{"id":80573,"date":"2006-06-01T00:00:00","date_gmt":"2006-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/06\/01\/duda-atroz\/"},"modified":"2013-01-10T12:16:14","modified_gmt":"2013-01-10T14:16:14","slug":"duda-atroz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/duda-atroz\/","title":{"rendered":"Duda atroz"},"content":{"rendered":"<p>A inicios de mayo el cearense S\u00e1tiro de la Costa cont\u00f3 en el Jornal Nacional que se sent\u00eda mejor despu\u00e9s de recibir una dosis de c\u00e9lulas madre en un hospital de R\u00edo de Janeiro. Delante de la posibilidad remota de transplante de coraz\u00f3n, la aplicaci\u00f3n de esas c\u00e9lulas, que forman un l\u00edquido blanquecino, era una alternativa para restablecer el vigor del m\u00fasculo card\u00edaco debilitado por el mal de Chagas (trapanossom\u00edase americana). En Riber\u00f3n Prieto, interior paulista, una semana despu\u00e9s de recibir c\u00e9lulas madre extra\u00eddas de su propia m\u00e9dula \u00f3sea, la ama de casa Martinha de la Cunha verific\u00f3 que comenzaba a reconquistar la libertad de movimientos perdida con la esclerosis m\u00faltiple, que le paralizara el lado derecho del cuerpo. En el mundo entero corren por lo menos 65 pruebas de c\u00e9lulas madre adultas, con el prop\u00f3sito de combatir tumores, problemas card\u00edacos, mal de Parkinson, lesiones en la m\u00e9dula espinal, enfermedades auto-inmunes y anemias. Pero hasta ahora ni investigadores ni m\u00e9dicos aseguran que los aparentes beneficios se deban de hecho a las c\u00e9lulas madre adultas.<\/p>\n<p>Capaces de especializarse en otros tipos de c\u00e9lulas, de acuerdo con el \u00f3rgano o tejido en que se instalen, las c\u00e9lulas madre adultas son fabricadas \u00a0y retiradas \u00a0conjuntamente con otros tipos de c\u00e9lulas principalmente en la m\u00e9dula, la masa enrojecida que rellena a los grandes huesos del cuerpo. A todo el mundo le gusta usar el r\u00f3tulo terapia con c\u00e9lulas madre, pero aqu\u00ed mismo en Estados Unidos la mayor\u00eda de los investigadores ni llega a purificar las c\u00e9lulas antes de aplicarlas, dice Alysson Muotri, genetista brasile\u00f1o que trabaja en el Instituto Salk de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>\u00bfPero c\u00f3mo explicar los resultados? Ricardo Ribeiro de los Santos, coordinador del Instituto del Milenio de Bioingenier\u00eda Tecidual, que hace cuatro a\u00f1os estudia esa forma de terapia para reducir el impacto del mal de Chagas (tripanossom\u00edase americana), cree que las c\u00e9lulas madre puedan liberar hormonas y accionar las c\u00e9lulas para que restablezcan la actividad de los tejidos danificados. Seria una forma de entender la recuperaci\u00f3n del cuadro general de salud exhibida hace por lo menos un a\u00f1o por las 50 personas que ya recibieron aplicaciones de c\u00e9lulas madre en la unidad de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) en Salvador, donde Santos trabaja: 20 sufr\u00edan de graves problemas en el h\u00edgado y estaban lejos de recibir un transplante y otras 30 eran portadoras del mal de Chagas (trapanossom\u00edase americana). Como inyectamos una mezcla de poblaciones de c\u00e9lulas, comenta Santos, a\u00fan no es posible decir cual o cuales est\u00e1n funcionando.<\/p>\n<p>Tarc\u00edsio Barros Filho, del Hospital de las Cl\u00ednicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), tampoco tiene como probar si las c\u00e9lulas madre que \u00e9l y su equipo usaron para tratar las lesiones cr\u00f3nicas de la m\u00e9dula espinal se diferenciaron en neuronas o apenas se adhirieron a otras y as\u00ed ayudaron a recuperar la capacidad de transmisi\u00f3n de los impulsos nerviosos. No pasaba ning\u00fan est\u00edmulo nervioso por la m\u00e9dula espinal de las 30 personas que hab\u00edan perdido el movimiento de las pernas y participaron de un estudio experimental en el HC. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, ninguna volvi\u00f3 a andar, pero en el 60% de los participantes de ese estudio se verific\u00f3 una recuperaci\u00f3n en el paso de los impulsos el\u00e9ctricos sensitivos de las pernas en direcci\u00f3n al cerebro. Es un resultado animador, dice Barros Filho, pero est\u00e1 lejos de ser la cura.<\/p>\n<p>A una cuadra de all\u00ed, en otra unidad del HC paulista, el Instituto del Coraz\u00f3n (InCor), 35 personas infartadas se sometieron a un implante de una vena en el coraz\u00f3n para restaurar la irrigaci\u00f3n del m\u00fasculo card\u00edaco y, al mismo tiempo, recibieron dosis de c\u00e9lulas madre directamente en el coraz\u00f3n. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, se recuperaron con m\u00e1s rapidez que las otras 30 que recibieron apenas el vaso sangu\u00edneo. A Jos\u00e9 Eduardo Krieger, uno de los coordinadores de ese estudio, le gustar\u00eda mucho saber como esas personas se recuperaron.<\/p>\n<p>Hasta ahora uno de los pocos resultados comprobados de que las c\u00e9lulas madre pueden funcionar tanto en animales de laboratorio cuanto en seres humanos \u00a0descart\u00e1ndose efectos colaterales causados por otros tipos de c\u00e9lulas de la m\u00e9dula \u00f3sea \u00a0fue obtenido por Irving Weissman, de la Universidad Stanford, y aludi\u00f3 a la perspectiva de nuevos tratamientos contra la leucemia y a algunas formas de c\u00e1ncer en c\u00e9lulas sangu\u00edneas. El transplante de c\u00e9lulas madre hematopo\u00e9ticas (que originan las c\u00e9lulas de la sangre) es la \u00fanica forma de terapia con c\u00e9lulas madre en uso m\u00e9dico seguro hoy, asegura Marco Antonio Zago, profesor de la USP de Riber\u00f3n Prieto. Ese tipo de transplante, hecho normalmente con c\u00e9lulas de la propia persona que va a ser tratada, es una forma de reponer las c\u00e9lulas de la sangre ya maduras que fueron destruidas por los tratamientos contra el c\u00e1ncer es una t\u00e9cnica adoptada con regularidad hace por lo menos diez a\u00f1os, bien antes, por lo tanto, de que esa forma de terapia celular ganase visibilidad.<\/p>\n<p>Jefferson Luis Braga de la Silva, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica (PUC) de R\u00edo Grande del Sur, reconoce: Los testes con c\u00e9lulas madre dieron mucha falsa esperanza. \u00c9l mismo sinti\u00f3 el peso de la angustia de quien sufre de una enfermedad cr\u00f3nica despu\u00e9s de que el Jornal Nacional del 17 de abril present\u00f3 los resultados de sus estudios para tratar lesiones de los nervios. En menos de un mes \u00e9l recibi\u00f3 m\u00e1s de mil mensajes electr\u00f3nicas de personas que insist\u00edan en\u00a0 ser voluntarias en sus pr\u00f3ximos testes. S\u00f3lo cinco, sin embargo, hab\u00edan sufrido rompimientos en nervios perif\u00e9ricos hacia menos de un a\u00f1o y a\u00fan ten\u00edan alg\u00fan chance de recuperaci\u00f3n. Silva hab\u00eda empleado tubos de silicona rellenos con c\u00e9lulas madre para tratar lesiones de hasta 3 cent\u00edmetros en los nervios del antebrazo de 20 personas, que, seg\u00fan \u00e9l, recuperaron los movimientos y la sensibilidad en hasta un a\u00f1o, mientras que otras 22, tratadas apenas con el tubo de silicona, demoraron tres a\u00f1os. Las ganancias son claras, dice \u00e9l. Solamente no tengo como afirmar si fueron precisamente las c\u00e9lulas madre que funcionaron, porque no las marqu\u00e9.<\/p>\n<p>Bianca Gutfilen y Lea Mirian resolvieron ese problema en la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) marcando las c\u00e9lulas madre con tecn\u00e9cio 99-m, un is\u00f3topo de un elemento radioactivo bastante utilizado en la medicina nuclear. Fue ese el elemento radioactivo usado en las c\u00e9lulas de S\u00e1tiro, el cearense que participa de un de los testes de evaluaci\u00f3n de las c\u00e9lulas madre en andamiento en la UFRJ. Ahora sabemos exactamente adonde van a parar las c\u00e9lulas madre, cuenta Bianca. Seg\u00fan ella, solamente se recuperaron de los danos de la enfermedad de Chagas las regiones del m\u00fasculo card\u00edaco que recibieron c\u00e9lulas madre, pero persiste el desaf\u00edo de demostrar que esas c\u00e9lulas son las que son las responsables por esos beneficios.<\/p>\n<p>Mucha gente est\u00e1 saltando etapas y queriendo poner la carreta delante de los bueyes, observa S\u00edlvio Duailibi, investigador de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp), que defiende m\u00e1s investigaciones b\u00e1sicas y precl\u00ednicas antes del uso en seres humanos, para que se pueda entender con claridad lo que puede suceder. Antes de la aplicaci\u00f3n en humanos, necesitamos de m\u00e1s investigaciones b\u00e1sicas y precl\u00ednicas, para entender con claridad lo que puede suceder, dice. Krieger, del InCor, alerta: estudios como los hechos hasta ahora, con decenas de personas, aunque traigan resultados positivos, deben de ser vistos con cautela. No representan la poblaci\u00f3n de usuarios potenciales ni exhiben argumentos cient\u00edficos suficientes, de acuerdo con los modelos internacionales de investigaci\u00f3n m\u00e9dica, para dar la palabra final sobre los l\u00edmites de la eficiencia de esa forma de terapia celular.<\/p>\n<p>Las Conclusiones m\u00e1s consistentes s\u00f3lo llegar\u00e1n con los testes cl\u00ednicos hechos con centenas de personas al mismo tiempo en m\u00e1s de una instituci\u00f3n de investigaci\u00f3n. Con el apoyo del Ministerio de la Salud, Antonio Carlos Campos de Carvalho, profesor de la UFRJ, coordina uno de esos estudios, llamados multic\u00e9ntricos. Cuatro equipos \u00a0en R\u00edo, en Salvador, en S\u00e3o Paulo y en Porto Alegre comenzaron en el inicio de este a\u00f1o a tratar a 1.200 personas con Chagas, con los corazones dilatados por otro tipo de enfermedad o con lesiones causadas por infarto. Es el tipo de estudio conocido como doble-ciego: hasta el final del trabajo ni los pacientes sabr\u00e1n se recibir\u00e1n c\u00e9lulas madre el placebo ni los m\u00e9dicos que los aplicaran (la seringa ser\u00e1 cubierta para no mostrar lo que contiene. Tenemos que presentar los resultados en un m\u00e1ximo dos a\u00f1os, se aflige Ricardo Santos, que acompa\u00f1ar\u00e1 el tratamiento de los portadores de Chagas.<\/p>\n<p>Hasta que lleguen las demostraciones decisivas, las c\u00e9lulas madre deben seguir un recorrido semejante al de la terapia g\u00e9nica, vista con grandes esperanzas hace diez a\u00f1os, pero a\u00fan distante de la aplicaci\u00f3n. La notoriedad debe seguir la desilusi\u00f3n, cuando se verifique que gran parte de las actuales promesas de sus aplicaciones m\u00e9dicas no puede ser alcanzada a mediano plazo o son inasequibles, comenta Zago en un art\u00edculo publicado en la revista Hipertensi\u00f3n. Las correcciones no deben quitar el valor de los avances, parte de ellos retratados en el libro C\u00e9lulas madre. La nueva frontera de la medicina, organizado por Zago y por Dimas Tadeu Covas, tambi\u00e9n de la USP de Riber\u00f3n\u00a0 Prieto. Como dir\u00eda Barros Filho: Arreglamos solamente las primeras piezas de ese enorme rompecabezas, pero a\u00fan tenemos mucho que aprender.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Nadie sabe si son realmente las c","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80573","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80573"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80573\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80573"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}