{"id":80533,"date":"2006-04-01T00:00:00","date_gmt":"2006-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/04\/01\/los-canales-del-corazon\/"},"modified":"2015-05-04T17:21:50","modified_gmt":"2015-05-04T20:21:50","slug":"los-canales-del-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-canales-del-corazon\/","title":{"rendered":"Los canales del coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>El calcio presente en la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea cumple una funci\u00f3n primordial en un evento que se repite, con variada intensidad, centenares de miles de veces al d\u00eda. La capacidad de contracci\u00f3n del m\u00fasculo card\u00edaco se encuentra regulada por la cantidad de calcio presente en el interior de sus c\u00e9lulas, cuya provisi\u00f3n depende de los canales de calcio ubicados en la membrana celular. Un ejemplo: a medida que se eleva el n\u00famero de latidos card\u00edacos, los canales en las membranas celulares se dilatan y permiten una mayor entrada de calcio. La expansi\u00f3n del m\u00fasculo tambi\u00e9n desencadena una serie de eventos que aumentan la capacidad de contracci\u00f3n. Se liberan sustancias que ampl\u00edan el ingreso de sodio en las c\u00e9lulas y una prote\u00edna presente en la citada membrana celular promueve el intercambio del exceso de sodio por calcio.<\/p>\n<p>El cardi\u00f3logo Paulo Jos\u00e9 Ferreira Tucci, profesor del Departamento de Fisiolog\u00eda de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), comenz\u00f3 a estudiar hace tres d\u00e9cadas los or\u00edgenes de la compleja cadena de mecanismos que regulan el pasaje del calcio. Uno de ellos, demostr\u00f3 Tucci en los a\u00f1os 1980, se halla relacionado con el aumento de la sensibilidad al calcio de las prote\u00ednas contr\u00e1ctiles del coraz\u00f3n cuando el m\u00fasculo se expande.<\/p>\n<p>Recientemente, el grupo liderado por Tucci, volvi\u00f3 a sorprenderse respecto de los fen\u00f3menos bioqu\u00edmicos que hacen que al miocardio contraerse y latir. Utilizando un coraz\u00f3n aislado de perro, abastecido por\u00a0 la sangre arterial de otro can, fue posible evaluar la interacci\u00f3n entre dos de esos eventos promovidos por el calcio, la expansi\u00f3n del m\u00fasculo y el aumento de la frecuencia cardiaca. Concluyendo que la frecuencia cardiaca elevada intensifica la respuesta del \u00f3rgano a la expansi\u00f3n. Los preparativos de la experiencia demandan algunas horas y cirug\u00eda en los dos canes. En primer lugar, se extrae el coraz\u00f3n de uno de los perros y en su interior se instala un globo que eval\u00faa su capacidad de contracci\u00f3n y la presi\u00f3n generada en su interior durante la misma. Por otra parte se prepara al segundo perrito, cuya funci\u00f3n reside en la provisi\u00f3n de sangre arterial para circular en el coraz\u00f3n aislado y recibirla nuevamente. Uno de los m\u00e9ritos del trabajo fue la evaluaci\u00f3n, desde una condici\u00f3n fisiol\u00f3gica, el coraz\u00f3n integrado a un organismo intacto, y la interacci\u00f3n entre factores que anteriormente hab\u00edan sido estudiados en manera aislada y en condiciones experimentales muy artificiales, dice Tucci.<\/p>\n<p>En otro estudio, el grupo de la Unifesp analiz\u00f3 el funcionamiento de esos mecanismos cuando el flujo sangu\u00edneo en el coraz\u00f3n disminuye ? en un cuadro de isquemia (la citada disminuci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo) similar al de una angina de pecho, el dolor agudo causado por el estrechamiento de una arteria. Cuando el flujo se restablece, la funci\u00f3n card\u00edaca demora algunas horas en retornar a la normalidad. Durante esa fase cr\u00edtica, existe riesgo de complicaciones serias, como la acumulaci\u00f3n de l\u00edquido en los pulmones. El estudio concluy\u00f3 que, durante el per\u00edodo de conmoci\u00f3n, la respuesta del coraz\u00f3n a la expansi\u00f3n y al aumento de frecuencia no es afectada.<\/p>\n<p><strong>Velocista<br \/>\n<\/strong>La importancia de esos estudios no reside solamente en los resultados individuales. La expansi\u00f3n del m\u00fasculo y el aumento de los latidos son mecanismos que permiten al coraz\u00f3n ajustarse r\u00e1pidamente a las demandas del organismo. Un velocista logra quintuplicar el desempe\u00f1o card\u00edaco durante una carrera de 100 metros llanos. En v\u00edctimas de cardiopat\u00edas cr\u00f3nicas, el funcionamiento de tales mecanismos se halla comprometido y los m\u00e9dicos no cuentan con medios para interferir terap\u00e9uticamente en ellos, dice Tucci. La investigaci\u00f3n busca ampliar la comprensi\u00f3n de tales factores en las enfermedades card\u00edacas.<\/p>\n<p>En otra l\u00ednea de investigaci\u00f3n, Paulo Tucci corrobora una tesis que suena parad\u00f3jica \u00a0los corazones peque\u00f1os bombean mejor. En estudios realizados con ratones v\u00edctimas de infarto se comprob\u00f3 que el miocardio de los roedores adquiri\u00f3 mayor capacidad de bombeo luego de que la porci\u00f3n del ventr\u00edculo izquierdo necrosada por el infarto fuera extirpada, quedando la c\u00e1mara con un tama\u00f1o menor. Matem\u00e1ticamente, eso es f\u00e1cil de probar: la fuerza que debe ser generada por el miocardio es directamente proporcional a la relaci\u00f3n del radio de la cavidad dividido por el grosor de la pared. Cuanto mayor es la cavidad, m\u00e1s dif\u00edcil es generar presi\u00f3n?, dice Tucci. En la d\u00e9cada de 1990, ese principio fue aplicado en seres humanos. El retiro de hasta un 30% del coraz\u00f3n con hipertrofia, estrategia desarrollada por el cirujano paranaense Randas Batista, devolvi\u00f3 calidad de vida a centenas de pacientes con insuficiencia cardiaca grave, lo que les imped\u00eda el andar o la realizaci\u00f3n de cualquier esfuerzo.<\/p>\n<p>M\u00e9dicos de todo el mundo la probaron. La cavidad menor resultante confer\u00eda al miocardio, aunque debilitado, una funci\u00f3n m\u00e1s adecuada. Pero a pesar del beneficio inmediato y del entusiasmo inicial, la t\u00e9cnica, conocida como ventr\u00edculoplast\u00eda reductora, fue pr\u00e1cticamente abandonada. A mediano y largo plazo sus efectos respecto de la mortalidad fueron frustrantes.<\/p>\n<p>Un beneficio de la reducci\u00f3n de la cavidad se observa en otra situaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica m\u00e9dica: el retiro de grandes cicatrices provocadas por el infarto de miocardio, cuadro conocido como aneurisma del ventr\u00edculo izquierdo. La remoci\u00f3n de cicatrices es un\u00e1nimemente aceptada como ventajosa para la evoluci\u00f3n de los pacientes. Por eso, seg\u00fan eval\u00faa Tucci, el problema puede que no se halle en la t\u00e9cnica de Randas Batista, sino en su aplicaci\u00f3n en pacientes con un nivel muy grave de insuficiencia cardiaca. Posiblemente, los resultados fueran diferentes si la reducci\u00f3n se aplicara en pacientes con coraz\u00f3n dilatado pero con sus funciones a\u00fan conservadas, afirma. El trabajo de operar los min\u00fasculos corazones de los ratones infartados fue llevado a cabo por la investigadora Rosemeire Kanashiro, quien hoy se encuentra realizando un post-doctorado en un hospital de la ciudad de Baltimore, en Estados Unidos.<\/p>\n<p>La resistencia del coraz\u00f3n es mayor que lo que se imagina, como constata una investigaci\u00f3n realizada con ratones infartados sometidos a desnutrici\u00f3n. La conclusi\u00f3n fue la siguiente: aunque hayan sido sometidos a un esquema de restricci\u00f3n de prote\u00ednas y calor\u00edas durante las seis semanas previas al infarto y durante las tres posteriores, no sufrieron depresi\u00f3n en la capacidad de contracci\u00f3n mioc\u00e1rdica. Durante el per\u00edodo de cicatrizaci\u00f3n existe una sobrecarga cardiaca causada por el infarto. Asimismo, la s\u00edntesis de prote\u00ednas en el coraz\u00f3n aumenta bastante. Pero a pesar de eso, no hubo compromiso de la funci\u00f3n del m\u00fasculo card\u00edaco. Ese estudio corrobor\u00f3 el concepto de existencia de una jerarqu\u00eda de importancia en algunos sistemas del organismo. El coraz\u00f3n y el cerebro son privilegiados ante una situaci\u00f3n de privaci\u00f3n de alimentos.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong><em>Fisiolog\u00eda y fisiopatolog\u00eda en cardiolog\u00eda.<\/em><br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<em><strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong><\/em>Paulo Jos\u00e9 Ferreira Tucci\u00a0 &#8211; Departamento de Fisiolog\u00eda, Unifesp<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>R$ 1.006.278,24<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo de la Unifesp identifica la interacci\u00f3n entre latidos y contracci\u00f3n card\u00edaca promovida por el calcio.","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-80533","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80533\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80533"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}