{"id":80552,"date":"2006-05-01T00:00:00","date_gmt":"2006-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/05\/01\/las-tribus-del-mundo\/"},"modified":"2013-01-10T13:59:08","modified_gmt":"2013-01-10T15:59:08","slug":"las-tribus-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-tribus-del-mundo\/","title":{"rendered":"Las tribus del mundo"},"content":{"rendered":"<p>Algunas investigaciones, aun arribando a los mismos resultados que otras, cobran valor cuando revelan caminos no explotados todav\u00eda. Fue as\u00ed con un trabajo de un equipo de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG) coordinado por S\u00e9rgio Danilo Pena, que examin\u00f3 el ADN de 1.064 personas de 52 poblaciones del mundo. La conclusi\u00f3n es la misma obtenida por un grupo de investigaci\u00f3n estadounidense: la poblaci\u00f3n mundial puede ser agrupada en cinco grandes bloques, que corresponden aproximadamente a las grandes regiones geogr\u00e1ficas mundiales: Am\u00e9rica, \u00c1frica Subsahariana, Oeste de Asia, Ocean\u00eda y un bloque formado por Europa, Norte de \u00c1frica, Medio Oriente y Asia Central. Esos subconjuntos pueden verse como los representantes actuales de grupos que vivieron aislados en los albores de la civilizaci\u00f3n humana.<\/p>\n<p>El equipo de Belo Horizonte us\u00f3 una estrategia diferente a la empleada por los estadounidenses para detectar las diferencias entre las largas cadenas de ADN. En el trabajo que dio origen al de Pena, Noah Rosenberg, de la Universidad de Michigan, Estados Unidos, examin\u00f3 muestras de ADN de 1.056 personas de 52 poblaciones por medio de marcadores gen\u00e9ticos denominados microsat\u00e9lites, definidos como secuencias repetidas de nucle\u00f3tidos, los elementos b\u00e1sicos del ADN: adenina, guanina, citosina y timina. Las personas se diferencian seg\u00fan la cantidad de repeticiones: cada una puede tener, por ejemplo, 10, 11, 12 \u00f3 13 repeticiones de guanina-adenina-timina-adenina. Esta clasificaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n mundial en cinco grupos, y que inclu\u00eda las semejanzas ling\u00fc\u00edsticas y culturales, presentada en Science en 2002, exhibi\u00f3 una precisi\u00f3n bien mayor que la obtenida por Richard Lewontin en 1972 empleando prote\u00ednas de la sangre. Pero hubo cr\u00edticas: los microsat\u00e9lites ser\u00edan inestables y podr\u00edan causar distorsiones estad\u00edsticas.<\/p>\n<p>El equipo de Minas, en tanto, se vali\u00f3 de 40 marcadores llamados indeles, sigla que aglutina dos palabras, inserciones (ganancias) y deleciones (p\u00e9rdidas) de adenina, guanina, citosina o timina. Son mutaciones inofensivas transmitidas de una generaci\u00f3n a otra. Cada variaci\u00f3n funciona como marcador porque se propag\u00f3 a partir de una mutaci\u00f3n acaecida en una sola persona. Pena y sus alumnas Luciana Bastos-Rodrigues y Juliana Pimenta, que firman junto con \u00e9l el estudio publicado en marzo en <em>Annals of Human Genetics<\/em> con esos resultados, creen que los indeles, son m\u00e1s estables que los microsat\u00e9lites, tal vez puedan emplearse para complementar los estudios sobre la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a y para definir con m\u00e1s precisi\u00f3n la susceptibilidad a enfermedades asociadas a la ancestralidad.<\/p>\n<p><strong>Una visi\u00f3n parcial<br \/>\n<\/strong>La historia gen\u00e9tica de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a ha sido analizada principalmente por medio de marcadores de dos tipos: los del cromosoma Y, que se halla en el n\u00facleo de las c\u00e9lulas de los hombres, lo que ayuda a reconstruir el linaje paterno, y los del ADN mitocondrial, contenido en otro compartimiento celular, la mitocondria, y utilizado para estudiar la linaje materna. Las respuestas obtenidas dependen mucho de los tipos de marcadores: ninguno de ellos\u00a0 ofrece una visi\u00f3n completa o irrefutable, ya que otros marcadores pueden llevar a otros resultados.<\/p>\n<p>Pena reconoce que puede haber lo que \u00e9l llama &#8220;aparente correspondencia&#8221; de los cinco grupos geogr\u00e1ficos y las cinco razas definidas en el siglo XIX por el antrop\u00f3logo alem\u00e1n Johann Friedrich Blumenbach con base en perfiles del cr\u00e1neo y en el color de la piel: la caucasoide, la mongoloide, la eti\u00f3pica, la americana y la malaya. &#8220;Pero esa semejanza es meramente superficial y enga\u00f1adora&#8221;, dice Pena. El propio Rosenberg, despu\u00e9s de rehacer su trabajo de 2002 usando 993 marcadores en vez de los 377 empleados la primera vez, muestra en un art\u00edculo publicado en diciembre de 2005 en <em>PLoS Genetics<\/em> que esos grupos son realmente consistentes -o, como dir\u00edan los expertos, los clusters son robustos. Rosenberg hab\u00eda encontrado un valor de hasta el 5% para la variaci\u00f3n gen\u00e9tica que ocurre entre los grupos continentales. Para el equipo de Minas la diferencia puede llegar al 12%.<\/p>\n<p><strong>Mestizaje<br \/>\n<\/strong>En 2000, con el Retrato Molecular do Brasil, Pena demostr\u00f3 que el mestizaje en el pa\u00eds era tan intenso que imposibilitaba cualquier tentativa de formar grupos distintos. El an\u00e1lisis de marcadores de los cromosomas Y y del ADN mitocondrial indicaba que los hombres autodenominados blancos no siempre descend\u00edan de blancos. La mayor\u00eda descend\u00eda de padres europeos, pero la probabilidad de la madre tambi\u00e9n ser europea era de tan s\u00f3lo el 39%: uno de cada tres de los 250 hombres que participaron del estudio representaba un linaje materno amerindio y un poco m\u00e1s de uno de cada cuatro (el 28%) tra\u00eda en la sangre la herencia indeleble de una madre africana.<\/p>\n<p>&#8220;No podemos generalizar&#8221;, comenta Francisco Mauro Salzano, investigador de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul (UFRGS), que trabaja en el \u00e1rea hace 50 a\u00f1os. &#8220;Para que tengamos una idea m\u00e1s exacta de estos aportes debemos verificar la historia de cada comunidad.&#8221; Surgen entonces reductos de mestizaje extremadamente bajos. Es el caso de Veran\u00f3polis, ciudad de Serra Ga\u00facha habitada casi integralmente por descendientes de europeos, por el linaje materno y por el paterno, de acuerdo con un estudio de la UFRGS, con la participaci\u00f3n de Salzano, publicado en 2005 en <em>American Journal of Human Biology<\/em>. En otras 13 ciudades del los investigadores encontraron en el linaje materno un 36% de la herencia de los antiguos ind\u00edgenas que viv\u00edan en la regi\u00f3n- los guaran\u00edes- y un 16% de sangre africana.<\/p>\n<p>Y el mestizaje tiende a aumentar, en Brasil y en el mundo, resalta Marco Antonio Zago, docente de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de la localidad de Ribeir\u00e3o Preto. En uno de los estudios m\u00e1s recientes de su equipo, publicado en <em>Human Biology<\/em>, el foco son los negros que viven en comunidades aisladas -los llamados &#8220;quilombos&#8221;- en Par\u00e1 y en Maranh\u00e3o, estudiados por medio del cromosoma mitocondrial. Zago y Wilson Ara\u00fajo Silva, tambi\u00e9n de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, con bi\u00f3logos del R\u00edo Grande do Sul y de Par\u00e1, arribaron a la conclusi\u00f3n de que hubo una expresiva contribuci\u00f3n de mujeres amerindias en la formaci\u00f3n de los &#8220;quilombos&#8221;. Los historiadores ya hab\u00edan concluido en el sentido de que la cantidad de hombres que hu\u00edan para formar los &#8220;quilombos&#8221; era mucho mayor que el de mujeres, pero no ten\u00edan como llegar a ese nivel de detalle.<\/p>\n<p>Este estudio tambi\u00e9n aport\u00f3 nuevas informaciones sobre el tr\u00e1fico negrero hacia Brasil. Los registros hist\u00f3ricos sostienen que la mayor\u00eda de los negros de \u00c1frica que llegaban a Brasil entre los siglos XVI y XVII era de la etnia ben\u00edn, del oeste de \u00c1frica. As\u00ed y todo, los genetistas hallaron se\u00f1ales predominantes de representantes de otra etnia, los bant\u00faes, que vinieron del centro-oeste y del oeste de \u00c1frica. De los laboratorios sale as\u00ed, poco a poco, un cuadro claro sobre las consecuencias de la mezcla de etnias impulsada por los tratantes de esclavos en los almacenes del puerto de Salvador, Bah\u00eda, como forma de evitar rebeliones y por las migraciones internas, despu\u00e9s de la llegada a Brasil. &#8220;A causa de este mestizaje entre las etnias&#8221;, comenta Zago, &#8220;Brasil es reducto hoy en d\u00eda de una poblaci\u00f3n muy espec\u00edfica de negros, diferente a la de cualquier otro lugar del mundo&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo de cient\u00edficos de Minas Gerais emplea nuevos marcadores para agrupar las poblaciones del planeta","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80552\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80552"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}