{"id":80510,"date":"2006-03-01T00:00:00","date_gmt":"2006-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/03\/01\/rigor-y-sensibilidad\/"},"modified":"2013-01-10T11:13:40","modified_gmt":"2013-01-10T13:13:40","slug":"rigor-y-sensibilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/rigor-y-sensibilidad\/","title":{"rendered":"Rigor y sensibilidad"},"content":{"rendered":"<p>Aunque indirectamente, la versi\u00f3n electr\u00f3nica de la obra de referencia sobre las plantas de Brasil, presentada oficialmente este 8 de marzo, naci\u00f3 porque a uno de los emperadores de Austria, Francisco I, le gustaba la bot\u00e1nica y, en especial, las florestas tropicales. Los bosques de ese lado del Atl\u00e1ntico siempre fascinaron a los europeos, con sus \u00e1rboles gruesos, finos, altos y bajos mezclados entre si, con los gajos entrelaz\u00e1ndose &#8211; eran exagerados, misteriosos y variados, tan diferentes de los bosques relativamente uniformes y bien comportados que estaban acostumbrados a ver.<\/p>\n<p>En 1817, Francisco I concili\u00f3 su inter\u00e9s por las plantas con la posibilidad de ampliar la influencia pol\u00edtica de su reino. Para acompa\u00f1ar a su hija de 20 a\u00f1os &#8211; la archiduquesa Maria Leopoldina, que hablaba con fluencia seis lenguas e igualmente apreciaba las ciencias naturales &#8211; que ser\u00eda enviada a Brasil para casarse con el futuro emperador Pedro I, el monarca austriaco reuni\u00f3 a los representantes de la elite cient\u00edfica europea. Formaban la Misi\u00f3n Austriaca, creada con el prop\u00f3sito de estudiar las plantas y los animales de las florestas tropicales, s\u00edmbolos del para\u00edso perdido.<\/p>\n<p>La hija del emperador, que tendr\u00eda un papel importante en la independencia de Brasil, lleg\u00f3 a R\u00edo en noviembre de 1817. Se cas\u00f3 y tuvo siete hijos antes de morir como consecuencia de un parto en 1826, a los 29 a\u00f1os. En julio de 1817 hab\u00eda llegado una parte de la Misi\u00f3n Austriaca, que inmediatamente se puso en el campo. Durante tres a\u00f1os el bot\u00e1nico Carl Friedrich Philipp von Martius y los zo\u00f3logos Johann Baptiste von Spix y Johann Natterer, acompa\u00f1ados por dise\u00f1adores y asistentes, recorrieron 10 mil kil\u00f3metros del Bosque Atl\u00e1ntico, Cerrado, Caatinga y Floresta Amaz\u00f3nica, atentos a todo lo que encontraban\u00a0 diferente. A\u00f1os despu\u00e9s, a partir de las muestras de plantas y de las impresiones recogidas por Von Martius, nacer\u00eda la Flora brasiliensis, una obra en 40 vol\u00famenes que se torn\u00f3 una referencia sobre las plantas de Brasil y ahora puede ser consultada tambi\u00e9n por la internet, por medio del Flora brasiliensis online.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n electr\u00f3nica de la obra de Von Martius re\u00fane en una p\u00e1gina en la internet (<a href=\"http:\/\/www.florabrasiliensis.cria.org.br\">www.florabrasiliensis.cria.org.br<\/a>) un banco de datos de los nombres de las especies identificadas en la Flora y las im\u00e1genes de 3,811 planchas con los dise\u00f1os de hojas, frutos y flores. Las ilustraciones pueden ser consultadas a partir del nombre cient\u00edfico de cada especie o del volumen o de la p\u00e1gina de la obra original en que fue descrita. Con esa base de datos, financiada por la FAPESP, por la Fundaci\u00f3n Vitae y por la Natura Cosm\u00e9ticos, los bot\u00e1nicos de Brasil y de otros pa\u00edses podr\u00e1n ganar tiempo en la identificaci\u00f3n de plantas, que en los casos m\u00e1s dif\u00edciles actualmente consume a\u00f1os de trabajo, y en el estudio de la situaci\u00f3n de una especie. Volker Bittrich, bot\u00e1nico de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) que participa en ese proyecto, mientras preparaba los datos para la Flora on-line encontr\u00f3 un \u00fanico registro de la Sciaphila caudata, realizado por el franc\u00e9s Auguste-Francois-Marie Glaziou en R\u00edo de Janeiro alrededor de 1870. Como nunca m\u00e1s fue recolectada, esa espeacie de flores min\u00fasculas puede haber sido extinguida &#8211; y la ilustraci\u00f3n de la Flora brasiliensis es pr\u00e1cticamente la \u00fanica pista para los bot\u00e1nicos que desean reencontrar esa planta. Ya el p\u00fablico en general, especialmente profesores, estudiantes y artistas, puede usufructuar de un patrimonio de bell\u00edsimas im\u00e1genes, antes guardadas en no m\u00e1s de diez bibliotecas brasile\u00f1as.<\/p>\n<p>&#8220;La Misi\u00f3n Austriaca fue uno de los primeros esfuerzos por conocer cient\u00edficamente la naturaleza brasile\u00f1a&#8221;, comenta Vanderlei Perez Canhos, director del Centro de Referencia en Informaci\u00f3n Ambiental (Cria), responsable del desarrollo de esa base de datos de acceso libre. La monumental obra de Von Martius representa no solamente el \u00fanico an\u00e1lisis completo hecho hasta ahora sobre las plantas de Brasil, sino tambi\u00e9n un mirar panor\u00e1mico, integrado y de rara erudici\u00f3n sobre el propio paisaje del pa\u00eds. En un fasc\u00edculo del primer volumen publicado p\u00f3stumamente, en 1906, Von Martius enriquece con citaciones de Plat\u00f3n, Goethe y S\u00f3crates las descripciones, por si solas ya refinadas, del Cerrado, de lo Agreste y de las florestas Atl\u00e1ntica y Amaz\u00f3nica.<\/p>\n<p>&#8220;Von Martius era extremadamente culto y mostraba mucha preocupaci\u00f3n con las formas de vida y la cultura de los nativos, algo bastante poco com\u00fan para la \u00e9poca&#8221;, comenta el bot\u00e1nico George Shepherd, profesor de la Unicamp y uno de los coordinadores de ese proyecto. Algunas partes del primer volumen, con las descripciones de plantas, salieron en 1840, 20 a\u00f1os despu\u00e9s de Von Martius haber regresado a Europa. \u00c9l mismo edit\u00f3 los primeros volumes, hasta morir, en 1868. Otros editores asumieron el trabajo que solo terminar\u00eda 38 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1906, con la publicaci\u00f3n de partes de los vol\u00famenes 3 y 1. Los vol\u00famenes, partes y fasc\u00edculos de la Flora salieron en la medida que estaban listos, sin una secuencia l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Poner la Flora online en el aire fue solo el comienzo. En paralelo anda la actualizaci\u00f3n de los nombres cient\u00edficos de las plantas, a cargo de un equipo coordinado por Shepherd, de la Unicamp. Seg\u00fan \u00e9l, como hubo grandes cambios en la clasificaci\u00f3n de muchas especies desde que la obra fue publicada, tal vez sea necesario corregir ajustar m\u00e1s de la mitad\u00a0 de los 22,767 nombres de especies descriptas &#8211; aquella planta que nadie vio m\u00e1s, la Sciaphila caudata, es ahora llamada Peltophyllum caudatum. &#8220;El propio concepto de especie cambi\u00f3&#8221;, dice el bot\u00e1nico de la Unicamp. Hay casos en que una especie descripta en la Flora fue desdoblada en dos o tres &#8211; o lo contrario. En la versi\u00f3n casi completa de la Flora brasiliensis que la Biblioteca Nacional de Francia coloc\u00f3 en internet en 1995 constan solo los nombres creados por Von Martius o por su equipo, que reuni\u00f3 65 bot\u00e1nicos de varios pa\u00edses.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n electr\u00f3nica es igualmente un trabajo colectivo y no anda s\u00f3lo en\u00a0 Brasil. Uno de los responsables de la idea inicial fue Paul Berry, de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, que se mantiene como uno de los colaboradores. Ya participaron investigadores de los jardines bot\u00e1nicos de Missouri, Estados Unidos, o de Munich, Alemania, y la pr\u00f3xima etapa contar\u00e1 con bot\u00e1nicos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), como L\u00facia Lohmann y Jos\u00e9 Rubens Pirani, de la Universidad Estadual de Londrina (UEL), como Ana Odete Vieira, de la Unicamp, y como Ingrid Koch y Luiza Kinoshita, adem\u00e1s de Daniela Zappi, del Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Kew, Inglaterra.<\/p>\n<p>En\u00a0 los bastidores no hay s\u00f3lo bot\u00e1nicos. En una de las computadoras del Cria, el matem\u00e1tico Sidnei Souza, despu\u00e9s de haber dado forma a la Flora on-line, est\u00e1 estructurando el sistema internacional de clasificaci\u00f3n de las plantas actualmente aceptado. &#8220;Ser\u00e1n dos bancos de datos independientes pero\u00a0 interconectados&#8221;, dice \u00e9l. Su meta es que el usuario pase de uno para otro sin percibir y llegue a la planta que busca, sin importar si est\u00e1 partiendo de un nombre cient\u00edfico antiguo o nuevo. Conocido por la sigla APG, de Angiosperm Phylogeny Group o Grupo de Filogenia de las Angiospermas (plantas con flores), ese nuevo sistema de clasificaci\u00f3n define los principales grupos de plantas por medio de las semejanzas en el ADN, adem\u00e1s de las caracter\u00edsticas externas de sus hojas, frutos y flores. El APG est\u00e1 provocando una revoluci\u00f3n silenciosa en la bot\u00e1nica, porque hay casos de cambios radicales &#8211; y una familia de plantas puede abrirse en otras cuatro o cinco. La actualizaci\u00f3n de los nombres cient\u00edficos, alegan los especialistas, es esencial para que la Flora on-line pueda servir de base para la integraci\u00f3n con los an\u00e1lisis flor\u00edsticos en marcha en Brasil &#8211; y as\u00ed tal vez se sepa, finalmente, el n\u00famero de especies de plantas del pa\u00eds. Las 22,767 especies descriptas por Von Martius y por su equipo representan el conjunto de plantas conocidas hasta mediados del siglo XIX, pero se cree que el total de especies de plantas de Brasil pueda ser de por lo menos el doble y llegue a 50 mil, de acuerdo con los estimados de\u00a0 Shepherd, mientras que otros c\u00e1lculos var\u00edan de 35 mil a 70 mil.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Flora brasiliensis: desarrollo de un prototipo<br \/>\n<em><strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong><\/em>L\u00ednea Regular de Auxilio al Proyecto de Investigaci\u00f3n<br \/>\n<em><strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong><\/em>George John Shepherd &#8211; Unicamp<br \/>\n<em><strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong><\/em>119,895.55 reales (FAPESP)<br \/>\n121,000.00 reales (Funda\u00e7\u00e3o Vitae)<br \/>\n185,000.00 reales (Natura)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La versi\u00f3n electr\u00f3nica de Flora brasiliensis ampl\u00eda el acceso al conocimiento sobre las plantas de Brasil","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80510","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80510"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80510\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80510"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}