{"id":80503,"date":"2006-03-01T00:00:00","date_gmt":"2006-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/03\/01\/flancos-vulnerables\/"},"modified":"2013-03-21T08:34:29","modified_gmt":"2013-03-21T11:34:29","slug":"flancos-vulnerables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/flancos-vulnerables\/","title":{"rendered":"Flancos vulnerables"},"content":{"rendered":"<p>Son raros pa\u00edses del mundo, incluso los de la lista de los m\u00e1s desarrollados, que se han ocuparon de mapear c\u00f3mo est\u00e1n vulnerables a los cambios del clima, aunque muchos sean signatarios de convenciones internacionales que recomiendan ese tipo de an\u00e1lisis. Y Brasil no hu\u00eda de la regla. Produjo estudios aislados sobre el impacto de las alteraciones clim\u00e1ticas, por ejemplo, en ciertos cultivos agr\u00edcolas y en ecosistemas marinos y terrestres. Pero ahora, un grupo de investigadores de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), patrocinados por el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT), va a presentar un aporte importante en ese campo. Se trata de una metodolog\u00eda que podr\u00e1 servir de base para que cualquier naci\u00f3n eval\u00fae las amenazas del calentamiento a un flanco crucial, el de la salud p\u00fablica. El resultado fue la creaci\u00f3n de un indicador, el \u00cdndice de Vulnerabilidad General (IVG), compuesto por la ponderaci\u00f3n de datos sobre la incidencia de algunas enfermedades, las condiciones de vida de la poblaci\u00f3n y las oscilaciones del clima, que se propone a apuntar cuanto una cierta regi\u00f3n est\u00e1 sensible a los da\u00f1os de la transformaci\u00f3n clim\u00e1tica.<\/p>\n<p>Coordinada por el epidemi\u00f3logo Ulisses Confalonieri, docente de la Escuela Nacional de Salud P\u00fablica de la Fiocruz, la metodolog\u00eda demor\u00f3 tres a\u00f1os para ser concluida y aplicada en todos los estados brasile\u00f1os. La principal conclusi\u00f3n es que la Regi\u00f3n Nordeste, gracias a una combinaci\u00f3n de pobreza, exposici\u00f3n a molestias y el c\u00edclico fen\u00f3meno de la seca, es la que demuestra menor capacidad de soportar los efectos del calentamiento. El que se destaca n negativamente es el Estado de Alagoas. En la escala de 0 a 1, Alagoas exhibi\u00f3 un IVG de 0.64, el m\u00e1s alto del pa\u00eds. En seguida despuntan los estados de Bah\u00eda (0.46) y Pernambuco (0.44). En el otro extremo surgieron los estados de R\u00edo Grande del Sur (0.13), Mato Grosso del Sur (0.14), Distrito Federal (0.17), Paran\u00e1 (0.18), Santa Catarina (0.19) y Goi\u00e1s (0.20). &#8220;Ellos se revelaron menos susceptibles a los cambios y\/o los m\u00e1s capaces de enfrentarlas&#8221;, dice Confalonieri, que participa, como coordinador del comit\u00e9 de salud, del Panel Intergubernamental sobre Cambios Clim\u00e1ticos (IPCC, en la sigla en ingl\u00e9s), grupo de cient\u00edficos vinculados a las Naciones Unidas que eval\u00faa el conocimiento existente sobre el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>La ecuaci\u00f3n desarrollada por la Fiocruz se inspira en la metodolog\u00eda del \u00cdndice de Desarrollo Humano (IDH), creado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo con el objetivo de comparar la situaci\u00f3n de los pa\u00edses a partir de indicadores de educaci\u00f3n, longevidad y renta. El IVG es calculado a partir de la media aritm\u00e9tica de otros tres indicadores, tambi\u00e9n idealizados por el equipo de Confalonieri. El primero es el \u00cdndice de Vulnerabilidad Socioecon\u00f3mica (IVSE), que combina 11 indicadores, cada cual con un peso espec\u00edfico, relacionados con demograf\u00eda, grado de urbanizaci\u00f3n, renta, educaci\u00f3n, saneamiento y salud. En ese aspecto, S\u00e3o Paulo y Santa Catarina revelaron los menores \u00edndices, respectivamente, de 0.10 y 0.15, en la escala de 0 a 1. En la otra punta, Alagoas (0.76), Maranh\u00e3o (0.75) y Piau\u00ed (0.73) despuntaron como los m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p>Una segunda categor\u00eda de datos componen el \u00cdndice de Vulnerabilidad Epidemiol\u00f3gica (IVE), que tiene en cuenta la incidencia actual de enfermedades como el dengue, la malaria, el c\u00f3lera, la leishmaniosis, la leptospirosis y las hantavirosis, end\u00e9micas prevalentes en el Brasil y sensibles a la variaci\u00f3n clim\u00e1tica. El caso cl\u00e1sico es el de la leptospirosis, cuyos brotes epid\u00e9micos se dan en \u00e1reas inundadas. De la misma forma, los extremos de precipitaci\u00f3n tambi\u00e9n influencian el ciclo biol\u00f3gico de mosquitos transmisores de la malaria y del dengue. Los estados m\u00e1s susceptibles fueron Bah\u00eda (0.30) y Par\u00e1 (0.31). En el caso de Bah\u00eda, los \u00edndices para el dengue, c\u00f3lera, leptospirosis y leishmaniasis (cuatro de las seis enfermedades) se mostraron peculiarmente elevados. En tanto, con relaci\u00f3n a\u00a0 Par\u00e1, hay tasas elevadas de incidencia de dengue y malaria.<\/p>\n<p>La tercera categor\u00eda de informaciones forma el \u00cdndice de Vulnerabilidad Climatol\u00f3gica (IVC), que clasific\u00f3 las unidades de la Federaci\u00f3n seg\u00fan la incidencia de las oscilaciones dr\u00e1sticas de precipitaci\u00f3n, como secas e inundaciones, en los \u00faltimos 42 a\u00f1os. Alagoas, con un \u00edndice de 1 &#8211; en la escala de 0 a 1 -, present\u00f3 el mayor n\u00famero de eventos extremos, seguido de Sergipe, Cear\u00e1 y Maranh\u00e3o, con \u00edndice de 0.55. Ya los estados de Acre (\u00edndice 0), Amazonas (0.01) y de Par\u00e1 (0.01), a\u00fan en los meses en que sus niveles de lluvia son altos, no presentaron oscilaciones abruptas. &#8220;Los escenarios futuros asociados al calentamiento global incluyen, como hip\u00f3tesis, mayor inestabilidad de fen\u00f3menos vinculados a las variaciones clim\u00e1ticas&#8221;, dice Confalonieri. &#8220;Esa inestabilidad potencializa la vulnerabilidad, porque es dif\u00edcil prever su ocurrencia y proteger la poblaci\u00f3n&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Alagoas es el estado m\u00e1s vulnerable porque sufri\u00f3 m\u00e1s eventos extremos de precipitaci\u00f3n, ostenta alta densidad demogr\u00e1fica, la m\u00e1s alta tasa de pobreza, una de las menores tasas de servicios de saneamiento, la menor esperanza de vida al nacer y la m\u00e1s alta tasa de mortalidad infantil brasile\u00f1a. Tambi\u00e9n fue la unidad de la Federaci\u00f3n con la mayor incidencia de c\u00f3lera.<\/p>\n<p>La temperatura media del planeta se elev\u00f3 de 0.6 a 0.7 grados Celsius en los \u00faltimos cien a\u00f1os, de acuerdo con investigaciones divulgadas en revistas internacionales. Los cinco a\u00f1os m\u00e1s calientes desde el inicio de los registros clim\u00e1ticos modernos, en 1890, ocurrieron en la \u00faltima d\u00e9cada, seg\u00fan el Instituto Goddard de Estudios Espaciales, de la Nasa. La enorme mayor\u00eda de los investigadores del sistema clim\u00e1tico cree que la causa del calentamiento son las emisiones de gases causantes del efecto invernadero promovidas por las industrias, los autom\u00f3viles y las quemadas. El IPCC trabaja con varios escenarios clim\u00e1ticos para los pr\u00f3ximos cien a\u00f1os, de dos tipos principales: con la estabilizaci\u00f3n o con el aumento de las emisiones de gases. En ambos se\u00a0 proyectan aumentos de temperatura, de 1 a 6 grados Celsius. Los efectos pueden ser desastrosos, desde la elevaci\u00f3n del nivel del mar hasta la desestabilizaci\u00f3n de ecosistemas, pero no hay modelos confiables que permitan vislumbrar el tama\u00f1o del estrago.<\/p>\n<p>&#8220;Desde el\u00a0 punto de vista de la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas, los estudios de vulnerabilidad son fundamentales para que los gobiernos tengan claridad sobre los problemas y puedan tomar decisiones duras, como maniobrar en las matrices energ\u00e9ticas&#8221;, dice el astro-geof\u00edsico Luiz Gylvan de Meira Filho, del Instituto de Estudios Avanzados (IEA) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>La creaci\u00f3n del IVG es un paso para mapear tales impactos en el \u00e1rea de la salud. &#8220;Ese trabajo es el primero con foco en la salud y cambios del clima y ayudar\u00e1 a crear pol\u00edticas que act\u00faen en el sentido de mejorar el control de enfermedades&#8221;, observa Haroldo Machado Filho, de la Coordinaci\u00f3n de Cambios Clim\u00e1ticos del MCT, \u00f3rgano que encomend\u00f3 el estudio a la Fiocruz. No obstante, el propio autor de la investigaci\u00f3n se\u00f1ala algunos l\u00edmites de su metodolog\u00eda. El principal de ellos, dice Confalonieri, fue la delimitaci\u00f3n del universo evaluado. &#8220;Analizamos el impacto vinculado a las enfermedades, pero hay otros factores vinculados a la salud, como la oferta de agua y de alimentos, que necesitan ser igualmente mapeados para dar un sentido m\u00e1s completo a la vulnerabilidad&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Al principio, el MCT dio prioridad a un tipo de an\u00e1lisis, el inventario de las emisiones de gas carb\u00f3nico en el pa\u00eds. El incentivo a investigaciones sobre la vulnerabilidad comenz\u00f3 a surgir recientemente. Adem\u00e1s del estudio de Confalonieri, fueron financiadas investigaciones dirigidas a temas espec\u00edficos, como el impacto de los cambios clim\u00e1ticos en la muerte de arrecifes de corales.<\/p>\n<p>Otra limitaci\u00f3n fue el uso de un dato meteorol\u00f3gico simple &#8211; los \u00edndices de precipitaci\u00f3n de los \u00faltimos 42 a\u00f1os -, cuando se sabe que eventos clim\u00e1ticos son tremendamente complejos. Es cierto que el actual estado de conocimiento no permite establecer escenarios regionales de cambios clim\u00e1ticos con gran precisi\u00f3n, pero existen modelos matem\u00e1ticos que permiten simular, con un grado cada vez mayor de confianza, los efectos futuros del cambio del clima. &#8220;Hoy intentar\u00eda hacer ese an\u00e1lisis de una forma m\u00e1s abarcadora&#8221;, dice Confalonieri.<\/p>\n<p>La metodolog\u00eda no contempla un fen\u00f3meno importante: la capacidad de adaptaci\u00f3n de las poblaciones a los efectos de los cambios clim\u00e1ticos. Seg\u00fan Confalonieri, eso tiene peso en la situaci\u00f3n de vulnerabilidad. \u00c9l cita un ejemplo: en los estados nordestinos, a pesar de la susceptibilidad elevada, una capacidad de adaptaci\u00f3n se desarroll\u00f3 a lo largo de siglos de sequ\u00eda. La tendencia es que el labrador abandone su tierra por no tener que comer y va para la ciudad. Son conocidas las estrategias para reducir el \u00e9xodo, como los frentes de trabajo que garantizan alguna renta a los labradores.<\/p>\n<p>Ya en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, donde son raros los eventos extremos del clima, la capacidad de adaptaci\u00f3n es menor. La calamidad provocada por la seca de\u00a0 2005 mostr\u00f3 eso. Como los r\u00edos se secaron, las poblaciones ribere\u00f1as perdieron la movilidad y una fuente de alimento, los peces. &#8220;Ellos saben adaptarse al exceso de lluvia, pero quedaron impotentes ante la seca&#8221;, dice Confalonieri.<\/p>\n<p>Esa laguna deber\u00e1 ser llenada por dos investigaciones que la Fiocruz se prepara para desarrollar. Una de ellas, a cargo de Confalonieri,\u00a0 pretende recoger datos sobre el potencial de adaptaci\u00f3n en nivel municipal en la Amazonia Central, en el entorno del municipio paraense de Santar\u00e9m. La segunda tambi\u00e9n va a analizar la capacidad regional de adaptaci\u00f3n, en un esfuerzo patrocinado por una organizaci\u00f3n no-gubernamental inglesa que tambi\u00e9n financiar\u00e1 estudios en otros pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de un mapa integrado de vulnerabilidad nacional fue una de las principales recomendaciones de un panel de 27 especialistas que se reuni\u00f3 en Brasilia hace dos a\u00f1os por invitaci\u00f3n del Centro de Gesti\u00f3n y Estudios Estrat\u00e9gicos (CGEE), vinculado al N\u00facleo de Asuntos Estrat\u00e9gicos (NAE) de la Presidencia de la Rep\u00fablica. El encuentro actualiz\u00f3 el conocimiento cient\u00edfico a cerca de las amenazas. Un ejemplo: en el campo de la agricultura, el aumento de la concentraci\u00f3n de carbono en la atm\u00f3sfera tiene el don de aumentar la productividad agr\u00edcola, pero el exceso de lluvias puede acentuar la erosi\u00f3n de suelos fr\u00e1giles. Un grande consenso uni\u00f3 a los especialistas &#8211; el diagn\u00f3stico de la vulnerabilidad depende, en mucho, de la inversi\u00f3n en nuevas investigaciones sobre agricultura, zona costera, ecosistemas y energ\u00eda, con el objetivo de identificar a las poblaciones y \u00e1reas de mayor riesgo. El gobierno est\u00e1 preocupado con suplir esa deficiencia. El MCT ya comenz\u00f3 a patrocinar una nueva zafra de investigaciones, algunas de ellas en las \u00e1reas propuestas por los especialistas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Indicador mapea el impacto de los cambios clim\u00e1ticos en la salud p\u00fablica en todos los estados","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-80503","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80503\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80503"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}