{"id":80512,"date":"2006-03-01T00:00:00","date_gmt":"2006-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/03\/01\/los-trucos-del-vih\/"},"modified":"2013-01-10T11:18:45","modified_gmt":"2013-01-10T13:18:45","slug":"los-trucos-del-vih","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-trucos-del-vih\/","title":{"rendered":"Los trucos del VIH"},"content":{"rendered":"<p>La pantalla de la computadora exhibe una imagen donde aparecen rect\u00e1ngulos azules y verdes de diferentes tama\u00f1os: es la reconstituci\u00f3n de un virus del Sida. Luego de mostrar la figura, el vir\u00f3logo Ricardo Sobhie Diaz, docente de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), llama la atenci\u00f3n con relaci\u00f3n a dos colores, utilizados para identificar las partes -o mejor dicho, la informaci\u00f3n gen\u00e9tica- de dos subtipos de VIH. Esta mezcla es una caracter\u00edstica especial de este virus de colores: se trata de una variedad que tiene gran potencial epid\u00e9mico, que fue capaz de superar las barreras de la selecci\u00f3n y puede transmitirse de una persona a otra. Esta nueva variaci\u00f3n del VIH, que lleva el nombre de VIH circulante recombinante (CRF, por sus siglas en ingl\u00e9s), ha sido ahora detectada por primera vez en Brasil y es motivo de preocupaci\u00f3n por parte de los expertos. &#8220;La epidemia de Sida se est\u00e1 volviendo m\u00e1s compleja desde el punto de vista gen\u00e9tico&#8221;, asevera Diaz, uno de los autores de un estudio publicado en la revista Aids Research and Human Retroviruses, donde se exponen dichos resultados. &#8220;Tenemos que repensar algunas estrategias en el combate contra la enfermedad y permanecer atentos en lo que hace a la sensibilidad de los test de diagn\u00f3stico, la acci\u00f3n de los antirretrovirales ante estas cepas gen\u00e9ticamente distintas y la selecci\u00f3n de los componentes que han de emplearse en los ensayos tendientes a elaborar vacunas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El hallazgo de los virus &#8211;<\/strong> La detecci\u00f3n de formas recombinantes del virus no hace sino dificultar el control de la epidemia de Sida. En Brasil, datos del Ministerio de Salud revelan que desde 1980 hasta junio de 2005 se notificaron alrededor de 372 mil casos de Sida, de los cuales m\u00e1s del 80% se concentr\u00f3 en las regiones sur y sudeste del pa\u00eds. A nivel mundial, de acuerdo con la Unaids, un \u00f3rgano de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU), en 2005 hab\u00eda 40,3 millones de adultos y ni\u00f1os infectados con el VIH. De dicho total, 4,9 millones, alrededor del 10%, se hab\u00edan contaminado el a\u00f1o pasado. En el \u00c1frica negra hay 25,8 millones de v\u00edctimas de la enfermedad, es decir, casi el 65% del total.<\/p>\n<p>Las variaciones del VIH se conocen desde hace al menos 15 a\u00f1os. En la actualidad, al margen de los dos tipos (el VIH-1 y el 2), existen nueve subtipos del virus, identificados como A, B, C, E, F, G, H, J y K. Todos act\u00faan destruyendo el sistema inmunol\u00f3gico de la persona infectada, y los s\u00edntomas y problemas que provocan, como lo son las infecciones oportunistas, tambi\u00e9n son los mismos. La diferencia fundamental radica en que las variaciones se forman con secuencias de genes distintas. Por tal raz\u00f3n, los subtipos pueden ser m\u00e1s o menos agresivos, ofrecer mayor o menor resistencia a los medicamentos antirretrovirales y replicarse m\u00e1s r\u00e1pidamente o de manera m\u00e1s lenta, al margen de afectar a distintos grupos sociales (usuarios de drogas y heterosexuales, por ejemplo) y en zonas diferentes (en la ciudad de Santos, en la costa paulista, los m\u00e1s comunes son el B y el F; en tanto, en la regi\u00f3n sur del Brasil aparece m\u00e1s el C, m\u00e1s frecuente en la pandemia). &#8220;Estas diferencias biol\u00f3gicas pueden dar ventajas a algunos subgrupos en detrimento de otros&#8221;, explica Diaz.<\/p>\n<p>Cuando las informaciones gen\u00e9ticas de dos subtipos se mezclan, surge un microorganismo al que puede calific\u00e1rselo como h\u00edbrido, con secuencias de genes de dos originales diferentes. Por esto se le asigna el nombre de VIH recombinante. Este &#8220;mix&#8221; gen\u00e9tico nace en general en c\u00e9lulas de personas con comportamientos de riesgo, con doble infecci\u00f3n. En tres semanas de m\u00e1xima, luego de sufrir la contaminaci\u00f3n con el primer virus, contraen un segundo virus, de un grupo diferente. Cuando ambos tipos comienzan a reproducirse y multiplicarse, terminan encontr\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Con todo, no siempre dicha variaci\u00f3n tiene potencial para transmitirse. El escenario se agrava cuando el VIH recombinante se expande en el seno de un grupo de la poblaci\u00f3n y adquiere el status de circulante o epid\u00e9mico. &#8220;\u00c9sta es una de las exigencias para tal clasificaci\u00f3n: debe hall\u00e1rselo en al menos tres individuos no relacionados&#8221;, afirma Luiz Mario Janini, tambi\u00e9n autor del trabajo. &#8220;No pueden contemplarse parejas sexuales, o la madre y el hijo&#8221;. Hasta el comienzo de este a\u00f1o se hab\u00edan descrito 27 subtipos de VIH recombinante circulantes en el mundo. Los brasile\u00f1os identificaron dos m\u00e1s, producto del encuentro de los subtipos B y F, catalogados como CRF28_BF y CRF29_BF (estas cifras indican el orden del descubrimiento, mientras que las letras despu\u00e9s del gui\u00f3n se\u00f1alan los subtipos que re\u00fanen). Aunque ambos son muy parecidos, el 29 tiene una secuencia mayor del subgrupo F.<\/p>\n<p><strong>Los tratamientos se hacen m\u00e1s dif\u00edciles &#8211;<\/strong> La detecci\u00f3n de los CRFs en Brasil hace encender una luz de alarma. Sus posibles consecuencias, aunque todav\u00eda se ubican en el plano de las especulaciones, no son lo que se dice alentadoras. La mezcla B y F brasile\u00f1a apareci\u00f3 en muestras de sangre extra\u00eddas en la ciudad de Santos, donde otros trabajos realizados por el equipo de la Unifesp detectaron una resistencia primaria -anterior al tratamiento con los antirretrovirales- del 36%, el mayor \u00edndice que se haya registrado en el mundo. En estudios publicados en 2000 y en 2005, este grupo ya hab\u00eda demostrado que, gracias a una mutaci\u00f3n, el subtipo F, el m\u00e1s frecuente en dicha ciudad costera, se vuelve m\u00e1s resistente a los medicamentos.<\/p>\n<p>&#8220;Con base en este conjunto de factores es posible imaginar que los medicamentos pueden haber seleccionado el virus del subtipo F, predominante en el municipio de Santos, que de esta manera pudo sobresalirse y sobrevivir entre los otros&#8221;, afirma Diaz. Los subtipos B y F no presenta la misma respuesta al tratamiento y son resistentes a diferentes antirretrovirales. En teor\u00eda, el VIH recombinante sumar\u00eda estas dos ventajas y se ver\u00eda libre de los efectos de un arsenal mayor de medicamentos. \u00c9sta es una de las posibilidades que Diaz pretende probar en laboratorio, al margen de evaluar si el VIH recombinante puede replicarse m\u00e1s r\u00e1pido y si las infecciones que provoca ser\u00edan m\u00e1s agresivas.<\/p>\n<p>&#8220;La epidemia brasile\u00f1a pasa a tener as\u00ed por lo menos cinco virus que circulan, que son los subtipos B, C y F, antiguos conocidos, sumados a los nuevos VIH recombinantes&#8221;, subraya Janini. La diversidad gen\u00e9tica cada vez mayor representa un nuevo perfil de la enfermedad y puede constituir un impedimento a los actuales tratamientos, y principalmente en lo que hace a la elaboraci\u00f3n de una vacuna. Si bien no se conocen todav\u00eda los impactos m\u00e1s precisos de este nuevo panorama en Brasil, es posible trabajar con algunas analog\u00edas. Cuando se desat\u00f3 la epidemia mundial, el principal subtipo del VIH hallado en el Sudeste Asi\u00e1tico era el B, que atacaba mayoritariamente a los usuarios de drogas.<\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os 1990 se detect\u00f3 en dicha regi\u00f3n el VIH recombinante circulante EA &#8220;el primero que se describi\u00f3 en el mundo&#8221;, que infectaba a los heterosexuales. Gracias sus las ventajas biol\u00f3gicas y de adaptaci\u00f3n, y por haber superado procesos de selecci\u00f3n m\u00e1s rigurosos, el EA termin\u00f3 por barrer al grupo B, al cual pr\u00e1cticamente no se lo halla en la actualidad. En tanto, el VIH recombinante AG, que es m\u00e1s d\u00e9bil, perdi\u00f3 la disputa en \u00c1frica con relaci\u00f3n al subtipo C. &#8220;Los VIH recombinantes pueden incluso no prevalecer, pero el hecho de aparecer con una frecuencia cada vez mayor asusta&#8221;, insiste Janine. &#8220;Involuntariamente estamos generando las condiciones para que el VIH ampl\u00ede su diversidad gen\u00e9tica.&#8221;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las formas recombinantes del virus complican la situaci\u00f3n de la epidemia de Sida en Brasil","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[109],"class_list":["post-80512","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80512","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80512"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80512\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80512"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80512"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80512"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80512"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}