{"id":80592,"date":"2006-07-01T00:00:00","date_gmt":"2006-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/07\/01\/afinacion-cerebral\/"},"modified":"2015-08-28T15:46:32","modified_gmt":"2015-08-28T18:46:32","slug":"afinacion-cerebral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/afinacion-cerebral\/","title":{"rendered":"Afinaci\u00f3n cerebral"},"content":{"rendered":"<p>En un ampl\u00edsimo laboratorio ubicado en el segundo piso de un caser\u00f3n de estilo neocl\u00e1sico pintado en color ocre, desde cuyas ventanas se puede apreciar el jard\u00edn repleto de \u00e1rboles de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) de la ciudad de Ribeir\u00e3o Preto, nuevos estudios est\u00e1n dando asidero a los potenciales usos m\u00e9dicos del canabidiol, una de las sustancias m\u00e1s abundantes en una planta que enciende pasiones, dulces delirios o tristes remembranzas, cr\u00edticas enfurecidas y, en los \u00faltimos tiempos, un creciente inter\u00e9s cient\u00edfico: la marihuana. Tal como ha quedado demostrado con los experimentos llevados a cabo con animales por el equipo de Francisco Guimar\u00e3es, el canabidiol mitiga la ansiedad de una manera equivalente a la acci\u00f3n de los medicamentos sint\u00e9ticos que se utilizan desde hace d\u00e9cadas y, seg\u00fan los resultados preliminares de uno de los estudios en marcha, puede tambi\u00e9n hacer lo propio en casos de depresi\u00f3n. Tal como otros estudios ya lo hab\u00edan apuntado anteriormente, el canabidiol puede funcionar tambi\u00e9n contra la leucemia, la epilepsia y ciertas enfermedades neurodegenerativas como es el caso del mal de Alzheimer.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en otro laboratorio de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, ubicado en el cuarto piso del Hospital de Cl\u00ednicas, detr\u00e1s del caser\u00f3n que otrora fuera sede de una hacienda de caf\u00e9, Antonio Zuardi reuni\u00f3 evidencias que indican que este compuesto puede funcionar tambi\u00e9n como antipsic\u00f3tico y aplacar los s\u00edntomas m\u00e1s graves de la esquizofrenia, como lo son los delirios y la dificultad de reconocer el propio cuerpo. Zuardi dar\u00e1 inicio este mismo mes a los ensayos en portadores del trastorno bipolar del humor, anteriormente conocido como psicosis man\u00edaco-depresiva, ya que el canabidiol podr\u00eda actuar contra la intensa aceleraci\u00f3n del pensamiento y otros s\u00edntomas psic\u00f3ticos que vienen aparejados con este tipo de trastorno mental.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente, investigaciones realizadas en especial en Estados Unidos, Inglaterra y Australia muestran que el canabidiol puede proteger al sistema nervioso central al expandir la supervivencia de las neuronas, al margen de ayudar a detener las inflamaciones y controlar la presi\u00f3n arterial. Y existen indicaciones en el sentido de que el canabidiol podr\u00eda tambi\u00e9n bloquear el crecimiento de los tumores dentro del cerebro, con lo cual se abrir\u00edan perspectivas para que este compuesto qu\u00edmico -que nada tiene que ver con los efectos t\u00edpicos de la marihuana- pueda utilizarse solo o en combinaci\u00f3n con el m\u00e1s estudiado de los constituyentes de la famosa planta: el delta-9-tetrahidrocanabinol o, para decirlo m\u00e1s cortito, el THC.<\/p>\n<p>Igualmente vers\u00e1til, pero con algunos efectos colaterales que podr\u00edan mitigarse con la acci\u00f3n del canabidiol, el THC constituye actualmente la base de dos medicamentos: uno en Estados Unidos y el otro en el Reino Unido; ambos indicados para contener las n\u00e1useas y los v\u00f3mitos que produce el tratamiento quimioterap\u00e9utico contra el c\u00e1ncer. En tanto, los franceses, al observar uno de los fen\u00f3menos resultantes del consumo de Cannabis sativa -el hambre intensa, a la que le dicen &#8220;larica&#8221; en Brasil los que tiene una cierta familiaridad con la planta-, crearon una categor\u00eda de medicamentos que bloquea las mol\u00e9culas de la superficie en las cuales se adhiere el THC, con lo cual ayudan a las personas a adelgazar, de acuerdo con lo ensayos que se han hecho. Y GW Pharmaceuticals, con sede en Inglaterra, combin\u00f3 el canabidiol y el THC en iguales proporciones en un medicamento aprobado en Canad\u00e1 en 2005, prescrito contra los dolores resultantes de la esclerosis m\u00faltiple.<\/p>\n<p>Los art\u00edculos cient\u00edficos que informan sobre los efectos del canabidiol y el THC, que fundamentan el desarrollo de nuevos medicamentos, remiten inevitablemente a los estudios pioneros iniciados hace 30 a\u00f1os por un equipo de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) coordinado por el profesor Elisaldo Carlini, del cual Zuardi forma parte. Esos descubrimientos han incrementado el conocimiento actual sobre la planta, tambi\u00e9n llamada &#8220;hierba del diablo&#8221;, en raz\u00f3n de su poder estupefaciente: se trata al fin y al cabo de la droga il\u00edcita m\u00e1s consumida en el mundo. De acuerdo con el Centro Brasile\u00f1o de Informaci\u00f3n sobre Drogas Psicotr\u00f3picas (Cebrid), el 6,9% de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a ha utilizado marihuana al menos una vez en la vida ?un resultado ubicado por debajo del consumo de Estados Unidos (el 34,2%), el Reino Unido (un 25%) y Chile (un 19,7%). Con todo, su impacto social puede no ser tan intenso como se imagina. De acuerdo con el Cebrid, la cantidad de dependientes ascender\u00eda al 1% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, el equivalente a alrededor de 450 mil personas. De las 55 mil internaciones hospitalarias ocasionadas por el uso de drogas en 2005, tan s\u00f3lo el 1,3% se asociaba a la marihuana, mientras que el 90% ten\u00eda ligaz\u00f3n con el consumo de alcohol.<\/p>\n<p><strong>Fibras a bordo de las carabelas<br \/>\n<\/strong>La planta Cannabis sativa es originaria de Asia. Tiene hojas alargadas y aserradas, y puede llegar a medir tres metros de altura. Su tallo suministra una fibra natural bastante resistente: el c\u00e1\u00f1amo, que los portugueses usaban en las velas de las embarcaciones que arribaron a la zona de Salvador, Bah\u00eda, en el a\u00f1o 1500. Y algunas d\u00e9cadas m\u00e1s tarde llegar\u00edan las semillas del c\u00e1\u00f1amo, escondidas dentro de los mu\u00f1equitos de pa\u00f1o que iban atados en las puntas de los taparrabos o tangas de los esclavos negros, de acuerdo con lo que puede leerse en el libro Cannabis sativa L. e subst\u00e2ncias canabin\u00f3ides em medicina, editado por el Cebrid.<\/p>\n<p>A comienzos del siglo pasado, el c\u00e1\u00f1amo dej\u00f3 de usarse, pues se empezaron a fabricar sus similares sint\u00e9ticos. Posteriormente se cre\u00f3 una asociaci\u00f3n entre el h\u00e1bito de fumar las hojas y las flores de esta planta con las clases m\u00e1s bajas de la poblaci\u00f3n y con la locura. Estas relaciones son vistas hoy en d\u00eda con reservas por parte de investigadores como Franjo Grotnhermen, del Instituto Nova, de Alemania, quien demuestra cu\u00e1n inconsistentes son en el marco de un art\u00edculo que sali\u00f3 publicado en la edici\u00f3n del 15 de mayo de este a\u00f1o de la revista m\u00e9dica Lancet.<\/p>\n<p>Pero la imagen negativa de esta planta, que se convirti\u00f3 en \u00edcono de la rebeld\u00eda, empez\u00f3 desvanecerse hace alrededor de 40 a\u00f1os, con la identificaci\u00f3n de la estructura qu\u00edmica de sus componentes y el descubrimiento de c\u00f3mo \u00e9stos podr\u00edan funcionar en el organismo. Las investigaciones relativas a los efectos de la planta empezaron a adquirir legitimidad principalmente con el descubrimiento de las mol\u00e9culas de la superficie de las c\u00e9lulas nerviosas, llamadas receptores CB1 y CB2, a las cuales el THC se unir\u00eda. As\u00ed surgi\u00f3 tambi\u00e9n una pregunta acuciante: \u00bfel sistema nervioso tendr\u00eda un mecanismo natural para lidiar con el THC? Esta duda reci\u00e9n se despej\u00f3 cuando Raphael Mechoulam, de la Universidad de Jerusal\u00e9n, Israel, aisl\u00f3 una mol\u00e9cula muy similar al principio activo de la marihuana, a la cual se le puso el nombre de anandamida -en s\u00e1nscrito, &#8220;ananda&#8221; significa bienaventuranza. Ser\u00eda \u00e9se tan s\u00f3lo el primero de los endocanabinoides, los mensajeros qu\u00edmicos que se producen cuando las c\u00e9lulas nerviosas son estimuladas, y que se consumen en pocos segundos.<\/p>\n<p><strong>Contra los insectos<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s del THC, la marihuana contiene otras 65 sustancias conocidas como canabinoides, que pueden tener alg\u00fan efecto sobre las neuronas. La mayor\u00eda de ellas ha sido poco estudiada. Y algunas tienen efectos contrapuestos, como el propio canabidiol, que inhibe la acci\u00f3n del THC. Ambas tienen con todo una estructura qu\u00edmica muy parecida y se forman en las peque\u00f1as gl\u00e1ndulas que recubren principalmente las hojas y las flores femeninas del Cannabis. Cuando estas fr\u00e1giles gl\u00e1ndulas se rompen, se libera una resina de alto poder estupefaciente conocida como hach\u00eds, que hace las veces de defensa contra los insectos para la planta.<\/p>\n<p>El THC, responsable de los efectos m\u00e1s conocidos de la marihuana, que son la sedaci\u00f3n y la euforia, ha tenido amplias aplicaciones m\u00e9dicas: se ha mostrado capaz de aplacar dolores, nauseas y procesos inflamatorios, al margen de estimular el apetito. Tama\u00f1a versatilidad explica por qu\u00e9 esta planta empez\u00f3 a cultivarse y utilizarse con finalidades m\u00e9dicas en China hace alrededor de seis mil a\u00f1os. Su uso terap\u00e9utico alcanz\u00f3 un cl\u00edmax en las postrimer\u00edas del siglo XIX, cuando era f\u00e1cil obtener extractos de calidad, hasta disminuir dr\u00e1sticamente en las primeras d\u00e9cadas del siglo pasado, &#8220;en gran medida debido a la dificultad para obtener resultados consistentes de muestras de la planta con diferentes potencias&#8221;, escribe Zuardi en un art\u00edculo que saldr\u00e1 publicado en la Revista Brasileira de Psiquiatria.<\/p>\n<p><strong>Contra los dolores<br \/>\n<\/strong>Estudios realizados en Brasil, Estados Unidos e Inglaterra indican que el THC puede ayudar a mitigar problemas de salud en casos de Sida y dolores vinculados con la artritis, la esclerosis m\u00faltiple y el insomnio. &#8220;No hay m\u00e1s justificativos \u00e9ticos para que los m\u00e9dicos dejen de recetar THC&#8221;, comenta Carlini, pionero en Brasil en el estudio relativo a los efectos de la marihuana. Uno de los trabajos m\u00e1s recientes, realizado por un equipo del Imperial College London y publicado en mayo en Anesthesiology, indica que el extracto de Cannabis -una mezcla de canabinoides con predominancia del THC- ayuda a aliviar los dolores que surgen luego de someterse a cirug\u00edas, con efectos colaterales m\u00ednimos cuando se lo administra en bajas dosis. En tanto, dosis m\u00e1s altas causaron n\u00e1useas y taquicardia.<\/p>\n<p>El THC aislado presenta otros efectos indeseables como la risa f\u00e1cil y las carcajadas descontroladas, que pueden durar dos o tres horas, de acuerdo con la descripci\u00f3n de una edici\u00f3n de 1888 del Formul\u00e1rio e guia m\u00e9dico, de Pedro Luiz Napole\u00e3o Chernoviz, que Carlini saca de la biblioteca y lee con cuidado. All\u00ed figuran tambi\u00e9n usos actualmente poco mencionados, como el del tratamiento de la bronquitis cr\u00f3nica y de diferentes tipos de falta de aire o disnea. Pero \u00e9l mismo, en un art\u00edculo de revisi\u00f3n publicado en 2004 en Toxicon, menciona otros riesgos: el THC puede tambi\u00e9n reducir la capacidad de discriminar intervalos de tiempo y distancias, la vigilancia, la memoria y la habilidad para hacer trabajos mentales, y generar pensamientos desconectados, ansiedad, reacciones de p\u00e1nico, delirios o alucinaciones. El canabidiol, en tanto, hasta ahora solamente ha presentado un efecto colateral: la sedaci\u00f3n, y cuando se lo administra en dosis muy elevadas.<\/p>\n<p>Por tales razones, esta sustancia podr\u00e1 emplearse en un primer momento para reducir los efectos indeseables del THC -una posibilidad que fortalece el trabajo que desarrolla desde 1998 GW Pharmaceuticals con el Sativex, un medicamento que combina ambos compuestos en iguales proporciones. Y la alianza entre las dos sustancias hermanas podr\u00e1 ir m\u00e1s all\u00e1 de la esclerosis m\u00faltiple, la enfermedad para la cual el Sativex cuenta con la aprobaci\u00f3n del gobierno canadiense para su uso m\u00e9dico. En Estados Unidos, la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en ingl\u00e9s) lo ha catalogado como una nueva droga bajo investigaci\u00f3n (IND), con lo cual autoriz\u00f3 el inicio de los ensayos tendientes a buscar alternativas para mitigar el dolor en pacientes con c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>A los efectos de mostrar los mecanismos mediante los cuales la combinaci\u00f3n de canabidiol y THC podr\u00edan actuar y evitar los efectos indeseables del uso aislado del THC, en un art\u00edculo publicado en 2005 en la revista Medical Hypotheses, Ethan Russo, investigador de GW y de las universidades de Washington y Montana, ambas de Estados Unidos, se apoya en la rica cosecha de trabajos producidos entre 1970 y 1985 en el laboratorio de la Unifesp dirigido por Carlini y que a\u00fan hoy en d\u00eda cuentan con muchas menciones en los estudios exploratorios sobre Cannabis sativa. Carlini y su por ese entonces alumno de doctorado Jomar Medeiros Cunha, en la actualidad docente titular de la Universidad Federal de Uberl\u00e2ndia, Minas Gerais, hab\u00edan demostrado que el canabidiol reduc\u00eda a la mitad las convulsiones en portadores de epilepsia. Tambi\u00e9n fue Carlini quien demostr\u00f3 en animales que el canabidiol a veces ampliaba y otras veces bloqueaba el efecto del THC. Reci\u00e9n en 1990, Guimar\u00e3es, de la USP de Ribeir\u00e3o Preto, devel\u00f3 este misterio al demostrar que los resultados conflictivos de ansiedad con el canabidiol que se registraban en modelos animales podr\u00edan explicarse seg\u00fan la dosis: una dosificaci\u00f3n baja produce efectos ansiol\u00edticos, cosa que no sucede con la administraci\u00f3n de dosis altas.<\/p>\n<p><strong>Audacia<br \/>\n<\/strong>Pero, cuando estuvo en el laboratorio de Carlini, entre 1976 y 1980, para hacer su doctorado bajo la direcci\u00f3n de Isaac Karniol, Zuardi hizo algo audaz: prob\u00f3 ambos compuestos en ocho voluntarios sanos, que sab\u00edan algo de la marihuana s\u00f3lo de o\u00eddo. Semanalmente recib\u00edan un placebo, canabidiol, THC, una mezcla de canabidiol con THC o diazepam, un ansiol\u00edtico bastante conocido que serv\u00eda como control activo. Por s\u00ed solo, el THC produc\u00eda ansiedad y s\u00edntomas psic\u00f3ticos: intensas alteraciones del pensamiento, que disminu\u00edan bastante cuando el participante en estudio recib\u00eda tambi\u00e9n canabidiol. &#8220;Fue la primera indicaci\u00f3n de los posibles efectos ansiol\u00edticos y antipsic\u00f3ticos del canabidiol&#8221;, comenta Zuardi.<\/p>\n<p>Hace dos a\u00f1os, su alumno Jos\u00e9 Alexandre Crippa coordin\u00f3 un experimento que, mediante im\u00e1genes del sistema nervioso, demostr\u00f3 que el canabidiol activa regiones del enc\u00e9falo asociadas a la ansiedad, en las cuales se detect\u00f3 un incremento del flujo sangu\u00edneo. Tambi\u00e9n para ayudar a profundizar y explicar los estudios realizados hace 25 a\u00f1os, Leonardo Resstel, Fabr\u00edcio Moreira y S\u00e2mia Joca, del laboratorio de Guimar\u00e3es, demostraron que el canabidiol puede funcionar tan bien como el diazepam para mitigar el miedo condicionado en ratones. Este trabajo ha sido aceptado para su publicaci\u00f3n en Behavioral Brain Research,<\/p>\n<p>En tanto, los estudios ligados a la esquizofrenia se encuentran actualmente en un estadio de menor madurez. En 1995 Zuardi trat\u00f3 a una mujer de 19 a\u00f1os que padec\u00eda serios efectos colaterales ocasionados por el haloperidol y otros medicamentos que se prescriben contra la esquizofrenia. En ese caso, el canabidiol funcion\u00f3 bien. Pero en otro ensayo, con tres participantes resistentes al tratamiento convencional, el canabidiol aport\u00f3 tan s\u00f3lo parcas mejoras, lo que indica que las personas resistentes a otros medicamentos tampoco evidencian una buena respuesta a la acci\u00f3n de este componente del Cannabis sativa.<\/p>\n<p>De cualquier manera, las perspectivas son halag\u00fce\u00f1as. Un art\u00edculo de revisi\u00f3n que sali\u00f3 publicado a comienzos de este a\u00f1o en Brazilian Journal and Biological Research plantea que el canabidiol puede aportarles beneficios a los portadores de esquizofrenia que no manifiesten resistencia a otros medicamentos. Y con una ventaja: no provoca la rigidez muscular y los temblores que suelen aparecer con los antipsic\u00f3ticos que se utilizan normalmente. &#8220;El haloperidol activa dos regiones del sistema nervioso: las \u00e1reas l\u00edmbicas y los n\u00facleos de la base, lo que promueve el sostenimiento de una postura anormal&#8221;, observa Guimar\u00e3es, &#8220;mientras que el canabidiol activa \u00fanicamente las \u00e1reas l\u00edmbicas&#8221;. Los resultados iniciales de un ensayo con decenas de personas, coordinado por Markus Leweke, de la Universidad de K\u00f6ln, Alemania, indican que el canabidiol puede actuar tan bien como la amisulprida, otro antipsic\u00f3tico de uso frecuente.<\/p>\n<p><strong>&#8220;Una valiosa oportunidad&#8221;<br \/>\n<\/strong>Y si bien algunas puertas se van abriendo, otras simult\u00e1neamente se cierran. La FDA dio a conocer a fines de abril pasado una declaraci\u00f3n prohibiendo todo tipo de uso m\u00e9dico de la marihuana, con lo cual no hizo sino reforzar la divisi\u00f3n existente entre el gobierno central y los once estados de EE.UU. que hab\u00edan previamente aprobado el uso de la droga para el alivio de los dolores. Ese comunicado gener\u00f3 protestas, pues se argument\u00f3 en \u00e9l que no exist\u00edan evidencias con relaci\u00f3n a la seguridad y la eficacia del empleo medicinal de la marihuana, aunque el propio Instituto de Medicina de Estados Unidos ya hab\u00eda recomendado en 1999 que se estudiara en forma m\u00e1s intensiva su uso contra las n\u00e1useas, la p\u00e9rdida del apetito y la ansiedad, de cara a los resultados positivos obtenidos hasta ese momento. &#8220;Cient\u00edficamente&#8221;, dice Guimar\u00e3es, &#8220;no hay manera de justificar tales restricciones&#8221;.<\/p>\n<p>Y a su vez, lanza una apuesta: de estas investigaciones seguramente surgir\u00e1n otros medicamentos. En el marco de un estudio publicado en 2005 en Drugs of the Future, Leonora Long, Daniel Malone y David Taylor, de la universidad australiana de Monash, sostienen que la exploraci\u00f3n de los constituyentes de la marihuana, como es el caso del canabidiol, representa &#8220;una oportunidad cl\u00ednica valiosa&#8221;. Y con seguridad las oportunidades de aprovechar las investigaciones que se han realizado en Brasil ser\u00edan mayores si no hubiera un vac\u00edo tan grande entre las universidades y las industrias.<\/p>\n<p>Para los cient\u00edficos, se est\u00e1 abriendo un nuevo ciclo de uso de los derivados del Cannabis como medicamento. &#8220;Es un uso m\u00e1s consistente que el que se hac\u00eda en el pasado&#8221;, asegura Zuardi. &#8220;Ahora se conocen las estructuras de los compuestos qu\u00edmicos, se est\u00e1n dilucidando sus mecanismos de acci\u00f3n en el sistema nervioso y se est\u00e1n probando cient\u00edficamente la efectividad y la seguridad del tratamiento.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Los efectos perjudiciales del Cannabis<\/strong><\/p>\n<p>Es evidente que las potenciales prescripciones m\u00e9dicas de la planta Cannabis sativa no justifican su uso recreativo, signado por una serie de efectos delet\u00e9reos en el organismo. Los ojos rojos, la boca seca y el coraz\u00f3n acelerado constituyen tan s\u00f3lo los primeros signos. El h\u00e1bito de fumar marihuana puede provocar en los varones una disminuci\u00f3n de la testosterona, la hormona que dota de masa muscular, que deja la voz m\u00e1s gruesa y activa la producci\u00f3n de espermatozoides. En las mujeres, las alteraciones hormonales pueden llegar incluso a inhibir la ovulaci\u00f3n. El humo, por ser irritante, puede tener efecto en los pulmones y generar problemas respiratorios, de los cuales el m\u00e1s com\u00fan es la bronquitis. Simult\u00e1neamente a la sensaci\u00f3n de calma, la relajaci\u00f3n y las ganas de re\u00edrse, el uso permanente puede tambi\u00e9n provocar temblores, sudoraci\u00f3n, angustia y miedo de perder el control mental, que es el llamado mal viaje o bad trip, como le dicen los usuarios. Las p\u00e9rdidas temporales de la capacidad de percepci\u00f3n del espacio, la memoria de corto plazo y el pensamiento abstracto pueden perjudicar el rendimiento al hacer actividades que requieren atenci\u00f3n y concentraci\u00f3n, tales como estudiar o conducir veh\u00edculos. El uso constante puede tambi\u00e9n despertar o agravar enfermedades ps\u00edquicas. Puede hallarse m\u00e1s informaci\u00f3n al respecto <a href=\"http:\/\/www.unifesp.br\/dpsicobio\/cebrid\" target=\"_blank\">en la p\u00e1gina del Cebrid<\/a>.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Participaci\u00f3n del glutamato y del \u00f3xido n\u00edtrico en la fisiopatogenia de transtornos psiqui\u00e1tricos (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/1654\/participacao-do-glutamato-e-oxido-nitrico-na-fisiopatogenia-de-disturbios-neuropsiquiatricos\/\" target=\"_blank\">02\/13197-2<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico;\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>Francisco Silveira Guimar\u00e3es &#8211; USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n:\u00a0<\/strong>R$ 501.016,74 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Canabidiol tiene acci\u00f3n contra la ansiedad y otros trastornos mentales","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80592","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80592","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80592"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80592\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80592"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80592"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80592"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80592"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}