{"id":80537,"date":"2006-04-01T00:00:00","date_gmt":"2006-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/04\/01\/la-revolucion-en-el-canaveral\/"},"modified":"2015-11-25T17:44:37","modified_gmt":"2015-11-25T19:44:37","slug":"la-revolucion-en-el-canaveral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-revolucion-en-el-canaveral\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n en el ca\u00f1averal"},"content":{"rendered":"<p>Uno de los actuales retos de Brasil consiste en incrementar la oferta de etanol. Las soluciones abarcan desde nuevas variedades de ca\u00f1a de az\u00facar, incluso las variedades transg\u00e9nicas, hasta la simple expansi\u00f3n de las \u00e1reas cultivadas, adem\u00e1s de innovaciones en la l\u00ednea de producci\u00f3n de las centrales. Sin\u00f3nimo de combustible renovable, que contamina menos en comparaci\u00f3n con los derivados del petr\u00f3leo, el etanol volvi\u00f3 a ocupar un lugar destacado en el panorama energ\u00e9tico del pa\u00eds y tambi\u00e9n ha comenzado\u00a0 a ser requerido por varios pa\u00edses. En el caso brasile\u00f1o, los responsables del renacimiento del alcohol son los veh\u00edculos movidos por biocombustible, o flex fuel, que pueden reabastecerse con etanol o con gasolina, o a\u00fan los dos juntos en cualquier proporci\u00f3n. En el exterior, durante los \u00faltimos meses, se sucedieron varias manifestaciones de gobiernos y de empresas que mostraron el potencial de mercado y de tecnolog\u00eda de producci\u00f3n del etanol.<\/p>\n<p>Las manifestaciones elogiosas y menciones como ejemplo que ha de seguirse provinieron del presidente estadounidense George Bush, de editoriales en el diario New York Times y de noticias en el peri\u00f3dico ingl\u00e9s Financial Times. Tambi\u00e9n fue relevante el inter\u00e9s del millonario Bill Gates, uno de los due\u00f1os de Microsoft, en la producci\u00f3n del etanol y la visita a Brasil de dos empresarios no menos adinerados, Larry Page y Sergei Brin, propietarios del sitio Google, para conocer las centrales de alcohol.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s internacional en el etanol hizo crecer a\u00fan m\u00e1s al sector de alcohol de ca\u00f1a en el pa\u00eds. Durante ese mismo tiempo, seg\u00fan los propios empresarios del rubro, la zafra termin\u00f3 y el alcohol fue escaseando y su precio se elev\u00f3, en una situaci\u00f3n similar a la vivida en las postrimer\u00edas de los a\u00f1os 1980, cuando el desabastecimiento produjo la desconfianza del consumidor respecto de los veh\u00edculos accionados por alcohol. Con la creciente demanda, el gobierno, los fabricantes y empresarios del sector s\u00f3lo piensan en aumentar la producci\u00f3n de alcohol. Un aumento en ese sentido, seg\u00fan los especialistas, s\u00f3lo ser\u00e1 posible a corto plazo con la expansi\u00f3n agr\u00edcola del cultivo y la inauguraci\u00f3n de nuevas centrales. La demanda crecer\u00e1, en poco tiempo, con el aumento de la venta de veh\u00edculos accionados por biocombustible. En 2005 ellos representaron un 53% del total de autom\u00f3viles y veh\u00edculos comerciales livianos producidos. En febrero de este a\u00f1o el porcentaje de ventas alcanz\u00f3 un 76% del total.<\/p>\n<p>Actualmente, de los 15 mil millones de litros de alcohol producidos, Brasil exporta tan s\u00f3lo 3 mil millones. La demanda del mercado externo aumentar\u00e1 principalmente debido al alto precio del barril de petr\u00f3leo y para atender las prerrogativas del Protocolo de Kyoto, seg\u00fan las cuales, las naciones desarrolladas deber\u00e1n reducir un 5% las emisiones de di\u00f3xido de carbono (CO2), gas resultante, principalmente, de la combusti\u00f3n de los derivados del petr\u00f3leo. Es de importancia tambi\u00e9n el declive de las reservas mundiales de petr\u00f3leo. La expectativa de una demanda de alcohol para los mercados interno y externo, solamente ser\u00e1 atendida si hubiera una expansi\u00f3n del \u00e1rea plantada de ca\u00f1a de az\u00facar, en regiones tradicionales o en nuevas fronteras, comenta Antonia de P\u00e1dua Rodrigues, a cargo de la direcci\u00f3n t\u00e9cnica de la Uni\u00f3n Agroindustrial Ca\u00f1era de S\u00e3o Paulo (\u00danica), entidad que agrupa a los productores paulistas de ca\u00f1a, alcohol y az\u00facar.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n en S\u00e3o Paulo est\u00e1 comenzando por el municipio de Ara\u00e7atuba, una zona tradicionalmente volcada a la ganader\u00eda, que ya responde por un 20% de la producci\u00f3n de ca\u00f1a del estado. Otras \u00e1reas de expansi\u00f3n se encuentran la zona conocida Tri\u00e2ngulo Mineiro y en los estados de Goi\u00e1s, Mato Grosso y Mato Grosso do Sul. Se calcula dentro del sector que, entre 2006 y 2010, 89 nuevas centrales se instalar\u00e1n en el pa\u00eds. Hoy las centrales son 300.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfexistir\u00e1 terreno para plantar tanta ca\u00f1a y alimentar todas esas centrales?, una pregunta que puede ser respondida por medio de un estudio conducido por el profesor Jos\u00e9 Antonia Scaramucci, del N\u00facleo Interdisciplinario de Planeamiento Energ\u00e9tico (Nipe) de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), bajo la coordinaci\u00f3n del profesor Rog\u00e9rio Cerqueira Leite y realizado para el Centro de Gesti\u00f3n y Estudios Estrat\u00e9gicos (CGEE) y para el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda. Existen en Brasil m\u00e1s de 90 millones de hect\u00e1reas cultivables, sin contar con destrucci\u00f3n de zonas de reserva de la Amazonia, del Cerrado (sabana), del Pantanal y del Bosque Atl\u00e1ntico, dice el profesor Scaramucci. En 2004, el \u00e1rea cultivada alcanz\u00f3 a 58 millones de hect\u00e1reas y Brasil posee en total 851 millones. Durante ese mismo a\u00f1o, la ca\u00f1a represent\u00f3 el tercer cultivo, con 5,63 millones de hect\u00e1reas, bastante detr\u00e1s del ma\u00edz, con 12,34 millones y de la soja, con 21,54 millones. Existe una franja entre los estados de Mato Grosso do Sul, Mato Grosso, Goi\u00e1s, Tocantins, Piau\u00ed y la parte oriental de Bah\u00eda y noroeste de Minas Gerais en la cual la ca\u00f1a podr\u00eda cultivarse con buena productividad.<\/p>\n<p>Scaramucci sostiene que Brasil puede aumentar, en el transcurso de 20 a\u00f1os, la producci\u00f3n de ca\u00f1a en 35 millones de hect\u00e1reas y producir 100 mil millones de litros de alcohol por a\u00f1o. Gran parte de esa producci\u00f3n ser\u00eda destinada para la exportaci\u00f3n. Esos n\u00fameros, seg\u00fan el estudio, generar\u00edan 5,3 millones de empleos, luego de 20 a\u00f1os, y una renta de 153 mil millones de reales, valor semejante al Producto Bruto Interno (PBI) del estado de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>La \u00fanica regi\u00f3n que no aparece en el mapa de expansi\u00f3n de los plant\u00edos de ca\u00f1a es el Nordeste, a\u00fan siendo una zona productora tradicional, principalmente en Pernambuco y Alagoas, en la denominada Zona de Bosque. Ese \u00e1rea es responsable por un 15% de la producci\u00f3n del pa\u00eds y cuenta con una productividad de 55 toneladas por hect\u00e1rea (t\/ha), mientras que la regi\u00f3n centro-sur, que incluye los estados de S\u00e3o Paulo, R\u00edo de Janeiro, Esp\u00edrito Santo, Minas Gerais, Paran\u00e1 y Mato Grosso do Sul, concentra el 85% restante de la producci\u00f3n, con 82 t\/ha. Durante los \u00faltimos a\u00f1os, las sequ\u00edas se sucedieron con frecuencia, rebasando el l\u00edmite hist\u00f3rico, dice Luiz Jos\u00e9 Oliveira Tavares de Melo, investigador de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (UFRPE); participante de la Red Interuniversitaria para el Desarrollo del Sector Sucroalcoolero (Ridesa), compuesta tambi\u00e9n por m\u00e1s de siete universidades federales: de Alagoas (Ufal), de Goi\u00e1s (UFG), de S\u00e3o Carlos (UFSCar), de Vi\u00e7osa (UFV), de Paran\u00e1 (UFPR), Rural de R\u00edo de Janeiro (UFRRJ) y Sergipe (UFS), y responsable por el desarrollo de nuevas variedades de ca\u00f1a de az\u00facar.<\/p>\n<p>Otro problema en la Zona de Bosque es el relieve de la regi\u00f3n, que impide la utilizaci\u00f3n de cosechadoras, dice Melo. En Pernambuco, un 75% de las tierras plantadas con ca\u00f1a se encuentran por encima de un 12% de declive del terreno, lo cual impide la cosecha con m\u00e1quinas. La zafra 2005-2006 del estado, que finaliza en el pr\u00f3ximo abril, debiera alcanzar 13,5 millones de toneladas, un resultado 20% menor que el de la cosecha anterior. Esos motivos han impulsado a los productores a la adquisici\u00f3n de tierras en el centro sur del pa\u00eds para invertir en nuevas plantaciones.<\/p>\n<p><strong>Genes en el campo<br \/>\n<\/strong>En tanto las nuevas centrales se est\u00e1n construyendo, otros flancos han sido abiertos en el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Las novedades provienen principalmente de los estudios gen\u00e9ticos, como nuevas variedades y plantas transg\u00e9nicas. La noticia m\u00e1s reciente es el patentado de 200 genes identificados en diversas variedades de ca\u00f1a que se relacionan con la producci\u00f3n de sacarosa, sustancia fundamental para la fabricaci\u00f3n del az\u00facar y tambi\u00e9n indispensable en el proceso de fermentaci\u00f3n, sirviendo de alimento para que la levadura produzca el alcohol. De \u00e9sta manera, cuanto mayor es la cantidad de sacarosa, mayor es la producci\u00f3n de alcohol.<\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n de los 200 genes productores de az\u00facar fue realizada en un proyecto entre el Centro de Tecnolog\u00eda Ca\u00f1era (CTC), la Usina Central de Alcohol Luc\u00e9lia e investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y Unicamp (Universidad estadual de Campinas) financiados por la FAPESP. El CTC es una asociaci\u00f3n civil mantenida por 101 centrales independientes y 15 asociaciones de productores. Patentamos los 200 genes durante el mes de marzo, en Estados Unidos, dice Glaucia Mendes Souza, investigadora del Instituto de Qu\u00edmica de la USP y coordinadora del proyecto. La identificaci\u00f3n de esos genes fue realizada con el material resultante del secuenciamiento Sucest, sigla para Sugar Cane ESTs (etiquetas de secuencias expresadas, correspondientes al genoma expresado o activo de un organismo) (recordamos que todo organismo posee en sus respectivos genomas, genes expresados y no expresados), y m\u00e1s conocido como Genoma Ca\u00f1a, realizado entre 1999 y 2003 por universidades paulistas, pernambucanas y fluminenses. Mediante \u00e9ste, los investigadores conocieron alrededor de un 90% de los genes de ca\u00f1a, resultando en 43 mil secuencias expresadas de genes. Analizamos 2 mil genes y hallamos esos 200 blancos relacionados con la acumulaci\u00f3n de sacarosa en la planta, dice Glaucia.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de esos 200 genes fue realizada en plantas oriundas de variedades comerciales y resultados de cruzamientos entre ellas. Asimismo, el grupo de investigadores analiza genes ancestrales de ca\u00f1a de az\u00facar. Como las variedades actuales de ca\u00f1a son h\u00edbridos, conformados hace muchos a\u00f1os por las especies Saccharum spontaneum y Saccharum officinarum, nosotros investigamos genes de inter\u00e9s econ\u00f3mico en esas especies ancestrales, emulando un trabajo de arqueolog\u00eda, dice Glaucia. Algunos de los 200 genes ya est\u00e1n siendo utilizados para la producci\u00f3n de plantas transg\u00e9nicas m\u00e1s productivas en cuanto a la sacarosa. Durante los cruzamientos tradicionales realizados en el campo (en los que el polen de dos variedades se cruzan para producir una tercera variedad), los investigadores procuran seleccionar plantas con caracter\u00edsticas interesantes sin el conocimiento de los genes. Ese trabajo es muy lento. Con el conocimiento de los procesos moleculares asociados a las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas, podemos escoger variedades m\u00e1s productivas en sacarosa e introducir genes relacionados con la producci\u00f3n de esa sustancia que ellas no poseen, explica Glaucia. Otra opci\u00f3n es introducir esos genes en variedades resistentes a la sequ\u00eda o a las enfermedades, pero que no presentan una buena producci\u00f3n de az\u00facar.<\/p>\n<p>Las plantas transg\u00e9nicas tambi\u00e9n pueden tener aptitud para otras funciones, como la resistencia a ciertas enfermedades e insectos. Pero todo ello precisa ser chequeado en el campo para verificar si realmente ellas heredar\u00e1n todas las potencialidades de los genes. Ya son millares, las plantas que se encuentran en los laboratorios del CTC, en incubadoras y salas de cultivo. El pr\u00f3ximo paso es realizar experimentos en campo bajo la autorizaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n T\u00e9cnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio). Glaucia considera que en tres a\u00f1os ser\u00e1 posible obtener los primeros resultados.<\/p>\n<p>Otro perfil de la investigaci\u00f3n biotecnol\u00f3gica con ca\u00f1a es la identificaci\u00f3n de marcadores moleculares a partir de las secuencias del Sucest, que son aquellas de repeticiones cortas del genoma, \u00fatiles en los estudios de variaci\u00f3n gen\u00e9tica e identificaci\u00f3n de linajes, adem\u00e1s de contribuir para el mapeo de los genes. Algunos de esos marcadores se relacionan con caracter\u00edsticas de inter\u00e9s comercial de la ca\u00f1a, dice la investigadora Anete Pereira de Souza, del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp. Esos marcadores tambi\u00e9n pueden ser utilizados en la identificaci\u00f3n de un gen espec\u00edfico, por ejemplo, que se halle ligado a la producci\u00f3n de sacarosa. Identificamos esos marcadores y producimos el primer mapa funcional (de genes) para la ca\u00f1a de az\u00facar, analizando el genoma de plantas que se han obtenido por cruzamiento entre dos variedades, por ejemplo, dice Anete. Ese mapa de los genes de la ca\u00f1a, cuya primera parte se encontrar\u00e1 disponible en agosto, servir\u00e1 como una herramienta de apoyo para los programas de mejoramiento de la ca\u00f1a de az\u00facar del CTC.<\/p>\n<p>Para el \u00e1rea de biotecnolog\u00eda del sector de az\u00facar y alcohol, el Proyecto Genoma Ca\u00f1a result\u00f3 un divisor de las aguas. Adem\u00e1s del secuenciado y la identificaci\u00f3n de genes, algunos grupos de investigadores de universidades que no ten\u00edan inter\u00e9s en la ca\u00f1a, se volcaron al estudio de esa planta, dice el ingeniero agr\u00f3nomo Eug\u00eanio C\u00e9sar Ulian, responsable por el Programa de Biotecnolog\u00eda del CTC. Adem\u00e1s de los estudios acad\u00e9micos b\u00e1sicos, ellos nos est\u00e1n ayudando a producir nuevas variedades en el laboratorio. Entre 1999 y 2000, el CTC contaba con plantas transg\u00e9nicas preparadas para ser trasplantadas para el campo, cuando CTNBio fren\u00f3 sus actividades para realizar nuevos estudios acerca de sus atribuciones. Cont\u00e1bamos con plantas resistentes a los herbicidas, a los insectos perjudiciales de los cultivos y a las enfermedades. Pero quedamos estancados durante casi cinco a\u00f1os. Ahora ya tenemos datos relativos al hecho que algunas de las plantas transg\u00e9nicas con las que contamos aqu\u00ed pueden aumentar en un 20% la producci\u00f3n de sacarosa. Pero a\u00fan precisamos plantar en el campo para verificar ese porcentaje. Una planta que produzca m\u00e1s sacarosa generar\u00e1 mayor cantidad de alcohol en una misma \u00e1rea de cultivo\u00a0 de ca\u00f1a. Esperamos poder producir una planta transg\u00e9nica totalmente desarrollada en el pa\u00eds, dice Ulian.<\/p>\n<p>Es en el programa de mejoramiento de variedades, que el pa\u00eds debe, en el corto plazo, valerse para el aumento de la producci\u00f3n. El problema reside en que la creaci\u00f3n de una variedad nueva no demora menos de diez a\u00f1os. Es preciso elegir linajes e individuos con las caracter\u00edsticas deseadas, cruzarlos y probar en el campo durante algunos a\u00f1os, y verificar si esas caracter\u00edsticas se perpet\u00faan en los descendientes. El aumento de la diversidad gen\u00e9tica de los ca\u00f1averales es importante porque origina cultivos mejor protegidos contra las enfermedades y plagas. Cuando se cuenta con poca variabilidad gen\u00e9tica, las plantas se tornan susceptibles a esos flagelos.<\/p>\n<p>Para evitar situaciones de ese fuste, el pa\u00eds cuenta con tres grandes programas de mejoramiento gen\u00e9tico de la ca\u00f1a de az\u00facar, promovidos por el CTC, Instituto Agron\u00f3mico de Campinas (IAC) y Ridesa, red que se hizo responsable por el acervo gen\u00e9tico (variedades, investigaciones, laboratorios) del Programa Nacional de mejoramiento de la ca\u00f1a de az\u00facar del Instituto de Az\u00facar y Alcohol extinto a comienzos de los a\u00f1os 1990. La Ridesa, responsable por casi un 60% de la producci\u00f3n total del pa\u00eds, lanz\u00f3 en marzo cuatro nuevas variedades de ca\u00f1a. Todas llevan la sigla que identifica las variedades de Ridesa, RB, que significa Rep\u00fablica de Brasil. La unidad responsable por el desarrollo fue la UFSCar. Una de ellas, la RB925211, presenta maduraci\u00f3n precoz, con alto tenor de sacarosa y alta productividad, adem\u00e1s de ser resistente a las principales enfermedades de la ca\u00f1a. En total, la Ridesa ya lanz\u00f3 durante m\u00e1s de diez a\u00f1os, 17 variedades para la regi\u00f3n Centro-Sur\u00a0 y 13 para la Norte-Nordeste.<\/p>\n<p>El IAC lanz\u00f3, en los \u00faltimos a\u00f1os, 13 nuevas variedades de ca\u00f1a, entre ellas cuatro tipos con vocaci\u00f3n regional. Son variedades adaptadas para ambientes espec\u00edficos de regiones de S\u00e3o Paulo, Goi\u00e1s y Minas Gerais. Con esa adaptaci\u00f3n, la respuesta del cultivo puede ser a\u00fan mayor. Podemos crear estrategias para cada ambiente, respetando las caracter\u00edsticas del suelo y las condiciones clim\u00e1ticas, afirma el agr\u00f3nomo Marcos Landell, director del Centro de Ca\u00f1a del IAC. M\u00e1s recientemente, el instituto lanz\u00f3 otras cuatro variedades adaptadas a las condiciones clim\u00e1ticas y del suelo del centro-sur del pa\u00eds y se hallan adecuadas para ser cosechadas en el medio y en el fin de la zafra,\u00a0 los per\u00edodos de mayor volumen de producci\u00f3n.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los centros tradicionales, la empresa Canavialis se adentr\u00f3 en el \u00e1rea en 2003 para desarrollar variedades superprecoces y plantas transg\u00e9nicas de ca\u00f1a. Nos encontramos en proceso de selecci\u00f3n de variedades para ser cosechadas en abril, con alto tenor de sacarosa, dice Hideto Arizono, director t\u00e9cnico de Canavialis. Actualmente s\u00f3lo existe una opci\u00f3n para la zafra de abril en la regi\u00f3n centro-sur. Ante la creciente demanda por alcohol, algunas centrales, para cosechar la ca\u00f1a en marzo (normalmente la zafra comienza en abril y se extiende hasta noviembre en la regi\u00f3n centro-sur), utilizan un madurador, que es un producto qu\u00edmico de aplicaci\u00f3n en la planta que interrumpe el per\u00edodo vegetativo, concentrando la sacarosa. La empresa tambi\u00e9n desarrolla plantas transg\u00e9nicas en conjunto con la Alellyx, empresa de biotecnolog\u00eda del mismo grupo, y\u00a0 Votorantim Nuevos Negocios. La primera planta transg\u00e9nica ya est\u00e1 siendo ensayada en una propiedad agr\u00edcola del estado de Paran\u00e1. Esa ca\u00f1a posee un\u00a0 gen retirado del virus causante del mosaico, una de las enfermedades que atacan esa cultura. El gen manipulado por la Alellyx confiri\u00f3 resistencia a la enfermedad, verificada en el laboratorio. Ahora los test, aprobados ya por el CTNBio, se realizan en el campo. Hace 30 a\u00f1os, Brasil contaba con cinco o seis variedades comerciales, hoy son alrededor de 500 (contando tambi\u00e9n aquellas que se hallan en el pa\u00eds desde el descubrimiento), constituyendo un patrimonio gen\u00e9tico inigualable. Con ello, el cultivo de ca\u00f1a se torna m\u00e1s seguro, con plantas menos expuestas a las plagas y a las enfermedades, analiza P\u00e1dua, representante de \u00danica. El trabajo de mejorado de la ca\u00f1a es tambi\u00e9n responsable por el aumento de la producci\u00f3n ca\u00f1era en los \u00faltimos 30 a\u00f1os. Durante los a\u00f1os 1970, las plantaciones rend\u00edan 47 t\/ha y en 2005 se alcanzaron 82 t\/ha.<\/p>\n<p>Invertir en la mecanizaci\u00f3n y en la adopci\u00f3n de t\u00e9cnicas de agricultura de precisi\u00f3n son otras alternativas para elevar la producci\u00f3n de alcohol en el pa\u00eds. El \u00edndice de mecanizaci\u00f3n de la cosecha de ca\u00f1a de az\u00facar en S\u00e3o Paulo es de un 35%, pero algunos cultivos, como los de soja, llegan al 100%, afirma el ingeniero Suleiman Jos\u00e9 Hassuani, investigador del CTC. Seg\u00fan \u00e9l, el proceso de mecanizaci\u00f3n, iniciado en la d\u00e9cada de 1990, trajo grandes beneficios para el sector, aunque algunos obst\u00e1culos a\u00fan precisan superarse, como la compactaci\u00f3n del suelo y los da\u00f1os causados por las m\u00e1quinas en las llamadas soqueiras (ra\u00edz de la ca\u00f1a que queda en tierra para el rebrote). Seg\u00fan el investigador, la mecanizaci\u00f3n del sector es irreversible, porque un decreto del gobierno federal proh\u00edbe la quema de los ca\u00f1averales a partir de 2018. (Mediante ese procedimiento se eliminaba anteriormente la paja, o sea los restos de la ca\u00f1a luego de la trilla y se preparaba el campo para el nuevo crecimiento, resultando aparte en una forma de abono para el desarrollo de las nuevas plantas y un modo de nitrogenado del suelo, importante en cualquier cultivo tradicional, pero causante como contrapartida de grandes emisiones de di\u00f3xido de carbono hacia la atm\u00f3sfera). Existe un costo social, con la reducci\u00f3n de la mano de obra necesaria, que debe ser considerado, pero los nuevos puestos de trabajo son mucho m\u00e1s calificados.<\/p>\n<p><strong>Los avances en la industria<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de los avances en el campo, los investigadores han trabajado para desarrollar procesos industriales de destilado y fermentaci\u00f3n m\u00e1s eficaces. El equipo del genetista Gon\u00e7alo Amarante Guimar\u00e3es Pereira, del Instituto de Biolog\u00eda de la Unicamp, cre\u00f3 una levadura gen\u00e9ticamente modificada que es capaz de simplificar el proceso de producci\u00f3n y reducir los costos de las centrales. Las levaduras son organismos responsables por la transformaci\u00f3n del az\u00facar en alcohol, en un proceso conocido como fermentaci\u00f3n. La levadura modificada de la Unicamp torna obsoleta una de las etapas de fermentaci\u00f3n, denominada de centrifugado, que encarece y demora el proceso. Realizamos alteraciones gen\u00e9ticas en la levadura que funcionaron muy bien en la fermentaci\u00f3n, dice Pereira. Trabajamos con levadura de laboratorio. Ahora nuestro desaf\u00edo es conseguir realizar la modificaci\u00f3n gen\u00e9tica en levaduras industriales, utilizadas en las centrales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en la Unicamp, otra investigaci\u00f3n para perfeccionar el proceso de fermentaci\u00f3n\u00a0 se realiza en los laboratorios de la Facultad de Ingenier\u00eda de Alimentos. All\u00ed, el investigador Francisco Maugeri Filho y su alumno de doctorado Daniel Atala, desarrollaron una t\u00e9cnica que realiza la extracci\u00f3n al vac\u00edo del etanol a\u00fan en las cubas de fermentaci\u00f3n. El m\u00e9todo tradicional se halla limitado por la elevada concentraci\u00f3n de etanol en el medio, lo que inhibe la acci\u00f3n de la levadura. Con la extracci\u00f3n en vac\u00edo, el etanol queda siempre en baja concentraci\u00f3n en las cubas de fermentaci\u00f3n, y el microorganismo act\u00faa de manera m\u00e1s eficiente, explica Maugeri Filho. Una consecuencia directa de la reducci\u00f3n del etanol est\u00e1 dada por la posibilidad de elevar la concentraci\u00f3n de az\u00facar en el mosto. Al elevar el tenor de az\u00facar, conseguimos duplicar o triplicar la productividad del sistema y reducimos la producci\u00f3n de vinazo, un residuo del proceso. Ahora nos encontramos en negociaciones para iniciar una prueba piloto en las centrales, a\u00fan durante esta zafra. Simulaciones de c\u00e1lculo de costo del alcohol mediante la utilizaci\u00f3n de este proceso apuntan hacia una reducci\u00f3n final de entre un 10% a 15%, cuenta Maugeri Filho.<\/p>\n<p>En el \u00e1rea de destilado, una novedad desarrollada en el pa\u00eds ya es responsable por alrededor de un tercio de la producci\u00f3n. Se trata de un proceso de deshidrataci\u00f3n del etanol, conocido como destilaci\u00f3n extractiva, un m\u00e9todo para la producci\u00f3n de alcohol anhidro, que es mezclado con gasolina. Luego de la etapa de destilado, que separa una mezcla l\u00edquida de componentes en funci\u00f3n de la diferencia de volatilidad entre ellos, ocasionando que el de mayor volatilidad se concentre en el vapor y el de menor volatilidad en el l\u00edquido; el etanol hidratado aun conserva alrededor de un 4% de agua.<\/p>\n<p>Mediante la t\u00e9cnica de destilaci\u00f3n extractiva, adicionamos un tercer componente, el monoetileno glicol (MEG), que reduce la volatilidad del agua, permitiendo la vaporizaci\u00f3n del etanol. Seguidamente, el alcohol se condensa, generando el etanol anhidro. El monoetileno glicol, a su vez, es purificado y retorna para la primera fase del proceso, dice Antonio Jos\u00e9 de Almeida Meirelles, profesor de la Facultad de Ingenier\u00eda de Alimentos de la Unicamp, quien estudi\u00f3 el proceso y particip\u00f3 de la transferencia de tecnolog\u00eda para el sector industrial. El destilado con MEG, a diferencia del m\u00e9todo convencional, reduce a la mitad el consumo de vapor necesario para destilar el etanol hidratado, Introducido en el sector productivo en 2001, el nuevo proceso ya ha sido adoptado por 28 centrales y responde por la producci\u00f3n de m\u00e1s de 2,5 mil millones de litros de alcohol anhidro por a\u00f1o, alrededor de un 30% del total producido en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Otro sistema que promete traer elevadas ganancias en la productividad en las centrales, es el aprovechamiento del bagazo y de la paja, desarrollado por el CTC en conjunto con el Grupo Dedini, uno de los mayores fabricantes de equipamiento para el sector sucroalcoolero. Bautizada con el nombre de Dedini Hidr\u00f3lisis R\u00e1pida (DHR), la tecnolog\u00eda ya se encuentra patentada en Brasil y en otros pa\u00edses y promete transformar el bagazo y la paja en alcohol en pocos minutos, por medio de un proceso de hidr\u00f3lisis (reacci\u00f3n qu\u00edmica con agua). Una unidad de demostraci\u00f3n funciona desde comienzos de 2004 en la centrales S\u00e3o Luiz, en Pirassununga. Estamos recabando informaci\u00f3n para saber si es preciso perfeccionarlo?, dice el ingeniero qu\u00edmico Carlos Eduardo Vaz Rossel, l\u00edder del proyecto en el CTC. La mayor ventaja del nuevo m\u00e9todo es que eleva la producci\u00f3n de etanol en hasta un 30%, sin necesidad de aumentar el \u00e1rea plantada.<\/p>\n<p>Todos esos factores y nuevas tecnolog\u00edas en la producci\u00f3n de alcohol se encontrar\u00e1n en los inicios de la expansi\u00f3n de los cultivos y en la mejora de la productividad para los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Durante la zafra 2005-2006, la producci\u00f3n brasile\u00f1a alcanz\u00f3 a 386 millones de toneladas de ca\u00f1a y los estudios indican que en 2010 ser\u00e1n 535 millones. Para la zafra 2013-2014 ser\u00edan 670 millones, pero ahora mismo, para la zafra 2006-2007 deber\u00edan ser cosechados 420 millones de toneladas, para producir 17 mil millones de litros de alcohol y alrededor de 29 millones de toneladas de az\u00facar, dice P\u00e1dua. La zafra 2005-2006 debe alcanzar a 15,7 mil millones de litros de alcohol, superior a los 15,1 mil millones de litros de la zafra anterior.<\/p>\n<p><strong>Una historia de \u00e9xitos y pol\u00e9micas<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>El sector de az\u00facar y alcohol\u00a0 moviliza el 2% del Producto Bruto Interno (PBI) del pa\u00eds, alrededor de 39 mil millones de reales anuales. Est\u00e1 visto como un sector agroindustrial ejemplar para la producci\u00f3n de combustible renovable, como demuestran las visitas constantes de delegaciones extranjeras para conocer las centrales productoras de az\u00facar y alcohol. Tambi\u00e9n es el sector m\u00e1s antiguo de nuestra econom\u00eda. La ca\u00f1a de az\u00facar lleg\u00f3 aqu\u00ed junto con los portugueses, durante los comienzos de la colonizaci\u00f3n. La planta originaria, probablemente proven\u00eda del sudeste asi\u00e1tico y se desarroll\u00f3 principalmente en el Nordeste del pa\u00eds. Luego adquiri\u00f3 proyecci\u00f3n econ\u00f3mica con la producci\u00f3n de az\u00facar que se enviaba hacia Portugal.<\/p>\n<p>A comienzos del siglo XVII ya exist\u00edan 200 ingenios que sirvieron tambi\u00e9n para el establecimiento de una fuerte estirpe de la elite brasile\u00f1a: los se\u00f1ores de los ingenios. Ellos prosperaron fabricando az\u00facar y cacha\u00e7a, y s\u00f3lo diversificaron sus actividades reci\u00e9n en 1931, cuando el presidente Get\u00falio vargas decret\u00f3 la adici\u00f3n a la gasolina de un 5% de alcohol. Esa proporci\u00f3n vari\u00f3 mucho con el paso de los a\u00f1os, inclusive al inicio de 2006, cuando el gobierno redujo de 25% a 20% la adici\u00f3n de alcohol en la gasolina debido al aumento de precios.<\/p>\n<p>Esa crisis indic\u00f3 al gobierno que no se puede confiar plenamente en las empresas. Es preciso, como muestra el ejemplo de otros productos agr\u00edcolas como el poroto y el trigo, mantener reservas reguladoras, reduciendo las presiones alcistas de precios durante los per\u00edodos entre zafras, dice el profesor Walter Belik, del Instituto de Econom\u00eda de la Unicamp. \u00c9l recuerda que la situaci\u00f3n era muy diferente hace algunos a\u00f1os. En 1942, el gobierno de Get\u00falio Vargas lanz\u00f3 el Estatuto de Labranza Ca\u00f1era, que atribu\u00eda al Instituto del Az\u00facar y del Alcohol (IAA) la reglamentaci\u00f3n del sector. Cab\u00eda al IAA velar por el equilibrio de poder entre agricultores, industriales y trabajadores. El estatuto establec\u00eda, por ejemplo, que quien pose\u00eda una centrales no pod\u00eda plantar m\u00e1s que un 40% de su necesidad, recuerda Belik.<\/p>\n<p>La desregulaci\u00f3n del sector comenz\u00f3 en 1990, y marc\u00f3 el fin del Programa Nacional de Alcohol (Proalcohol). Nacido en 1975, el Proalcohol recibi\u00f3 generosos incentivos financieros y tuvo su auge a mediados de la d\u00e9cada de 1980, cuando casi la totalidad de los autom\u00f3viles fabricado estaban accionados por alcohol. En esa \u00e9poca, el cultivo de ca\u00f1a adquiri\u00f3 un nuevo impulso en el estado de S\u00e3o Paulo. La industria ca\u00f1era comenz\u00f3 a crecer en S\u00e3o Paulo en la segunda mitad de los a\u00f1os 1950, cuando se acentu\u00f3 en el Nordeste con centrales modernas y mejores tierras, adaptadas al cultivo de ca\u00f1a, dice Belik.<\/p>\n<p>Con los incentivos fiscales y las inversiones privadas de la \u00e9poca de Proalcohol, el sector se transform\u00f3 en una agroindustria avanzada, incorporando tecnolog\u00eda en las plantaciones y en las centrales. Pero su imagen se precipit\u00f3 en 1980, cuando el alto precio del az\u00facar en el mercado externo llev\u00f3 a que los propietarios de centrales produjeran el aditivo en lugar del alcohol. La escasez de combustible y las demoras en los puestos de venta ganaron la desconfianza del consumidor.<\/p>\n<p>Las buenas ventas y la buena imagen del sector volver\u00edan en 2002, cuando las empresas automotrices de Brasil resolvieron adoptar la tecnolog\u00eda Flex fuel, o biocombustible, que hab\u00eda sido desarrollada por la empresa Bosch, a mediados de los a\u00f1os 1990, en su filial de la ciudad de Campinas. Por ese trabajo, la empresa fue reconocida con el Premio Finep de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica en la categor\u00eda producto, en 2005.<\/p>\n<p>El \u00e9xito del sistema biocombustible, no obstante, se trastoc\u00f3 en descontento entre los consumidores, que observaron el aumento del precio del alcohol, perdiendo la ventaja que ten\u00eda sobre la gasolina. Hoy existe cierto descontrol, es el productor quien decide por su cuenta, en donde va a edificar su central y compra la tierra alrededor para plantar ca\u00f1a. Eso lleva a la concentraci\u00f3n de recursos y revela la necesidad de planeamiento estrat\u00e9gico para la industria ca\u00f1era a largo plazo. Seg\u00fan el profesor Jos\u00e9 Antonio Scaramucci, del N\u00facleo Interdisciplinario de Planeamiento Estrat\u00e9gico (Nipe) de la Unicamp, tambi\u00e9n se est\u00e1 observando una fuerte concentraci\u00f3n\u00a0 industrial. El sector se halla dominado por cinco grandes grupos. Es un oligopolio (situaci\u00f3n en la cu\u00e1l, pocas empresas poseen el control de gran parte del mercado) en el que las mayores centrales est\u00e1n transformando a la ca\u00f1a en una estructura industrial concentrada, dice Scaramucci.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la concentraci\u00f3n, el sector tambi\u00e9n se est\u00e1 modernizando y torn\u00e1ndose multinacional, sin embargo, parte de ese sector a\u00fan registra problemas laborales relacionados con los trabajadores rurales temporales o braceros (los denominados b\u00f3ias-frias). Normalmente son los emigrantes que llegan a S\u00e3o Paulo, provenientes de la regi\u00f3n nordeste del pa\u00eds, adem\u00e1s de Minas Gerais. Esos trabajadores, muchas veces son contratados por intermediarios denominados popularmente gatos, y aceptan condiciones de trabajo y morada muy precarias.<\/p>\n<p>El mayor problema reside en que, entre 2004 y 2005 sucedieron las muertes de 13 de esos trabajadores por exceso de trabajo. Se les paga por producci\u00f3n diaria, y la meta es cortar 12 toneladas de ca\u00f1a por d\u00eda, dice la soci\u00f3loga Maria Aparecida de Moraes Silva, profesora de post-grado del curso de geograf\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo, y colaboradora de la Universidad Estadual Paulista, en la ciudad de Presidente Prudente del mencionado estado. ?El Ministerio P\u00fablico ya realiz\u00f3 seis audiencias p\u00fablicas acerca de \u00e9stas muertes, dice Maria Aparecida. Aparte de eso, muchas veces los trabajadores son perjudicados por el pesaje, porque ellos cortan por metro y reciben el pago por toneladas. El Ministerio P\u00fablico quiere que se acabe el trabajo con esta modalidad (por producci\u00f3n) en 2007. Las central que quieren pagar un sueldo de 410 reales mensuales y los trabajadores, inclusive los propios sindicatos, no quieren ese sistema. Un buen cortador consigue ganancias de hasta 800 reales por mes, recuerda Maria Aparecida.<\/p>\n<p>La Uni\u00f3n Agroindustrial Ca\u00f1era de S\u00e3o Paulo (\u00danica), entiende que las unidades que no cumplan con la legislaci\u00f3n laboral, ambiental o de transporte, carguen con las consecuencias de ese incumplimiento. En cuanto a la muerte de los trabajadores por exceso de trabajo, no existe ninguna comprobaci\u00f3n. El sistema de remuneraci\u00f3n por productividad es el m\u00e1s adecuado seg\u00fan la clase patronal y los mismos trabajadores. El punto a ser revisado es la transparencia en el sistema de pesaje para el c\u00e1lculo de la remuneraci\u00f3n, dice Antonia de P\u00e1dua Rodrigues, responsable de la direcci\u00f3n t\u00e9cnica de \u00danica. El sector sucroalcoolero provee empleo en el pa\u00eds a alrededor de 450 mil trabajadores en la fase agr\u00edcola, seg\u00fan estudios del Nipe.<\/p>\n<p><strong>Os Projetos<br \/>\n1.<\/strong>\u00a0Desenvolvimento de marcadores moleculares a partir de ESTs de cana-de a\u00e7\u00facar (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/339\/desenvolvimento-de-marcadores-moleculares-a-partir-de-ests-de-cana-de-acucar-para-selecao-de-caracte\/\" target=\"_blank\">02\/01167-1<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Cooperaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite); <strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Glaucia Mendes Souza &#8211; USP; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 555.693,00 y US$ 82,867.00 (FAPESP) &#8211;\u00a0R$ 800.000,00 (CTC y Central de Alcohol)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Desarrollo de marcadores moleculares a partir de ESTs de ca\u00f1a de az\u00facar (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/353\/transcriptoma-da-cana-de-acucar\/\" target=\"_blank\">03\/07244-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Cooperaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite); <strong>Coordinadora\u00a0<\/strong>Anete Pereira de Souza &#8211; Unicamp; <strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 172.403,00 y US$ 45.495,22 (FAPESP) &#8211; R$ 103.675,30 (CTC)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Buscan soluciones para incrementar la oferta de alcohol combustible","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1587,179],"tags":[],"coauthors":[97,116],"class_list":["post-80537","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-investigacion-en-colaboracion-para-la-innovacion-tecnologica-en","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80537","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80537"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80537\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80537"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80537"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80537"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80537"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}