{"id":80542,"date":"2006-04-01T00:00:00","date_gmt":"2006-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/04\/01\/la-delirante-puesta-en-escena-de-la-censura\/"},"modified":"2016-01-28T15:09:49","modified_gmt":"2016-01-28T17:09:49","slug":"la-delirante-puesta-en-escena-de-la-censura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-delirante-puesta-en-escena-de-la-censura\/","title":{"rendered":"La delirante puesta en escena de la censura"},"content":{"rendered":"<p>El modo en el cual las palabras se escriben puede a veces, con el tiempo, revelar los absurdos de una \u00e9poca. El 4 de enero de 1932, para representar la obra Andaime [Andamio], de Paulo Torres, el productor Raul Soares se vio obligado a seguir un ritual un tanto bizarro, habida cuenta de la inversi\u00f3n de valores puesta de manifiesto. Al dirigir el texto al censor del Departamento Especial de Orden Social y Pol\u00edtico (Deops), escribi\u00f3: Acudo respetuosamente a solicitarle a su se\u00f1or\u00eda para que se digne mandar censurar la obra en tres actos, Andaime Soares a\u00fan debi\u00f3 pagar por el servicio 60 mil reales en estampillas estaduales.<\/p>\n<p>La dictadura del Estado Novo estaba lejos de comenzar, pero ya exist\u00eda en ese momento una caza\u00a0 de los subversivos del orden p\u00fablico y de la moral, y su texto fue \u00edntegramente vetado en una primera instancia. Seg\u00fan su dictamen, el censor Antonio Rom\u00e3o de Souza Campos recurri\u00f3 a su supuesto conocimiento cr\u00edtico para descalificar al director: Esa obra teatral es una obra sin t\u00e9cnica, sin ning\u00fan merecimiento literario, que busca \u00fanicamente la propaganda subversiva. El productor recurri\u00f3 el veredicto y entonces el jefe de la censura determin\u00f3 que siete censores fuesen a observar el ensayo. Todos votaron por la liberaci\u00f3n de la obra.<\/p>\n<p>El informe m\u00e1s entusiasta fue de Emiliano Di Cavalcanti (1897-1976), exponente de las artes pl\u00e1sticas brasile\u00f1as, ide\u00f3logo y uno de los organizadores de la Semana de Arte Moderna de 1922, pero que completaba su presupuesto dom\u00e9stico, actuando como censor del Deops: No me opongo en nada a la representaci\u00f3n de Andaime, comedia de un leg\u00edtimo escritor brasile\u00f1o. Ser\u00eda rid\u00edculo prohibir a un artista, cuyas ideas son de dominio p\u00fablico, con libros publicados en donde las reafirma, que expresase en el teatro su punto de vista.<\/p>\n<p>Casi 30 a\u00f1os despu\u00e9s, la censura se mostraba a\u00fan m\u00e1s implacable. En abril de 1961, el censor Benjamin Raymundo da Silva, del mismo Deops, se esforz\u00f3 en demostrar conocimiento anal\u00edtico y poder de comprensi\u00f3n de lo que se escond\u00eda tras el texto de A semente (La semilla), de Gianfrancesco Guarnieri (1934): Se sabe que, para los comunistas, la instituci\u00f3n policial debe ser combatida con vehemencia e intransigencia, porque constituye una acci\u00f3n coercitiva que impide la propagaci\u00f3n del ideal rojo. Y eso el autor lo consigue con maestr\u00eda. Parece un Lenin resucitado. Inmediatamente, justific\u00f3 el veto integral de la obra: Es un hombre culto, conocedor del asunto. Gianfrancesco Guarnieri, en esta obra, expone material peligroso. Su representaci\u00f3n es perjudicial.<\/p>\n<p>Las experiencias de Soares y Guarnieri se hallan registradas en un museo de la memoria nacional que a\u00fan est\u00e1 siendo construido: el archivo del Deops sobre la censura al teatro, en S\u00e3o Paulo, entre los a\u00f1os comprendidos de 1926 a 1968. Son 6.147 los procesos de obras archivadas en ese registro. Cada una contiene un anexo o texto original, exactamente como fue ideado por el autor. La mayor\u00eda es in\u00e9dita \u00a0894 fueron parcialmente vetados y 43 integralmente prohibidos, sin contar con que 1.519 tuvieron restricciones en cuanto a la franja etaria de aptitud.<\/p>\n<p>El papeler\u00edo incluye desde casos notorios con detalles desconocidos como Roda viva (Rueda viva), de Jos\u00e9 Celso Martinez Correia, prohibida despu\u00e9s de haber estado un a\u00f1o en cartel; la censura a todas las obras de Nelson Rodrigues (1912-1980), Dias Gomes (1922-1999), Augusto Boal y Guarnieri. As\u00ed como desconocidas e in\u00e9ditas de varios autores, adem\u00e1s de cientos de textos de teatro amador, circo teatro (g\u00e9neros u orientaciones teatrales) y piezas extranjeras.<\/p>\n<p>El acervo recibi\u00f3 el nombre de Miroel Silveira (1914-1988), profesor de teatro, director, productor y autor, responsable por literalmente salvar los archivos de la censura. La documentaci\u00f3n abarca el per\u00edodo cuando la censura era estadual \u00a0aunque estuviese sometida a la esfera federal \u00a0y hoy pertenece al patrimonio de la escuela de Comunicaciones y Artes (ECA) de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Actualmente, 25 investigadores se encuentran estudiando los documentos, con la coordinaci\u00f3n de la profesora doctora Maria Cristina Castilho Costa.<\/p>\n<p>Los archivos re\u00fanen solicitudes del productor o director, opiniones de los censores \u00a0con sus respectivos nombres -, pedidos de revisi\u00f3n (cuando se produc\u00eda el veto o la prohibici\u00f3n integral), nombres de las compa\u00f1\u00edas teatrales \u00a0muchas de ellas olvidadas o sin un registro hist\u00f3rico recortes de peri\u00f3dicos y otros anexos que componen uno de los m\u00e1s ricos legados para contar la historia del teatro paulista.<\/p>\n<p>En mayo sale el primer fruto de la investigaci\u00f3n: el libro Archivo Miroel da Silveira: la censura en acci\u00f3n, con la autor\u00eda de Maria Cristina y edici\u00f3n por parte de FAPESP, Edusp e Imprenta Oficial. La obra cuenta con un inventario del acervo, contexto pol\u00edtico y hasta entrevistas con cuatro ex-censores del Deops \u00a0solamente uno de los sobrevivientes se neg\u00f3 a hablar -, directores y productores que fueron v\u00edctimas de los vetos. Durante el segundo semestre del a\u00f1o ser\u00e1 editado el volumen Palco, picadero y censura: ensayos sobre producci\u00f3n cultural en S\u00e3o Paulo, de Roseli F\u00edgaro. Parte de lo que ya fue relevado puede ser consultado en el sitio <a href=\"http:\/\/www.eca.usp.br\/censuraemcena\">www.eca.usp.br\/censuraemcena<\/a><\/p>\n<p>En este momento se est\u00e1n desarrollando tres l\u00edneas de investigaci\u00f3n: Palabras prohibidas: un estudio de la censura en el teatro brasile\u00f1o, de la profesora doctora en periodismo Mayra Rodrigues Gomes; Teatro amador: una red popular de cultura en la ciudad de S\u00e3o Paulo, de Roseli F\u00edgaro; y La censura y la influencia en el teatro, la radio y la televisi\u00f3n, de Maria Cristina. Con la base de datos que conformamos, podemos percibir que muchos nombres del teatro son los mismos que se observaron en radio y televisi\u00f3n en Brasil, justifica la investigadora. Seg\u00fan ella, la amplitud de posibilidades que permiten los documentos del Deops puede ejemplificarse con el hecho de que el teatro haya influenciado tanto a la televisi\u00f3n durante sus primeros a\u00f1os. No s\u00f3lo con los teleteatros en vivo. El programa humor\u00edstico La plaza es nuestra, exhibido desde hace d\u00e9cadas, cuenta con la misma estructura de los cuadros ligados por un tema y un presentador del teatro de revista. Maria cristina tambi\u00e9n destaca la importancia del circo-teatro en el pasado. S\u00f3lo para tener una idea, mientras la ciudad de S\u00e3o Paulo contaba apenas con tres teatros, exist\u00edan m\u00e1s de 120 compa\u00f1\u00edas del g\u00e9nero que recorr\u00edan todo el interior y la capital.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de Mayra Rodrigues parte de la suposici\u00f3n de que la censura, como dispositivo disciplinario, observa como estrategia prioritaria la exclusi\u00f3n de palabras. De este modo, ella se encuentra catalogando los t\u00e9rminos m\u00e1s vetados durante diferentes per\u00edodos. Se enga\u00f1a quien se imagina que todo tiene que ver con la pornograf\u00eda. A partir del punto de vista del fil\u00f3sofo franc\u00e9s Michel Foucault (1926-1984), ella se encuentra analizando el discurso de la censura y las relaciones de poder. Se trata de un enfoque de lo m\u00e1s revelador.<\/p>\n<p>Mayra se encontr\u00f3 con sorpresas, como el veto que se hac\u00eda a la palabra caf\u00e9, siempre que estuviese usada en textos en que se alud\u00eda al gobierno. Sucedi\u00f3, por ejemplo, con la obra Hechizo, de 1942, escrita por Oduvaldo Viana (1892-1972). Como el censor no justificaba el veto, al investigar en el contexto social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico, se verifica que el pa\u00eds en aqu\u00e9l momento atravesaba una coyuntura cafetera bastante complicada y pol\u00e9mica, al quemarse los excedentes del producto para garantizar un buen precio en el exterior.<\/p>\n<p><strong>Donaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>El descubrimiento del acervo de las obras sometidas a la censura del Deops sucedi\u00f3 por casualidad, en 1988. Miroel Silveira sab\u00eda que el \u00f3rgano represor era responsable por la prohibici\u00f3n de obras, porque \u00e9l mismo fue v\u00edctima de ello en algunas ocasiones, como autor y como director. Seg\u00fan cont\u00f3. Ni bien fue anunciado el fin de la censura por la Constituci\u00f3n de 1988, se dirigi\u00f3 al Deops para estudiar los procesos como investigador. Encontr\u00f3 cerca de dos centenas de vol\u00famenes con los mismos encuadernados y depositados en el costado de una sala. Al ser informado de que todo ser\u00eda incinerado a la brevedad, pregunt\u00f3 si no pod\u00eda llev\u00e1rselos. El funcionario estuvo de acuerdo si retiraba todo en ese mismo d\u00eda. Dicho y hecho. Consigui\u00f3 una furgoneta y traslad\u00f3 todo para su sala, en la ECA. Silveira, sin embargo, muri\u00f3 pocos meses despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Con la reforma de la facultad, en 1992, la documentaci\u00f3n fue trasladada para la biblioteca, en d\u00f3nde qued\u00f3 por un lapso de diez a\u00f1os, mientras no se defin\u00eda su destino. Nadie se arriesg\u00f3 a llevar a cabo un proceso de investigaci\u00f3n. En 2002, Maria cristina asumi\u00f3 la presidencia de la comisi\u00f3n de bibliotecas y, como soci\u00f3loga por formaci\u00f3n, al saber del archivo, comenz\u00f3 inmediatamente a catalogarlo, con la ayuda de la bibliotecaria B\u00e1rbara J\u00falia Leit\u00e3o y la directora de la biblioteca L\u00facia Recine. En 2004, la investigaci\u00f3n se convirti\u00f3 en un proyecto tem\u00e1tico de la FAPESP, con soporte para sui desarrollo.<\/p>\n<p>Por lo que ya fue inventariado, se pudo saber que entre las d\u00e9cadas de 1920 y 1960, nada menos que 11 organismos p\u00fablicos censuraron el teatro en S\u00e3o Paulo. Se descubri\u00f3 que, en algunas etapas, los ministerios de Justicia y de Educaci\u00f3n y Cultura\u00a0 compitieron para ver quien se ocupaba de la funci\u00f3n. Luego del veto o de su liberaci\u00f3n, la obra a\u00fan pasaba por el tamiz del Juzgado de Minoridad.<\/p>\n<p>Lo que se percibe, dice Maria Cristina, es que la censura siempre fue erigida como polic\u00eda, desde la \u00e9poca colonial, cuando muchos artistas fueron presos. En su opini\u00f3n, es incre\u00edble que Brasil nos haya acostumbrado a esa forma de represi\u00f3n. Toda vez que el espect\u00e1culo es siempre \u00fanico en cada representaci\u00f3n, como los artistas act\u00faan en vivo para la platea, eso hizo que el teatro fuese escogido como escenario de la arenga ideol\u00f3gica y de la persecuci\u00f3n de los ideales de izquierda.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la investigadora, el impacto del per\u00edodo en estudio est\u00e1 en las consecuencias nefastas de la censura previa, cuando se instalaba el temor de que todo se perdiera, pues la producci\u00f3n integral de la obra \u00a0alquiler del teatro, construcci\u00f3n de maquetas, contrataci\u00f3n de t\u00e9cnicos, ensayo del elenco, etc. \u00a0era realizada anteriormente a la acci\u00f3n de los censores. En la \u00e9poca dorada del teatro de revista \u00a0con sus vedettes con las piernas desnudas \u00a0la represi\u00f3n s\u00f3lo se daba por satisfecha despu\u00e9s de asistir al ensayo, porque los vestuarios, gestos y expresiones pod\u00edan expresar lo que se hallaba prohibido. La censura busca entrel\u00edneas un subtexto, la intencionalidad en los intersticios ocultos.<\/p>\n<p>En algunos procesos existen registros de que los censores interfer\u00edan hasta en la iluminaci\u00f3n como forma de amenizar el impacto de alguna escena. Si ten\u00eda insinuaci\u00f3n er\u00f3tica, determinaban que la escena fuese representada en forma bien r\u00e1pida. G\u00e9neros populares como el circo-teatro y el teatro de revista fueron especialmente perseguidos bajo la excusa de defensa de la lengua portuguesa, la educaci\u00f3n y la moral. Con ello le quitaban la espontaneidad, el juego de palabras.<\/p>\n<p>Por otra parte, el texto extranjero traducido, considerado m\u00e1s sofisticado y elitista, era m\u00e1s aceptado. Los censores tambi\u00e9n lidiaban con las obras llegadas de otros pa\u00edses, traducidas por inmigrantes y representadas en lengua original. En esos casos recurr\u00edan a un traductor bajo juramento que realizaba una sinopsis. Existe una colecci\u00f3n de textos en espa\u00f1ol, \u00e1rabe, alem\u00e1n, lituano. Sus representaciones ten\u00edan el prop\u00f3sito de preservar en las colonias las tradiciones de los inmigrantes. Los investigadores cre\u00edan que tra\u00edan contenido subversivo y tal vez buena parte de esas obras ni siquiera existan en sus pa\u00edses de origen.<\/p>\n<p><strong>Tipos<br \/>\n<\/strong>La b\u00fasqueda de Maria Cristina en los archivos de la censura le permiti\u00f3 establecer cuatro tipos b\u00e1sicos de censura predominantes en el trabajo de qui\u00e9n consideraba que le correspond\u00eda actuar en nombre del Estado contra la subversi\u00f3n: la censura religiosa, que no permit\u00eda referencias a sacerdotes, Iglesia, Jesucristo, la Virgen o Dios; la pol\u00edtica, que no admit\u00eda citaciones del Ej\u00e9rcito, pobreza, gobierno y determinados pol\u00edticos; la moral, vetando las escenas de erotismo, insultos y situaciones de doble sentido; y la que ella denomina censura social, ya que temas como el racismo no eran tolerados, como alusiones a jud\u00edos, negros, etc.<\/p>\n<p>Entusiasmada con el material de investigaci\u00f3n e indignada al mismo tiempo cuando habla de censura, Maria Cristina resalta la cuesti\u00f3n del perjuicio que esa forma de represi\u00f3n caus\u00f3 a las artes en Brasil. Cuenta que fue consultada por un antiguo autor y director del interior que conoce el proyecto y vino a verificar si el texto de su obra a\u00fan exist\u00eda. Emocionado, con los ojos llenos de l\u00e1grimas, culp\u00f3 a la censura por el desencanto y por haber tenido que dejar el teatro cuando se hallaba en la escuela. La censura retras\u00f3 la vida art\u00edstica brasile\u00f1a en 30 a\u00f1os, impidi\u00f3 que los talentos florecieran, que otros ciclos fuesen completados.<\/p>\n<p>La investigadora dice que es preciso percibir que el censor retrasa el desarrollo del p\u00fablico, infantiliza a la platea cuando asume un papel paternal por considerar que \u00e9sta no posee discernimiento para elegir lo que debe ver. La tijera agrega, era manejada por pseudo-intelectuales, bur\u00f3cratas ineptos, y entenados que no ten\u00edan nada que hacer. A no ser cuidar su parte en tiempos de intolerancia. Esto no significa que la censura acab\u00f3. Contin\u00faa a\u00fan hoy en nombre de la moral, de las buenas costumbres&#8230; y de los buenos negocios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Rescatan m\u00e1s de 6.100 textos originales del acervo cultural del Deops","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-80542","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80542"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80542\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80542"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}