{"id":80521,"date":"2006-03-01T00:00:00","date_gmt":"2006-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/03\/01\/a-biblioteca-de-babel-2\/"},"modified":"2016-01-28T15:26:38","modified_gmt":"2016-01-28T17:26:38","slug":"a-biblioteca-de-babel-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/a-biblioteca-de-babel-2\/","title":{"rendered":"A biblioteca de babel"},"content":{"rendered":"<p>Ni Ceci am\u00f3 tanto a Peri: por 20 a\u00f1os el bibli\u00f3filo y ex industrial Jos\u00e9 Mindlin caz\u00f3 la primera edici\u00f3n de O guaran\u00ed, de Jos\u00e9 de Alencar, de 1857. En los a\u00f1os 1960, un griego misterioso ofreci\u00f3 a sus amigos el libro por mil d\u00f3lares, pero, para desesperaci\u00f3n de Mindlin, nadie se acord\u00f3 de avisarle. Diez a\u00f1os despu\u00e9s \u00e9l le pidi\u00f3 a un librero londinense que rematase el original en una subasta, pero el ingl\u00e9s, creyendo que el libro era muy caro, lo perdi\u00f3. Por \u00faltimo, en Par\u00eds, \u00e9l acab\u00f3 comprando, a un precio mucho m\u00e1s alto que los anteriores, su objeto de deseo. En el vuelo de regreso, se durmi\u00f3 y dej\u00f3 el libro ca\u00eddo en la alfombra del avi\u00f3n y s\u00f3lo se percat\u00f3 de la falta de su tesoro al\u00a0 esembarcar. Durante tres d\u00edas la compa\u00f1\u00eda a\u00e9rea busc\u00f3 Peri y Ceci y los hall\u00f3 en Buenos Aires y los trajo de regreso al coleccionador. Descuidos aparte, no se puede acusar al empresario de indisciplinado cuando el tema son los libros. Sin embargo, siendo due\u00f1o de m\u00e1s de 30 mil ejemplares, ese hijo de inmigrantes rusos y su mujer, Guita (apasionada por \u00e9l y por su man\u00eda), apodaron a su portentosa colecci\u00f3n de Biblioteca InDisciplinada de Guita y Jos\u00e9 Mindlin, cuyo ex-libris, sintom\u00e1ticamente, es &#8220;No hago nada sin alegr\u00eda&#8221;.<\/p>\n<p>Ahora \u00e9l decidi\u00f3 compartir su &#8220;locura mansa&#8221; con todos los lectores por medio de dos bell\u00edsimos vol\u00famenes que llevan como t\u00edtulo el nombre de bautismo de su biblioteca, editados en una alianza entre la FAPESP, la Edusp y la Fundaci\u00f3n Biblioteca Nacional. Lo relevante de la Biblioteca InDisciplinada de Guita y Jos\u00e9 Mindlin es un deleite visual, en especial el primer volumen, dedicado a la Brasiliana, uno de los orgullos del bibli\u00f3filo paulista, con las primeras ediciones de las Orbas (sic) de Claudio Manoel da Costa, de El Uraguay, de Bas\u00edlio da Gama, la Marilia de Dirceo, de 1810, la Phalenas, de Machado de Assis, con una dedicatoria del autor, un encanto presente tambi\u00e9n en las ediciones originales de Paulicea desvariada, de M\u00e1rio de Andrade, entre otros. La caja con la selecta biblioteca de Mindlin trae, adem\u00e1s, la Cr\u00f3nica de Nuremberg, de 1493, el Poema en alabanza de Santa Cruz, del siglo 9, as\u00ed como obras ilustradas por Mir\u00f3, Di Cavalcanti, Chagall etc. &#8220;Fue dif\u00edcil hacer la selecci\u00f3n, pues los libros tienen vida y lenguaje propios, a pesar de su aparente inmovilidad, y que pr\u00e1cticamente todos ellos, as\u00ed como los documentos raros, se consideraban con el derecho de ser escogidos&#8221;, cuenta Mindlin. Al final, vali\u00f3 el mote del ex-l\u00edbris. &#8220;La biblioteca no fue planificada. Ella fue creciendo al sabor de nuestros intereses, m\u00edo y de Guita, teniendo como principal objetivo la lectura, y no el deseo de coleccionar. De ah\u00ed la indisciplina, aunque relativa, ya que ella entra cuando soy tentado de comprar obras que no se encuadran en las vertientes definidas por m\u00ed&#8221;, explica. En un final, como a \u00e9l le gusta recordar: &#8220;Los libros fueran hechos para la gente y no la gente para los libros&#8221;.<\/p>\n<p>La frase, por otro lado, tiene una hermana casi gemela: &#8220;La gente busca el libro y el libro busca a la gente&#8221;. Mindlin destaca que es el placer, no la codicia, lo que lo mueve y lo hace gastar peque\u00f1as fortunas para llevar un volumen a vivir en su estante (tantos que lo obligaron a alquilar otro inmueble para guardar lo que no cupo en su casa). &#8220;Es un v\u00ednculo misterioso entre el cazador y la presa, como si una afinidad crease la atracci\u00f3n de uno por el otro, de tal modo que el ejemplar ansiosamente buscado durante a\u00f1os acaba un d\u00eda situ\u00e1ndose como deliberadamente en el camino de quien lo busca&#8221;, observa el amigo Antonio Candido. &#8220;As\u00ed, despu\u00e9s de reunidos, los libros parecen formar una sociedad con vida propia, dotada de coherencia que va obligando al amateur a seguir su l\u00ednea de fuerza. Por eso, dice Mindlin, su biblioteca fue creciendo por si misma.&#8221;<\/p>\n<p>Y creci\u00f3 a un tama\u00f1o tan formidable que varias instituciones extranjeras intentaron comprarla a la pareja. Pero ellos prefirieron dejar parte del patrimonio, cerca de 10 mil vol\u00famenes de la Brasiliana, para la Universidad de S\u00e3o Paulo, que dedicar\u00e1 un terreno de 10 mil metros cuadrados, con toda la tecnolog\u00eda de conservaci\u00f3n necesaria, en su campus, para erguir una biblioteca a partir del material donado. Estudiantes e investigadores tendr\u00e1n, por ejemplo, acceso a la Historia general de Brazil, de Varnhagen, de 1876, o a los Viajes de Hans Staden, en una edici\u00f3n de 1557 (presente en los libros reci\u00e9n lanzados). \u00bf\u00c9l ya ley\u00f3 todo aquello? &#8220;El contacto f\u00edsico con el libro ya es algo placentero. Si yo fuese a leer todo lo que hay en mi biblioteca, necesitar\u00eda\u00a0 por lo menos unos 300 a\u00f1os y, a\u00fan as\u00ed, de nada servir\u00edan. Durante ese tiempo, nuevos libros surgir\u00edan y yo necesitar\u00eda 300 a\u00f1os m\u00e1s&#8221;, dice. Esa pasi\u00f3n (&#8220;Yo bromeo que hay en mi amor a los libros un contenido patol\u00f3gico, pero es una patolog\u00eda que me hace sentir bien, aunque sea incurable&#8221;, sonr\u00ede) naci\u00f3 temprano. Lector asiduo de la revista Tico-Tico (de la cual posee una colecci\u00f3n casi completa), a los 13 a\u00f1os, Mindlin compr\u00f3 su primer libro importante, el Discurso sobre la historia universal, de Bossuet, en una edici\u00f3n portuguesa del siglo 18. El virus estaba inoculado. Hoy su biblioteca de obras sobre el Brasil es considerada mayor y mejor que la de la Biblioteca Nacional de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p><strong>Metal Leve<br \/>\n<\/strong> Mindlin fue rep\u00f3rter de O Estado de S.Paulo a los 15 a\u00f1os, hizo derecho en la Facultad del Largo S\u00e3o Francisco (donde conoci\u00f3 a Guita, con quien se cas\u00f3 en 1938 y que es la encuadernadora oficial de la colecci\u00f3n del marido), ejerci\u00f3 la abogac\u00eda por 15 a\u00f1os, defendiendo inmigrantes europeos que quer\u00edan entrar en Brasil durante el Estado Nuevo y, en 1950, se torn\u00f3 empresario. Algunos clientes lo buscaron para redactar un contrato de sociedad con una f\u00e1brica alemana de pistones, pero desistieron del negocio, que interes\u00f3 al abogado. Con otros socios \u00e9l mont\u00f3 la Metal Leve, por causa del aluminio, materia prima de los productos. Con JK y el desarrollo, la empresa se transform\u00f3 en una potencia del sector de piezas automotrices y lleg\u00f3 a emplear a 6 mil trabajadores. El patr\u00f3n, sin embargo, no ten\u00eda la m\u00ednima idea de lo que produc\u00eda, con la cabeza en los libros y lejos de la mec\u00e1nica. En 1996 vendi\u00f3 sus acciones. Sin verg\u00fcenza de su &#8220;ignorancia&#8221; t\u00e9cnica, pidi\u00f3 a los hijos que le diesen el siguiente epitafio: &#8220;Jos\u00e9 Mindlin. Fabric\u00f3 pistones la mayor parte de la vida, sin saber lo que eran&#8221;. Prefer\u00eda y prefiere leer. Son de 80 a 100 libros por a\u00f1o, incluy\u00e9ndose las re-lecturas. El volumen s\u00f3lo crece, como se puede ver en Relevantes de la Biblioteca InDisciplinada, plena de tesoros antiguos recientes. &#8220;El dinero la gente lo recupera, pero un libro raro no.&#8221;<\/p>\n<p>Bonito lema de un coleccionador que ve tanta belleza en las portadas, lomos y letras de sus vol\u00famenes. &#8220;El libro transmite pensamientos, traduce emociones, estimula la imaginaci\u00f3n y el sue\u00f1o, permite que nuestras vivencias cotidianas se transformen en un mundo lleno de encantos y seducciones, dando a la vida un sentido intelectual y espiritual de inestimable valor&#8221;, avisa. Un amor as\u00ed no se ve en cualquier lugar. Como el de Ceci por Peri, es cosa digna de libros. Como esos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Edusp presenta caja con los libros de Jos\u00e9 y Guita Mindlin","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-80521","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80521","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80521"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80521\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80521"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}