{"id":80564,"date":"2006-05-01T00:00:00","date_gmt":"2006-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/05\/01\/la-batalla-de-los-vegetales\/"},"modified":"2016-01-28T16:11:21","modified_gmt":"2016-01-28T18:11:21","slug":"la-batalla-de-los-vegetales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-batalla-de-los-vegetales\/","title":{"rendered":"La batalla de los vegetales"},"content":{"rendered":"<p>George W. Bush puede jactarse de ser el hombre m\u00e1s poderoso del mundo, un &#8220;guerrero&#8221; invencible, pero perdi\u00f3, y vergonzosamente, la &#8220;batalla de los vegetales&#8221;. Por decisi\u00f3n un\u00e1nime, la Suprema Corte de Estados Unidos decidi\u00f3 en febrero pasado que el presidente no puede impedir a la filial yanqui de la Uni\u00f3n del Vegetal (UDV) el uso en sus rituales religiosos del t\u00e9 de ayahuasca (o huasca, o &#8220;santo-daime&#8221;), visto por el presidente estadounidense como &#8220;un alucin\u00f3geno que altera el funcionamiento de la mente y causa da\u00f1os irreparables en los esfuerzos de combate al tr\u00e1fico transnacional de narc\u00f3ticos&#8221;. El mes pasado, los cultos ayahuasqueros lograron otra victoria: durante el Seminario Ayahuasca, promovido por el Consejo Nacional Antidrogas, el Conad, se present\u00f3 un informe reciente de la ONU que excluye el DMT, el principio activo del t\u00e9, de la lista de psicoactivos prohibidos por el Tratado Internacional de Drogas, de 1971. Es m\u00e1s: para 2007, Brasil ha sido invitado a presentar en la sede de la organizaci\u00f3n, en Nueva York, su forma de trabajar con la ayahuasca.<\/p>\n<p>&#8220;La aparici\u00f3n de religiones que hacen del uso de una sustancia psicoactiva el punto central de sus conjuntos rituales trae a la luz nuevos modos de pensar y de tratar la cuesti\u00f3n del consumo de sustancias que alteran la percepci\u00f3n en el mundo moderno, sobre todo de aquellas catalogadas como drogas il\u00edcitas&#8221;, eval\u00faa la antrop\u00f3loga Sandra Lucia Goulart, investigadora del N\u00facleo de Estudios Interdisciplinarios sobre Psicoactivos (Neip) y autora de la tesis doctoral Contrastes y continuidades en una tradici\u00f3n amaz\u00f3nica: las religiones de la ayahuasca, defendida en la Unicamp. Ayahuasca es el t\u00e9rmino quechua (que significa algo as\u00ed como la liana de los muertos o de los esp\u00edritus) dado a la bebida preparada con la infusi\u00f3n de una liana y las hojas de un arbusto. Su uso por parte de los indios sudamericanos de la regi\u00f3n amaz\u00f3nica es precolombino y act\u00faa directamente en los neurorreceptores, provocando una sensaci\u00f3n descrita por el cantor Sting como &#8220;lograr hablar con Dios, una de las experiencias m\u00e1s extraordinarias de mi vida&#8221;. El poeta beat Allen Ginsberg lleg\u00f3 a ir hasta Lima, en Per\u00fa, para probar la bebida, por consejo por el amigo junkie William Burroughs. &#8220;Me sent\u00ed como el hijo del Se\u00f1or, como si yo mismo fuera el Se\u00f1or que hubiera vuelto a casa y abierto los portones del para\u00edso ancestral&#8221;, escribi\u00f3. A lo que Bush llama droga, los investigadores, tan entusiasmados como Ginsberg, prefirieron designar como &#8220;plantas de poder&#8221; o &#8220;ente\u00f3genos&#8221;, dejando claro, en el uso de la palabra griega theo (dios), que reconoc\u00edan el papel que muchas sociedades y religiones le dieron y le dan al preparado: una forma de facilitar la comunicaci\u00f3n entre las esferas humana y divina, una experiencia trascendental, curativa y que remite directamente a las culturas cham\u00e1nicas.<\/p>\n<p>&#8220;Aunque exista una tradici\u00f3n de consumo de la ayahuasca en varios pa\u00edses de Am\u00e9rica del Sur, solamente en Brasil se desarrollaron religiones de poblaciones no ind\u00edgenas que usan esta bebida. Religiones que usan esta bebida reelaborando antiguas tradiciones de los sistemas locales a partir de una lectura influida por el cristianismo&#8221;, observa la antrop\u00f3loga de la Unicamp Beatriz Labate. Fue con el ciclo del caucho, que atrajo grandes ondas migratorias a la regi\u00f3n amazo\u00f3nica, que los &#8220;blancos&#8221; entraron en contacto con las pr\u00e1cticas terap\u00e9uticas y las creencias religiosas de los nativos, basadas en el uso de la ayahuasca. Iniciado en el uso de la bebida por un mestizo peruano, el cauchero del estado de Maranh\u00e3o Raimundo Irineu comenz\u00f3 su movimiento, apodado como Santo Dame (ya que, durante los rezos, siempre se pide alguna cosa, &#8220;dai-me&#8221; en portugu\u00e9s) en 1930, en R\u00edo Blanco, capital del entonces territorio de Acre. El Maestro Irineu, como qued\u00f3 conocido, reuni\u00f3 a su alrededor a la capa m\u00e1s pobre de la regi\u00f3n y ejerci\u00f3 sobre ellos una influencia positiva y de seguridad.<\/p>\n<p>&#8220;Los rituales que \u00e9l presid\u00eda estaban dentro del espectro de la tradici\u00f3n cham\u00e1nica del uso de ente\u00f3genos, que se utilizaban en forma recreativa, m\u00e1s que para establecer contacto con lo sagrado. M\u00e1s que una v\u00e1lvula de escape de la miseria cotidiana, el &#8216;daime&#8217; era una forma de evocar y validar valores culturales&#8221;, explica el antrop\u00f3logo de la Universidad Federal de Bah\u00eda Edward MacRae. &#8220;De entrada, la nueva religi\u00f3n ayudaba a migrantes de la selva a adaptarse al nuevo ambiente urbano incipiente y al uso de la bebida que se daba en un contexto ritual, dentro de una \u00e9tica conservadora cuyo objetivo m\u00e1s importante era el desarrollo de comunidades donde el individuo pod\u00eda integrarse con su h\u00e1bitat f\u00edsico y social&#8221;, analiza el investigador.<\/p>\n<p>El &#8220;daime&#8221;, para el Maestro Irineu, se vinculaba directamente al sacramento cristiano considerado como la sangre de Cristo. &#8220;El Santo Daime conservaba el car\u00e1cter sagrado de fiesta, danza y m\u00fasica, por medio de los himnos que los daimistas cantan en el rito, del catolicismo popular. En su pante\u00f3n se juntan santos cat\u00f3licos, figuras del universo afro-brasile\u00f1o y seres de la naturaleza, como estrellas, el sol, la luna. Todo mezclado con dosis de kardecismo, dentro de un esp\u00edritu militar, de orden y disciplina, que exige el uso de uniformes etc.&#8221;, comenta Beatriz. Un disc\u00edpulo de Irineu, el marinero Daniel, fund\u00f3, en 1945, en la misma regi\u00f3n, su propio culto, tambi\u00e9n basado en el uso de la ayahuasca y bautizado como Barquinha, ya que sus adeptos se consideran &#8220;marinos del mar sagrado&#8221;. Rica en im\u00e1genes y rituales, la religi\u00f3n igualmente usaba santos cat\u00f3licos, pero ten\u00eda fuerte influencia de la asimilaci\u00f3n de elementos religiosos afro-brasile\u00f1os por parte del espiritismo brasile\u00f1o urbano, con un \u00e9nfasis en la remoci\u00f3n de esp\u00edritus malos y en la lucha contra la brujer\u00eda. La tercera de las sectas ayahuasqueras es la m\u00e1s joven y la m\u00e1s audaz, enfocada hacia la &#8220;concentraci\u00f3n mental&#8221; y la &#8220;evoluci\u00f3n espiritual&#8221;: la Uni\u00f3n del Vegetal (UDV), el David que venci\u00f3 recientemente al Goliat americano en la Suprema Corte. Creada a fines de los a\u00f1os 1950 por otro cauchero del nordeste (como Irineu y el marino Daniel), el Maestro Gabriel, la UDV, con su riguroso de selecci\u00f3n de los miembros, reuni\u00f3 a la clase media urbana entre sus filas.<\/p>\n<p>Inicialmente restringidas a la regi\u00f3n amaz\u00f3nica, las religiones ayahuasqueras hoy en d\u00eda est\u00e1n en todo Brasil y en 20 pa\u00edses del globo, con derecho a disidencias, como el Alto Santo y Cefluris, ambas nacidas de Santo Daime, despu\u00e9s de la muerte del Maestro Irineu.\u00a0 La Cefluris tiene la particularidad de asociar el &#8220;daime&#8221; el uso de la cannabis, que fue llevada por los hippies en los a\u00f1os 1970 al culto, y asociada a la Virgen Mar\u00eda. &#8220;Innovaciones&#8221; como \u00e9stas fueron responsables de la ruptura entre los varios cultos que, a pesar de comulgar de los mismos credos y ritos, pretenden diferenciarse unos de los otros por el ataque a supuestas &#8220;impurezas&#8221; que sus diferencias tendr\u00edan en la preparaci\u00f3n o en el uso, en los rituales de la ayahuasca. &#8220;La delimitaci\u00f3n de fronteras entre estos grupos se da a partir de un complejo juego acusatorio que se relaciona con debate m\u00e1s general sobre el consumo de &#8216;drogas&#8217; en nuestra sociedad&#8221;, eval\u00faa Sandra Lucia. &#8220;Sea como sea, el funcionamiento ordenado de esas organizaciones religiosas ayuda a validar una aproximaci\u00f3n m\u00e1s tolerante en la cuesti\u00f3n de la droga, que va m\u00e1s all\u00e1 del mero \u00e9nfasis en los aspectos farmacol\u00f3gicos del problema y tiene en cuenta el ambiente social, f\u00edsico y cultural donde se da el uso de estas sustancias&#8221;, cree MacRae, para quien los cultos de la ayahuasca confirman la eficiencia del control social en la determinaci\u00f3n de las consecuencias de uso de drogas il\u00edcitas.<\/p>\n<p>Para el investigador, el uso disciplinado de la infusi\u00f3n puede ser una alternativa a la &#8220;actual pol\u00edtica de combate a las drogas, que, limit\u00e1ndose a declararlas il\u00edcitas, no ha conseguido erradicarlas y ni a\u00fan el reducir sus usos psicol\u00f3gicamente y socialmente nocivos&#8221;. Las observaciones de MacRae lo hicieron darse cuenta de que esos movimientos consiguieron alejar a muchos de la bebida y de las drogas de forma efectiva, aunque usen substancias psicoactivas (cuyo uso ritual est\u00e1 liberado en Brasil desde 1987). Dentro del ambiente ritual, con l\u00edderes controlando el acceso a la infusi\u00f3n, as\u00ed como la cantidad que ha de beberse, y estableciendo l\u00edmites doctrinarios en la estructuraci\u00f3n de sus vidas, cree el investigador, las religiones de la ayahuasca merecen un estudio m\u00e1s profundo por su potencial de ayudar a disminuir el problema del uso descontrolado de drogas.<\/p>\n<p><strong>Rituales<br \/>\n<\/strong>&#8220;Los cultos transmiten una serie de valores y reglas de conducta que dotan al adepto de una vida bastante estructurada al colocarlo en convivencia con otros seguidores de la doctrina y a prescribirle toda una suerte de comportamientos no s\u00f3lo cuando participan en los rituales, sino en todos los momentos de la existencia cotidiana&#8221;, analiza MacRae. &#8220;Muchas veces, la distinci\u00f3n entre un uso ritual y religioso y un uso profano de la ayahuasca es bastante recurrente y parece orientar buena parte de las relaciones de contraste entre los varios grupos. Los miembros de un grupo acusaban a otro grupo de hacer uso inadecuado de la ayahuasca, es decir, de consumirla fuera de un contexto plenamente sagrado. As\u00ed, actualmente, el estigma del uso de la droga, uso &#8216;drogadicto&#8217; es extremadamente temido, al mismo tiempo que es rechazado por todos los grupos de las religiones ayahuasqueras&#8221;, recuerda Sandra Lucia. Allen Ginsberg, en su expedici\u00f3n de 1960 a Per\u00fa, fue hasta Pucallpa para experimentar la infusi\u00f3n. Tom\u00f3 con un brujo tres dosis bien generosas. Mientras que el curandero esperaba, silbando y golpeando el pie, el beatnik se vio en un universo multidimensional observado por una inmensa serpiente. &#8220;Que a pesar de eso no me asustaba y me ofrec\u00eda una soluci\u00f3n para la muerte. La visi\u00f3n parec\u00eda decirme que la muerte, aunque es inevitable, no es tan terrible como yo la imaginaba. La muerte, pens\u00e9 entonces, era la ruptura de una dimensi\u00f3n familiar.&#8221; \u00bfAlivio o terror? Sea como sea, al d\u00eda siguiente, el poeta tom\u00f3 deprisa un avi\u00f3n de vuelta a EE.UU.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Las religiones de la ayahuasca pueden indicar el camino contra las drogas","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-80564","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80564","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80564"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80564\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80564"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}