{"id":80633,"date":"2006-09-01T10:00:00","date_gmt":"2006-09-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/09\/01\/anzuelos-selectivos\/"},"modified":"2015-07-17T13:01:40","modified_gmt":"2015-07-17T16:01:40","slug":"anzuelos-selectivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/anzuelos-selectivos\/","title":{"rendered":"Anzuelos selectivos"},"content":{"rendered":"<p>Con un litoral mar\u00edtimo que se extiende por poco m\u00e1s de 3 mil kil\u00f3metros, Per\u00fa captura anualmente alrededor de 8 millones de toneladas de pescado marino, 16 veces m\u00e1s de lo que oficialmente captura Brasil, due\u00f1o de una l\u00ednea costera tres veces m\u00e1s larga. \u00bfPor qu\u00e9 nuestro pa\u00eds no logra sobrepasar la cifra de 500 mil toneladas anuales de peces, crust\u00e1ceos y moluscos de agua salada \u00bfFaltar\u00eda apoyo para esa actividad econ\u00f3mica? \u00bfSer\u00eda ineficiente la industria pesquera nacional? \u00bfO los brasile\u00f1os no ser\u00edan mayormente muy afectos a arrojar redes y anzuelos al oc\u00e9ano? Seg\u00fan un informe final recientemente publicado, de un megaestudio patrocinado por el gobierno federal sobre el potencial pesquero en la costa brasile\u00f1a, la explicaci\u00f3n b\u00e1sica para la aparente timidez del sector no se debe a ninguna de las hip\u00f3tesis anteriores. En relaci\u00f3n con las grandes naciones pesqueras como Per\u00fa y China, situadas en zonas de mar fr\u00edo y rico en nutrientes, aqu\u00ed se extrae poca cantidad de peces del mar simplemente porca existen pocos peces en la fracci\u00f3n tropical del Atl\u00e1ntico que ba\u00f1a el litoral nacional. Nuestras aguas son c\u00e1lidas en la mayor parte de la costa y pobres en alimento para los peces, afirma Carmen Wongtschowski, del Instituto Oceanogr\u00e1fico de la Universidad de S\u00e3o Paulo (IO\/USP), quien particip\u00f3 de la elaboraci\u00f3n del informe final. Son condiciones desfavorables para la concentraci\u00f3n de grandes card\u00famenes. En la mayor parte de la costa, la temperatura media anual de las aguas superficiales sobrepasa los 20 \u00baC, generando un ambiente inh\u00f3spito para la convergencia de grandes concentraciones de vida marina (ver el mapa en la p\u00e1gina siguiente). No hay por lo tanto, forma de duplicar o triplicar el volumen de peces marinos capturados como preve\u00edan algunas suposiciones del pasado.<\/p>\n<p>Esa constataci\u00f3n no es novedad para los expertos, que, al contrario de los legos en el tema, no asocian la gran extensi\u00f3n del litoral mar\u00edtimo brasile\u00f1o con la abundancia de seres vivos que pueblan sus aguas. El informe es una s\u00edntesis de una d\u00e9cada de trabajos multidisciplinarios hechos por m\u00e1s de 300 investigadores de 60 instituciones y universidades nacionales para el programa de Evaluaci\u00f3n del Potencial Sustentable de Recursos Vivos en la Zona Econ\u00f3mica Exclusiva, el Revizee, iniciativa en la cual se invirtieron R$ 32 millones. El m\u00e9rito de Revizee es proveer una radiograf\u00eda actualizada del status de las principales especies de importancia comercial para la pesca marina en Brasil. Ese sector emplea cerca de 800 mil personas y moviliza casi 60 mil embarcaciones en el pa\u00eds, la mitad de ellas de car\u00e1cter artesanal, como las que aparecen en la foto de apertura de este reportaje, tomada del recientemente publicado libro: Mar de homens (editora Terra Virgem, 180 p\u00e1ginas), del fot\u00f3grafo Roberto Linsker. Poseemos recursos marinos valiosos pero escasos, afirma el ocean\u00f3grafo Agnaldo Silva Martins, de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes), quien integro el grupo de investigadores que estudi\u00f3 la regi\u00f3n comprendida entre el cabo de S\u00e3o Tom\u00e9, en el norte de R\u00edo de Janeiro, y la ciudad de Salvador. Necesitamos disciplinar mejor el acceso a ellos.<\/p>\n<p>En el transcurso de una d\u00e9cada, los investigadores de Revizee llevaron adelante varios estudios de norte a sur del pa\u00eds, y participaron de capturas experimentales, la mayor\u00eda en aguas profundas, centenas de metros debajo de la superficie del oc\u00e9ano, a veces lejos de la costa y de la plataforma continental, para intentar determinar el eventual potencial pesquero de nuevas y antiguas especies marinas. De paso, durante el programa, los investigadores descubrieron seis nuevas especies de peces y 55 de bentos (seres que viven en el fondo del mar) en el litoral brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>En vigor desde 1994, la Zona Econ\u00f3mica Exclusiva (ZEE), es un concepto internacional que reglamenta la utilizaci\u00f3n de los recursos oce\u00e1nicos en una franja que se inicia donde acaba el mar territorial de un pa\u00eds a 12 millas n\u00e1uticas de la costa (22 kil\u00f3metros) y se extiende por m\u00e1s\u00a0 de 188 millas n\u00e1uticas (cerca de 350 kil\u00f3metros) mar adentro. En Brasil, la ZEE comprende 3,5 millones de kil\u00f3metros cuadrados.<\/p>\n<p>Para la mayor\u00eda de las especies con valor econ\u00f3mico, sobre todo las que habitan en las cercan\u00edas de la costa, no hay manera de aumentar de forma responsable a la cantidad de ejemplares capturados hasta hoy en el Atl\u00e1ntico, seg\u00fan los resultados finales de Revizee. Ya se est\u00e1 al l\u00edmite de la explotaci\u00f3n o la misma ya se excedi\u00f3, y el tama\u00f1o de sus poblaciones se redujo considerablemente. Esto no quiere decir que no pueda haber peque\u00f1os y puntuales incrementos en la captura de determinados peces, en especial., de aquellos que viven en aguas profundas, y de los llamados camarones y cangrejos de profundidad, a\u00fan no estudiados en plenitud. Puede ocurrir que se gane m\u00e1s en calidad que en cantidad si adopt\u00e1ramos una gesti\u00f3n m\u00e1s eficiente en la pesca nacional, afirma el bi\u00f3logo Silvio Jablonski, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), uno de los autores del informe final.<\/p>\n<p>Tan s\u00f3lo una especie, hasta ahora pr\u00e1cticamente no explotada comercialmente en aguas brasile\u00f1as, puede representar un aumento nada despreciable del volumen de peces capturados en el mar: la anchoita. La dem\u00e1s, no alterar\u00edan sustancialmente las estad\u00edsticas pesqueras nacionales, aunque algunas, a pesar de su existencia reducida, tienen excelente valor\u00a0 comercial. Emparentado con la sardina, con tama\u00f1os en su fase adulta que var\u00edan entre 4 y 17 cent\u00edmetros, la Engraulis anchoita, nombre cient\u00edfico de la especie,\u00a0 representa un potencial estimado de captura sustentada, sin colocar en riesgo el stock de este recurso, del orden de las 100 mil toneladas anuales, en particular en el sur del pa\u00eds y en menor escala en el sudeste. Estos peces acostumbran habitar en la plataforma continental, que puede describirse como una planicie sumergida con un \u00e1ngulo de inclinaci\u00f3n\u00a0 de 5 grados y un m\u00e1ximo de 200 metros de profundidad. Sin embargo existen limitaciones para la exploraci\u00f3n de ese recurso. La anchoita, que puede ser utilizada como carnada para atrapar otros peces o procesada parta convertirse en alimento, es de dif\u00edcil conservaci\u00f3n a bordo de los nav\u00edos y no hay gran demanda de mercado para ese producto.<\/p>\n<p>Otro recurso que igualmente puede ser objeto de alg\u00fan incremento en la captura es el calamar argentino (Illex argentinus), un molusco que, como su nombre lo indica, habita con preferencia en las aguas heladas de la regi\u00f3n patag\u00f3nica, en profundidades superiores a 100 metros, pero que puede ser hallado en la regi\u00f3n meridional de Brasil en invierno, cuando la temperatura del mar en R\u00edo Grande do Sul y en Santa Catarina se torna m\u00e1s baja. El calamar argentino es un recurso compartido que pasa la mayor parte del a\u00f1o en Argentina y migra eventualmente hacia ac\u00e1, explica Carmen. Su explotaci\u00f3n comercial, que ya comenzaron a realizarla algunos buques, debe ser muy cuidadosa porque la cantidad de ejemplares de esa especie var\u00eda mucho de a\u00f1o a a\u00f1o en las aguas nacionales.<\/p>\n<p>Uno de los temores de los investigadores es que la explotaci\u00f3n del calamar argentino se intensifique y repita la historia del pejesapo (Lophius gastrophysus), una especie de aguas profundas que comenz\u00f3 a ser capturada por grandes buques hace cerca de cinco a\u00f1os, cuando el Revizee estaba en medio de sus trabajos, y ahora parece que ya se encuentra con sus existencias bastante comprometidas. Un caso cl\u00e1sico de recurso que fue explotado m\u00e1s all\u00e1 de la cuenta es el de la sardina verdadera\u00a0 (Sardinella brasiliensis). En el tiempo de auge de su captura en la costa del sudeste, durante los a\u00f1os 1970, estos peces\u00a0 llegaron a proveer alrededor de 200 mil toneladas anuales. Ese n\u00famero cay\u00f3 a menos de 20 mil en 2001, y al poco tiempo, parece volver a crecer. En 2004 fueron capturadas 40 mil toneladas, seg\u00fan los datos oficiales, pero a\u00fan no puede decirse que el stock de estos peces se haya recompuesto. Igualmente en las zonas con aguas bastante c\u00e1lidas existen nichos espec\u00edficos que, si son explotados con criterio y cuidadosamente, pueden rendir algunos dividendos a la pesca nacional. En el nordeste, peces como el guarajuba o jurel (Carangoides bartholomei), la sapuruna (Haemulon aurolineatum) y el saramunete (Pseudupeneus maculatus), este \u00faltimo muy apreciado en Francia donde es denominado rouget, se encuadran en esa situaci\u00f3n. Los cient\u00edficos, sin embargo, advierten que el status de pesca en la regi\u00f3n debe mantenerse b\u00e1sicamente en estado artesanal, sin la apertura del mar nordestito a embarcaciones de gran porte que\u00a0 capturan diversas especies en cada salida al mar La pesca aqu\u00ed debe continuar siendo artesanal, no porque sea m\u00e1s atrasada de la que por ejemplo se practica en el sur y sudeste del pa\u00eds, explica la ocean\u00f3grafa Rosangela Lessa, de la Universidad Federal Rural de Pernambuco (UFRPE). Es porque la cantidad de recursos no es proclive a la pesca industrial. Existe gran diversidad de especies en el mar del nordeste, pero la presencia de card\u00famenes de tama\u00f1o significativo es rara. Por ello, para conservar la biodiversidad local, y, al mismo tiempo no poner en peligro las peque\u00f1as existencias de cada especie, las capturas marinas, seg\u00fan Rosangela, deben permanecer en los patrones actuales de explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el norte tambi\u00e9n existen oportunidades sectorizadas para invertir en peces y crust\u00e1ceos hasta ahora sub-explotados. La captura comercial de especies costeras m\u00e1s tradicionales, como el besugo, el sierra y la pescada amarilla, se encuentra en su l\u00edmite m\u00e1ximo, afirma la ingeniera de pesca Flavia Lucena, de la Universidad Federal de Par\u00e1 (UFPA). En los sondeos realizados por el equipo de Revizee, los recursos que, en teor\u00eda, podr\u00edan ser blanco de alg\u00fan incremento de pesca ser\u00edan el camar\u00f3n carabinero (Aristeopsis edwardsiana) y el camar\u00f3n listado (Aristeus antillensis). Ambas especies, que ya son blancos de pesca en el sudeste y en el sur, habitan en \u00e1reas muy localizadas, a profundidades entre 700 y 800 metros. Otro recurso que llam\u00f3 la atenci\u00f3n fue la presencia en grandes cantidades del camur\u00edm de ojos verdes (Parasudis truculenta) en el litoral de Amap\u00e1, a profundidades entre 350 y 700 metros. El problema es que a\u00fan no sabemos exactamente cuanto se podr\u00eda capturar de esas especies sin poner en riesgo sus poblaciones, pondera Flavia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio expone que la pesca nacional puede crecer solamente en el plano cualitativo, pero no en cantidad.","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-80633","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80633\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80633"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}