{"id":80574,"date":"2006-06-01T00:00:00","date_gmt":"2006-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/06\/01\/darwin-versus-adan\/"},"modified":"2015-03-23T14:51:53","modified_gmt":"2015-03-23T17:51:53","slug":"darwin-versus-adan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/darwin-versus-adan\/","title":{"rendered":"Darwin versus Ad\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>El embate entre las ideas fundamentalistas sobre la creaci\u00f3n y la Teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n, definitivamente deflagrado en 1859 con la publicaci\u00f3n del Origen de las especies, de Charles Darwin, est\u00e1 presto a conmemorar 150 a\u00f1os sin perder el aliento ni la pasi\u00f3n. Los creacionistas, que nunca aceptaron la tesis de la selecci\u00f3n natural, ni tampoco las evidencias cient\u00edficas acumuladas a lo largo de este casi siglo y medio, recientemente volvieron a la carga con un argumento m\u00e1s sutil, el del design inteligente: la complejidad del hombre y a su perfecci\u00f3n son resultados y la prueba concreta \u00a0de un proyecto divino. Esta visi\u00f3n sigue ganando adeptos en todo el mundo, notadamente en Estados Unidos, donde hasta tiene el status de disciplina en escuelas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>El recrudecimiento del neo-creacionismo que nada m\u00e1s es de lo que el creacionismo en un smoking barato, en la visi\u00f3n del bi\u00f3logo Leonard Krishtalka, director del Museo de historia Natural de la Universidad de Kansas \u00a0moviliza investigadores en la defensa de la ciencia, del evolucionismo y del propio Darwin, inclusive en Brasil. Tanto que fue el tema del V S\u00e3o Paulo Research Conference, promovido por la Pro-Rector\u00eda de Investigaci\u00f3n de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), entre los d\u00edas 18 y 20 de mayo. Todos los seres vivos descienden de un \u00fanico ancestral o de un n\u00famero muy peque\u00f1o de formas primitivas. Somos as\u00ed por acaso, y no por cuenta de un proyecto inteligente, afirm\u00f3 Jos\u00e9 Mariano Amabis, del Departamento de Gen\u00e9tica y Biolog\u00eda Evolutiva del Instituto de Biociencias de la USP, dando inicio a un marat\u00f3n de conferencias que mantuvieron cautiva, por inebriada, una platea de m\u00e1s de 350 j\u00f3venes bi\u00f3logos, fil\u00f3sofos, genetistas y antrop\u00f3logos, entre otros.<\/p>\n<p>La ira fundamentalista es comprensible, en un final el darwinismo decret\u00f3 la muerte de Ad\u00e1n, afirm\u00f3 Aldo Mellender de Ara\u00fajo, del Instituto de Biociencias de la Universidad de R\u00edo Grande del Sur (UFRGS), refiri\u00e9ndose a la sentencia proferida por el ingl\u00e9s John C. Greene. Es como confesar un crimen, habr\u00eda reconocido el propio Darwin, seg\u00fan sus bi\u00f3grafos Adrian Desmond y James Moore. No fue por menos que \u00e9l \u00a0que lleg\u00f3 un d\u00eda a considerar la sugesti\u00f3n de su padre de convertirse cl\u00e9rigo cuando constat\u00f3 su falta de aptitud para la medicina esper\u00f3 20 a\u00f1os para publicar El Origen de las especies. Y s\u00f3lo lo hizo cuando otro naturalista, Alfred Wallace, estaba presto a publicar los resultados de sus investigaciones. El trabajo de ambos fue presentado a la Linnean Society, en un art\u00edculo firmado por los dos autores, en 1858.<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n contra la idea de la selecci\u00f3n natural incendi\u00f3 a Europa, tanto que en las cinco ediciones subsiguientes de su obra m\u00e1s famosa Darwin se vi\u00f3 obligado a dialogar con sus cr\u00edticos, revisando y modificando el texto. El avance de la biolog\u00eda, de la gen\u00e9tica y de la biolog\u00eda molecular en el siglo 20, sin embargo, le confiri\u00f3 un status semejante al de Cop\u00e9rnico en el pante\u00f3n de la ciencia, en la evaluaci\u00f3n de la antrop\u00f3loga Eunice Ribeiro Durham, del N\u00facleo de Investigaciones sobre la ense\u00f1anza Superior de la USP. Darwin alter\u00f3 la posici\u00f3n del hombre en relaci\u00f3n al Universo.<\/p>\n<p>El darwinismo se consolid\u00f3 en el siglo 20, entre 1930 y 1950, cuando varios autores hicieron la teor\u00eda sint\u00e9tica de la evoluci\u00f3n, casando la gen\u00e9tica con la\u00a0 selecci\u00f3n de la especie, creando as\u00ed nuevos paradigmas para la ciencia, observ\u00f3 Francisco Salzano, del Instituto de Biociencias de la UFRGS, pionero en el estudio gen\u00e9tico de poblaciones ind\u00edgenas. Posteriormente, el descubrimiento de Watson y Crick, sobre la estructura y funcionamiento del DNA, abri\u00f3 perspectivas para el desarrollo de t\u00e9cnicas que impulsaron la investigaci\u00f3n de forma fant\u00e1stica, subray\u00f3. \u00c9l mismo investiga, hace 50 a\u00f1os, el origen de los pueblos ind\u00edgenas en las Am\u00e9ricas utilizando dos marcadores uniparentales \u00a0el DNA mitocondrial y el cromosoma Y \u00a0que sugieren que el hombre puede haber\u00a0 llegado al continente hace 40 mil a\u00f1os, y no 20 mil, como suponen las teor\u00edas vigentes. Salzano comienza ahora a analizar el origen gen\u00e9tico de algunas enfermedades.<\/p>\n<p>La biolog\u00eda molecular ofrece pistas relativamente seguras sobre el origen del hombre moderno: Fue en \u00c1frica, hace m\u00e1s o menos 165 mil a\u00f1os, dice el genetista S\u00e9rgio Danilo Pena, del Departamento de Bioqu\u00edmica de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), refiri\u00e9ndose al Homo Sapiens idaltu, considerado, hasta ahora, el f\u00f3sil m\u00e1s antiguo del Homo Sapiens. La diversidad del genoma refleja esa evoluci\u00f3n, afirma. El problema, \u00e9l corrige, es que un buen experimento cient\u00edfico debe ser repetido varias veces y este tiene que ser hecho s\u00f3lo una vez. No sabemos el estado inicial y jam\u00e1s sabremos si el resultado es correcto, pondera.<\/p>\n<p>En todo el mundo los investigadores intentan reconstruir el origen de la humanidad utilizando la t\u00e9cnica de los marcadores celulares, tomando como referencia un banco de datos con 1.064 muestras de DNA de personas de 52 poblaciones de todos los continentes. El equipo de Pena utiliza este banco de datos y 40 marcadores llamados indels sigla que aglutina dos palabras: inserciones (ganancias) y eliminaciones (p\u00e9rdidas) de adenina, guanina, citosina y timina. Ya constat\u00f3, por ejemplo, que el 85,62% de la variaci\u00f3n g\u00e9nica puede ser encontrada en un mismo continente. Somos igualmente desiguales, afirma \u00e9l.<\/p>\n<p>Si existe alg\u00fan consenso sobre el origen del hombre moderno, desde el punto de vista de la biolog\u00eda molecular, a\u00fan hay divergencias en cuanto al modelo de ocupaci\u00f3n de las Am\u00e9ricas cuando se tiene en cuenta la morfolog\u00eda de nuestros antepasados. Hay por lo menos dos modelos de an\u00e1lisis disponibles: el de que el continente fue poblado por tres levas de migraci\u00f3n de origen asi\u00e1tica, con trazos orientales (mongoloides); y el de la migraci\u00f3n \u00fanica. Walter Neves, del Laboratorio de Estudios Evolutivos Humanos, del Instituto de Biociencias de la USP, considera una tercera hip\u00f3tesis: la de que la Am\u00e9rica fue ocupada por dos corrientes migratorias venidas del Asia. La primera \u00a0cuyos cr\u00e1neos son encontrados en la Laguna Santa parece haberse extinguido, mientras que de la segunda descienden todas las tribus ind\u00edgenas de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>La biolog\u00eda molecular, a la luz del paradigma de la evoluci\u00f3n, es reveladora. Permiti\u00f3, por ejemplo, que Bianca Zingales, del Instituto de Qu\u00edmica de la USP, identificase dos especies del Trypanosoma cruzi, agente causador del mal de Chagas. Concluimos que hay un dimorfismo del gene, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Las tesis de la evoluci\u00f3n tambi\u00e9n dan noticias sobre los principales enemigos del hombre: os agentes infecciosos. El VIH es virulento porque el virus a\u00fan no evolucion\u00f3. El \u00e9bola tampoco. Al matar r\u00e1pidamente, no tiene tiempo de transmisi\u00f3n, explic\u00f3 Jorge Kalil, de la Facultad de Medicina de la USP. En la lucha entre el hombre y el agente infeccioso existe la barrera evolutiva, dijo, en una estimulante conferencia sobre inmunidades innata y adquirida. Para Henrique Krieger, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas, de la USP, el evolucionismo fue el impulsor de la biolog\u00eda moderna. Sin eso, los estudios ser\u00edan extremadamente aburridos.<\/p>\n<p>Para el a\u00f1o que viene ya est\u00e1n apuntados nuevos debates sobre or\u00edgenes de la vida; cerebro y el pensamiento; y drogas y dependencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Avance del creacionismo moviliza a cient","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[437],"class_list":["post-80574","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80574\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80574"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}