expresi\u00f3n &#8220;hermetismos pascuales&#8221;, en el universo de la m\u00fasica popular brasile\u00f1a, ser\u00eda una referencia a la manera de componer de otro genio, Hermeto Paschoal.<\/p>\n<p>Mientras tanto, permite otra lectura. &#8220;Hermetismo&#8221;, seg\u00fan el diccionario <em>Houaiss<\/em>, &#8220;es el conjunto de doctrinas simult\u00e1neamente m\u00edsticas, astrol\u00f3gicas, alqu\u00edmicas, m\u00e1gicas tangencialmente, filos\u00f3ficas, atribuidas por sus autores de la antig\u00fcedad grecolatina a la inspiraci\u00f3n del dios Hermes Trismegisto, identificado al dios egipcio Thot \u2013\u00a0surgido en los primeros siglos de la era cristiana, influenci\u00f3 te\u00f3logos, alquimistas y fil\u00f3sofos en la Edad Media, el Renacimiento y el Iluminismo&#8221;. &#8220;Pascual&#8221; (o &#8220;pascal&#8221;) significa lo que es propio de la Pascua, fiesta que, si para los cristianos conmemora la resurrecci\u00f3n de Cristo, para los jud\u00edos n\u00f3madas de la era mosaica tiene que ver con otra resurrecci\u00f3n \u2013\u00a0la eclosi\u00f3n de la primavera al final del inverno, estaci\u00f3n fr\u00edgida, est\u00e9ril y oscura.<\/p>\n<p>En los dos casos se trata de un renacimiento anunciado al cabo de una &#8220;traves\u00eda&#8221;. As\u00ed, dice Mesquita, la expresi\u00f3n &#8220;hermetismos pascuales&#8221; puede ser entendida como algo que se refiere a los &#8220;s\u00edmbolos herm\u00e9ticos&#8221; (cifrados, de dif\u00edcil interpretaci\u00f3n) que anuncian un\u00a0&#8220;renacimiento&#8221; o una &#8220;resurrecci\u00f3n&#8221; pascual destinada a &#8220;salvarnos de las tinieblas&#8221;. &#8220;Salvar&#8221; aparece como un verbo con eminente sentido sagrado. &#8220;Esa anunciaci\u00f3n (el verbo est\u00e1 en el futuro \u2013\u00a0&#8220;nos salvar\u00e1n&#8221;), evidentemente, es hecha por los &#8216;Hermetos Paschoais&#8217;, por los compositores geniales \u2013\u00a0&#8220;tons&#8221; (Tom Jobim), &#8220;mil tonos&#8221; (Milton Nascimento) etc. \u2013\u00a0de la MPB&#8221;. Una anunciaci\u00f3n luminoso-sonora hecha en medio de las tinieblas, seg\u00fan el <em>Evangelio de San Juan<\/em>.<\/p>\n<p>La tesis de Mesquita<strong> \u2013\u00a0<\/strong>que saldr\u00e1 en un libro antes de fin del a\u00f1o \u2013\u00a0no ve la presencia de lo sagrado como una especie de &#8220;centro oculto y fundamental&#8221; de la obra de Caetano, y s\u00ed como un aspecto de una obra &#8220;enteramente instalada en la punta de la contemporaneidad, en pleno mundo desacralizado y descentrado, al cual sus canciones se adhieren con perfecci\u00f3n proteica, multiforme y acogedora, recorriendo todas las posibles &#8216;entradas y salidas&#8217; de g\u00e9neros, estilos, modos etc.&#8221;. Aspectos para reflexi\u00f3n que son bienvenidos por la importancia de Caetano Veloso en la historia de la MPB. Ya era tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una tesis analiza canciones Caetano Veloso","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-80491","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80491"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80491\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80491"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}