{"id":80528,"date":"2006-04-01T00:00:00","date_gmt":"2006-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/04\/01\/dinosaurios-y-otros-animales\/"},"modified":"2016-03-03T14:59:16","modified_gmt":"2016-03-03T17:59:16","slug":"dinosaurios-y-otros-animales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/dinosaurios-y-otros-animales\/","title":{"rendered":"Dinosaurios y otros animales"},"content":{"rendered":"<p>Monto exposiciones para vengarme de la escuela, afirma Luiz Eduardo Anelli, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (SP), curador de la m\u00e1s completa muestra realizada en el pa\u00eds de f\u00f3siles de dinosaurios y otros animales que habitaron la Tierra en los \u00faltimos 700 millones de a\u00f1os: Dinos en la Oca (Oca: Nombre con el que se conoce al Pabell\u00f3n o Domo Lucas Nogueira Garcez, en el Parque Ibirapuera, S\u00e3o Paulo) , en cartel hasta el 30 de abril en el Parque de Ibirapuera, en la capital paulista. Toda la vida he visto a la escuela como un castigo, un lugar en el que no se ense\u00f1a en forma divertida. Determinado a probar que no tiene por qu\u00e9 ser as\u00ed, Anelli pas\u00f3 los \u00faltimos meses de 2005 dividido entre sus investigaciones en el Instituto de Geociencias de la USP, y horas tras horas de reuniones con el equipo de Emilio Kalil, de la agencia GabineteCultura, organizadora de esa exposici\u00f3n de 7 millones de reales. Bajo el domo de hormig\u00f3n proyectado por Oscar Niemeyer, el paleont\u00f3logo paulista logr\u00f3 reunir r\u00e9plicas de algunos de los m\u00e1s importantes dinosaurios de Estados Unidos, \u00c1frica, China, Argentina y por supuesto, de Brasil. El mayor de ellos es el Jobaria tiguidensis, un herb\u00edvoro de 22 metros de longitud desde la cabeza a la cola que vivi\u00f3 hace 135 millones de a\u00f1os. El equipo del paleont\u00f3logo norteamericano Paul Sereno, de la Universidad de Chicago, recuper\u00f3 su esqueleto casi completo en 1997, en las arenas del desierto de N\u00edger, en la regi\u00f3n central de \u00c1frica. Entre los predadores carn\u00edvoros se hallan expuestos el cr\u00e1neo de 1,5 metros del temido y popular Tyrannosaurus rex, que hace 70 millones de a\u00f1os habit\u00f3 en el territorio de lo que hoy es Am\u00e9rica del Norte, y la osamenta de otro animal a\u00fan mayor: el Carcharodontosaurus saharicus, cuyo esqueleto fue desenterrado en 1995 por el equipo de Sereno en Marruecos.<\/p>\n<p>Al contrario de lo que muchos podr\u00edan pensar, no siempre los dinosaurios fueron tan colosales. Cuando aparecieron sobre la Tierra alrededor de 230 millones de a\u00f1os atr\u00e1s, eran relativamente peque\u00f1os. Un ejemplo es el Eoraptor lunensis, dinosaurio carn\u00edvoro que med\u00eda apenas 1 metro de la cabeza a la punta de la cola y caminaba sobre las piernas traseras. Su f\u00f3sil, encontrado en la regi\u00f3n noroeste de Argentina, indica que vivi\u00f3 hace 228 millones de a\u00f1os, en el per\u00edodo geol\u00f3gico denominado Tri\u00e1sico. Otro precursor de los dinosaurios que se encuentra en la Oca es el Staurikosaurus pricei, un carn\u00edvoro de casi 2,5 metros de longitud. Descubierto en 1937 en la regi\u00f3n de Santa Mar\u00eda, en el interior de R\u00edo Grande do Sul, el Staurikosaurus es uno de los f\u00f3siles de dinosaurio m\u00e1s antiguo hallado en Brasil.<\/p>\n<p>Pero no es el \u00fanico. En la secci\u00f3n de la exposici\u00f3n dedicada a los representantes nacionales, es posible observar la reconstituci\u00f3n del Unaysaurus tolentinoi \u00a0otro abuelo de los dinosaurios, que vivi\u00f3 1 mill\u00f3n de a\u00f1os m\u00e1s tarde que el Staurikosaurus y el Santanaraptor placidus, predador de 1,5 metros de longitud cuyo f\u00f3sil de 110 millones de a\u00f1os fue hallado en la Chapada do Araripe (Meseta de Araripe), en el interior de Cear\u00e1.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n de esa regi\u00f3n rica en f\u00f3siles con edades entre 120 millones y 110 millones de a\u00f1os, provienen los huesos petrificados de otros animales expuestos en la Oca como peces f\u00f3siles y los pterossaurus \u00a0reptiles voladores emparentados con los dinosaurios. El Anhanguera piscator, uno de los mayores descubiertos en Brasil, con 5 metros de envergadura y el Thalassodromeus setti, con una de las mayores crestas \u00f3seas observadas en vertebrados. Algo m\u00e1s reciente que esos animales pero no menos impresionante, es el cocodrilo primitivo Purussaurus brasiliensis, que habit\u00f3 entre 8 millones y 6,5 millones de a\u00f1os atr\u00e1s en una regi\u00f3n pantanosa de lo que hoy es la Amazonia brasile\u00f1a. Considerado el mayor cocodrilo jam\u00e1s encontrado \u00a0mayor a\u00fan que el T-rex -, el Purussaurus contaba con casi 15 metros de longitud.<\/p>\n<p>Ciertamente la m\u00e1s grandiosa exposici\u00f3n montada por Anelli, la Dinos en la Oca se suma a otras realizadas en los \u00faltimos a\u00f1os en el Instituto de Geociencias de la USP y en la Estaci\u00f3n Ciencia, en S\u00e3o Paulo. Especialista en moluscos primitivos, ese paleont\u00f3logo de 41 a\u00f1os descubri\u00f3 su vocaci\u00f3n de divulgador de ciencia por casualidad, en 1987, cuando se graduaba en biolog\u00eda en la Universidad Estadual de Londrina, en el estado de Paran\u00e1. Yo no ten\u00eda idea de lo que har\u00eda al terminar los estudios y logr\u00e9 una pasant\u00eda en el laboratorio de paleontolog\u00eda del profesor Andr\u00e9 Celligoi, dice Anelli. All\u00ed encontr\u00e9 diversos f\u00f3siles, que resolv\u00ed limpiar, catalogar y exponer en la universidad. De ah\u00ed en adelante, no ces\u00f3 de sacar los esqueletos de los armarios y de buscar la forma de utilizarlos para ense\u00f1ar la historia evolutiva del planeta de manera l\u00fadica. Bajo esa perspectiva, uno de sus mayores hallazgos tal vez haya sido una sala vac\u00eda en el Instituto de Geociencias de la USP. All\u00ed, Anelli encontr\u00f3 en 1998 el espacio necesario para ampliar el acceso a la colecci\u00f3n de f\u00f3siles de la USP: cre\u00f3 la Oficina de R\u00e9plicas, que reproduce en material pl\u00e1stico copias id\u00e9nticas de los huesos petrificados originales, que, seg\u00fan el paleont\u00f3logo, pueden asimismo utilizarse para desarrollar investigaciones. Es como leer la copia de un libro, dice.<\/p>\n<p>Durante esos casi diez a\u00f1os de actividad de la oficina, escuelas de diversos estados brasile\u00f1os compraron cerca de 17 mil r\u00e9plicas para la ense\u00f1anza de la paleontolog\u00eda y evoluci\u00f3n. Ese trabajo de popularizaci\u00f3n de la ciencia es posible, en parte, como resultado del acuerdo que el paleont\u00f3logo de la USP realiza con sus alumnos de grado y de post-grado: sus trabajos no deben permanecer guardados ni circular solamente entre los investigadores, como art\u00edculos cient\u00edficos. Algunos de ellos ya se transformaron en libros infantiles, como Conociendo a los dinosaurios: historias recopiladas, Coloreando la historia de la vida y La extinci\u00f3n es para siempre: la historia de los mam\u00edferos gigantes de Am\u00e9rica del Sur, adoptado como material did\u00e1ctico por las secretar\u00edas estaduales de Educaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo y de Bahia. El motivo de la selecci\u00f3n de ni\u00f1os y adolescentes como su p\u00fablico preferencial es obvia: Es en esa fase que se despierta el inter\u00e9s por el mundo, dice el investigador. Por eso escribo los libros con los que me gustar\u00eda haber contado para leer cuando era ni\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una exposici\u00f3n cuenta la historia de la vida en el planeta","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[105],"class_list":["post-80528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80528"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}