{"id":80636,"date":"2006-09-01T10:30:00","date_gmt":"2006-09-01T13:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/09\/01\/avances-contra-la-fiebre-del-caracol\/"},"modified":"2015-07-17T13:03:36","modified_gmt":"2015-07-17T16:03:36","slug":"avances-contra-la-fiebre-del-caracol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/avances-contra-la-fiebre-del-caracol\/","title":{"rendered":"Avances contra la fiebre del caracol"},"content":{"rendered":"<p>En 1986, ya de regreso a Brasil con su t\u00edtulo de doctor obtenido en la Universidad John Hopkins, Estados Unidos, Rodrigo Correa-Oliveira podr\u00eda haber optado por vivir enfrascado en uno de los laboratorios de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) de la ciudad de Belo Horizonte. Pero no lo hizo. Es que este bi\u00f3logo oriundo de Minas Gerais, que bien puede ahora estar en la senda que desemboque en la vacuna contra una enfermedad que afecta al mundo subdesarrollado, sac\u00f3 entonces del fondo de su armario las botas y el sombrero, se subi\u00f3 a un \u00f3mnibus y dos d\u00edas despu\u00e9s descendi\u00f3 en la zona conocida como Vale do Jequitinhonha, una de las m\u00e1s pobres de ese estado brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Durante semanas, y dispuesto a entender mejor los mecanismos de transmisi\u00f3n de la esquistosomiasis, recorri\u00f3 las carreteras polvorientas de Padre Para\u00edso, Itaobim y otras localidades que apenas si despuntan en el mapa. Convers\u00f3 con los habitantes de las comunidades rurales y punte\u00f3 con una pala prestada los matorrales ubicados a orillas de los arroyos y lagos, en busca de los caracoles transmisores del gusano Schistosoma mansoni, causante de la enfermedad conocida como fiebre del caracol, tambi\u00e9n llamada en Brasil barriga-d&#8217;\u00e1gua debido a que provoca una hinchaz\u00f3n descomunal de h\u00edgado y el bazo. Es la esquistosomiasis, com\u00fan en el norte de Minas Grearis, que acomete a aproximadamente 12 millones de personas en este pa\u00eds, en tanto que en el mundo hay alrededor de 200 millones de afectados por este mal t\u00edpico de los pa\u00edses menos desarrollados.<\/p>\n<p>Veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, siguiendo todav\u00eda con su h\u00e1bito de ir al menos una vez por mes a Vale do Jequitinhonha o a Vale do Mucuri, Oliveira e investigadores de Australia y Estados Unidos demostraron que dos prote\u00ednas de la superficie del Schistosoma mansoni activaron los mecanismos de defensa del organismo del rat\u00f3n contra el helminto. De surgir resultados positivos en el marco de los ensayos con seres humanos, dichas prote\u00ednas denominadas transpaninas pueden convertirse en una vacuna contra la esquistosomiasis, lo que se sumar\u00eda as\u00ed a un conjunto de medidas de combate contra la enfermedad, principalmente en lo que hace a la ampliaci\u00f3n de la red de desag\u00fces y de aguas tratadas, pues este gusano de hasta 12 mil\u00edmetros de longitud por 0,4 de di\u00e1metro se propaga por la materia fecal humana contaminada.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Oliveira, esta vacuna se justifica porque la enfermedad se ha propagado por vastas \u00e1reas del pa\u00eds, dificultando as\u00ed las campa\u00f1as de eliminaci\u00f3n de sus transmisores, los caracoles del g\u00e9nero Biomphalaria. Asimismo, el Schistosoma comienza a mostrar resistencia a los dos verm\u00edfugos m\u00e1s usados, la oxamniquina y el praziquantel. Y hay otro problema: El tratamiento por s\u00ed solo, dice el cient\u00edfico, no es suficiente para evitar la reinfecci\u00f3n, principalmente en los ni\u00f1os. Con abordajes distintos, grupos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y del Instituto Butantan est\u00e1n trabajando en otras alternativas.<\/p>\n<p><strong>Resistencia natural &#8211;<\/strong> Este nuevo camino hacia una vacuna surgi\u00f3 de una hip\u00f3tesis que Oliveira formul\u00f3 en 1985, luego de leer un estudio sobre personas cuyos organismos presentaban mecanismos naturales de defensa contra la filariosis, otra enfermedad t\u00edpica de los pa\u00edses pobres que hace que las piernas se hinchen tremendamente. Como tanto la elefantiasis como la esquistosomiasis son causadas por gusanos del grupo de los helmintos, el investigador imagin\u00f3 que el cuerpo humano podr\u00eda poner en acci\u00f3n formas naturales de escapar tambi\u00e9n del Schistosoma. El bi\u00f3logo, que comenz\u00f3 a estudiar inmunolog\u00eda en 1978, cuando cursaba su carrera de grado, sali\u00f3 entonces por los confines de Minas Gerais en busca de gente que hubiera entrado en contacto con ese gusano, pero que no presentase ning\u00fan s\u00edntoma de la enfermedad. Y encontr\u00f3 a esas personas.<\/p>\n<p>En laboratorio, luego de analizar los tipos y cantidades de anticuerpos de la sangre de estos individuos, Oliveira descubri\u00f3 que las respuestas que daban eran bastante diferentes que las registradas luego del tratamiento con los medicamentos que mataban a las lombrices. Tal como lo describe en 1989 en la revista Transactions of the Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene, el organismo de las personas resistentes a la esquistosomiasis combat\u00eda la lombriz por medio de una intensa y casi exclusiva producci\u00f3n de anticuerpos, accionados por mol\u00e9culas de comunicaci\u00f3n, como las inmunoglobulinas E y el interfer\u00f3n gamma.<\/p>\n<p>Fue tambi\u00e9n en 1989 cuando Oliveira encontr\u00f3 una de las prote\u00ednas capaces de activar la fenomenal producci\u00f3n de anticuerpos en personas que viv\u00edan entre caracoles contaminados. \u00c9stas tambi\u00e9n se contaminaban, pero, sin saberlo, lograban librarse de la lombriz. As\u00ed y todo, esta prote\u00edna, la paramiosina, no era muy amigable en laboratorio, y los investigadores no lograron avanzar. Pasaron a\u00f1os hasta que el bi\u00f3logo de Minas Gerais le propuso a Alex Loukas, del Instituto de Investigaci\u00f3n M\u00e9dica Queensland, de Australia, que trabajaran juntos para saber si otras prote\u00ednas, las transpaninas, podr\u00edan intensificar la producci\u00f3n de anticuerpos. Y esta vez la cosa sali\u00f3 bien. De acuerdo con el estudio publicado el 18 de junio en Nature Medicine, del cual tambi\u00e9n particip\u00f3 Jeffrey Bethony, de la Universidad George Washington, Estados Unidos, en individuos naturalmente resistentes la transpanina 2 (TSP-2) es f\u00e1cilmente reconocida por las inmunoglobulinas. Con todo, nada sucede en personas en las cuales la infestaci\u00f3n evoluciona. En ratones, la TSP-2 dispar\u00f3 una serie de respuestas que derivaron en una reducci\u00f3n de hasta un 64% de la cantidad de gusanos; con otra transpanina, la TSP-1, se redujo a la mitad la cantidad de huevos de Schistosoma. Otra informaci\u00f3n halag\u00fce\u00f1a es que ambas transpaninas son recombinantes, es decir, pueden producirse en cantidades elevadas por medio de bacterias y despu\u00e9s purific\u00e1rselas.<\/p>\n<p><strong>Contra la anquilostomiasis &#8211;<\/strong> Oliveira y todo el equipo que trabaj\u00f3 con el saben que \u00e9ste es tan s\u00f3lo el comienzo. Es a\u00fan necesario demostrar, mediante ensayos que deben hacerse este mismo a\u00f1o directamente en sangre de seres humanos, que estos resultados pueden repetirse o incluso mejorarse y que vale la pena invertir dinero y tiempo en esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n. Posteriormente viene la etapa tecnol\u00f3gica, empezando con el llamado escalonamiento, por medio de la cual se intenta ampliar centenares de veces la producci\u00f3n de la potencial vacuna. Sin embargo, cabe aclarar que \u00e9sta no es una senda nueva para Oliveira, quien adquiri\u00f3 experiencia al dedicarse al desarrollo de otra vacuna contra la anquilostomiasis, afecci\u00f3n conocida en Brasil como amarel\u00e3o, otra enfermedad de pa\u00edses donde a\u00fan viven personas que andan descalzas en ambientes sucios.<\/p>\n<p>Ya sorteada entonces la etapa de laboratorio, el equipo de la Fiocruz de Minas trabaja actualmente con grupos del Sabin Vaccine Institute, de la Universidad George Washington y del Instituto Butantan en la preparaci\u00f3n de lotes experimentales de una prote\u00edna que posteriormente ha de ensayarse en seres humanos con el prop\u00f3sito de eliminar los gusanos Necator americanus y Ancylostoma duodenale. Estos par\u00e1sitos provocan anemias profundas en alrededor de 800 millones de personas en el mundo, debido a que da\u00f1an la pared del intestino y provocan una p\u00e9rdida que puede llegar al equivalente a un vaso de sangre por d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un equipo de cient","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80636","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80636","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80636"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80636\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80636"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80636"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80636"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80636"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}