{"id":80596,"date":"2006-07-01T00:00:00","date_gmt":"2006-07-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/07\/01\/comunidades-invisibles\/"},"modified":"2013-01-10T14:58:37","modified_gmt":"2013-01-10T16:58:37","slug":"comunidades-invisibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/comunidades-invisibles\/","title":{"rendered":"Comunidades invisibles"},"content":{"rendered":"<p>El follaje de los \u00e1rboles forma un reservorio inmenso, desconocido y sumamente diversificado de microorganismos. Un equipo de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) arrib\u00f3 a esa conclusi\u00f3n tras verificar que en la superficie de una humilde hija de un \u00e1rbol del Bosque Atl\u00e1ntico pueden vivir centenas de especies de bacterias organizadas en comunidades. Una proyecci\u00f3n preliminar sugiere que un \u00e1rbol puede albergar una cantidad de especies de bacterias millones de veces mayor que el organismo humano: en el intestino viven millones de bacterias que representan de 300 a 1.000 especies. Una estimaci\u00f3n hecha a partir de ese estudio sugiere que puede oscilar entre 2 millones y 13 millones el total de nuevas especies de bacterias que viven en la superficie de las hojas de las alrededor de 20 mil especies de plantas de Bosque Atl\u00e1ntico, sin considerar las ra\u00edces, los tallos y otras partes del vegetal. El conocer con precisi\u00f3n esta diversidad ser\u00eda un gran avance en los estudios sobre este grupo de organismos, de por s\u00ed el m\u00e1s grande y m\u00e1s diversificado de todos, ya que una tonelada de suelo puede contener 4 millones de especies, mientras que en los oc\u00e9anos viven otros dos millones.<\/p>\n<p>Pero este trabajo, publicado en 30 de junio en Science, no solo delinea la dimensi\u00f3n de una categor\u00eda de organismos que no era tenida en cuenta en los relevamientos sobre la riqueza biol\u00f3gica de un ambiente -normalmente se consideran apenas animales y vegetales. El estudio coordinado por M\u00e1rcio Lambais, con la participaci\u00f3n de Juliano Cury, Ricardo B\u00fcll y Ricardo Rodrigues, todos de la escuela Superior de Agronom\u00eda Luiz de Queiroz (Esalq) de la USP, al margen de David Crowley, de la Universidad de California, Estados Unidos, llama la atenci\u00f3n tambi\u00e9n sobre la perspectiva de interacci\u00f3n entre las plantas y las comunidades de bacterias -una comunidad es un conjunto de poblaciones de organismos cualesquiera que interact\u00faan entre s\u00ed y con el ambiente. &#8220;A decir verdad varios atributos de la planta pueden ser una consecuencia de la interacci\u00f3n con los microorganismos&#8221;, dice Rodrigues. En t\u00e9rminos m\u00e1s sencillos: un compuesto qu\u00edmico que ayuda a la planta a defenderse del ataque de las plagas puede ser el resultado de esa convivencia con los millones de hu\u00e9spedes invisibles a simple vista.<\/p>\n<p>Ya se sab\u00eda que las hojas albergaban una variedad elevada de microorganismos, pero los investigadores no se imaginaban que encontrar\u00edan valores tan sorprendentes cuando empezaron a estudiar la diversidad microbiana de la superficie de las hojas de nueve especies de \u00e1rboles de la Estaci\u00f3n Ecol\u00f3gica de Caetetus, en G\u00e1lia, interior paulista. Una vez elaborado el panorama de la diversidad, por medio de an\u00e1lisis moleculares, profundizaron los resultados comparando tres especies de plantas: la catuaba o catigu\u00e1 (Trichilia catigua), de cuya c\u00e1scara se extrae una tintura usada como afrodis\u00edaco y contra el reumatismo, o catigu\u00e1 rojo (Trichilia clausenii) y la gabiroba (Campomanesia xanthocarpa).<\/p>\n<p>Fue cuando constataron que en cada hoja puede vivir un m\u00ednimo de 95 y un m\u00e1ximo de 671 especies de bacterias. Otro dato que impresiona: casi no hab\u00eda especies en com\u00fan entre las plantas. &#8220;Aparentemente existen comunidades de bacterias t\u00edpicas de cada especie de \u00e1rbol&#8221;, comenta Lambais. A partir de este relevamiento, desarrollado en el proyecto Parcelas Permanentes, vinculado al programa Biota-FAPESP, se abri\u00f3 un nuevo e inmenso frente de estudios. Los investigadores ahora se hacen preguntas sobre c\u00f3mo es que plantas y bacterias pueden interactuar, qu\u00e9 tipos de beneficios mutuos podr\u00edan surgir de dicha interacci\u00f3n y si una misma especie de planta, en ambientes o localidades diferentes, puede albergar las mismas comunidades de bacterias. Las respuestas requerir\u00e1n unos buenos a\u00f1os de trabajo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La superficie de una sola hoja puede contener m\u00e1s de 600 especies de bacterias","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80596","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80596"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80596\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80596"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}