{"id":80581,"date":"2006-06-01T00:00:00","date_gmt":"2006-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/06\/01\/la-cura-en-el-veneno\/"},"modified":"2013-05-14T19:19:50","modified_gmt":"2013-05-14T22:19:50","slug":"la-cura-en-el-veneno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-cura-en-el-veneno\/","title":{"rendered":"La cura en el veneno"},"content":{"rendered":"<p>Una prote\u00edna encontrada en el veneno de la serpiente urutu (Bothrops alternatus) demostr\u00f3 en testes potencial para actuar como cicatrizante y regenerador de tejidos da\u00f1ados, como en los casos de infarto del miocardio. Dependiendo de la concentraci\u00f3n empleada, la alternagina-C o ALT-C, nombre dado a la toxina aislada del veneno, tanto puede promover como inhibir la formaci\u00f3n de nuevos vasos sangu\u00edneos. Son dos efectos opuestos, dice la profesora Helo\u00edsa Sobreiro Selistre de Ara\u00fajo, del Departamento de Ciencias Fisiol\u00f3gicas de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar), coordinadora de un grupo que investigan venenos de serpiente para el aislamiento de compuestos naturales y aplicaciones farmac\u00e9uticas.<\/p>\n<p>En bajas concentraciones, la prote\u00edna aislada promueve la formaci\u00f3n de nuevos vasos, lo que convierte a la mol\u00e9cula candidata al desarrollo de medicamentos para el tratamiento de patolog\u00edas que traen como resultado una vascularizaci\u00f3n inadecuada, como infartos, heridas de dif\u00edcil cicatrizaci\u00f3n en los miembros inferiores, principalmente en diab\u00e9ticos, y hasta una disfunci\u00f3n er\u00e9ctil. En altas concentraciones, ella inhibe la formaci\u00f3n de nuevos vasos, actividad interesante para los tratamientos de c\u00e1ncer y de met\u00e1stasis. Aunque los dos efectos hayan\u00a0 sido verificados en los testes in vitro e in vivo con camundongos, (peque\u00f1os ratone de laboratorio), los investigadores est\u00e1n concentrando los estudios en las actividades de regeneraci\u00f3n de tejidos presentadas por la toxina, que mostraron ser m\u00e1s prometedoras.<\/p>\n<p>Dos empresas del \u00e1rea farmac\u00e9utica demostraron inter\u00e9s en hacer una asociaci\u00f3n con la universidad para trabajar en el desarrollo de la nueva mol\u00e9cula. El laboratorio de la UFSCar estar\u00e1 encargado de todos los testes hasta la etapa de ensayos pre-cl\u00ednicos, que consiste en ensayos con animales mayores. En la fase de los testes cl\u00ednicos, con humanos, que ser\u00e1 hecha por la empresa, los investigadores van a producir y suministrar la cantidad de prote\u00edna necesaria. Antes de la formalizaci\u00f3n del compromiso con la universidad, las empresas aguardan los resultados de nuevos testes, m\u00e1s espec\u00edficos, para evaluar cual es el rango de seguridad de concentraci\u00f3n de la prote\u00edna. Esos testes son necesarios porque es muy tenue la l\u00ednea que separa el efecto deseado del efecto t\u00f3xico, dice Helo\u00edsa.<\/p>\n<p><strong>Herraduras alternadas<br \/>\n<\/strong>La elecci\u00f3n de la urutu ocurri\u00f3 porque los investigadores quer\u00edan trabajar con una serpiente t\u00edpicamente suramericana. Adem\u00e1s de en\u00a0 Brasil, ella es encontrada en la Argentina, en Uruguay y en Paraguay. Del mismo g\u00e9nero de la yarar\u00e1 (Bothrops), ella recibe la denominaci\u00f3n alternatus por causa de los dise\u00f1os distribuidos por su cuerpo, en forma de herraduras alternadas. Al principio s\u00f3lo sab\u00edamos de los efectos como consecuencia del envenenamiento, dice el investigador Oscar Henrique Pereira Ramos, que comenz\u00f3 a participar de la investigaci\u00f3n durante su maestr\u00eda y doctorado, realizados en el Laboratorio de Bioqu\u00edmica y Biolog\u00eda Molecular del Departamento de Ciencias Fisiol\u00f3gicas de la UFSCar. Hoy \u00e9l hace el pos-doctorado en el Laboratorio de Biof\u00edsica y Bioqu\u00edmica del Instituto Butantan. Los efectos posteriores a la picada de la urutu son principalmente hemorr\u00e1gicos, locales o sist\u00e9micos. Cuando son sist\u00e9micos, pueden producir toxicidad en el ri\u00f1\u00f3n, llevando a la carencia renal, y hemorragia en el cerebro o en los pulmones.<\/p>\n<p>Percibimos que el veneno ten\u00eda algunos componentes bastante activos, dice Ramos. Entre esos componentes est\u00e1n las desintegrinas, prote\u00ednas que interact\u00faan\u00a0 con las integrinas, una clase de mol\u00e9culas de adhesi\u00f3n localizadas en la superficie celular. Los procesos adhesivos ocurren cuando una c\u00e9lula hace contacto con la otra o con la matriz extracelular. Esas interacciones son fundamentales para diversos procesos biol\u00f3gicos, como diferenciaci\u00f3n celular, desarrollo embrionario, respuesta inmunol\u00f3gica, manutenci\u00f3n de la estructura celular, cicatrizaci\u00f3n de heridas y formaci\u00f3n de met\u00e1stasis.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de prote\u00ednas de inter\u00e9s llev\u00f3 a la toxina alternagina-C, una desintegrina aislada por primera vez por la investigadora Dulce Helena Ferreira de Souza, que hacia su pos-doctorado en el laboratorio y hoy es profesora del Departamento de Qu\u00edmica de la UFSCar. La toxina altera el comportamiento celular porque ella se liga a los receptores de superficie, en el caso las integrinas, y dispara una cascada de se\u00f1alizaci\u00f3n dentro de la c\u00e9lula que culmina con la alteraci\u00f3n en la expresi\u00f3n de ciertos genes. Algunas prote\u00ednas que son activadas dentro de la c\u00e9lula y algunos genes que pasan a ser m\u00e1s o menos exprimidos\u00a0 dentro de las c\u00e9lulas ya fueron testados por la investigadora M\u00e1rcia Regina Cominetti, de la UFSCar, e identificados en relaci\u00f3n a los efectos cicatrizantes. Los ensayos biol\u00f3gicos sobre la actividad de la toxina en las c\u00e9lulas endotelianas del cord\u00f3n umbilical fueron liderados por la profesora Ver\u00f4nica Maria Morandi da\u00a0 Silva, del Instituto de Biologia de la Universidad Estadual de R\u00edo de Janeiro (Uerj). Las c\u00e9lulas endotelianas forman los capilares sangu\u00edneos y son ellas que necesitan dividirse para permitir el crecimiento de los nuevos vasos.<\/p>\n<p><strong>Efecto reproducido<br \/>\n<\/strong>Estudios hechos con camundongos comprobaron el efecto de la ALT-C en la inducci\u00f3n e inhibici\u00f3n de la angio-g\u00e9nesis, proceso de formaci\u00f3n de nuevos vasos que ocurre naturalmente en el organismo durante la cicatrizaci\u00f3n de heridas y la regeneraci\u00f3n de tejidos, para la restauraci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo en los tejidos lesionados. Los estudios fueron hechos por la investigadora Cristina Helena Bruno Terruggi, actualmente en el Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Municipal de S\u00e3o Caetano del Sul, en el ABC paulista, durante parte del su doctorado hecho en la Universidad Paris 13, en Francia.<\/p>\n<p>Para los testes fue utilizado un gel conteniendo prote\u00ednas de la matriz extracelular disponible comercialmente, llamado matrigel, inyectado en el tejido subcut\u00e1neo abdominal de los animales con dos combinaciones diferentes. En el grupo de animales de control, fue incorporado al gel el factor de crecimiento de fibroblastos, c\u00e9lulas envueltas en la producci\u00f3n de varios tipos de fibras y que promueven la angio-g\u00e9nesis. El grupo de animales tratados recibi\u00f3, adem\u00e1s de esa combinaci\u00f3n, la toxina alternagina-C en diversas concentraciones. Despu\u00e9s de 14 d\u00edas, fue hecho un estudio histol\u00f3gico para verificar la formaci\u00f3n de nuevos vasos dentro del matrigel. El efecto observado in vivo reprodujo lo que hab\u00eda sido observado in vitro, dice Ramos. As\u00ed se comprob\u00f3 in vivo la re-vascularizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La obtenci\u00f3n de la prote\u00edna en el laboratorio tiene lugar con el paso del veneno bruto en columnas cromatogr\u00e1ficas, proceso relativamente simple usado para separar las substancias qu\u00edmicas en rangos bien definidos y con rendimiento satisfactorio para peque\u00f1as escalas. Para la producci\u00f3n a gran escala la prote\u00edna puede ser obtenida por la tecnolog\u00eda del DNA recombinante, estudio que est\u00e1 siendo hecho actualmente en el laboratorio de la UFSCar. Por esa tecnolog\u00eda, el gene de inter\u00e9s es colocado dentro de una c\u00e9lula hospedera, como bacterias, levaduras, c\u00e9lulas de insecto o de mam\u00edferos, para producir la toxina con las propiedades biol\u00f3gicas originales en gran cantidad.<\/p>\n<p>Las mejores formulaciones para la alternagina-C est\u00e1n siendo estudiadas en los laboratorios de la UFSCar. Entre ellas est\u00e1n el micro-encapsulamiento de la prote\u00edna en liposomas, que tiene como objetivo el proteger el medicamento para que pueda ser entregado en el local en donde debe actuar, la aplicaci\u00f3n en la forma libre por medio del cat\u00e9ter en los casos de infarto y en forma de pomadas o cremas para heridas superficiales.<\/p>\n<p>El mercado para productos basados en la alternagina-C es bastante prometedor. Hasta ahora ninguna otra prote\u00edna extra\u00edda de veneno de serpiente y con las mismas caracter\u00edsticas estructurales de la ALT-C fue descripta como mol\u00e9cula capaz de inducir a la formaci\u00f3n de nuevos vasos sangu\u00edneos. Sin contar que en el mercado farmac\u00e9utico actual existen pocas opciones de medicamentos para esa finalidad.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong><em>Utilizaci\u00f3n de la alternagina-C como mol\u00e9cula coadyuvante en el proceso de formaci\u00f3n e inhibici\u00f3n de la formaci\u00f3n de nuevos vasos sangu\u00edneos<\/em><br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>Programa de Apoyo a la Propiedad Intelectual (Papi)<br \/>\n<em><strong>Coordinadora<br \/>\n<\/strong><\/em>Helo\u00edsa Sobreiro Selistre de Ara\u00fajo &#8211; UFSCar<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>R$ 6.000,00 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Toxina de la urutu act","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-80581","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80581","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80581"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80581\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80581"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80581"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80581"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80581"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}