{"id":80525,"date":"2006-04-01T00:00:00","date_gmt":"2006-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/04\/01\/puntos-de-friccion\/"},"modified":"2016-03-03T14:51:15","modified_gmt":"2016-03-03T17:51:15","slug":"puntos-de-friccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/puntos-de-friccion\/","title":{"rendered":"Puntos de fricci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Pocas personas disienten del principio que indica que debe existir alguna regulaci\u00f3n internacional que organice el acceso y distribuci\u00f3n de los recursos obtenidos mediante la explotaci\u00f3n comercial de los recursos gen\u00e9ticos de una naci\u00f3n, o de la apropiaci\u00f3n del conocimiento de los pueblos ind\u00edgenas vinculados a la biodiversidad. Pero, aunque parezca razonable, esta idea, cuando se la debate en sus pormenores, genera puntos de roces. Eso fue lo que ocurri\u00f3 a finales del mes pasado en Curitiba (Paran\u00e1), durante la 8\u00aa Conferencia de las Partes de la Convenci\u00f3n sobre Biodiversidad Biol\u00f3gica (COP 8), foro patrocinado por la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) para discutir la redacci\u00f3n de los textos que buscan crear una pol\u00edtica de protecci\u00f3n ambiental com\u00fan en los casi 190 pa\u00edses signatarios del acuerdo.<\/p>\n<p>Brasil figura entre las naciones que firmaron la convenci\u00f3n y, por detectar entre el 15% al 20% de toda la biodiversidad del planeta, teme ser v\u00edctima preferencial de la biopirater\u00eda internacional. Por ello, el gobierno federal se encuentra predispuesto a la implantaci\u00f3n de leyes globales capaces de resguardar los derechos sobre su patrimonio biol\u00f3gico. A pesar de ser loable, esa postura, si es llevada a los extremos, puede crear, seg\u00fan algunos cient\u00edficos, obst\u00e1culos para la colaboraci\u00f3n internacional en proyectos que est\u00e1n desarrollando grandes sistemas de informaci\u00f3n, de acceso universal y gratuito, acerca de las formas de vida de la Tierra.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la visi\u00f3n de esos investigadores, interconectar los bancos de datos nacionales \u00a0como el speciesLink, que provee el acceso electr\u00f3nico a 40 colecciones biol\u00f3gicas de instituciones del estado de S\u00e3o Paulo con iniciativas globales no conllevar\u00eda riesgos o perjuicios para el pa\u00eds. Ese tipo de cooperaci\u00f3n es fundamental para la propia conservaci\u00f3n ambiental y para los taxonomistas, dice Vanderlei Perez Canhos, coordinador del Centro de Referencia de Informaci\u00f3n Ambiental (Cria), de Campinas (S\u00e3o Paulo), que desarroll\u00f3 el speciesLink\u00a0 y el banco de datos de la versi\u00f3n electr\u00f3nica, lanzada durante la COP 8, de la Flora brasiliensis, libro de referencia sobre la biodiversidad nacional realizado por el bot\u00e1nico alem\u00e1n Carl Friedrich Philipp von Martius (1794-1868). Al optar por participar de esos proyectos internacionales, podr\u00edamos restringir el acceso a informaciones que consideramos sensibles, como la localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica de las especies amenazadas de extinci\u00f3n o datos sobre organismos de importancia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Las cooperaciones tambi\u00e9n acelerar\u00edan la repatriaci\u00f3n del conocimiento sobre especies brasile\u00f1as que fueron retiradas del territorio nacional y hoy enriquecen los anaqueles de instituciones del exterior. Aunque cobije a una quinta parte de la biodiversidad de la Tierra, Brasil cuenta apenas con un 1% del material depositado en las colecciones biol\u00f3gicas del mundo.<\/p>\n<p>Una de las iniciativas internacionales que llaman la atenci\u00f3n de los cient\u00edficos brasile\u00f1os es el Species 2000. Por caso, el proyecto aprovech\u00f3 el evento en la capital paranaense para anunciar un hecho: su sistema electr\u00f3nico acaba de catalogar el nombre cient\u00edfico (y algunas informaciones taxon\u00f3micas) de 880 mil especies de animales, plantas, hongos y microbios, la mitad del n\u00famero total de especies identificadas hasta ahora por la ciencia. Realizamos la primera parte del trabajo, afirma Frank Bisby, de la Universidad de Reading, Inglaterra, coordinador de Species 2000. Ahora, cerca de 3 mil taxonomistas de las m\u00e1s diversas \u00e1reas participan de la iniciativa, que congrega 37 bancos de datos. Hay brasile\u00f1os inmersos en le proyecto, pero no existe una participaci\u00f3n institucional del pa\u00eds ni de bancos de datos nacionales.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se repite respecto del Global Biodiversity Information Facility (GBIF), un proyecto a\u00fan mayor. En el GBIF, adem\u00e1s de informaci\u00f3n taxon\u00f3mica, el sistema integra datos de las colecciones biol\u00f3gicas de museos internacionales y registros de observaciones realizadas en campo. Carecemos de informaci\u00f3n acerca de algunos grupos de animales, afirma Jim Edwards. Secretario ejecutivo del GBIF, que contiene alrededor de 100 millones de datos sobre las especies del planeta. El ingreso de Brasil en el proyecto nos ayudar\u00eda en ciertas \u00e1reas cr\u00edticas. Apoyada por 47 pa\u00edses y 32 entidades internacionales, la iniciativa digital se alimenta con 169 proveedores de informaci\u00f3n y 686 bancos de datos.<\/p>\n<p>El Species 2000 y el GBIF no son los due\u00f1os de las informaciones que distribuyen. El control de lo que puede o no aparecer es de cada proveedor de los bancos de datos integrados a los proyectos. Seg\u00fan Ione Egler, coordinadora general de Pol\u00edticas y Programas de Investigaci\u00f3n en Biodiversidad del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda, hace cuatro a\u00f1os atr\u00e1s la comunidad cient\u00edfica brasile\u00f1a estaba dividida acerca de la conveniencia de firmar colaboraciones con ese tipo de emprendimientos internacionales. Pero la idea madur\u00f3 y ahora las sociedades cient\u00edficas quieren participar del GBIF, afirma Ione, que maneja un programa de digitalizaci\u00f3n de las colecciones de instituciones de investigaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>Sin embargo, a\u00fan existen obst\u00e1culos que deben ser vencidos. El ministerio de Relaciones Exteriores, Que comanda la delegaci\u00f3n brasile\u00f1a encargada de negociar los puntos de la Convenci\u00f3n sobre Diversidad Biol\u00f3gica, piensa de manera distinta que los cient\u00edficos. No hay porqu\u00e9 proveer datos sobre las especies brasile\u00f1as, afirma Luiz Alberto Figueiredo Machado, jefe del Departamento de Medio Ambiente y Temas Especiales de Itamaraty. Br\u00e1ulio Ferreira de Souza Dias, gerente de conservaci\u00f3n de biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, tiene una posici\u00f3n m\u00e1s moderada. \u00c9l admite que hay resistencia al ingreso de Brasil en inventarios internacionales sobre la biodiversidad, pero dice que no existe como impedir esa decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un punto preocupante es la difusi\u00f3n en el exterior del llamado conocimiento tradicional de los ind\u00edgenas, sobre todo en textos cient\u00edficos. A\u00fan no existe un marco legal para esa cuesti\u00f3n, afirma Br\u00e1ulio. Por eso es necesario que haya \u00e9tica en la relaci\u00f3n de los cient\u00edficos con los ind\u00edgenas. En el GBIF, mientras tanto, los proveedores de informaci\u00f3n son instruidos acerca de no divulgar informaciones oriundas de las pr\u00e1cticas de los pueblos de la selva.<\/p>\n<p><strong>Rotulado de transg\u00e9nicos<br \/>\n<\/strong>Tambi\u00e9n en Curitiba (PA) una semana antes de la COP 8, se realiz\u00f3 la 3\u00aa Reuni\u00f3n de las Partes del Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad, la MOP 3. La principal decisi\u00f3n del encuentro fue la de regular la cuesti\u00f3n del rotulado de los organismos vivos modificados (OVMs), los populares transg\u00e9nicos, destinados a la exportaci\u00f3n. Qued\u00f3 acordado que los pa\u00edses podr\u00e1n utilizar en los cargamentos agr\u00edcolas destinados al mercado externo la expresi\u00f3n puede contener OVMs hasta 2012. O sea, que las naciones tienen un plazo de seis a\u00f1os para separar los productos transg\u00e9nicos de los que no se hallen modificados y s\u00f3lo entonces se deber\u00e1 adoptar la expresi\u00f3n contiene OVMs para granos y semillas gen\u00e9ticamente alterados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Reuni\u00f3n debate la adopci\u00f3n de leyes globales sobre el patrimonio biol\u00f3gico","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-80525","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80525","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80525"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80525\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80525"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80525"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80525"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80525"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}