{"id":80553,"date":"2006-05-01T00:00:00","date_gmt":"2006-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/05\/01\/apretando-la-cabeza-por-dentro\/"},"modified":"2015-02-02T15:00:05","modified_gmt":"2015-02-02T17:00:05","slug":"apretando-la-cabeza-por-dentro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/apretando-la-cabeza-por-dentro\/","title":{"rendered":"Apretando la cabeza por dentro"},"content":{"rendered":"<p>Para una parte de las v\u00edctimas de la hipertensi\u00f3n, el arsenal de medicamentos y terapias disponibles no es capaz de controlar la enfermedad de modo adecuado. La afecci\u00f3n resiste a los tratamientos y se presenta de manera severa, provocando lesiones en \u00f3rganos como el coraz\u00f3n, los ri\u00f1ones y el sistema circulatorio. Un estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (FMUSP) ayuda a comprender y a diagnosticar una de las causas de la manifestaci\u00f3n refractaria de la enfermedad. Un grupo de investigadores del Instituto del Coraz\u00f3n y del Departamento de Radiolog\u00eda de la FMUSP, liderado por el profesor Eduardo Moacyr Krieger, cre\u00f3 una herramienta de diagn\u00f3stico y demostr\u00f3 c\u00f3mo un problema en la anatom\u00eda del sistema nervoso -la existencia de una arteria comprimiendo una regi\u00f3n del tronco cerebral- puede ser uno de los factores causantes de la hipertensi\u00f3n severa y resistente.<\/p>\n<p>Esa zona, conocida como regi\u00f3n rostral ventrolateral del bulbo, es responsable de la llamada actividad simp\u00e1tica, aquella que mantiene el funcionamiento del sistema cardiovascular. En la mayor\u00eda de las personas, la arteria en cuesti\u00f3n, en general una rama de la arteria vertebral, pasa a lo largo de esa \u00e1rea del tronco cerebral. Pero hay individuos que tiene dicha arteria apoyada en la regi\u00f3n, en tanto que en otros la arteria no est\u00e1 solamente pegada a la regi\u00f3n rostral ventrolateral del bulbo sino que adem\u00e1s provoca una compresi\u00f3n tan fuerte que llega a deformarla. &#8220;Desde el final de los a\u00f1os 1970 surgieron evidencias de que las pulsaciones de esa arteria puede excitar la regi\u00f3n y aumentar la actividad simp\u00e1tica, lo que conlleva a la contracci\u00f3n de los vasos y a un aumento de la presi\u00f3n arterial&#8221;, dice Fernanda Marciano Consolim-Colombo, coordinadora del laboratorio de investigaci\u00f3n cl\u00ednica de la Unidad de Hipertensi\u00f3n del InCor y una de las responsables de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El equipo de la FMUSP desarroll\u00f3 un m\u00e9todo para detectar el problema anat\u00f3mico y, por medio de \u00e9l, asoci\u00f3 el grado de compresi\u00f3n con el aumento de la actividad simp\u00e1tica vinculada a la hipertensi\u00f3n. La investigaci\u00f3n se realiz\u00f3 en dos frentes. Uno de ellos, a cargo de Claudia Costa Leite, jefa del Sector de Resonancia del Departamento de Radiolog\u00eda de la FMUSP, cre\u00f3 un est\u00e1ndar de obtenci\u00f3n de im\u00e1genes por medio de una resonancia magn\u00e9tica capaz de mapear la existencia o no del problema anat\u00f3mico. Esta etapa redund\u00f3 un art\u00edculo cient\u00edfico divulgado en enero en la revista <em>Neuroradiology<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Mano en el hielo<br \/>\n<\/strong>La etapa siguiente, realizada en la Unidad de Hipertensi\u00f3n de el Incor, consisti\u00f3 en relevar la actividad simp\u00e1tica de tres grupos de pacientes: uno que exhib\u00eda fuerte compresi\u00f3n de la arteria, otro que presentaba la arteria apoyada a la regi\u00f3n, pero sin presionarla, y un tercero con la arteria pasando a lo largo. Por medio de un examen llamado microneuromiograf\u00eda, en el cual un electrodo es colocado en un nervio de la pierna, se eval\u00faa en dos situaciones: en reposo y con estimulaci\u00f3n (coloc\u00e1ndose la mano del paciente en un balde de hielo, lo que hace que la presi\u00f3n suba). Se descubri\u00f3 que el grupo con fuerte compresi\u00f3n provocada por la arteria presentaba una actividad simp\u00e1tica superior a lo normal incluso durante el reposo.<\/p>\n<p>En otro hallazgo, se constat\u00f3 que no hay diferencia en la actividad simp\u00e1tica de individuos en los cuales la arteria pasa lejos de la zona rostral ventrolateral del bulbo y aqu\u00e9llos en que la arteria aparece \u00fanicamente apoyada; es decir: el problema se concentra en los pacientes con deformaci\u00f3n en el tronco cerebral. Esta etapa fue descripta en la tesis doctoral de Mauricio Sendeski, orientada por Eduardo Krieger y por la m\u00e9dica Fernanda Marciano Consolim-Colombo, y rindi\u00f3 un art\u00edculo cient\u00edfico publicado en febrero en la revista <em>Hypertension<\/em>.<\/p>\n<p>El descubrimiento de la asociaci\u00f3n de la compresi\u00f3n provocada por la arteria en el sistema nervioso y la hipertensi\u00f3n se dio por casualidad, y estuvo a cargo de un neurocirujano estadounidense, Peter Jannetta, en ese entonces profesor del Centro M\u00e9dico de la Universidad de Pittsburgh, estado de Pensilvania, que se especializara en un tipo de microcirug\u00eda para separar tambi\u00e9n en la regi\u00f3n del tronco cerebral un vaso que comprime el nervio facial y provoca dolor o reflejos involuntarios en el rostro.<\/p>\n<p><strong>Tefl\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Al hacer esas cirug\u00edas, \u00e9l observ\u00f3 que algunas personas exhib\u00edan tambi\u00e9n la compresi\u00f3n de la zona rostro ventrolateral de la m\u00e9dula y que, entre ellas, eran comunes los casos de hipertensi\u00f3n severa. Jannetta propuso un tratamiento quir\u00fargico para el problema, que consiste en separar la arteria de la zona e instalar entre ellas un aislamiento hecho de tefl\u00f3n. El tratamiento quir\u00fargico dio buenos resultados en el 50% de los casos, en una evidencia de que, en parte significativa de los enfermos, no es la causa aislada de la hipertensi\u00f3n. A partir de ah\u00ed, esta variable es considerada por m\u00e9dicos que tratan esa enfermedad, pero no se sab\u00eda cu\u00e1l era el grado de compresi\u00f3n provocado por el vaso capaz de generar el problema.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e9ritos del trabajo de la FMUSP fue el mostrar por primera vez que \u00fanicamente los casos de compresi\u00f3n grave provocan la hipertensi\u00f3n severa. &#8220;Los descubrimientos son importantes para identificar, entre pacientes hipertensos con se\u00f1ales de compresi\u00f3n neurovascular, los individuos que tengan la actividad simp\u00e1tica alterada&#8221;, dice el m\u00e9dico Eduardo Krieger. El pr\u00f3ximo consistir\u00e1 en mapear las lesiones causadas en \u00f3rganos de pacientes que presentan la compresi\u00f3n. Esto podr\u00e1 abrir camino para encontrar tratamientos m\u00e1s adecuados. La descompresi\u00f3n quir\u00fargica es una de las posibilidades, siempre que se compruebe que hay una indicaci\u00f3n clara del problema.\u00a0 Otra posibilidad es el tratamiento con medicamentos que act\u00faan espec\u00edficamente en el \u00e1rea, y el uso de dosis y cantidades mayores de drogas antihipertensivas, toda vez que se sabe que el organismo, por razones fisiol\u00f3gicas, es refractario a ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Equipo de la FMUSP asocia la presi\u00f3n alta severa a la compresi\u00f3n de una regi\u00f3n cerebral por una arteria","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-80553","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80553"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80553\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80553"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}