{"id":80534,"date":"2006-04-01T00:00:00","date_gmt":"2006-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/04\/01\/cruzamientos-de-alto-riesgo\/"},"modified":"2015-03-20T13:50:34","modified_gmt":"2015-03-20T16:50:34","slug":"cruzamientos-de-alto-riesgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/cruzamientos-de-alto-riesgo\/","title":{"rendered":"Cruzamientos de alto riesgo"},"content":{"rendered":"<p>Poque, una cr\u00eda de manat\u00ed, fue instalado hacia fines de 1993 en uno de los estanques del Centro Nacional de Investigaci\u00f3n, Conservaci\u00f3n y Manejo de Mam\u00edferos Acu\u00e1ticos (CMA) del Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y Recursos Renovables (Ibama), en la isla de Itamarac\u00e1, en Pernambuco. En ese entonces, deber\u00eda ten\u00eda un a\u00f1o y medio. Encontrado meses antes en un lago cercano a la desembocadura del r\u00edo Oiapoque por ello su nombre-, ten\u00eda una herida en el costado, del lado derecho, cerca de la aleta, ocasionada por un arp\u00f3n. Se recuper\u00f3 r\u00e1pidamente, pero permanece en cautiverio para ser preservado de otros ataques de cazadores. All\u00ed se encuentra hasta hoy, junto a otros ocho cong\u00e9neres.<\/p>\n<p>Ese animal siempre llam\u00f3 la atenci\u00f3n de los investigadores y no solamente por nadar de un lado para otro casi sin parar. De piel \u00e1spera y con u\u00f1as en las aletas, caracter\u00edsticas \u00e9stas del manat\u00ed marino (Trichechus manatus), Poque tambi\u00e9n presenta manchas blancas en el pecho y piel m\u00e1s clara y cenicienta, rasgos de la especie que habita los r\u00edos de la cuenca amaz\u00f3nica (Trichechus inunguis). Su peso (205 kilogramos) y longitud (algo mayor que 2 metros), son menores que lo esperado en la especie marina. Pero lo que lo hac\u00eda aparecer a\u00fan m\u00e1s intrigante, era que, a pesar de las diversas tentativas de cruzamiento, jam\u00e1s consigui\u00f3 pre\u00f1ar a una hembra. Poque constitu\u00eda un gran interrogante, cuenta Jociery Vergara-Parente, veterinaria de la Fundaci\u00f3n de Mam\u00edferos Acu\u00e1ticos (FMA), que trabaja en colaboraci\u00f3n con el CMA en proyectos de preservaci\u00f3n de\u00a0 los manat\u00edes. Cre\u00edamos que \u00e9l podr\u00eda ser una cruza de las dos especies, completa.<\/p>\n<p>La sospecha se confirm\u00f3 por medio de un estudio coordinado por Fabr\u00edcio Rodrigues dos Santos, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), publicado en Molecular Ecology. El equipo de Santos analiz\u00f3 el ADN de las mitocondrias, un compartimiento de las c\u00e9lulas que conserva la energ\u00eda y contiene la informaci\u00f3n de la herencia gen\u00e9tica materna. Despu\u00e9s observ\u00f3 el ADN del n\u00facleo de la c\u00e9lula e identific\u00f3 alelos, que es como son llamados los genes que ocupan el mismo lugar en cromosomas hom\u00f3logos, tanto de la especie marina como de la amaz\u00f3nica. Por \u00faltimo, descubri\u00f3 que Poque pose\u00eda 50 cromosomas. Los parientes de \u00e9l que viven en r\u00edos poseen 56; los de mar, 48. Si a\u00fan quedaban dudas, \u00e9stas desaparecieron: Poque es el resultado de una cruza de manat\u00ed marino con otro amaz\u00f3nico un h\u00edbrido. Se trata de la misma situaci\u00f3n verificada cuando una yegua se cruza con un asno, teniendo como cr\u00eda una mula o un burro. \u00c9l es probablemente un h\u00edbrido de segunda generaci\u00f3n, cr\u00eda de una hembra tambi\u00e9n h\u00edbrida, afirma Santos, quien a\u00f1os atr\u00e1s ya hab\u00eda comprobado la endogamia \u00a0el cruzamiento entre parientes pr\u00f3ximos \u00a0en la especie marina, que puede ocasionar cr\u00edas poco saludables. Las consecuencias de esa nueva realidad son catastr\u00f3ficas, porque probablemente todos los h\u00edbridos machos y la mayor parte de las hembras con esa herencia son est\u00e9riles. Seg\u00fan \u00e9l, el contexto tambi\u00e9n es grave porque las dos especies se encuentran en peligro de extinci\u00f3n \u00a0la situaci\u00f3n del manat\u00ed marino es a\u00fan m\u00e1s cr\u00edtica. Se calcula que en la costa brasile\u00f1a existen apenas 500 representantes de la especie. En el litoral de los estados de Bah\u00eda y Esp\u00edrito Santo, donde se lo encontraba hasta la d\u00e9cada de 1960, ese mam\u00edfero acu\u00e1tico y herb\u00edvoro, que se alimenta de cap\u00edn aguja que crece cerca de las playas, ya no existe: fue eliminado por la caza indiscriminada.<\/p>\n<p>Curiosamente, las dos especies se encuentran en forma natural, sin relaci\u00f3n con la caza o la posible fuga de animales de los mares hacia los r\u00edos, en busca de protecci\u00f3n contra la persecuci\u00f3n humana. Aunque sea nativo del mar, el Trichechus manatus no consigue beber el agua de mar y sacia su sed con el agua de los r\u00edos. Esa especie de manat\u00ed es capaz de remontar hasta 200 kil\u00f3metros en los r\u00edos \u00a0cuando puede, entonces, se cruza con la especie amaz\u00f3nica. La soluci\u00f3n es preservar las especies en cautiverio, principalmente la marina, y estimular el apareamiento, propone Santos. Su equipo analiz\u00f3 muestras de material gen\u00e9tico de otros 49 animales que viv\u00edan en Brasil y en Guayanas. La hibridaci\u00f3n fue detectada en siete de ellas (casi un 15% del total).<\/p>\n<p><strong>Una cr\u00eda cada cuatro a\u00f1os &#8211;<\/strong>\u00a0Otra caracter\u00edstica marcada del manat\u00ed amaz\u00f3nico, en relaci\u00f3n con la especie marina la constituye la elevada diversidad gen\u00e9tica que es cuando la secuencia de los genes es diferente de un animal a otro, pero sin incorporar informaci\u00f3n de otra especie, de acuerdo con un estudio de la Universidad Federal de Amazonas (UFAM). Seg\u00fan Izeni Pires Far\u00edas, profesora de la UFAM y una de las autoras de otro estudio con esas conclusiones tambi\u00e9n publicado en Molecular Ecology, esa diversidad gen\u00e9tica \u00a0del orden del 80% a 90% &#8211; puede ser vista como una ventaja, por encontrarse relacionada con una mayor resistencia a las enfermedades y una mejor adaptaci\u00f3n a los cambios ambientales.<\/p>\n<p>En contraste, el manat\u00ed marino exhibe una baja diversidad, pr\u00f3xima a un 50%, lo que puede favorecer la endogamia, debilitar la resistencia a las enfermedades y reducir la capacidad de respuesta a los cambios ambientales. El manat\u00ed marino perdi\u00f3 la diversidad gen\u00e9tica natural, pues su poblaci\u00f3n fue brutalmente reducida a lo largo de las generaciones, dice Izeni. Sumado al hibridismo y la esterilidad, dice Fabr\u00edcio Santos, las posibilidades de reproducci\u00f3n se tornan a\u00fan menores. Esos animales se reproducen cada cuatro a\u00f1os y paren una sola cr\u00eda por vez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Una especie marina de manat\u00ed se cruza con la amaz\u00f3nica y engendra h\u00edbridos est\u00e9riles.","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[109],"class_list":["post-80534","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80534","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80534"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80534\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80534"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80534"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80534"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80534"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}