{"id":80645,"date":"2006-09-01T00:00:00","date_gmt":"2006-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/09\/01\/mini-cerdos-de-laboratorio\/"},"modified":"2013-05-14T10:59:24","modified_gmt":"2013-05-14T13:59:24","slug":"mini-cerdos-de-laboratorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mini-cerdos-de-laboratorio\/","title":{"rendered":"Mini cerdos de laboratorio"},"content":{"rendered":"<p>A los 8 meses de edad, los cerditos miden aproximadamente 47 cent\u00edmetros de altura, 88 cent\u00edmetros de longitud y pesan 16 kilogramos, mientras que un miembro de la misma especie criado en granjas para el consumo pesa 70 kilogramos a los 4 meses de vida. Esta diferencia de tama\u00f1o se logr\u00f3 hace alrededor de dos a\u00f1os en la empresa paulista Minipig Pesquisa e Desenvolvimento. La firma comenz\u00f3 a producir el primer porcino brasile\u00f1o con el nombre de minipig Br1, que es seleccionado espec\u00edficamente por contar con las dimensiones adecuadas, para el uso en experimentos cient\u00edficos en institutos de investigaci\u00f3n. Debido a la semejanza fisiol\u00f3gica, morfol\u00f3gica y bioqu\u00edmica entre el porcino y el ser humano, el uso de cerdos en investigaciones cient\u00edficas, para ensayos de medicamentos, por ejemplo, no es ninguna novedad. En la obra del m\u00e9dico belga Andreas Versalius, De humani corporis fabrica, de 1540, ya consta una ilustraci\u00f3n de un cerdo siendo utilizado en experimentaci\u00f3n, una pr\u00e1ctica tambi\u00e9n realizada alrededor de mil a\u00f1os antes por el m\u00e9dico griego Galeno. M\u00e1s pr\u00f3ximos al hombre que algunos primates, \u00e9stos cuentan con un aparato digestivo, pulmones y ojos muy parecidos a los de los humanos. El coraz\u00f3n tambi\u00e9n tiene caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas id\u00e9nticas a las del hombre, como as\u00ed tambi\u00e9n su piel. Adem\u00e1s, el cerdo es el \u00fanico animal que, aparte del hombre, queda con la piel rojiza luego de una exposici\u00f3n solar intensa. Sin embargo, tan antigua como el uso de porcinos en investigaciones cient\u00edficas, es la dificultad para manipular el animal de granja, que alcanza el a\u00f1o de edad pesando 250 kilogramos. De este modo, algunos de los experimentos se tornan inviables.<\/p>\n<p>La primera tentativa de producir porcinos menores por medio del cruzamiento y selecci\u00f3n sucedi\u00f3 en 1949, en el Instituto Homel de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos. Desde entonces, fueron desarrolladas varias razas de mini cerdos, entre ellas la Minnesota, la Yucat\u00e1n, proveniente del sur de M\u00e9xico, la Kangaroo Island, del sur de Australia, la Goettingen, de Dinamarca, y tambi\u00e9n la norte-americana Sinclair. Entre 1960 y 2004 fueron publicados nada menos que 3640 trabajos cient\u00edficos utilizando mini cerdos como modelo experimental, en Estados Unidos, en Europa y en Asia.<\/p>\n<p><strong>Sociedad familiar<br \/>\n<\/strong>En la d\u00e9cada de 1960, por medio de la revista Scientific American, el m\u00e9dico veterinario M\u00e1rio Mariano, en ese entonces docente del Departamento de Patolog\u00eda de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), tom\u00f3 conocimiento del trabajo de los investigadores de Minnesota, que intentaban reducir el tama\u00f1o de los porcinos para utilizarlos como modelo experimental. \u00c9l cuenta que su inter\u00e9s en hacer una experiencia semejante en Brasil comenz\u00f3 all\u00ed, pero despu\u00e9s de algunos intentos frustrados de realizar el proyecto en la academia, la idea qued\u00f3 estancada. Fue reci\u00e9n en 1999 cuando uni\u00f3 su experiencia cient\u00edfica con los conocimientos de su hermano, Jos\u00e9 Roberto Mariano en administraci\u00f3n de empresas y desarrollo de proyectos, y con la colaboraci\u00f3n de la funcionaria Maria Benedita de Albuquerque Pereira, responsable por la manutenci\u00f3n y progresi\u00f3n de los cruzamientos, que \u00e9l consigui\u00f3 concretar la idea del mino cerdo. Dio comienzo entonces a la selecci\u00f3n de ejemplares con peque\u00f1a estatura, para la crianza en su propiedad localizada en el municipio de\u00a0 Campina do Monte Alegre, una regi\u00f3n al oeste del estado de S\u00e3o Paulo. Antes de iniciar la empresa por segunda vez, realiz\u00f3 no obstante una investigaci\u00f3n de mercado para verificar la viabilidad econ\u00f3mica del proyecto.<\/p>\n<p>Fue una lucha muy grande, una experiencia de ensayo y error, hasta llegar a la estabilizaci\u00f3n del tama\u00f1o adecuado de los animales, recuerda M\u00e1rio, actualmente profesor afiliado del Departamento de Microbiolog\u00eda, Inmunolog\u00eda y Parasitolog\u00eda de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp). Al cabo de cinco a\u00f1os de intentos sin obtener resultados positivos, pensaba en desistir. Fue cuando consiguieron un animal en la hacienda que, a los 9 meses de edad contaba apenas con 50 cent\u00edmetros de altura, aproximadamente. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, los hermanos ya contaban con el minipig Br1, listo para la comercializaci\u00f3n. El precio actual de cada animal es de R$ 800, sin contar el flete. En Estados Unidos, animales similares cuestan entre U$S 900 y U$S 1200.<\/p>\n<p>El cerdito brasile\u00f1o posee \u00edndices compatibles con los desarrollados en colonias de minipig de otros pa\u00edses. A los 11 meses de edad, los animales machos alcanzan un\u00a0 peso m\u00e1ximo de 35 kilos y las hembras, 30 kilos. Desde que el minipig empez\u00f3 a producirse en Brasil hace dos a\u00f1os, fueron utilizados 110 animales para investigaciones cient\u00edficas y 144 ya\u00a0 est\u00e1n vendidos a laboratorios. Uno de los primeros experimentos con mini cerdos en Brasil se realiz\u00f3 en la Facultad de Odontolog\u00eda, en la unidad de la USP de Bauru, que se tradujo en publicaciones en peri\u00f3dicos internacionales y una tesis de maestr\u00eda. Esos animales tambi\u00e9n se utilizaron en varios trabajos de maestr\u00eda y doctorado de la Unifesp. Solamente el grupo de Endoscop\u00eda Digestiva de aquella universidad, ya realiz\u00f3 cuatro estudios en el \u00e1rea con el uso del mini cerdo. Todos fueron dirigidos por el profesor \u00c2ngelo Paulo Ferrari J\u00fanior. Uno de ellos constituy\u00f3 la tesis de maestr\u00eda de Rodrigo Azevedo, con el t\u00edtulo Modelo experimental de manometr\u00eda y efecto del midazolam y propofol en el esf\u00ednter de Oddi del Minipig Br1. La practicidad del peque\u00f1o porte del animal y la similitud en la anatom\u00eda del tubo digestivo con la del ser humano, son las grandes ventajas de la utilizaci\u00f3n de este modelo en estudios experimentales, dice Azevedo. Cient\u00edficos de otros centros, como el Instituto del Coraz\u00f3n (InCor) del Hospital de Cl\u00ednicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo, del Instituto de Ciencias Avanzadas en Otorrinolaringolog\u00eda (Icao) y de la Facultad de Veterinaria de la USP ya lo usan o solicitaron la adquisici\u00f3n de animales.<\/p>\n<p><strong>Peque\u00f1as madres<br \/>\n<\/strong>En la selecci\u00f3n que origin\u00f3 el mini cerdo, los hermanos Mariano seleccionaron las madres con caracter\u00edsticas de ser buenas madres, peque\u00f1as y con bajo \u00edndice de gordura. Todas las madres y reproductores seleccionados no alcanzan los 40 kilos. Mario enfatiza que la crianza de esos animales no sigue las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n industrial de porcinos, que acostumbra mantenerlos en jaulas, pero sigue los criterios de bienestar animal de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). Las madres paren en boxes con camas de hierba y los lechones destetados son transferidos hacia \u00e1reas con piso de 80 cent\u00edmetros de resaca de pino que ayuda a la higienizaci\u00f3n del ambiente. Cuando son adultos, ellos van a boxes abiertos con sectores de c\u00e9sped para el pastoreo.<\/p>\n<p>Los animales son vacunados contra seis tipos de enfermedades y desparasitados. Las deyecciones, despu\u00e9s del tratamiento, son utilizados como abono de las pasturas. La manutenci\u00f3n del animal, el transporte hacia los laboratorios y toda la asistencia m\u00e9dica en las \u00e1reas de anestesiolog\u00eda, rayos X, ultrasonido y cirug\u00eda general, tambi\u00e9n fueron facilitados debido a convenios de la empresa con hospitales veterinarios. La empresa produce y ofrece una raci\u00f3n alimenticia apropiada para los animales y hasta la asistencia en la elaboraci\u00f3n de proyectos de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es bueno recordar que nosotros s\u00f3lo disponemos cerdos para proyectos cient\u00edficos aprobados por una comisi\u00f3n de \u00e9tica, enfatiza Jos\u00e9 Roberto. El uso de porcinos para la investigaci\u00f3n es dirigido a las \u00e1reas como transplante de \u00f3rganos, toxicolog\u00eda, ensayos precl\u00ednicos y otras. El mini cerdo tambi\u00e9n es un modelo ideal para la realizaci\u00f3n de ensayos precl\u00ednicos con nuevos medicamentos y para sustituir a los perros en los experimentos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores brasile","protected":false},"author":127,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-80645","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80645","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/127"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80645"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80645\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80645"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80645"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80645"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80645"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}